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Las '''recompensas de longitud''' fueron el sistema de [[concurso de premios de incentivo|premios de incentivo]] ofrecidos inicialmente por [[Felipe II de España]] en 1567. A esta primera convocatoria se presentaron grandes eminencias de la época como [[Galileo Galilei]], pero el premio quedó vacante, a pesar de lo cual la iniciativa sirvió para explorar dos métodos, que pasaban por medir exactamente el tiempo transcurrido, algo técnicamente complicado en la época, o por calcular la aproximación a través de eclipses lunares.
Las '''recompensas de longitud''' fueron un sistema de [[concurso de premios de incentivo|premios de incentivo]], ofrecidos inicialmente por el Rey [[Felipe II de España]] en 1567, para la consecución de un método simple y práctico que permitiera la determinación precisa de la longitud geográfica de los barcos en alta mar. En un principio Felipe II ofreció 6.000 ducados al descubridor de dicho método<ref>[https://marinacivil.com/index.php/articulo/ensenanzas-nauticas-formacion-cursos/16973-longitud La longitud como coordenada geográfica.] Asociación Española de la Marina Civil</ref>


Posteriormente su hijo [[Felipe III de España|Felipe III]], aumentó el monto de la recompensa, ofreciendo en 1598 seis mil ducados y una pensión,<ref>{{cite web|title=Longitude and the Académie Royale|first1=J J|last1=O'Connor|first2=E F|last2=Robertson|url=http://www-groups.dcs.st-and.ac.uk/~history/PrintHT/Longitude1.html|year=1997|publisher=MacTutor History of Mathematics|fechaacceso=19 de septiembre de 2021|fechaarchivo=5 de noviembre de 2016|urlarchivo=https://web.archive.org/web/20161105050659/http://www-groups.dcs.st-and.ac.uk/~history/PrintHT/Longitude1.html|deadurl=yes}}</ref>
Su hijo [[Felipe III de España|Felipe III]], tras acceder al trono en 1598, aumentó la cantidad del premio ofreciendo además de los 6.000 ducados, otros 2.000 ducados más de renta vitalicia y 1.000 ducados de gastos. Hubo una gran respuesta a esta convocatoria, a la que se presentaron grandes eminencias de la época como [[Galileo Galilei]]. Aunque el premio finalmente quedaría vacante, la iniciativa sirvió para explorar dos métodos, uno que pasaba por medir exactamente el tiempo transcurrido (algo técnicamente complicado en la época), o por calcular la aproximación a través de [[eclipses lunares]] desde diferentes lugares de la tierra, medida que acabó adoptando las instituciones del [[Imperio Español]], que pudo implementar gracias a que al contar con numerosas posesiones de ultramar, contó con la logística necesaria para instalar observatorios astronómicos en diferentes puntos del planeta, entre cuyas labores se encontraban los cálculos de los eclipses lunares.


Esta no fue la única recompensa que se ofreció para resolver este problema, aunque si la primera. Los [[Estados Generales de los Países Bajos]] ofrecieron 10.000 florines a mediados del siglo XVII, <ref>
Estas no fueron las únicas recompensas que se ofrecieron para resolver este problema, aunque si las primeras. Los [[Estados Generales de los Países Bajos]] ofrecieron 10.000 florines el siglo XVII, <ref>
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{{cite book|title=The Life of Christian Huygens|first=A.E.|last=Bell|page=35|year=1950|publisher=Edward Arnold, London|url=https://archive.org/stream/christianhuygens029504mbp#page/n41}}</ref>, y el [[Reino Unido]] por su parte ofreció sus propias recompensas mucho después, a partir de 1714.
</ref> En 1675, [[Robert Hooke]] solicitó en Inglaterra una recompensa de 1000 libras por su invención de un reloj regulado por un resorte.<ref>{{cite book|title=The Man Who Knew Too Much|last=Inwood|first=Stephen|year=2002|publisher=Macmillan|page=200}}</ref>, y el [[Reino Unido]] siguió su ejemplo en 1714.


