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== Antecedentes ==
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[[Archivo:D443- N° 338. Tenochtitlan et sa Lagune. - liv3-ch13.png|thumb|Tenochtitlán fue fundada en la parte más baja de la cuenca]]
[[Archivo:D443-_N°_338._Tenochtitlan_et_sa_Lagune._-_liv3-ch13.png|thumb|Tenochtitlán fue fundada en la parte más baja de la cuenca]]
[[Tenochtitlan]] fue fundada en la parte más baja de la cuenca de México por lo que su ubicación geográfica ha sido siempre la principal causa de su vulnerabilidad. La cuenca era cerrada, con lagos como Zumpango, Texcoco, Xochimilco, Xaltocan y Chalco que no tenían salida natural al mar, lo que facilitaba la acumulación de agua.<ref name=":1" />  
[[Tenochtitlan]] fue fundada en la parte más baja de la cuenca de México por lo que su ubicación geográfica ha sido siempre la principal causa de su vulnerabilidad. La cuenca era cerrada, con lagos como Zumpango, Texcoco, Xochimilco, Xaltocan y Chalco que no tenían salida natural al mar, lo que facilitaba la acumulación de agua.<ref name=":1" />  


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== Inundación de 1629 ==
== Inundación de 1629 ==
Cuando la lluvia empezó, [[Enrico Martínez]] le aconsejó al virrey [[Rodrigo Pacheco y Osorio]] cerrar la salida del desagüe de [[Huehuetoca]], que estaba en construcción, para evitar que se destruyera. Cuando el virrey se dio cuenta de que esto solo estaba evitando que el agua saliera, ordenó destapar el desagüe, pero ya gran parte de la ciudad estaba bajo el agua, muchas casas se derrumbaron, otras estaban inundadas y sus habitantes solo podían estar en el segundo piso. La inundación persistió de manera variable durante cinco años, con subidas de nivel tras cada aguacero, hasta que en 1634 una temporada de sequía puso fin a la misma, aunque algunos barrios como Santa Catarina y Santa Ana permanecieron desiertos hasta 1635.<ref name=":1" />
Cuando la lluvia empezó, [[Enrico Martínez]] le aconsejó al virrey [[Rodrigo Pacheco y Osorio]] cerrar la salida del desagüe de [[Huehuetoca]], que estaba en construcción, para evitar que se destruyera. Cuando el virrey se dio cuenta de que esto solo estaba evitando que el agua saliera, ordenó destapar el desagüe, pero ya gran parte de la ciudad se encontraba bajo el agua.
 
[[Archivo:PlacaInformativa-Templo_San_Juan_José_del_Real-Mexico_City-Mexico.jpg|thumb|Placa informativa en La Profesa o Templo San Juan José del Real en la Ciudad de México. Otra marca visible es la cabeza de león en la calle Madero, que indica el nivel del agua alcanzado durante la inundación.]]
Como consecuencia muchas casas se derrumbaron, otras estaban inundadas y sus habitantes solo podían estar en el segundo piso. La inundación persistió de manera variable durante cinco años, con subidas de nivel tras cada aguacero, hasta que en 1634 una temporada de sequía puso fin a la misma, aunque algunos barrios como Santa Catarina y Santa Ana permanecieron desiertos hasta 1635.<ref name=":1" />


Las condiciones insalubres, la carestía y enfermedad que siguieron a la inundación causaron la muerte de aproximadamente 30 000 personas en los siguientes años.<ref name=":1" /> La inundación también provocó que muchas personas emigraran de la ciudad y, en su mayoría, se asentaran en la ciudad de [[Puebla de Zaragoza|Puebla.]] El virrey quiso evitar que más personas se fueran y tomó varias medidas para brindar a las personas confianza y tranquilidad en que la situación mejoraría.
Las condiciones insalubres, la carestía y enfermedad que siguieron a la inundación causaron la muerte de aproximadamente 30 000 personas en los siguientes años.<ref name=":1" /> La inundación también provocó que muchas personas emigraran de la ciudad y, en su mayoría, se asentaran en la ciudad de [[Puebla de Zaragoza|Puebla.]] El virrey quiso evitar que más personas se fueran y tomó varias medidas para brindar a las personas confianza y tranquilidad en que la situación mejoraría.
[[Archivo:PlacaInformativa-Templo San Juan José del Real-Mexico City-Mexico.jpg|thumb|left|Placa informativa en La Profesa o Templo San Juan José del Real en la Ciudad de México. Otra marca visible es la cabeza de león en la calle Madero, que indica el nivel del agua alcanzado durante la inundación.]]


