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| {{Ficha de conflicto militar
| | #REDIRECCIÓN [[Conquista musulmana de Hispania]] |
| |nombre = Conquista musulmana de la península ibérica
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| |imagen = Las Glorias Nacionales, 1852 "Fatal batalla del Guadalete". (4013185227).jpg
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| |tamaño imagen = 300px
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| |descripción_imagen = [[Batalla de Guadalete]]
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| |fecha = [[711]]-[[726]] (15 años)
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| |lugar = [[Península ibérica]]
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| |resultado = Victoria [[musulmana]] e instauración del [[valiato de Al-Ándalus]], dependiente del [[califato Omeya]]
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| |combatientes1 = [[Archivo:Reino de los visigodos.svg|20px|border]] [[Reino visigodo de Toledo|Reino visigodo]]
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| |combatientes2 = [[Archivo:Umayyad Flag.svg|20px|border]] [[Califato Omeya]]
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| |campaña =
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| Se conoce como '''conquista musulmana de Hispania'''<ref>Roger Collins, ''La conquista bereber. 710-794'', en ''Historia de España''. Ed. Crítica.</ref> o '''etapa musulmana inicial de la península ibérica'''<ref>Castro, A. (1965). ''La realidad histórica de España''. México, Porrúa, p. 175.</ref><ref>«[http://www.hottopos.com/notand1/entrev_marias.htm Perspectivas de la filosofía, hoy]». Entrevista a Julián Marías. Lauand, J., en ''Notandum'', Revista Semestral Internacional de Estudios Académicos, Año I N. 1 enero-junio 1998.</ref> al complejo proceso político y militar que a lo largo del principio del [[siglo VIII|siglo {{versalita|viii}}]] explica la formación y consolidación de [[al-Ándalus]], así como la génesis de los principales reinos cristianos medievales [[Península ibérica|peninsulares]].<ref>Pérez, J. (2001). «De los tiempos prehistóricos a la invasión musulmana.» En ''Historia de España'', Crítica, ISBN 84-8432-091-X.</ref>
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| La conquista del [[reino visigodo]] por los ejércitos [[musulmanes]] del [[Califato Omeya]] fue un proceso de quince años de duración, entre [[711]] y [[726]], si bien el control sobre la península ibérica ya había sido logrado hacia [[720]], nueve años después del desembarco de las primeras tropas. Al final del proceso, los musulmanes controlaban casi la totalidad del antiguo reino visigodo, desaparecido como tal, incluyendo [[Septimania]], en el sur de la actual [[Francia]]. La ruta general de la invasión, así como las principales etapas de la conquista, se conocen, pero la [[cronología]] exacta es aproximada, pues las fuentes difieren entre sí.
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| Durante la conquista, algunas regiones sometidas lograron cierta autonomía, en especial en la costa y las montañas de la actual [[Asturias]] y los territorios de la [[Cornisa Cantábrica|cornisa cantábrica]].
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| Las fuentes más antiguas fechadas con certeza y que hablan de la conquista de la península en su conjunto son el Ta´rij (Historia) del andalusí [[Ibn Habib]] (muerto hacia el año [[853]]) y el Futuh Misr (Conquista de Egipto) del egipcio Ibn Abd al-Hakam muerto en [[871]]. Se trata, por tanto, de obras redactadas un siglo y medio después de la conquista.
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| En su conjunto, los textos [[latinos]] son mucho más escasos, pero más cercanos a los acontecimientos. El más importante y conocido es la ''[[Crónica mozárabe]]'' de [[754]], escrita a pocos decenios de acabada la conquista, por un [[cristiano]] que vivía bajo la dominación de los [[gobernador]]es [[musulmanes]] de [[Córdoba (España)|Córdoba]].<ref>[http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,2803&r=ReP-21564-DETALLE_REPORTAJES]</ref>
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| [[Ibn Hazm]], en el [[siglo XI]], fue el único autor que nos dejó algunas indicaciones sobre los grupos [[tribal]]es que pasaron a al-Andalus en la época de la conquista.<ref>[https://web.archive.org/web/20130218060720/http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/contextos/5990.htm]</ref>
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| == Contexto ==
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| Un repaso a la historia de las primeras conquistas musulmanas nos hace ver que solo la conquista del actual [[Magreb]] fue más costosa (treinta años), pues en otros puntos la acción de los conquistadores musulmanes fue más rápida que en la península: seis años para dominar toda la [[península arábiga]] ([[628]] al [[634]]); cuatro años [[Siria]] ([[634]] al [[638]]); cinco años [[Egipto]] ([[638]] al [[643]]); un año [[Tripolitania]] y [[Cirenaica]], [[Libia]] ([[644]]); seis [[Mesopotamia]] ([[636]] a [[642]]) y ocho años [[Persia]] ([[642]] al [[650]]).
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| A lo largo de este proceso de conquista del reino visigodo, que requirió numerosas campañas, constantes refuerzos militares y pactos con núcleos resistentes, se debe a varios motivos: lo escaso de las fuerzas musulmanas que lo conquistaron, los constantes levantamientos entre los [[visigodos]], la difícil orografía del territorio y la fuerte base de asentamiento social del anterior reino visigodo.
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| Sin embargo, la gran centralización política del reino, la inseguridad causada por bandas de esclavos fugitivos, el empobrecimiento de la hacienda real (especialmente durante el reinado de [[Witiza]]) y la pérdida de poder del rey frente a los nobles fueron elementos que facilitaron la acción de los conquistadores, así como el uso de la densa red de calzadas romanas, que aún existían y facilitaban los desplazamientos de su ejército.
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| Pero el factor quizás más importante para la caída visigoda fue la grave crisis demográfica del reino, que en los últimos veinticinco años había perdido más de un tercio de su población. Esto fue debido a las epidemias de [[peste]] y los años de sequía y hambre de finales del [[siglo VII]], especialmente durante el reinado de [[Ervigio]], y que se repitieron también con gran dureza bajo el de [[Witiza]], el antecesor de [[Rodrigo]].
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| Además, existía una fractura política importante entre dos grandes clanes político-familiares godos en su lucha por el trono, y que llevaba varios decenios dividiendo políticamente el reino y generando constantes problemas. De una parte estaba el clan gentilicio de [[Wamba (rey)|Wamba]]-[[Égica]], al que perteneció o al que estaba vinculado Witiza, y de otra el clan de [[Chindasvinto]]-[[Recesvinto]], al que pertenecía Rodrigo. Esta situación dividió al estamento aristocrático-militar en dos facciones cada vez más irreconciliables, hasta el punto de considerar alguna historiografía a los witizanos como instigadores e incluso aliados, explícitos u oportunistas, de los musulmanes.
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| Los conquistadores musulmanes también contaron con el apoyo de parte de la población judía, muy numerosa en la [[Bética]], en la [[Galia Narbonense]] y en toda la cuenca mediterránea. Estaba presente principalmente en los centros urbanos, destacando, entre otras, las comunidades de [[Narbona]], [[Tarragona]], [[Sagunto]], [[Elche]], [[Lucena]], [[Elvira (España)|Elvira]], [[Córdoba (España)|Córdoba]], [[Mérida (España)|Mérida]], [[Zaragoza]], [[Sevilla]], [[Málaga]] y de la capital, [[Toledo]].
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| La ayuda que los [[Pueblo judío|judíos]] prestaron a los conquistadores se debió a que aquellos, en su mayoría conversos forzados pero fingidos, eran reiteradamente hostigados por la legislación visigoda (con algunas excepciones, como bajo los reyes [[Witerico]] y [[Suintila]], y contra el criterio de [[obispos]] como el cartagenero [[San Isidoro]], obispo de Sevilla, que los defendía). Y sabían, por lo que había ocurrido en el [[norte de África]], que mejoraría su situación al recibir de los gobernantes musulmanes el mismo estatus que la población cristiana.
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| Hay que tener en cuenta que la mayoría de los judíos habían sido esclavizados bajo el reinado de [[Égica]] (excepto los de la [[Narbonense]], con la excusa de que la provincia aún no se había repuesto de la última epidemia de peste), bajo la acusación de que conspiraban contra el rey con los musulmanes del [[norte de África]]. Estos ya habían realizado algunas incursiones en la península, por lo que suscitaba miedo una posible colaboración con ellos para una futura conquista.
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| Esta idea partía de los informes de los cristianos del norte de África que habían huido de aquella zona, y que informaron del apoyo dado a los musulmanes por parte de los judíos de allá; lo cual era lógico dado que su situación allí era también de acoso por el poder [[Bizancio|bizantino]].
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| Pero además de los judíos étnicamente puros de la diáspora, en el norte de África había [[bereberes]] que profesaban el judaísmo por proselitismo y mestizaje, muchos de los cuales dieron apoyo a los musulmanes en su conquista y se unieron a ellos (como muchos bereberes cristianos) por lazos de clientela. Verdad o pretexto, esta acusación de traición fue la utilizada contra ellos.
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| Finalmente, las divisiones dinásticas internas entre los nobles visigodos sobre la sucesión de [[Witiza]] facilitaron aún más el desarrollo de la conquista.