== Antecedentes: el problema de la longitud ==
== Antecedentes: el problema de la longitud ==
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== Plan de Observación Astronómica ==
== Plan de Observación Astronómica ==
En 1554 [[Alonso de Santa Cruz]], [[Cosmógrafo Mayor]] bajo los reinados de Carlos I de España [[Felipe II de España|príncipe Felipe]], fue llamado a Valladolid, donde estaba la corte del regente [[Felipe II de España|príncipe Felipe]] para participar en una Junta de [[cosmógrafos]] y [[astrólogos]] encargados de abordar el cálculo de las longitudes. Fruto de esa junta sería la redacción del ''Libro de las Longitúdines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar''<ref>«Libro de las longitudines y manera que hasta agora se ha tenido en el arte de navegar, con sus demostraciones y ejemplos dirigido al muy alto y poderoso señor Don Phelippe II de este nombre Rey de España» Alonso de Santa Cruz, Cosmógrafo Mayor]</ref>, dirigido al ya rey Felipe II, primer estudio sistemático del problema de la longitud.<ref>Cuesta Domingo, págs. 31-32.</ref> Felipe II prohibió terminantemente que la obra de Santa Cruz fuera publicada y distribuida, para evitar que cayera en manos de las potencias rivales europeas (aunque lógicamente sí se enseñaba en la [[Casa de Contratación]]), y solo vio la luz pública en 1921.
En 1554 [[Alonso de Santa Cruz]], [[Cosmógrafo Mayor]] bajo los reinados de [[Carlos I de España|Carlos I]] y [[Felipe II de España]], fue llamado a [[Valladolid]], donde se encontraba la corte del regente [[Felipe II de España|príncipe Felipe]], para participar en una Junta de [[cosmógrafos]] y [[astrólogos]] encargados de abordar el cálculo de las longitudes. Fruto de esa junta sería la redacción del ''Libro de las Longitúdines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar''<ref>«Libro de las longitudines y manera que hasta agora se ha tenido en el arte de navegar, con sus demostraciones y ejemplos dirigido al muy alto y poderoso señor Don Phelippe II de este nombre Rey de España» Alonso de Santa Cruz, Cosmógrafo Mayor]</ref>, dirigido al ya rey Felipe II, primer estudio sistemático del problema de la longitud.<ref>Cuesta Domingo, págs. 31-32.</ref> Felipe II prohibió terminantemente que la obra de Santa Cruz fuera publicada y distribuida, para evitar que cayera en manos de las potencias rivales europeas (aunque lógicamente sí se enseñaba en la [[Casa de Contratación]]), y solo vio la luz pública en 1921.


Tras la muerte de Santa Cruz le relevó al mando [[Juan López de Velasco]], quien gestó y ejecutó un Plan de Observación basado en el cálculo por eclipses lunares, que debía ser llevado a cabo durante años por varias decenas de cosmógrafos reales, matemáticos y otros funcionarios en todos los dominios de Felipe II, quienes, registraron cuantas circunstancias rodearan el eclipse que contemplaban, como la hora de inicio, la duración, la intensidad —total o parcial— y la sombra sobre un instrumento. De esta manera se pudo calcular una aproximación relativa para una navegación puntual, que servía para situar geográficamente (latitud y longitud) todos los territorios y la ubicación de unos con respecto a otros.
Tras la muerte de Santa Cruz le relevó al mando [[Juan López de Velasco]], quien gestó y ejecutó un Plan de Observación basado en el cálculo por eclipses lunares, que debía ser llevado a cabo durante años por varias decenas de cosmógrafos reales, matemáticos y otros funcionarios en todos los dominios de Felipe II, quienes, registraron cuantas circunstancias rodearan el eclipse que contemplaban, como la hora de inicio, la duración, la intensidad —total o parcial— y la sombra sobre un instrumento. De esta manera se pudo calcular una aproximación relativa para una navegación puntual, que servía para situar geográficamente (latitud y longitud) todos los territorios y la ubicación de unos con respecto a otros.


En el [[Archivo General de Indias]] se conservan dos juegos de documentos que constituyen la única documentación gráfica sobre la observación de los eclipses de Luna que ha sobrevivido hasta nuestros días. Se trata de los registros correspondientes a una observación de eclipses realizada en [[Ciudad de México]] y otra en [[Puerto Rico]].  
En el [[Archivo General de Indias]] se conservan dos juegos de documentos que constituyen la única documentación gráfica sobre la observación de los eclipses de Luna que ha sobrevivido hasta nuestros días. Se trata de los registros correspondientes a una observación de eclipses realizada en [[Ciudad de México]] y otra en [[Puerto Rico]].  