=== Medidas del Marqués de Cerralbo ===
=== Medidas del Marqués de Cerralbo ===
[[Archivo:RodrigoPachecoyOsorio.jpg|thumb|El virrey [[Rodrigo Pacheco y Osorio]] enfrentó el problema de la inundación y encontró la solución.]]
[[Archivo:RodrigoPachecoyOsorio.jpg|thumb|El Virrey [[Rodrigo Pacheco y Osorio]] enfrentó el problema de la inundación y encontró la solución.]]
El virrey convocó una junta para decidir qué medidas se tomarían. Se decidió pedir un préstamo de 6,000 pesos que se destinarían a comprar y distribuir comida diariamente en los barrios más afectados. También se vendería comida a las personas que podían pagarla pero no tenían como transportarse.<ref name="flood">Hoberman, Louisa, [http://www.jstor.org/stable/156181 “Bureaucracy and Disaster: Mexico City and the Flood of 1629”], pp. 211-230.</ref> Las autoridades proporcionaron ayuda a damnificados, incluyendo comida, hospitales y alojamiento. Se controlaron los precios del maíz y la carne, y se concentraron los mercados en áreas menos afectadas, aunque esto generó conflictos.<ref name=":1" />
El Virrey convocó una junta para decidir qué medidas se tomarían. Se decidió pedir un préstamo de 6,000 pesos que se destinarían a comprar y distribuir comida diariamente en los barrios más afectados. También se vendería comida a las personas que podían pagarla pero no tenían como transportarse.<ref name="flood">Hoberman, Louisa, [http://www.jstor.org/stable/156181 “Bureaucracy and Disaster: Mexico City and the Flood of 1629”], pp. 211-230.</ref> Las autoridades proporcionaron ayuda a damnificados, incluyendo comida, hospitales y alojamiento. Se controlaron los precios del maíz y la carne, y se concentraron los mercados en áreas menos afectadas, aunque esto generó conflictos.<ref name=":1" />


Se construyeron una especie de puentes de madera para que fuera posible cruzar de un edificio a otro. También se usaron canoas para transportarse dentro de la ciudad. Para evitar que más casas se derrumbaran, se ordenó que cada propietario de una casa construyera una especie de barda, pegada a su pared para evitar que los cimientos se debilitaran.<ref name="ingenieria" /> Además, se construyeron terraplenes, puentes de madera, pasillos y otros artificios para facilitar el desplazamiento, y se bombearon aguas fuera de algunos recintos.<ref name=":1" />
Se construyeron una especie de puentes de madera para que fuera posible cruzar de un edificio a otro. También se usaron canoas para transportarse dentro de la ciudad. Para evitar que más casas se derrumbaran, se ordenó que cada propietario de una casa construyera una especie de barda, pegada a su pared para evitar que los cimientos se debilitaran.<ref name="ingenieria" /> Además, se construyeron terraplenes, puentes de madera, pasillos y otros artificios para facilitar el desplazamiento, y se bombearon aguas fuera de algunos recintos.<ref name=":1" />
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=== Religión ===
=== Religión ===
Existía la creencia de que las fuertes lluvias fueron un castigo a los pecados de la ciudad. Se aceptó que las misas se dieran en azoteas o balcones para que las personas pudieran escucharlas desde sus casas.<ref name="flood" /> En un hecho inédito, el 24 de septiembre, el arzobispo don [[Francisco Manso de Zúñiga|Francisco Manso y Zúñiga]] permitió llevar en canoa la imagen de la [[Nuestra Señora de Guadalupe (México)|Virgen de Guadalupe]] desde su [[Basílica de Santa María de Guadalupe|Basílica]] hasta el centro de la ciudad.<ref name=":0" />  
Existía la creencia de que las fuertes lluvias fueron un castigo a los pecados de la ciudad. Se aceptó que las misas se dieran en azoteas o balcones para que las personas pudieran escucharlas desde sus casas.<ref name="flood" /> En un hecho inédito, el 24 de septiembre, el arzobispo don [[Francisco Manso de Zúñiga|Francisco Manso y Zúñiga]] permitió llevar en canoa la imagen de la [[Nuestra Señora de Guadalupe (México)|Virgen de Guadalupe]] desde su [[Basílica de Santa María de Guadalupe|Basílica]] hasta el centro de la ciudad.<ref name=":0" />