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| Una última precisión, previa al relato de los acontecimientos, es que el reino visigodo tan solo cubría el territorio peninsular y la [[Septimania]] en el sur de [[Francia]]. [[Baleares]] estaba bajo soberanía bizantina y quedó excluida del proceso musulmán de conquista. Siguieron bajo control bizantino algunos años más, para pasar después a depender, al menos nominalmente, del [[reino franco]] ([[798]]), por propia petición, para que los defendiera de los ataques musulmanes. Estos ataques continuaron y hubo varios tratados de paz, poco respetados, y cierta sumisión política, hasta la conquista por el [[Emirato de Córdoba]] entre los años [[902]] ([[Ibiza]] y [[Mallorca]]) y [[903]] ([[Menorca]]).
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| == Antecedentes ==
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| === Conquistas musulmanas en el norte de África ===
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| [[Archivo:Españamusulmana.svg|thumb|200px|left|Mapa representativo de la división del reino visigodo.]]
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| Los árabes{{cr}} tenían planes de conquista para Hispania desde hacía tiempo, tras la inicial conquista del actual Marruecos por [[Uqba ibn Nafi]] al final de 670. De hecho, consta que en el año 687, bajo el reinado de Ervigio, los musulmanes realizaron una primera incursión contra las costas levantinas.
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| El propio Uqba había comenzado en el año 669 la conquista de los territorios bizantinos en el norte de África, cuya culminación posterior fue el resultado de más de treinta años de guerra, en los que los musulmanes fueron ocupando poco a poco la totalidad de África del norte, incluyendo los reinos cristiano-bereberes.
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| Tras los primeros éxitos de los musulmanes, la rebelión bereber contra los conquistadores los expulsó de nuevo hasta Libia, llegando los bereberes a tomar la nueva capital musulmana de [[Ifriqiya]], [[Cairuán]]. Los musulmanes, en sucesivas campañas, conquistaron de nuevo estas tierras, e incluso los puertos con ciudades amuralladas que habían permanecido siendo bizantinos; como [[Cartago#Cartago bizantina|Cartago]], que arrasaron, a pesar de contar con la ayuda de una flota bizantina, a finales del año 697. Y aún tardaron otros ocho años en volver a someter el resto del norte de África, que culminó en el año 705 con la conquista de Tánger. Todo esto obligó a posponer los planes de conquista de Hispania, hasta acabar con dicha rebelión.
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| Con anterioridad a la invasión de la península ibérica conquistaron Ceuta (710), fortaleza que había sido objeto de constante lucha entre visigodos y bizantinos. Dicha ciudad había vuelto a manos visigodas unos veinte años antes, aprovechando la caída del [[África bizantina]]. Según una leyenda muy improbable, [[Don Julián]], gobernador [[España visigoda|visigodo]] de [[Ceuta]], cuya hija, la Caba, habría sido violada por [[Rodrigo]], habría proporcionado ayuda logística al ejército musulmán.
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| Los musulmanes también habían estado reconociendo el terreno, tanteando las costas españolas con breves ataques y saqueando varias ciudades: el primero, ya citado, bajo el reinado de Ervigio, y el último en julio de 710, tras la conquista de Ceuta, con el desembarco de Tarif ben Malluk en la isla de Tarifa y su posterior vuelta al norte de África.
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| Al parecer, también habían entrado en tratos con los nobles opuestos al rey Rodrigo. No está claro si los nobles leales a los herederos de Witiza (puede que incluso el propio rey Agila II, al que luego nombraremos) pidieron el apoyo musulmán (como hizo Atanagildo con los bizantinos, a quienes dio a cambio una parte del territorio) pero, en todo caso, la división existente benefició a los musulmanes. Estos, sin embargo, si dicho acuerdo existió, no lo respetaron.
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| === Conflicto interno del reino visigodo ===
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| [[Archivo:Hispania maxima AD.svg|thumb|300px|[[Reino visigodo]] antes de la conquista musulmana.]]
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| A finales del año 710, ''Hroþareiks'' o ''Rodericus'' (conocido posteriormente como [[Rodrigo]]) ''[[Dux (visigodo)|dux]]'' de la Bética y, al parecer, nieto de [[Chindasvinto]], fue elegido y proclamado rey en Toledo por el ''Senatus'' de la aristocracia [[visigodos|visigoda]], tras la muerte de [[Witiza]]. No se sabe con certeza si se había sublevado previamente contra dicho rey, venciéndolo, pero sí que consiguió la mayoría de los apoyos en la asamblea electoral de los nobles. Era, por tanto, el rey legítimo, según el derecho visigodo.
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| Sin embargo, un sector de la nobleza apoyó a otro rey, [[Agila II]], que era ''dux'' de la Tarraconense. Agila II gobernó en el Nordeste (en el sur de Francia, en la actual Cataluña y en el valle del Ebro, es decir, las provincias visigodas de Iberia y Septimania, en parte equivalentes a las antiguas provincias romanas de Narbonense y Tarraconense) e incluso acuñó monedas propias. Puede que Agila II fuese ya antes, desde 708, rey asociado a Witiza, a cuyo clan parece que pertenecía (algunas fuentes lo citan como hijo suyo, aunque es poco probable).
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| El reino, pues, estaba en una situación de conflicto civil o, al menos, dividido con alguna suerte de acuerdo de reparto y asociación (como ya había ocurrido varias veces en el pasado). Y a los pocos meses de haber subido Rodrigo al trono, en una situación no unánime y vulnerable, se produjo la invasión.
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| == Fases de la conquista ==
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| === Conquista militar del sur de la península ===
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| Según algunas fuentes, [[Musa ibn Nusayr]], gobernador de [[Ifriqiya]], dependiente del walí de Egipto, ordenó a su lugarteniente, [[Tariq ibn Ziyad|Táriq ibn Ziyad]], que iniciase la conquista. Táriq era [[bereberes|bereber]], ligado por una relación de clientela con una tribu musulmana, y liberto del gobernador de Ifriqiya, Musa ibn Nusayr. Sin embargo, otras fuentes conjeturan que Musa no conocía los planes de Táriq, que este actuó por su cuenta y que Musa solo vino en su apoyo tras conocer su victoria.
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| Sea cumpliendo órdenes o por propia iniciativa, Táriq ibn Ziyad desembarcó a principios del año 711, con el inicio de la primavera, en la bahía de [[Algeciras]] (llamada entonces ''[[Iulia Traducta]]''), con un ejército de unos 7000 hombres fundamentalmente bereber (solo recientemente sometidos), e incluso cristianos del norte de África (las fuentes musulmanas hablan de entre 1700 y 12 000 hombres, considerando 7000 hombres una cifra intermedia y bastante repetida en la historiografía). Táriq se asentó en el [[peñón de Gibraltar]] (nombre que deriva de este conquistador, ''Ŷebel at-Tariq'', 'Montaña de Táriq'), bien protegida por su altura, mientras iba recibiendo todo su ejército en sucesivos desembarcos. Desde allí comenzó a saquear zonas y ciudades de la baja Andalucía.
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| Táriq aprovechó militarmente el hecho de que el conde de la Bética estaba con Rodrigo en una campaña en el norte, al parecer contra los vascones, ya que cuando el rey realizaba una campaña militar solía llevar a los condes del reino con él. Esto era por una doble razón: porque necesitaba de sus recursos humanos para reunir un ejército y para evitar su sublevación mientras él realizaba una campaña militar por otras tierras. En años anteriores hubo varias incursiones militares musulmanes contra algunas ciudades del sur, que habían sido rechazadas o que se habían retirado al poco tiempo, tras obtener suficiente botín. Por ello, esta incursión de Tariq no despertó inicialmente una gran preocupación.
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| Además, de acuerdo con las leyes para tiempo de guerra promulgadas por [[Wamba (rey)|Wamba]] y retocadas por su sucesor [[Ervigio]], todos los súbditos residentes en un perímetro de cien millas alrededor de la zona donde hubiese surgido el peligro tenían la obligación de tomar las armas, sin necesidad de especial convocatoria, ante la sola noticia de la existencia del mismo. Esto, a pesar de las duras sanciones previstas, no siempre se cumplía. Pero está claro que los nobles terratenientes de la zona tendrían interés en defender sus propiedades y cosechas, y que el conde de cada territorio tenía como una de sus funciones la defensa del mismo.
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| === Batalla de Guadalete ===
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| {{AP|Batalla de Guadalete}}
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| [[Archivo:El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete (Museo del Prado).jpg|312px|thumb|''El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete'', de Bernardo Blanco. 1871. ([[Museo del Prado]], [[Madrid]]).]]
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| {{cr|Tras ver que las fuerzas locales del sur de la península no podían con Tariq, y que este no se retiraba como había ocurrido en anteriores ataques musulmanes, Rodrigo acudió contra él.}} Rodrigo también retrasó su reacción porque se encontraba en plena lucha por las tierras del norte. En ese momento estaba sitiando la ciudad de [[Pamplona]], cuyas murallas habían sido restauradas no hacía mucho por el rey visigodo Wamba. Esta ciudad o bien había caído en poder de los [[vascones]] o bien estaba en manos de nobles witizanos leales a Agila II. Rodrigo, en todo caso, partió hacia [[Toledo]] sin haberla recuperado. Cuando las tropas comandadas por Rodrigo entraron en contacto con las de Táriq ya habían pasado varios meses desde su llegada al sur. Durante ese tiempo, [[Táriq ibn Ziyad]] había obtenido el refuerzo de cinco mil [[bereberes]] más.