Gracias a los datos recibidos López de Velasco pudo trazar las “[[Carreras de las Indias]]” y los tiempos de navegación de cada derrota: de [[Sevilla]] a [[Sanlúcar de Barrameda]], de Sanlúcar de Barrameda a [[Canarias]], de Canarias a [[La Deseada]], desde las [[Pequeñas Antillas»)]] hasta [[Cuba]], de Cuba a [[Veracruz]], desde las [[Antillas Menores]] hasta [[Cartagena]] y [[Nombre de Dios (Colón)|Nombre de Dios]] y desde este puerto a [[La Habana]], de [[San Juan de Ulúa]] a La Habana, desde La Habana a las [[Azores]] y de las Azores a Sanlúcar de Barrameda. También pudo describir las otras carreras: desde [[España]] al [[Río de la Plata]] y [[Estrecho de Magallanes]], navegaciones del [[Mar del Sur]] desde [[Nueva España]], y desde allí hasta el [[Extremo Oriente]].
Gracias a los datos recibidos López de Velasco pudo trazar las “[[Carreras de las Indias]]” y los tiempos de navegación de cada derrota: de [[Sevilla]] a [[Sanlúcar de Barrameda]], de Sanlúcar de Barrameda a [[Canarias]], de Canarias a [[La Deseada]], desde las [[Pequeñas Antillas»)]] hasta [[Cuba]], de Cuba a [[Veracruz]], desde las [[Antillas Menores]] hasta [[Cartagena]] y [[Nombre de Dios (Colón)|Nombre de Dios]] y desde este puerto a [[La Habana]], de [[San Juan de Ulúa]] a La Habana, desde La Habana a las [[Azores]] y de las Azores a Sanlúcar de Barrameda. También pudo describir las otras carreras: desde [[España]] al [[Río de la Plata]] y [[Estrecho de Magallanes]], navegaciones del [[Mar del Sur]] desde [[Nueva España]], y desde allí hasta el [[Extremo Oriente]].
== Bibliografía ==
* de Grijs, Richard. “Premios Europeos de Longitud I. Determinación de la Longitud en el Imperio Español”. Revista de Historia y Patrimonio Astronómico 23, núm. 3 (2020): 465–94.
* Dunn, Richard y Rebekah Higgitt, eds. Empresas de navegación en Europa y sus imperios, 1730-1850 . Londres: Palgrave Macmillan, 2016.
* Portuondo, María M. La ciencia secreta: la cosmografía española y el Nuevo Mundo . Chicago: University of Chicago Press, 2009. ([https://data.isiscb.org/isis/citation/CBB000951923/ IsisCB])
* Randles, WGL "Intentos portugueses y españoles de medir la longitud en el siglo XVI". Vistas en Astronomía 81, no. 4 (1995): 235–41. ([https://data.isiscb.org/isis/citation/CBB000068044/ IsisCB])


== Véase también ==
== Véase también ==
* [[Historia de la longitud]]
* [[Historia de la longitud]]
* [[Distancia lunar]]
* [[Distancia lunar]]
* [[Eclipse lunar]]


== Referencias ==
== Referencias ==

Revisión actual - 11:20 9 dic 2024

Longitudes y latitudes de la Tierra

Las recompensas de longitud fueron un sistema de premios de incentivo, ofrecidos inicialmente por el Rey Felipe II de España en 1567, para la consecución de un método simple y práctico que permitiera la determinación precisa de la longitud geográfica de los barcos en alta mar. En un principio Felipe II ofreció 6.000 ducados al descubridor de dicho método[1]

Su hijo Felipe III, tras acceder al trono en 1598, aumentó la cantidad del premio ofreciendo además de los 6.000 ducados, otros 2.000 ducados más de renta vitalicia y 1.000 ducados de gastos. Hubo una gran respuesta a esta convocatoria, a la que se presentaron grandes eminencias de la época como Galileo Galilei. Aunque el premio finalmente quedaría vacante, la iniciativa sirvió para explorar dos métodos, uno que pasaba por medir exactamente el tiempo transcurrido (algo técnicamente complicado en la época), o por calcular la aproximación a través de eclipses lunares desde diferentes lugares de la tierra, medida que acabó adoptando las instituciones del Imperio Español, que pudo implementar gracias a que al contar con numerosas posesiones de ultramar, contó con la logística necesaria para instalar observatorios astronómicos en diferentes puntos del planeta, entre cuyas labores se encontraban los cálculos de los eclipses lunares.

Estas no fueron las únicas recompensas que se ofrecieron para resolver este problema, aunque si las primeras. Los Estados Generales de los Países Bajos ofrecieron 10.000 florines el siglo XVII, [2], y el Reino Unido por su parte ofreció sus propias recompensas mucho después, a partir de 1714.

Antecedentes: el problema de la longitud

La medición de la longitud fue un problema que se puso de manifiesto cuando se comenzó a realizar viajes transoceánicos con relativa frecuencia. Determinar la latitud era relativamente fácil, ya que se podía encontrar a partir de la altitud del sol al mediodía con la ayuda de una tabla que indicaba la declinación del sol para cada fecha dada.[3] Para la longitud, los primeros navegantes oceánicos tenían que confiar en la navegación por estima, basándose en los cálculos del rumbo y de la velocidad de la embarcación durante un tiempo determinado (muchos de los cuales se basaban en la intuición del capitán y/o del navegante). Este procedimiento era inexacto en viajes largos lejos de la costa, que a veces terminaban en tragedia. También fue necesaria una determinación precisa de la longitud para conocer la "declinación magnética" adecuada, es decir, la diferencia entre el norte magnético indicado por la brújula y el norte verdadero, que puede diferir hasta 10 grados en las principales latitudes comerciales de los océanos Atlántico e Índico. Por lo tanto, encontrar una solución adecuada para determinar la longitud en el mar era de suma importancia.