== Consecuencias ==
== Consecuencias ==
La inundación causó centenares de muertes inicialmente, con un estimado total de 30,000 personas fallecidas, principalmente por enfermedades asociadas a la escasez, carestía de alimentos y condiciones insalubres.<ref name=":1" /> Se produjo el colapso de chozas, jacales y casuchas, especialmente las de adobe. Los pudientes se refugiaron en pisos altos y usaron canoas para desplazarse. Alrededor de 50,000 de los 150,000 habitantes estimados abandonaron la ciudad.<ref name=":1" /> Los barrios más pobres sufrieron indescriptiblemente, con desmoronamiento de casas y persistencia de condiciones insalubres.
La inundación causó centenares de muertes inicialmente, con un estimado total de 30,000 personas fallecidas, principalmente por enfermedades asociadas a la escasez, carestía de alimentos y condiciones insalubres.<ref name=":1" /> Se produjo el colapso de chozas, jacales y casuchas, especialmente las de adobe. Los sobrevivientes se refugiaron en pisos altos y usaron canoas para desplazarse.  
 
Alrededor de 50,000 de los 150,000 habitantes estimados abandonaron la ciudad.<ref name=":1" /> Los barrios más pobres sufrieron indescriptiblemente, con desmoronamiento de casas y persistencia de condiciones insalubres. La inundación persistió durante los siguientes cinco años, de 1629 a 1634, volviendo a subir de nivel con cada aguacero.<ref>García Martínez, Bernardo, "La gran inundación de 1629", ''Arqueología Mexicana'', núm. 158, 2019.</ref> La vida cotidiana se vio completamente alterada, con el transporte a través de canoas y una escasez de alimentos que provocó hambruna.
 
Ante la situación que se vivía y la falta de una solución a corto plazo, el Virrey planteó al ayuntamiento la opción de cambiar la sede de la capital a otra ciudad, como [[Tacubaya]] o [[Coyoacán]].<ref name="ingenieria" /><ref name=":1" /> Esta medida fue considerada seriamente, pero el ayuntamiento respondió que costaría más dinero cambiar la capital que lo que costaría reconstruirla, por lo que se decidió que la única solución viable sería encontrar una forma de desagüe efectiva.  


Ante la situación que se vivía y la falta de una solución a corto plazo, el virrey planteó al ayuntamiento la opción de cambiar la sede de la capital a otra ciudad, como [[Tacubaya]] o [[Coyoacán]].<ref name="ingenieria" /><ref name=":1" /> Pero el ayuntamiento respondió que costaría más dinero cambiar la capital que lo que costaría reconstruirla. Se decidió que la única solución viable sería encontrar una forma de desagüe efectiva. En 1634 el fraile carmelita, arquitecto [[Andrés de San Miguel]] por encargo del virrey corrigió el tajo del desagüe de la Ciudad de México, que había construido [[Enrico Martínez]], lo que permitió la salida del agua de la urbe y llevar a cabo su reconstrucción.
En 1634 el fraile carmelita, arquitecto [[Andrés de San Miguel]] por encargo del virrey corrigió el tajo del desagüe de la Ciudad de México, que había construido [[Enrico Martínez]], lo que permitió la salida del agua de la urbe y llevar a cabo su reconstrucción.<ref>Vásquez de Espinosa, Antonio, ''Compendio y descripción de las Indias Occidentales'', Secretaría de Relaciones Exteriores, 1948.</ref>


== Referencias ==
== Referencias ==

Revisión actual - 16:17 20 sep 2025

La inundación de la Ciudad de México en 1629 fue un evento ocurrido a partir del 21 de septiembre de ese año,[1][2] causada por una fuerte lluvia que duró aproximadamente 40 horas y resultó en la inundación total de la ciudad. El nivel del agua alcanzó algo más de dos metros, y la ciudad permaneció inundada durante cinco años, desde septiembre de 1629 hasta 1634.

«En la Ciudad de Tlatelolco y en los alrededores vivían 80 mil indios, 50 mil negros y mulatos y solo 16 mil españoles y criollos. Según estimaciones del arzobispo Manso y Zúñiga, murieron 30 mil indios, lo que representaba una pérdida devastadora del 35 al 40 por ciento de esa población».[3]
Richard E. Boyer

Otros autores hablan de 20,000 familias de españoles que quedarían reducidas a 400.[4] El virrey Rodrigo Pacheco y Osorio, III Marqués de Cerralbo, implementó varias medidas para aliviar la situación.[5]