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| Otro aspecto a tener en cuenta es el de que organizar un ejército no era fácil en los últimos tiempos del [[reino visigodo]]. Ello se debía a que la pérdida de propiedades del [[Patrimonio de la Corona]], de donde se obtenía el reclutamiento de los [[Servidumbre|siervos]] que atendían tales propiedades, hizo que el rey tuviese un ejército propio muy menguado y dependiera en gran medida de los efectivos aportados por los nobles. Aunque había leyes que penaban y multaban fuertemente a quienes no acudían a apoyar al rey, muchos nobles preferían mantener las labores agrícolas, fuente de sus ingresos. Si a ello unimos el problema de [[Agila II]] en el noroeste y la división nobiliaria en su propio bando, el resultado fue que, además de presentarse tarde, el ejército de Rodrigo no debía de ser muy numeroso. Este ejército además de reducido estaba dividido, y surgieron desacuerdos que motivaron luchas internas y deserciones. Parece muy probable que, incluso, Táriq recibiera en el transcurso de la batalla apoyo de nobles witizanos que acompañaban al rey.
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| La consecuencia de todo ello fue que Rodrigo resultó derrotado en la [[Batalla de Guadalete|batalla del río Guadalete]] (aunque algunos historiadores la sitúan más al sur, en los ríos [[Río Salado (Conil de la Frontera)|Salado]] o [[Barbate]], o junto al lago de [[la Janda]], o incluso junto al [[Río Guadarranque (provincia de Cádiz)|río Guadarranque]]). Sea donde fuere, la batalla tuvo lugar a finales de julio de 711, precedida de diversos tanteos y escarceos durante varios días, muriendo en ella o inmediatamente después el propio rey Rodrigo. Los nobles que permanecieron con el rey y sus opositores witizanos murieron también en su mayoría.[[Archivo:The battle of Guadelete.jpg|312px|thumb|''La batalla de Guadalete'', de [[Salvador Martínez Cubells]]. ([[Real Academia de Bellas Artes de San Fernando]], [[Madrid]])]]
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| Táriq se hizo con un gran botín, pues Rodrigo viajaba con un gran lujo, dado el fasto y lo rico del ajuar que utilizaban los reyes visigodos desde [[Leovigildo]], imitando la pompa y riqueza de la corte de los [[Anexo:Emperadores bizantinos|emperadores bizantinos]].
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| A la muerte de Rodrigo, un sector de la nobleza eligió a [[Oppas]], hijo del rey [[Egica]] y hermano de [[Witiza]], si bien nunca fue aceptado mayoritariamente ni, al parecer, coronado como tal. Hubo enfrentamientos entre los propios visigodos, con los leales a [[Agila II]] y con otros nobles no witizanos que se negaban a aceptar al nuevo rey. Oppas pudo contar inicialmente con la permisividad o apoyo de las fuerzas musulmanas, pero en todo caso acabó por enfrentarse a ellos.
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| Tras haber asentado Táriq una pequeña cabeza de puente en el sur, [[Musa ben Nusayr]], gobernador de [[Ifriquiya]], llegó a Hispania en ese mismo año. Desembarcó con otro ejército, de unos 18 000 hombres, en la ciudad de [[Cádiz]], ya bajo control musulmán.
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| Las fuerzas musulmanes, así reforzadas, conquistaron fácilmente, casi sin resistencia, [[Medina Sidonia]]. Después se dirigieron a sitiar [[Sevilla]], pero esta última solo cayó tras un mes largo de asedio. Sevilla era importante, pues esta ciudad era la capital de la provincia visigoda de [[Hispalis]] y de esta forma se evitaba una acción coordinada desde esa zona. Así queda completada la acción inicial de la conquista, asentando un territorio propio mínimo desde el que poder iniciar un proceso más amplio.
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| === Conquista del tercio meridional ===
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| [[Archivo:Yahyâ ibn Mahmûd al-Wâsitî 005.jpg|thumb|Guerreros musulmanes representados en el manuscrito musulmán de la [[Maqama]]t Al-Hariri '''مقامات الحريري''', aprox. del [[siglo XI]]. [[Yahya ibn Mahmud al-Wasiti]]]]
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| Una vez conquistada, Sevilla se convirtió en la base de las operaciones militares. Desde esta ciudad salieron dos ejércitos, que empezaron a operar por separado en la península: uno se dirigió hacia [[Córdoba (España)|Córdoba]], capital de la provincia visigoda de la [[Bética]], y otro hacia [[Mérida (España)|Mérida]], capital de la provincia de [[Lusitania]]. Se trataba de rendir cuanto antes los centros de poder administrativo y militar visigodos (ya se ha explicado antes la fuerza militar que organizaba cada provincia), de forma que no pudiera haber una respuesta coordinada y contundente de estos.
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| Además, [[Musa ibn Nusair|Musa]], muy bien informado y aconsejado, pretendía llegar cuanto antes a [[Toledo]], capital del fuertemente centralizado [[reino visigodo]], y era importante eliminar pronto los obstáculos para dirigirse hacia Toledo lo más rápidamente posible. Para ello, utilizaron el trazado de las calzadas romanas, lo que facilitaba su traslado y la sumisión, por la fuerza o por rendición, de las ciudades que se encontraban en su trayecto.
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| [[Táriq ibn Ziyad|Táriq]] avanzó por el [[Guadalquivir]], y cerca de [[Écija]] tuvo lugar una nueva batalla en campo abierto, dada por los restos del ejército real y refuerzos de la provincia Bética, que se habían podido reorganizar gracias al mes que duró la resistencia de Sevilla. Los musulmanes vencieron de nuevo, la ciudad de Écija también se les rindió y siguieron rápidamente para tomar [[Córdoba (España)|Córdoba]] por sorpresa (excepto la ciudadela, cuyos defensores fueron asesinados en su totalidad por los musulmanes tras ser rendida por el conde visigodo de la ciudad). Luego continuaron para tomar, ya casi sin resistencia tras la caída de la capital de la provincia, otras ciudades de la [[Andalucía oriental]], como [[Málaga]] y [[Granada]] en el sur o [[Martos]], [[Jaén]] y [[Baeza (España)|Baeza]] en el norte.
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| Mientras, Musa se dirigió hacia [[Mérida (España)|Mérida]], utilizando la calzada que desde Sevilla iba hacia esa ciudad y luego seguía hasta Toledo, discurriendo por [[Cáceres]] y [[Talavera la Vieja]]. Pero Mérida se resistió fuertemente, abastecida por su puerto fluvial y agrupando el ejército provincial en el interior de sus imponentes y fuertes murallas. Para no retrasarse, Musa tuvo que dejar allí un contingente de asedio mientras él continuaba con el grueso del ejército hacia su objetivo.
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| Musa continuó por la calzada romana, conquistando Cáceres y Talavera la Vieja, hasta llegar a Toledo. Allí Táriq se unió al ejército de Musa. Para ello Táriq había seguido la calzada romana que iba desde [[Linares (Jaén)|Linares]], ciudad ya controlada por los musulmanes, pasando por [[Parque natural de Despeñaperros|Despeñaperros]] y [[Consuegra]] (Consabura), hasta Toledo; dejando algunos contingentes en el sur.
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| === Conquista del centro peninsular ===
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| [[File:Invasionislámicaespaña.svg|thumb|280px|Sucesivas campañas durante la conquista de la península ibérica desde el 711 hasta la batalla de Poitiers, el final del avance de los árabes en el Norte.]]
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| [[Toledo]] fue conquistada por [[Musa ibn Nusair|Musa]], casi sin resistencia, antes de acabar el año 711; haciendo huir al nuevo rey, Oppa, que quizás murió pronto o que, al menos, ya no volvió a ejercer como tal, y ejecutando a cuantos nobles había en la ciudad; aunque muchos de ellos, como el propio [[Arzobispo]], huyeron antes de que fuera sitiada. Abandonada de antemano por quienes podían haberla defendido, la tímida resistencia que pudo oponer la ciudad fue rápidamente vencida.
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| La caída de Toledo buscaba un efecto psicológico, que sin duda tuvo, y un efecto político, pues la gran centralización del reino visigodo impidió una respuesta coordinada frente a las fuerzas musulmanas. Salvo el nordeste, bajo el control del rey visigodo [[Agila II]], el resto de las zonas solo pudieron oponer una resistencia aislada, sin coordinación entre sí, dirigida por la aristocracia local de cada territorio. Además, conseguir Toledo permitió a los conquistadores hacerse con el grueso del riquísimo Tesoro Real visigodo (fruto, entre otros, del saqueo de [[Roma]] y de la conquista del [[reino suevo]]), que era el más importante de los tesoros reales del Occidente Germánico. Esto tenía a la vez un efecto de restar poder económico a la resistencia y de golpe psicológico a la misma, pues era la primera vez que dicho tesoro resultaba capturado.