La necesidad de una mejor precisión de navegación en los viajes oceánicos cada vez más largos había sido un tema explorado por muchas naciones europeas durante siglos. España, Portugal y los Países Bajos ofrecieron incentivos financieros para soluciones al problema de la longitud geográfica ya en 1598.[4]

Plan de Observación Astronómica

En 1554 Alonso de Santa Cruz, Cosmógrafo Mayor bajo los reinados de Carlos I y Felipe II de España, fue llamado a Valladolid, donde se encontraba la corte del regente príncipe Felipe, para participar en una Junta de cosmógrafos y astrólogos encargados de abordar el cálculo de las longitudes. Fruto de esa junta sería la redacción del Libro de las Longitúdines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar[5], dirigido al ya rey Felipe II, primer estudio sistemático del problema de la longitud.[6] Felipe II prohibió terminantemente que la obra de Santa Cruz fuera publicada y distribuida, para evitar que cayera en manos de las potencias rivales europeas (aunque lógicamente sí se enseñaba en la Casa de Contratación), y solo vio la luz pública en 1921.

Tras la muerte de Santa Cruz le relevó al mando Juan López de Velasco, quien gestó y ejecutó un Plan de Observación basado en el cálculo por eclipses lunares, que debía ser llevado a cabo durante años por varias decenas de cosmógrafos reales, matemáticos y otros funcionarios en todos los dominios de Felipe II, quienes, registraron cuantas circunstancias rodearan el eclipse que contemplaban, como la hora de inicio, la duración, la intensidad —total o parcial— y la sombra sobre un instrumento. De esta manera se pudo calcular una aproximación relativa para una navegación puntual, que servía para situar geográficamente (latitud y longitud) todos los territorios y la ubicación de unos con respecto a otros.

En el Archivo General de Indias se conservan dos juegos de documentos que constituyen la única documentación gráfica sobre la observación de los eclipses de Luna que ha sobrevivido hasta nuestros días. Se trata de los registros correspondientes a una observación de eclipses realizada en Ciudad de México y otra en Puerto Rico.

Gracias a los datos recibidos López de Velasco pudo trazar las “Carreras de las Indias” y los tiempos de navegación de cada derrota: de Sevilla a Sanlúcar de Barrameda, de Sanlúcar de Barrameda a Canarias, de Canarias a La Deseada, desde las Pequeñas Antillas») hasta Cuba, de Cuba a Veracruz, desde las Antillas Menores hasta Cartagena y Nombre de Dios y desde este puerto a La Habana, de San Juan de Ulúa a La Habana, desde La Habana a las Azores y de las Azores a Sanlúcar de Barrameda. También pudo describir las otras carreras: desde España al Río de la Plata y Estrecho de Magallanes, navegaciones del Mar del Sur desde Nueva España, y desde allí hasta el Extremo Oriente.

Bibliografía

  • de Grijs, Richard. “Premios Europeos de Longitud I. Determinación de la Longitud en el Imperio Español”. Revista de Historia y Patrimonio Astronómico 23, núm. 3 (2020): 465–94.
  • Dunn, Richard y Rebekah Higgitt, eds. Empresas de navegación en Europa y sus imperios, 1730-1850 . Londres: Palgrave Macmillan, 2016.
  • Portuondo, María M. La ciencia secreta: la cosmografía española y el Nuevo Mundo . Chicago: University of Chicago Press, 2009. (IsisCB)
  • Randles, WGL "Intentos portugueses y españoles de medir la longitud en el siglo XVI". Vistas en Astronomía 81, no. 4 (1995): 235–41. (IsisCB)

Véase también

Referencias

  1. La longitud como coordenada geográfica. Asociación Española de la Marina Civil
  2. Bell, A.E. (1950). The Life of Christian Huygens. Edward Arnold, London. p. 35. 
  3. La latitud también se puede determinar en el hemisferio norte a partir del ángulo sobre el horizonte de la estrella polar. Sin embargo, dado que la estrella polar no está exactamente sobre el polo, solo puede estimarse la latitud a menos que se conozca la hora exacta o se realicen muchas mediciones a lo largo del tiempo. Si bien se pueden realizar muchas mediciones en tierra, esto hace que sea un método poco práctico para determinar la latitud en el mar.
  4. Andrewes, William J.H. (1996). «Introduction». The Quest for Longitude: The Proceedings of the Longitude Symposium: 1-10. 
  5. «Libro de las longitudines y manera que hasta agora se ha tenido en el arte de navegar, con sus demostraciones y ejemplos dirigido al muy alto y poderoso señor Don Phelippe II de este nombre Rey de España» Alonso de Santa Cruz, Cosmógrafo Mayor]
  6. Cuesta Domingo, págs. 31-32.

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