Antecedentes

Tenochtitlán fue fundada en la parte más baja de la cuenca

Tenochtitlan fue fundada en la parte más baja de la cuenca de México por lo que su ubicación geográfica ha sido siempre la principal causa de su vulnerabilidad. La cuenca era cerrada, con lagos como Zumpango, Texcoco, Xochimilco, Xaltocan y Chalco que no tenían salida natural al mar, lo que facilitaba la acumulación de agua.[2]

Al verse enfrentados a recurrentes inundaciones, los mexicas desarrollaron sistemas para controlar la subida de las aguas como muros de contención, diques y acueductos. Con los sistemas implementados fueron capaces abastecer de agua limpia a las elites, aunque la salubridad del lago dejaba mucho que desear. Antes de la llegada de los españoles, las élites mexicas que disfrutaban de agua corriente en sus residencias en Tenochtitlan eran el tlatoani (gobernante supremo) y su familia, y los pipiltin, clase social privilegiada, que incluía a altos sacerdotes y guerreros de alto rango. Sus residencias, a diferencia de las de la gente común (los mācehualtin}, contaban con sistemas privados de distribución de agua, un claro reflejo del estricto sistema de clases en la sociedad mexica. El pueblo llano dependía de fuentes y estanques públicos ubicados en los barrios, que aunque les proporcionaban agua limpia de los acueductos, debían caminar a menudo largas distancias para obtenerla y transportarla, lo que requería un esfuerzo considerable.[6]

Tras la conquista, el nuevo gobierno virreinal aprovechó la antigua infraestructura hidráulica. El acueducto que traía agua desde los manantiales de Chapultepec, obra fundamental de los mexicas, fue mantenido y reparado para asegurar el suministro de agua potable a la ciudad. Sin embargo, los residentes se enfrentaron a los mismos problemas: las inundaciones recurrentes y la necesidad de un suministro constante de agua limpia para una población en crecimiento. Esto llevó a la construcción de nuevos acueductos, como el de Santa Fe, a lo largo del tiempo para complementar la red existente. Sin embargo, la mayoría de la población continuó dependiendo de fuentes y lavaderos públicos ubicadas en plazas y barrios, por lo que a menudo, recurrían a los aguadores, que se encargaban de transportar y repartir el agua por la ciudad.

Aunque el nuevo gobierno heredó los sistemas mexicas para evitar las inundaciones, estos no estaban diseñados para los cambios que resultaron en la subida del nivel de las aguas tras la conquista: cambios medioambientales, deforestación, el pastoreo intensivo, el uso del arado y la expansión de cultivos que resultó en la erosión de la tierra y el azolvamiento de los lagos,[2] contribuyeron a que la ciudad se inundara en varias ocasiones. Además, obras que entorpecían la circulación de las aguas agravaron la situación, exponiendo a la ciudad a desbordamientos violentos en años de lluvias intensas.

Inundación de 1629

Cuando la lluvia empezó, Enrico Martínez le aconsejó al virrey Rodrigo Pacheco y Osorio cerrar la salida del desagüe de Huehuetoca, que estaba en construcción, para evitar que se destruyera. Cuando el virrey se dio cuenta de que esto solo estaba evitando que el agua saliera, ordenó destapar el desagüe, pero ya gran parte de la ciudad se encontraba bajo el agua.

Placa informativa en La Profesa o Templo San Juan José del Real en la Ciudad de México. Otra marca visible es la cabeza de león en la calle Madero, que indica el nivel del agua alcanzado durante la inundación.

Como consecuencia muchas casas se derrumbaron, otras estaban inundadas y sus habitantes solo podían estar en el segundo piso. La inundación persistió de manera variable durante cinco años, con subidas de nivel tras cada aguacero, hasta que en 1634 una temporada de sequía puso fin a la misma, aunque algunos barrios como Santa Catarina y Santa Ana permanecieron desiertos hasta 1635.[2]

Las condiciones insalubres, la carestía y enfermedad que siguieron a la inundación causaron la muerte de aproximadamente 30 000 personas en los siguientes años.[2] La inundación también provocó que muchas personas emigraran de la ciudad y, en su mayoría, se asentaran en la ciudad de Puebla. El virrey quiso evitar que más personas se fueran y tomó varias medidas para brindar a las personas confianza y tranquilidad en que la situación mejoraría.

Medidas del Marqués de Cerralbo

El Virrey Rodrigo Pacheco y Osorio enfrentó el problema de la inundación y encontró la solución.