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| Los nobles que lograron escapar, con todas las riquezas que pudieron reunir, huyeron hacia el norte. Unos reforzaron al rey Agila II, en el nordeste (como el propio Arzobispo de Toledo, [[Sinderedo]]), y otros se dirigieron hacia las plazas fuertes cercanas a la zona gallega.
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| Musa decidió acabar en Toledo el invierno. Con la llegada de la primavera, el ejército musulmán avanzó por la calzada romana que unía Toledo con las ciudades de [[Alcalá de Henares]], [[Guadalajara (España)|Guadalajara]], [[Sigüenza]] y [[Medinaceli]], ocupándolas, y volvieron a dividirse a partir de esta última ciudad.
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| === Conquista del norte ===
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| [[File:Peña Amaya - Restos arqueológicos.jpg|thumb|250px|[[Peña Amaya]], capital del [[Ducado de Cantabria]], en la ahora [[provincia de Burgos]]. En primer plano a la derecha, los restos arqueológicos del poblado altomedieval de [[Amaya (ciudad)|Amaya]]. La fortaleza se situaría al fondo, en lo alto del promontorio de El Castillo.]]
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| [[Musa ibn Nusair|Musa]] atacó el noroeste, menos organizado que la zona controlada por el rey visigodo [[Agila II]]. En su campaña ocupó los centros administrativos y plazas fuertes de [[Clunia]], [[Amaya (ciudad)|Amaya]] (que no pudo tomar y hubo de ser reducida por el hambre), [[León (España)|León]] y [[Astorga]], donde estableció guarniciones militares. Allí hizo miles de prisioneros, entre ellos bastantes nobles, apoderándose también de las riquezas que habían llevado consigo.
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| [[Táriq ibn Ziyad|Táriq]], mientras, se dirigió hacia el nordeste, pasando por [[Calatayud]] y llegando hasta [[Zaragoza]], ciudad que incendió en parte, matando incluso a los niños y crucificando a los hombres por no habérsele rendido, mientras las mujeres eran esclavizadas.{{Cita requerida}} Sin embargo, esto último puede ser una leyenda: en todo Aragón, sólo consta una mínima resistencia en Huesca; Zaragoza se habría sometido mediante pacto<ref>https://historiaragon.com/2016/11/21/la-rebeldia-de-la-zaragoza-musulmana/</ref><ref>http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/historia/los_musulmanes_en_aragon/introduccion.asp</ref> o tras breve asedio.<ref>https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/15/73/11cervera.pdf</ref> En el registro arqueológico no se observan rastros de violencia o destrucción significativos, sino una continuidad.
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| Desde allí, Táriq avanzó hacia el oeste, siguiendo la vía romana de Zaragoza a [[Astorga]], y sometiendo el curso medio y alto del río [[Ebro]]. En esa zona aceptó un pacto de sumisión con el conde de la [[Conde Casio|familia Casius]] (Casio), de nombre Fortún, en la zona de [[Tarazona]], puede que similar al suscrito después con el conde [[Teodomiro (visigodo)|Teodomiro]] en el sureste. Este Fortún era el heredero de una rica familia hispanorromana, los [[Conde Casio|Casio]], terratenientes desde hacía siglos en la ribera media del Ebro. Él y su familia se islamizaron, como luego veremos que ocurrió con otras familias nobles, y llegó a formar la dinastía de los [[Banu Qasi|Banu-Qasi]] (literalmente, los hijos de Casio), que varios siglos más tarde fueron reyes de la [[taifa]] de aquella zona.
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| Continuando su trayecto, [[Táriq ibn Ziyad|Táriq]] llegó, pasando por [[Amaya (Burgos)|Amaya]], hasta Astorga, capital de la provincia [[Pueblo visigodo|visigoda]] Asturiensis o [[Autrigones|Autrigonia]], donde de nuevo unió sus fuerzas con [[Musa ibn Nusair|Musa]], y llegaron juntos hasta [[Lugo]], capital de la provincia de [[Gallaecia]] o [[Gallaecia|Galecia]], ciudad fuertemente amurallada que fue sometida. En aquella zona recibió pacto de sumisión de diversas ciudades de ambas provincias visigodas, entre las que cabe destacar a [[Gijón]] (ciudad fundada por los [[Imperio romano de Occidente|romanos]]), en la misma costa de [[Asturias]].
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| Con la toma de Lugo, los musulmanes se habían apoderado ya no solo de la capital del [[reino visigodo]], sino también de la cabeza administrativa de más de la mitad de las provincias visigodas, excepto las ciudades de [[Tarragona]] y [[Narbona]], y la aún sitiada [[Mérida (España)|Mérida]].
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| Antes de llegar a Lugo, Musa había recibido una orden del [[califa]] para ir a [[Damasco]]. Desde Lugo, Musa se dirigió otra vez a Toledo, pero esta vez por [[Salamanca]], sometiendo igualmente las poblaciones a su paso.
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| Sin embargo, muchas regiones y ciudades aún no reconocían su dominio, estando bajo el control de nobles o de otras autoridades locales que capitaneaban la resistencia. Entre ellas destacaba Mérida, la segunda ciudad, por entonces, del país por población y riqueza. Mérida llevaba muchos meses resistiendo (casi un año), abastecida por su [[puerto fluvial]] y protegida por una fuerte muralla, restaurada por los visigodos y que causó admiración a los conquistadores musulmanes.
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| Fue [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd-el-Aziz]], hijo de Musa, quien, aún bajo el gobierno de su padre, acabó el asedio de esta ciudad, que se rindió el 30 de junio de 712. El convenio de capitulación (llamado por los musulmanes ''sulh'') respetaba la vida y bienes de los emeritenses, permitiéndoles celebrar sus cultos, mientras que los musulmanes se apropiaban de los bienes de todas las iglesias (que servían para mantener hospitales, escuelas y viudas, y al propio [[clero]]) y de quienes hubiesen huido.
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| === Capitulaciones de ciudades mediante pactos ===
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| La mayoría de las ciudades y regiones se rindieron a los musulmanes por capitulación (''sulh''), como ocurrirá en general en los siguientes años de la conquista. Estos pactos fueron muy diversos, dependiendo de las circunstancias, pues algunos incluían el respeto del gobierno local, la conservación de algunos bienes y un mínimo grado de tolerancia religiosa (tipo ''’ahd'', como luego veremos algún ejemplo) y otros eran más similares al modelo de Mérida, con sumisión seguida por la entrega de bienes. Estos acuerdos se extendieron también a los magnates que, aún sin el título de [[conde]], gobernaban de hecho sobre extensos territorios en los que no había ninguna ciudad importante, manteniéndolos en sus propiedades a cambio de su lealtad.
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| Pero las ciudades que se resistían eran destruidas y quemadas, sus iglesias derruidas, y su población muerta o esclavizada, con el fin de dar un escarmiento y un aviso para otras ciudades. A los hombres se les mataba, normalmente crucificados, y las mujeres y niños eran esclavizados, siendo estos últimos islamizados a la fuerza. En algunos casos, los hombres y jóvenes que se libraban de la muerte trabajaban como esclavos en sus antiguas tierras, cultivadas ahora en provecho de sus nuevos señores.
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| Los conquistadores también se reforzaron ofreciendo la libertad a los esclavos que se convertían al islam. Estos, sin embargo, debían jurar fidelidad al clan tribal del jefe militar que los liberaba, e integrarse en su ejército. [[Musa ibn Nusair|Musa]] no estableció ninguna modificación en los impuestos, los cuales seguirían recaudándose en igual forma que hasta entonces, pero su importe lo recibía el [[wali]] musulmán de [[Hispania]] (este era el título que utilizaba [[Musa ibn Nusair|Musa]]). Con Musa, la legislación antijudía desapareció, lo que también le granjeó el apoyo de esa comunidad.
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| === Regreso de Musa a Damasco ===
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| Musa estuvo unos quince meses en [[España]], hasta que partió hacia [[Damasco]], a finales de 712, llamado por el califa [[Walid I]] para rendir cuentas. Antes, y tras la caída de Mérida, aún tuvo que mandar a su hijo [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd-el-Aziz]] a tomar por segunda vez [[Sevilla]], ciudad que se había sublevado, lo que muestra lo endeble de la posición de los conquistadores.
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| Musa viajó con parte del riquísimo Tesoro Real visigodo y otro botín, así como con algunos nobles visigodos, y se llevó consigo también a su liberto [[Táriq ibn Ziyad|Táriq]]. En Damasco cayó en desgracia con el siguiente califa, [[Suleimán I]], por la forma en que repartió el botín, y fue condenado a muerte mediante crucifixión por un delito de malversación de fondos —delito en el que era reincidente—. Dicha pena se le conmutó por el pago de una fuerte multa. Musa murió asesinado en una [[mezquita]] de Damasco en el año 716. Táriq murió en la miseria.
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| == Consolidación de la conquista ==
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| [[Archivo:Map of expansion of Caliphate.svg|thumb|300px|Expansión del [[Califato Omeya]].]]
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| ==== El gobierno de Abd el-Aziz ibn Musa ====
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| Musa dejó al frente del ejército en España a su hijo [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd el-Aziz ibn Musa]] (Abdelaziz), quien tras reconquistar a la sublevada [[Sevilla]], permaneció en ella y la convirtió en la primera capital de [[Al-Ándalus]], actuando desde ella como [[wali]]. Con él se quedó el grueso del botín. Aunque una parte estaba destinada a cubrir los gastos de la administración y de la guerra, la mayoría se mantenía para su reparto entre las tropas cuando se licenciasen al final de la campaña, con reserva de un quinto (llamado ''jums'') para el califa. Este reparto, a causa de lo lento de la conquista, aún tardó varios años.
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| Mientras, el rey visigodo [[Agila II]], tras haber resistido la fuerte acometida de Táriq, mantenía el control de la actual [[Cataluña]], más algunas zonas adyacentes y la provincia goda de [[Septimania]]. El propio [[Archidiócesis de Toledo|Arzobispo de Toledo]], [[Sinderedo]], que como ya dijimos abandonó la capital, se unió a él para reforzar su autoridad como heredero de [[Rodrigo]], por el sentido simbólico legitimador que su presencia y apoyo tenía para la monarquía visigoda.
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| Agila II ejercía su dominio en una zona muy compacta geográficamente y de reducido tamaño, lo que facilitaba su defensa. Además, eran dos provincias visigodas (parte de Iberia y Septimania) con una urbanización y con una demografía superiores a la media del territorio visigodo; demografía que se vio reforzada con la emigración de quienes huían de las acciones guerreras procedentes de otras zonas de la península.
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| [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd el-Aziz]], con el fin de dotarse de mayores medios económicos para continuar las campañas, estableció un sistema de impuestos por capitación (''gizya''), o pago fijo anual por persona, aplicable sólo a los no musulmanes, que era utilizado en todos los países conquistados por los musulmanes. De esta manera, además de forzar las conversiones de cristianos al islam, pretendía obtener una capacidad financiera propia para continuar la conquista sin necesidad de recurrir al botín y al pillaje.
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| Abd el-Aziz también se dedicó a eliminar los focos de resistencia existentes en el centro y sur de la península, tanto en centros urbanos como en las zonas montañosas, con el fin de asentar su control en el extenso territorio que ya había conquistado, y evitar situaciones de peligro en su retaguardia. Así, durante el año 713 avanzó por la Bética oriental, sometiendo de nuevo [[Málaga]] y [[Granada]], que se habían sublevado, y siguiendo por [[Guadix]] hasta llegar a [[Lorca]] y [[Orihuela]], en el sureste peninsular.
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| Para extender el control musulmán en la península, y dado lo limitado de sus fuerzas militares, [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd el-Aziz]], además del recurso de la fuerza, estableció también acuerdos y alianzas en determinadas regiones con los nobles visigodos. Aunque estos acuerdos, en general, no se respetaron por los musulmanes mucho tiempo, sirvieron para posibilitar y facilitar la conquista, que de otro modo habría sido aún más larga y costosa.
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| Así, por ejemplo, el 5 de abril de 713, firmó un [[Pacto de Teodomiro|acuerdo con el conde Teodomiro]], gobernador de Orihuela y de una extensa demarcación a su alrededor. El tratado suscrito fue del tipo que los musulmanes llaman ''‘ahd'', que no solo respetaba los bienes (como el ya citado de tipo ''sulh''), sino que otorgaba una más o menos extensa autonomía de gobierno. Este [[Teodomiro (visigodo)|Teodomiro]] era un noble con fama de culto y con prestigio de buen guerrero, que había rechazado un intento de invasión [[Imperio bizantino|bizantina]] (quizás la flota que huyó de [[Cartago]] tras su conquista por los musulmanes) en las costas de [[Cartagena (España)|Cartagena]] en tiempos del rey [[Égica|Egica]], anterior a Witiza.
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| En el acuerdo antes citado, siete ciudades, de las cuales hoy solo son reconocibles por su nombre [[Orihuela]], [[Alicante]], [[Elche]], [[Mula (Murcia)|Mula]], [[Villena]] y [[Lorca]], mantenían sus propios señores y gobierno, no serían molestados en el ejercicio de su religión (no olvidemos que el islam prohíbe las prácticas religiosas externas de otras religiones) y no serían destruidas sus iglesias, algo que solía ocurrir durante la conquista musulmana. En [[Córdoba (España)|Córdoba]] la [[Catedral|iglesia principal]], [[Basílica de San Vicente Mártir|la iglesia de San Vicente]], fue repartida en dos zonas, la mitad para prácticas del rito cristiano y la otra mitad para el musulmán. Esta medida fue revocada en tiempos de [[Abderramán I|Abderramán]] 50 años después, [[Mezquita-catedral de Córdoba#Etapas constructivas#Mezquita de Abderramán I|cuando derribó la iglesia y empezó a erigir]] [[Mezquita-catedral de Córdoba|la gran mezquita de la ciudad]].
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| A cambio de esa autonomía, los vencidos se sometían al dominio del Califa, jurando ser fieles y sinceros con el [[walí]], y se comprometían a no dar apoyo a los rebeldes contra dicha ocupación, así como a pagar un tributo anual fijo por cada persona, libre o esclava, no musulmana (la ''gizya'' antes citada). Este tributo era parte en especie ([[Triticum|trigo]], [[Hordeum vulgare|cebada]], [[mosto]], [[vinagre]], [[miel]] y [[Aceite de oliva|aceite]]) y otra parte en metálico, consistente en un ''dinar'' (moneda de [[oro]] musulmán equivalente al «sueldo» visigodo) por persona libre. Por cada esclavo se estipulaba medio pago.
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| En [[Orihuela]] se estableció una guarnición musulmana y se enviaron destacamentos a diversas ciudades de la antigua provincia. Cartagena no formaba parte del enclave, sino que fue ocupada directamente por los musulmanes, dada la gran importancia estratégica de su puerto. Este enclave continuó su autogobierno con Teodomiro hasta el año 743, en que fue sucedido por su hijo [[Atanagildo]]; y de la riqueza de la zona se tiene noticia antes de 754. No obstante, el estatus de autonomía de que gozaron sus tierras fue suprimido antes de 780 bajo [[Abderramán I]].
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| Desde esta zona del sureste, Abd el-Aziz se dirigió por la costa para controlar todo el Levante, sometiendo [[Valencia]] y [[Sagunto]]. Por el otro extremo, y partiendo también desde Sevilla, en la campaña del año 714, el propio Abd el-Aziz sometió [[Huelva]], [[Faro (Portugal)|Faro]], [[Beja (Portugal)|Beja]], [[Évora]], [[Santarém|Santarem]] y [[Lisboa]]; y alcanzó un acuerdo de tipo ''‘ahd'' en una amplia zona al norte de [[Coímbra]]. Con ello, se consolidó también el dominio en la limítrofe [[Galicia]], muy endeble hasta esa fecha. En ese mismo año murió el rey visigodo Agila II, que fue sucedido por [[Ardón (rey)|Ardo]]; si bien algunos historiadores sitúan su muerte en el año 713 (puede que coincidiendo con la campaña musulmán de levante, antes citada).
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| Abd el-Aziz instaló la sede del gobierno [[omeya]] en Sevilla (tras su segunda conquista). Esto rompía la política tradicional de los árabes, que consistía, como ocurrió en [[Persia]], [[Egipto]] o [[África del Norte]], en degradar los anteriores centros de gobierno y gobernar desde un nuevo centro. Sin embargo, el escaso número de los musulmanes en España y la continuidad de las acciones guerreras de conquista impidieron que, como en esos otros países, se pudiese construir una nueva ciudad para el gobierno.
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| Por ello, como alternativa a Toledo se optó por Sevilla, ciudad que había sido capital de provincia con los visigodos, y que incluso fue capital del reino godo por algún tiempo en el pasado. Esto cuadraba más con la política pactista de [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd el-Aziz]]. Pero había también razones estratégicas, propias de un tiempo de conquista: Sevilla es una ciudad cercana al mar y al estrecho y, por tanto, desde donde poder recibir refuerzos más rápidamente.
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| Con estos acuerdos y el trabajo de desarrollar una administración estable, 715 fue un año sin campañas, en el que Abd el-Aziz se dedicó a asentar el poder de los conquistadores, sin arrebatar nuevas tierras el rey visigodo Ardo. Además, tras cuatro años de guerra era necesario recomponer el ejército y las finanzas, recoger todas las cosechas y permitir que se recuperaran tanto el país como las tropas invasoras. No salieron ejércitos en primavera para realizar nuevas conquistas, y Abd el-Aziz organizó otros planes igualmente efectivos.
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| Dentro de su política de asentar lo conquistado mediante alianzas y acuerdos, [[Abd al-Aziz ibn Musa|Abd el-Aziz]] contrajo matrimonio con [[Egilona|Egilo]] (también citada en algunas fuentes como Egilona), viuda del rey [[Rodrigo]], con quien tuvo un hijo, llamado Asim. Convertida al [[islam]] (aunque según sus críticos musulmanes, sólo en apariencia), cambió su nombre por el de Umm ‘Asim (madre de Asim).
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| Esto atrajo a otros nobles visigodos, que abandonaron así la resistencia. Algunos de ellos incluso se convirtieron al islam, para no tener que pagar impuestos por las propiedades que habían logrado conservar (de hecho, los nobles de ascendencia goda estaban también exentos de tributos en la época visigoda), y para mantener su estatus e influencia mediante nuevas relaciones de clientela política con los jefes de los conquistadores.