El Virrey convocó una junta para decidir qué medidas se tomarían. Se decidió pedir un préstamo de 6,000 pesos que se destinarían a comprar y distribuir comida diariamente en los barrios más afectados. También se vendería comida a las personas que podían pagarla pero no tenían como transportarse.[4] Las autoridades proporcionaron ayuda a damnificados, incluyendo comida, hospitales y alojamiento. Se controlaron los precios del maíz y la carne, y se concentraron los mercados en áreas menos afectadas, aunque esto generó conflictos.[2]

Se construyeron una especie de puentes de madera para que fuera posible cruzar de un edificio a otro. También se usaron canoas para transportarse dentro de la ciudad. Para evitar que más casas se derrumbaran, se ordenó que cada propietario de una casa construyera una especie de barda, pegada a su pared para evitar que los cimientos se debilitaran.[5] Además, se construyeron terraplenes, puentes de madera, pasillos y otros artificios para facilitar el desplazamiento, y se bombearon aguas fuera de algunos recintos.[2] Las medidas tomadas para aliviar la situación no eran suficientes, también era necesario sacar el agua de la ciudad. Para ello, el virrey ordenó que continuara la construcción del desagüe de Huehuetoca, el cual después de ser abierto quedó dañado por el agua.[5]

Religión

Existía la creencia de que las fuertes lluvias fueron un castigo a los pecados de la ciudad. Se aceptó que las misas se dieran en azoteas o balcones para que las personas pudieran escucharlas desde sus casas.[4] En un hecho inédito, el 24 de septiembre, el arzobispo don Francisco Manso y Zúñiga permitió llevar en canoa la imagen de la Virgen de Guadalupe desde su Basílica hasta el centro de la ciudad.[1]

Consecuencias

La inundación causó centenares de muertes inicialmente, con un estimado total de 30,000 personas fallecidas, principalmente por enfermedades asociadas a la escasez, carestía de alimentos y condiciones insalubres.[2] Se produjo el colapso de chozas, jacales y casuchas, especialmente las de adobe. Los sobrevivientes se refugiaron en pisos altos y usaron canoas para desplazarse.

Alrededor de 50,000 de los 150,000 habitantes estimados abandonaron la ciudad.[2] Los barrios más pobres sufrieron indescriptiblemente, con desmoronamiento de casas y persistencia de condiciones insalubres. La inundación persistió durante los siguientes cinco años, de 1629 a 1634, volviendo a subir de nivel con cada aguacero.[7] La vida cotidiana se vio completamente alterada, con el transporte a través de canoas y una escasez de alimentos que provocó hambruna.

Ante la situación que se vivía y la falta de una solución a corto plazo, el Virrey planteó al ayuntamiento la opción de cambiar la sede de la capital a otra ciudad, como Tacubaya o Coyoacán.[5][2] Esta medida fue considerada seriamente, pero el ayuntamiento respondió que costaría más dinero cambiar la capital que lo que costaría reconstruirla, por lo que se decidió que la única solución viable sería encontrar una forma de desagüe efectiva.

En 1634 el fraile carmelita, arquitecto Andrés de San Miguel por encargo del virrey corrigió el tajo del desagüe de la Ciudad de México, que había construido Enrico Martínez, lo que permitió la salida del agua de la urbe y llevar a cabo su reconstrucción.[8]

Referencias

  1. 1,0 1,1 Rubio Mañé, José Ignacio (1983). «El virrey Marqués de Cerralbo, 1624-1635. y las terribles inundaciones de 1627 a 1630.». El Virreinato IV. Obras públicas y educación universitaria. Instituto de Investigaciones Históricas UNAM / Fondo de Cultura Económica. p. 66. ISBN 9681613570. 
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 García Martínez, Bernardo. «La gran inundación de 1629». Arqueología Mexicana. Consultado el 10 de junio de 2018. 
  3. Fernando Benítez, 1981.
  4. 4,0 4,1 4,2 Hoberman, Louisa, “Bureaucracy and Disaster: Mexico City and the Flood of 1629”, pp. 211-230.
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 Llanas y Fernández, Roberto (México,2012), "Ingeniería en México, 400 años de Historia" Archivado el 17 de noviembre de 2015 en Wayback Machine., Instituto de Ingeniería, UNAM.
  6. López Austin, Alfredo, y Leonardo López Luján, El pasado indígena
  7. García Martínez, Bernardo, "La gran inundación de 1629", Arqueología Mexicana, núm. 158, 2019.
  8. Vásquez de Espinosa, Antonio, Compendio y descripción de las Indias Occidentales, Secretaría de Relaciones Exteriores, 1948.