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| ==== Asesinato de Abd el-Aziz ibn Musa y gobierno de Al-Hurr ====
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| Pero la boda antes citada de Abd el-Aziz, junto al apoyo que daban estos nobles visigodos al gobernador, y las acciones de este para reforzar su poder frente a los demás cargos de los conquistadores (como la asunción de varios ceremoniales y pompas regios), así como su creciente autonomía en la toma de decisiones frente al gobierno de [[Damasco]], se interpretaron como un intento de rebelión contra el Califa.
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| Por ello, el jefe del Ejército, Ziyad ben Nàbigha (casado él también con una noble visigoda), encabezó, junto al cuñado de Abd el-Aziz, [[Ayyub ibn Habib al-Lajmi|Ayyub]], una conjura contra el gobernador, acusándole de haberse hecho secretamente cristiano. Fruto de ella, y siguiendo órdenes directas del califa [[Suleimán I]], Abd el-Aziz fue asesinado en el verano de 715 en la mezquita de Sevilla (anteriormente, iglesia de [[Justa y Rufina|Santa Rufina]], expropiada por los musulmanes), mientras estaba rezando; su cabeza fue enviada al Califa.
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| [[Archivo:Coras del Emirato de Córdoba.svg|thumb|300px|Coras del [[Emirato de Córdoba]].]]
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| [[Archivo:Reinos de Taifas en 1037.svg|thumb|250px|Los reinos de taifas en 1037.]]
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| [[Archivo:Reinos de Taifas en 1080.svg|thumb|250px|Los reinos de taifas en 1080.]]
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| Tras los hechos antes citados, Ayyub quedó como gobernante interino durante seis meses, hasta la llegada del nuevo gobernador nombrado por el Walí de [[Ifriquiya|Ifriqiyya]], hermano mayor del asesinado. Durante los seis meses que Ayyub dirigió las fuerzas del [[Califato Omeya]] no realizó ninguna nueva campaña, por lo que el año 715 fue de nuevo de relativa tranquilidad. El nuevo gobernador fue [[Al-Hurr ibn Abd ar-Rahman al-Thaqafi|Al-Hurr]] (716–19), que llegó a la península con un ejército de refuerzo.
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| Al-Hurr era consciente de que la dominación musulmana era claramente precaria, pues los bereberes y árabes{{cr}} eran un porcentaje muy pequeño de la población de España, y la pacificación del territorio era aún superficial. De hecho, el rey visigodo [[Ardón (rey)|Ardo]] había mantenido su poder en el nordeste peninsular. Por ello, antes de reiniciar el proceso de conquista de los territorios peninsulares, procedió a generalizar la instalación de guarniciones militares en las ciudades ya tomadas, excepto las sometidas mediante acuerdo.
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| Al-Hurr, para romper con su antecesor y estar más centrado en la península, trasladó la sede de su gobierno a [[Córdoba (España)|Córdoba]] en el año 716, y estableció un nuevo impuesto especial (además de la ''gizya'') que se cobraba como el anterior a los no musulmanes, aplicado también en otros países por los musulmanes: el ''harag''. Consistía en un impuesto territorial, que obligaba a pagar un porcentaje de lo obtenido por trabajar la tierra.
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| Esto se unió con la devolución o asignación de las tierras ya pacificadas a nobles visigodos que les eran leales, puede que algunas pertenecientes al antiguo patrimonio de la corona. A muchos nobles, en su mayoría witizanos, se les reconocieron sus patrimonios, a veces incrementados con parte de los de sus antiguos oponentes. Así, incluso nobles como [[Olmundo]] y [[Ardabasto]], hijos al parecer de [[Witiza]], se retiraron a sus posesiones, leales ahora a los nuevos ocupantes de la península, con un cierto acuerdo de autonomía. Olmundo en la zona entre Sevilla y Mérida, y Ardabasto entre el norte de Córdoba y Jaén.
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| Esto se hizo no solo para asegurar su apoyo, y su colaboración en el control y la pacificación del reino visigodo, sino también con el fin de conseguir mayores ingresos para el fisco, tras la introducción del ''harag''. Con este fuerte aumento de la presión fiscal obtuvo nuevos fondos para financiar las campañas militares y la administración de los conquistadores, además de reforzar la presión económica para conseguir más conversiones de cristianos al islam.
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| Fruto de estas medidas fue la acuñación de una nueva moneda, de oro como las visigodas, en árabe y latín, a fin de facilitar la vida económica después de tantos años de luchas y falta de gobierno centralizado, además de los serios problemas que había acarreado el intenso atesoramiento, normal en períodos de guerra.
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| Mientras tanto, como ya dijimos, el rey visigodo Ardo había sucedido a Agila II en el gobierno de [[Septimania]] y la actual [[Cataluña]], reinando siete años, desde el año 714 al 720. Probablemente contaría con el apoyo de nobles de [[Aquitania]], vinculados familiarmente en algunos casos con nobles godos o galo-romanos de la Septimania, o quizás temerosos de los nuevos invasores, y con mercenarios [[Pueblo franco|francos]] y [[Pueblo sajón|sajones]]; como ya había ocurrido otras veces en el pasado, cuando aquella zona del reino visigodo se había rebelado contra el poder real.
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| Pero el nuevo gobernador musulmán, [[Al-Hurr ibn Abd ar-Rahman al-Thaqafi]], reforzado con las medidas antes citadas, realizó sucesivas campañas, desde el otoño de 716 y en los dos años siguientes, contra este reducto visigodo. Desde [[Zaragoza]] atacó y sometió las ciudades de [[Huesca]], [[Barbastro]], [[Lérida]], [[Tarragona]], [[Barcelona]] y, finalmente, [[Gerona]]. La resistencia de [[Tarragona#Alta Edad Media (S VIII-XI)|Tarragona]] debió ser tenaz pues, tras su conquista, los musulmanes dieron muerte a toda la población que había sobrevivido al asedio, y destruyeron la ciudad, incluidas sus iglesias y numerosos monumentos.
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| Al-Hurr realizó también una campaña en el norte, después de una incursión de los [[vascones]] a la zona de [[Tudela]], para tener la retaguardia bien cubierta en su guerra con el rey visigodo [[Ardón (rey)|Ardo]]. Sobre el año 716 (o probablemente antes) los musulmanes consiguieron un acuerdo de capitulación con [[Pamplona]], ciudad que se les rindió a cambio de mantener su autoridad local y cierta tolerancia religiosa. Esa autonomía sólo les duró hasta el año 732, en que [[Abd ar-Rahman ibn Abd Allah al-Gafiqi|Al-Gafiqi]] la sometió totalmente antes de partir hacia [[Poitiers]].
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| Igualmente en ese año 717 el gobernador al-Hurr nombró un gobernador en la Astura Transalpina (actual [[Asturias]]), residente en [[Gijón]], ciudad amurallada y que al ser costera estaba comunicada también por mar.
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| === Final del proceso de conquista ===
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| El califa [[Úmar II|Omar II]], en 718, un año después del inicio de su reinado, estudió el abandono de las conquistas en Hispania. Aunque se desconocen los motivos exactos, estas dudas parece que tenían que ver porque la continuidad de las acciones bélicas proporcionaban escasos ingresos, pues se los comía el gasto de sostener un numeroso ejército; por lo lejano de las operaciones, con comunicaciones difíciles; y por la fragilidad aún existente de la conquista.
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| Un hecho importante para estas dudas del Califa fueron también los primeros enfrentamientos en la península entre los [[bereberes]] del norte de África, recién islamizados, y los [[Pueblo árabe|árabes]]{{cr}}. Los segundos veían a los primeros como musulmanes de segunda, y estos habían recibido una parte muy pequeña del botín. Los aproximadamente 35 000 soldados bereberes no se sentían bien pagados, y entre 716 y 718 hubo dos nuevas migraciones de bereberes hacia la península, lo que aumentó gravemente la tensión entre los dos pueblos. Finalmente, sin embargo, Omar II optó por continuar en España y nombrar un nuevo gobernador, [[Al-Samh ibn Malik al-Khawlani|al-Samh ben Malik]] (718–721).
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| Este lo primero que hizo fue una especie de catastro o registro de ingresos imponibles, para clarificar las fuentes y capacidades del fisco y aumentar así su rendimiento. A continuación hizo una distribución del botín, que aún estaba pendiente de dividir. Este reparto del botín tenía un efecto político y psicológico, pues mostraba a las claras que la decisión tomada por [[Úmar II|Omar II]] de permanecer en la península era definitiva.
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| Con el reparto se asignaron propiedades y bienes a la hacienda pública, y se distribuyeron otras tierras entre los conquistadores, a fin de calmar sus enfrentamientos. Incluso parte de los terrenos correspondientes al Califa por ''jums'' fueron entregados en usufructo, por decisión de Omar II, a cambio de un pacto feudal. Con todo ello, se consiguió reducir la tensión entre los conquistadores bereberes y árabes{{cr}}. Pero aun en esto se notó el diferente trato hacia los bereberes, que fueron asentados en las laderas de los [[Cordillera Cantábrica|sistemas cantábrico]] y [[Sistema Central|central]], y en las montañas andaluzas, mientras que los terrenos más fértiles del sur fueron para contingentes árabes{{cr}}, procedentes de [[Siria]] y [[Egipto]].
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| Nada más hecho esto, continuó las acciones militares y llegó hasta [[Septimania]] en la primavera de 719. En el año 720, [[Perpiñán]] y [[Narbona]] fueron capturadas, matando a todos los hombres y esclavizando mujeres y niños; y estableciendo una guarnición permanente en esta última ciudad. En ese mismo año murió, quizás en alguna campaña, el último rey visigodo, Ardo.
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| Al-Samh continuó sus conquistas en el sur de la [[Galia]], contra las pocas ciudades de la [[Septimania]] aún libres, atacando incluso ciudades de otros reinos que apoyaban a los visigodos, como [[Toulouse]] en [[721]]. Allí fue derrotado y muerto por el duque [[Odón el Grande|Eudo]] (o Eudes) de [[Aquitania]], que fue a socorrer dicha población.
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| El ejército musulmán eligió allí mismo como gobernador a [[Abd ar-Rahman ibn Abd Allah al-Gafiqi|Al-Gafiqi]] (721–722), que llevó como pudo los restos del ejército hasta Narbona, evitando el acoso desde la fortaleza de [[Carcasona]], aún sin conquistar. El Walí de [[Ifriquiya|Ifriqiya]], Bishr Ubn Safwan, lo ratificó provisionalmente, pero solo ocupó su puesto durante un año, en que intentó recuperarse de la derrota, reorganizando el ejército y consolidando la administración del territorio recién conquistado. Al-Gafiqi, sin embargo, volvió a ser nombrado gobernador años más tarde, en el [[730]].
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| En el año [[722]] el Walí de Ifriqiya nombró finalmente un nuevo gobernador, [[Anbasa ibn Suhaym al-Kalbi]], que no continuó las acciones militares hasta reforzarse internamente. Durante tres años solo se realizaron incursiones a pequeña escala bajo el mando de sus subordinados militares. Como anteriormente, el objetivo inicial fue aumentar sus ingresos. El califato llevaba ya muchos años gastando dinero, y reclamaba que estas campañas no solo se autofinanciasen, sino que reportasen nuevas sumas a la hacienda califal.
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| Para ello, [[Anbasa ibn Suhaym al-Kalbi|Anbasa]] subió de forma importante los impuestos sobre la población no musulmana (las crónicas hablan incluso de que los duplicó). También reforzó su poder mediante un control más directo de las zonas que habían llegado a acuerdos con Abd el-Aziz: algunas vieron desaparecer su autonomía, y todas aumentaron de forma importante sus pagos fiscales a la hacienda musulmán.
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| Con todo esto, en el año [[724]] organizó un fuerte ejército. Aún quedaban sin conquistar algunas ciudades del reino visigodo, ahora dirigidas por la aristocracia local. Todas cayeron en esta campaña: comenzó con [[Carcasona]], en 724, y acabó en [[Nimes]], punto extremo del dominio visigodo en la [[Galia]], en [[725]]. Con ello se acababa la conquista del reino visigodo.
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| Pero ya antes (en una fecha incierta entre [[718]] y [[722]], aunque más probable esta última) había estallado la revuelta en [[Asturias]] contra los conquistadores, capitaneada por el noble visigodo [[Don Pelayo|Pelayo]], que obtuvo una victoria en la denominada [[batalla de Covadonga]]. Lo más probable es que hubiera escaramuzas y pequeñas batallas en esos años, y la constante conflictividad interna de [[Al-Ándalus]] propició la consolidación de un movimiento insurreccional en la costa del [[Mar Cantábrico|Cantábrico]]. Hasta que en el 722, bajo el mandato de Anbasa, consiguieron hacer huir al gobernador musulmán de Asturias, con sede en la ciudad costera de Gijón, sin que volvieran a gobernar los musulmanes en esa zona, más o menos del tamaño y lindes de la actual Asturias. En la primera mitad del siglo se fue consolidando paulatinamente el [[reino de Asturias]], al que seguirían más tarde la formación de otros núcleos en la zona oriental.
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| == Herencia cultural y lingüística árabe ==
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| {{AP|Influencia del árabe en el español|Árabe andalusí}}
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| Es importante destacar que el proceso de conquista no solo tuvo consecuencias políticas y económicas, sino que existió un fuerte impacto cultural y lingüístico. Diversas tecnologías fueron llevadas a la península por los musulmanes, además parte del pensamiento griego había sido asimilado por los musulmanes en [[Mesopotamia]] (de pensadores y traductores árabes cristianos) y lo reintrodujeron en [[Europa]].
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| {{cr|Aunque también hubo asimilaciones de la cultura y técnicas visigodas, como de la [[arquitectura visigoda]], y muy especialmente el [[arco de herradura]] visigodo, que luego ellos fueron modificando con el tiempo. Y muchos escritos visigodos que recopilaban saberes romanos y griegos también fueron traducidos y tomados en cuenta.
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| La presencia de poblaciones musulmanas, iniciaron en el terreno lingüístico la progresiva, aunque lenta, arabización del Al-Ándalus.}}
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| Además de la [[toponimia]] y la influencia sobre el [[idioma mozárabe|romance mozárabe]], todas las lenguas romances de la península tomaron numerosos [[préstamo léxico|préstamos léxicos]] del [[árabe andalusí]]. Se calcula que en el español, el componente [[léxico]] árabe es el componente más numeroso tras el léxico de origen latino, siendo unas 4 000 las formas léxicas ([[arabismo]]s) usadas todavía en español moderno (''almohada, algarabía''...), muchas de ellas relacionadas con la agricultura (''acequia, aljibe, algodón, alcohol'') la guerra (''adarga, alfanje, alfoz'') el comercio (''almádena, arroba, azumbre'') y las matemáticas (''algoritmo, álgebra'') que tiene su origen en esta etapa y que se han ido consolidando a través de una evolución hasta nuestros días.
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| Más notoria aún es la influencia árabe en la [[Influencia del árabe en el español#Topónimos de origen musulman en la península ibérica|toponimia de la península ibérica]], e incluso en los apellidos [[Antroponimia|antroponímicos]] derivados de [[Toponimia|topónimos]] musulmanes (''Aznar, Alcázar, Alcolea, Alcántara, Alcocebre, Benicásim, Benalmadena ...'')
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| == Consecuencias culturales en Europa de la conquista del reino visigodo ==
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| {{cr|Un efecto inesperado de la conquista del reino visigodo fue la huida hacia otros países europeos de gran número de nobles, religiosos y obispos visigodos, muchos de ellos eruditos. Con ellos se llevaron buen número de libros clásicos, romanos y griegos, que estaban en la antigua Hispania y que habían sido conservados o copiados por los visigodos; y otros que habían sido traídos por monjes cristianos desde el norte de África, huidos por la conquista árabe.}}
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| Y, junto a ellos, se llevaron otras obras visigodas, como las ''[[Etimologías]]'' del cartagenero [[Isidoro de Sevilla|San Isidoro]], obispo de Sevilla, obra monumental que recopilaba buena parte del saber de entonces, y que fue para esa época y los primeros siglos de la Edad Media como [[L'Encyclopédie|La Enciclopedia]] en la [[Ilustración]].
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| Por ello, algunos autores destacan el importante papel de los emigrados visigodos en el denominado [[renacimiento carolingio]] del siglo VIII.
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| == Bereberes ==
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| {{AP|Bereberes en al-Ándalus}}
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| Los elementos [[bereberes]] que participaron durante los primeros años en la dominación de la península ibérica pertenecían en su gran mayoría al grupo de los al-[[Butr]] —tribus norteafricanas que se resistieron a la romanización, tanto romana como bizantina, con indudables prácticas paganas o conversos al [[judaísmo]]—, en contraposición al tronco de los [[Barani]]s, tribus más romanizadas y cristianizadas, asentadas en los núcleos urbanos costeros. Ambos grupos se extenderían desde la actual [[Túnez]] hasta las costas atlánticas de [[Marruecos]].
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| == Debate historiográfico ==
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| Alrededor de la conquista musulmana existe un cierto debate historiográfico, en el que se han confrontado diversas lecturas del proceso. Este deriva de las inconsistencias generadas por información procedente de las principales fuentes disponibles, entre las cuales se encuentran:
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| * El ''Tratado de [[Teodomiro (visigodo)|Teodomiro]]'', que habría sido redactado el [[5 de abril]] del 713, pero del que sólo queda una copia inserta en ''Para satisfacer el deseo de aquel que realiza investigaciones acerca de la historia de los hombres del Andaluz'' de [[Adh-Dhabbi]], muerto en [[1203]].
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| * La ''[[Crónica bizantina-arábiga]]'' (743-744), redactada por un autor anónimo aunque probablemente [[mozárabe]] pocas décadas después de la conquista musulmana.
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| * ''[[Crónica de Alfonso III]]'' (883).
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| * Una crónica latina anónima, conocida antigua y erróneamente como ''Crónica de Isidoro Pacense'' o ''[[Crónica mozárabe]]'' y a la que [[E. A. Thompson]] denomina ''Crónica del 754'' por terminar su narración en el año 754. Mientras algunos historiadores la datan en ese año, otro la retrasan hasta finales del IX o principios del X. En cualquier caso, y, en palabras de E.A. Thompson en su fundamental ''[[Los godos en España]]'' (1969), «por muy poco digna de fiar que su parte narrativa sea, no puede ser ignorada». No obstante, otros (Roger Collins) la consideran la principal fuente de información sobre la conquista peninsular, la única contemporánea y la más fidedigna.
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| * ''[[Crónica albeldense]]'' o emilianense (976) de [[Vigila]], cuya primera parte habría sido redactada por [[Dulcidius]] en el siglo IX.
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| * ''[[Crónica del moro Rasis]]'', es decir, de [[Ahmad ibn Muhammad al-Razi]].
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| * ''[[Crónica de Ibn al-Qutiyya]]'' (finales del siglo X o principios del XI).
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| * ''[[Ajbar Machmua]]'' (hacia [[1007]]).
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| Las interpretaciones más fieles a estos relatos han sido criticadas por algunos historiadors como [[Thomas F. Glick]], quien en su trabajo «[[Cristianos y musulmanes en la España Medieval]]» (1991), ponía en duda gran parte del relato.
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| Por su parte, [[Ignacio Olagüe]] en «[[La revolución islámica en Occidente]]» (1974) sostuvo que la invasión del siglo VIII fue un mito, tesis compartida por Emilio González Ferrín, de la Universidad de Sevilla, en su «[[Historia general de Al-Andalus]]» (2007). Las hipótesis de Olagüe no cuentan con ningún apoyo significativo en la historiografía actual;<ref>[http://www.webislam.com/?idt=2373 ''Disparates sobre el Islam en España''] {{Wayback|url=http://www.webislam.com/?idt=2373 |date=20110819154426 }}. Artículo crítico de [[Dolors Bramon]], profesora de Estudios Islámicos de la [[Universidad de Barcelona]], sobre «La Revolución islámica en Occidente» en [http://www.webislam.com/ webislam.com]</ref>ya en [[1974]], [[Pierre Guichard]] señalaba la paradoja de negar la conquista musulmana y afirmar la «orientalización». La obra de Olagüe ha sido calificada de «historia ficción» y rechazada en círculos académicos.<ref>Maribel Fierro, «Al-Andalus en el pensamiento fascista español. ''La revolución islámica en Occidente'' de Ignacio Olagüe», en Manuela Marín (ed.), ''Al-Andalus/España. Historiografías en contraste'', Madrid: Casa de Velázquez, 2009.</ref><ref>[[Pierre Guichard]], «Les musulmanes ont bien envahi l’Espagne. Les structures sociales de l’Espagne musulmane», ''Annales ESC,'' 6, 1974, pp. 1483-1513; ed. en español: «Los musulmanes sí que invadieron la Península. Las estructuras sociales de la España musulmana», en Pierre Guichard, ''Estudios sobre historia medieval'', Valencia: Edicions Alfons el Magnànim. Institució Valenciana d’Estudis i Investigació, pp. 27-71.</ref><ref>Alejandro García Sanjuán, «Debate en torno a un episodio clave. Interpretaciones encontradas sobre la conquista islámica», ''Andalucía en la Historia,'' núm. 4, 2011, pp. 34-35.</ref> Para el historiador [[Eduardo Manzano Moreno]]:
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| {{cita|Lo más sorprendente de la tesis de Olagüe no es lo descabellada y disparatada que resulta. Teorías históricas absurdas y peregrinas producidas por aficionados, publicistas o, incluso, historiadores académicos se cuentan por decenas o centenares. Normalmente, suelen ser olvidadas con la misma rapidez con la que provocan un cierto revuelo inicial. En cambio, la idea de que los musulmanes no invadieron realmente Hispania, aunque no despertó excesivo eco en su momento, parece estar recibiendo en los últimos tiempos una renovada atención. A ello ha contribuido en parte su difusión y discusión en ciertos de foros de Internet, donde es bien conocida la preferencia que algunos de sus cultivadores manifiestan por todo cuanto tenga que ver tanto con teorías conspirativas, como con aquello que ponga en cuestión el conocimiento adquirido.<ref>Eduardo Manzano Moreno, «Algunas reflexiones sobre el 711», ''Awraq. Revista de análisis y pensamiento sobre el mundo islámico contemporáneo'', nueva época, núm. 3, 2011, pp. 30-20.</ref>}}
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| Para la filóloga Anne Cenname: "Ver la islamización de al-Ándalus como resultado principalmente de una invasión árabe y de un dominio árabe parece poco adecuado para entender la complejidad de la paulatina conversión a la fe islámica y apropiación de la lengua y el alfabeto árabe y la amplia gama de manifestaciones culturales de raíz árabe en gran parte de la península ibérica. La idea de la invasión y el dominio como principales causas de estos profundos cambios culturales no parece coincidir bien con las realidades históricas, mucho más complejas. El dominio árabe se basa en gran medida en pactos entre la élite visigoda y una muy reducida élite árabe, y dura apenas 45 años. La islamización de al-Ándalus se debe, más que a la invasión y al dominio, a una compleja red de influencias entre las cuales destacan, por lo menos, las mercantiles, políticas y culturales. Sin embargo, la simplificación de la narrativa, para encuadrarla dentro del marco de nuestro tablero de ajedrez, requiere que la islamización se entiende como una invasión o conquista que justifica e invita a una reconquista del territorio".<ref>[https://www.duo.uio.no/bitstream/handle/10852/40229/CENNAME_MASTER.pdf?sequence=1 La España perdida]</ref>
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| == Véase también ==
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| * [[Califato Omeya]]
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| * [[Anexo:Cronología de Al-Andalus]]
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| * [[Historia de Al-Ándalus]]
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| * [[Arte de Al-Ándalus]]
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| * [[Ciencia en Al-Ándalus]]
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| * [[Anexo:Valíes de Al-Andalus]]
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| * [[Emirato de Córdoba]]
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| * [[Reconquista]]
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| * [[Conquista carolingia de la Marca Hispánica]]
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| == Referencias ==
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| {{listaref|2}}
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| === Bibliografía ===
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| * [[Roger Collins|Collins, Roger]]: ''La conquista árabe. 710-797''. Tomo III de la ''Historia de España''. Ed. Crítica. Barcelona. 1.991.
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| * Chalmeta,P: ''Al-Andalus'', en: Al-Andalus: musulmanes y cristianos (siglos VIII-XIII), vol. 3 de la Historia de España dir. por Antonio Domínguez Ortiz, ed. Planeta, Barcelona, 1989.
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| * Chalmeta, P: ''Invasión e islamización''. La sumisión de Hispania y la formación de al-Andalus, Madrid, 1994.
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| * Donner, F.M.G.: ''The Early Islamic Conquests'', [[Princeton University Press]], 1981.
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| * García Moreno, Luis A: ''Historia de la España visigoda''. Ed. Cátedra. Madrid. 1.989.
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| * [[José Orlandis|Orlandis, José]]: ''La conversión de Europa al cristianismo''. Ed. Rialp. Madrid. 1.988.
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| * Orlandis, José: ''La vida en España en tiempo de los godos''. Ed. Rialp. Madrid. 1.991.
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| * Orlandis, José: ''Semblanzas visigodas''. Ed. Rialp. Madrid. 1.992.
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| * Vicens Vives, J.: ''Atlas de historia de España''. Ed. Teide. Barcelona. 1.984.
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| * Hayt, Franz; y Córdoba y Ordóñez, Juan: ''Atlas de historia universal y de España''. Ed. Magisterio. Madrid. 1.989.
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| * [[Claudio Sánchez-Albornoz|Sánchez-Albornoz, Claudio]]: ''Orígenes y destino de Navarra. Trayectoria histórica de Vasconia. Otros escritos''. Ed. Planeta. Barcelona. 1.984.
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| * Mestre Campi, Jesús; y Sabaté, Flocel: ''Atlas de la Reconquista''. Ed. Península. Barcelona. 1998.
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| * Lourido, Ramón, et al.: ''El cristianismo en el norte de África''. Ed. Mapfre. Madrid. 1.993.
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| * [[John Iliffe|Iliffe, John]]: ''África. Historia de un continente''. [[Cambridge University Press]]. 1998.
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| * Camps, Gabriel: ''Los bereberes: de la orilla del Mediterráneo al límite meridional del Sáhara''. Editorial Icaria. Barcelona. 1998.
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| == Enlaces externos ==
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| * [http://www.almendron.com/historia/medieval/invasion_arabe/ia.htm La invasión musulmán de España] — ''Arte e Historia''.
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| * [https://web.archive.org/web/20110720010147/http://www2.uah.es/conquista_islamica/index.php Proyecto de investigación de la Universidad de Alcalá.]
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| {{Sucesión| predecesor = [[Hispania visigoda]] | título = [[Anexo:Periodos de la Historia de España|Periodos de la Historia de España]] | período = '''Conquista musulmana de la península ibérica''' | sucesor = [[Al-Ándalus]]}}
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| [[Categoría:Reconquista]]
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| [[Categoría:Guerras medievales de España]]
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| [[Categoría:Al-Ándalus en el siglo VIII]]
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