Diferencia entre revisiones de «Septimania»

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[[Archivo:Frankish Empire 481 to 814-es.svg|thumb|right|upright=2|'''Septimania''' en el contexto medieval.]]
{{Ficha de antigua entidad territorial
La '''Septimania''' ({{lang-fr|Septimanie}}) constituía la región occidental de la provincia [[Roma Antigua|romana]] de [[Galia Narbonense]] que en [[462]] fue cedida al rey visigodo [[Teodorico II]], pasando a formar parte del [[reino visigodo]]. Correspondía grosso modo con la región [[Francia|francesa]] moderna de [[Languedoc-Rosellón]].
| nombre completo  = Septimania
| nombre original  = Septimània
| entidad          = [[Región histórica]]
| bandera          = <!-- No hay una bandera histórica documentada -->
| escudo            = <!-- No hay un escudo documentado específico -->
| artículo bandera  =
| artículo escudo  =
| lema              =
| himno            =
| mapa_loc          = Francia
| mapa              = Map_of_Septimania_in_537_AD_la.svg
| tamaño_mapa      = 300px
| pie_mapa          = Septimania en el contexto medieval, alrededor del año 537.
| capital          = [[Narbona]]
| país              = [[Francia]] (región histórica)
| tipo_superior_1  = [[Imperio]]
| superior_1        = [[Imperio Romano]], [[Reino visigodo]], [[Emirato de Córdoba]], [[Imperio carolingio]]
| subdivisión      =
| tipo_div_1        = [[Ciudades]] y [[Diócesis]]
| div_1            = [[Narbona]], [[Nîmes]], [[Agde]], [[Béziers]], [[Elne]], [[Lodève]], [[Magalona]]
| idioma            = [[Latín vulgar]], [[Idioma occitano|occitano]], [[Idioma árabe|árabe]] (durante el período islámico)
| superficie        =
| población        =
| gentilicio        = Septimaniano/a
| religión          = [[Cristianismo]] (rito arriano, [[catolicismo]]), [[islam]]
| moneda            = Variada, incluyendo monedas visigodas, francas y del [[califato]] durante el período islámico.
| era              = [[Edad Antigua]] y [[Edad Media]]
| evento_inicio    = Cesión a los visigodos
| fecha_inicio      =
| año_inicio        = 462
| evento_fin        = Incorporación a la [[Corona de Francia]]
| fecha_fin        =
| año_fin          = 1229 (aproximadamente)
| evento1          = [[Invasión musulmana de la península ibérica|Invasión musulmana]]
| fecha_evento1    =
| año_evento1      = 719
| evento2          = Reconquista de [[Narbona]] por los francos
| fecha_evento2    =
| año_evento2      = 759
| evento3          = Incorporación a la [[Marquesado de Gotia|Marca de Gotia]]
| fecha_evento3    =
| año_evento3      = 800 (aproximadamente)
| gobierno          = Dependió de diversas formas de organización: [[Reino visigodo]], [[Emirato]], [[Marca (territorio)|Marquesado]] carolingio.
| dirigentes_títulos = Reyes visigodos, Valí de Córdoba, Condes y Marqueses
| dirigentes_fechas  = 462 - 1229
| dirigentes_nombres = [[Teodorico II]], [[Ardón (rey)|Ardón]], [[Pipino el Breve]]
| legislatura      =
| correspondencia  = [[Languedoc-Rosellón]] (hasta 2016), ahora [[Occitania (región administrativa)|Occitania]]
| miembro_de        = Diferentes imperios y reinos según el período
| p1                = Imperio Romano
| bandera_p1        = Vexilloid of the Roman Empire.svg
| año_p1            = {{Siglo|I|a|S}}
| p2                = Reino visigodo
| bandera_p2        = Leovigild CNG 97-722237 (obverse).jpg
| año_p2            = 462
| s1                = Emirato de Córdoba
| bandera_s1        = Green Flag.svg
| año_s1            = 719
| s2                = Marquesado de Gotia
| bandera_s2        = Carolingian Banner.svg
| año_s2            = 759
| s3                = Corona de Francia
| bandera_s3        = Imperial Standard of Napoléon III.svg
| año_s3            = 1229
| web              =  
| notas            = Septimania ha perdurado como concepto histórico, y el nombre fue objeto de intento de restauración en la década de 2000 por la región de [[Languedoc-Rosellón]].
}}
'''Septimania''' ({{lang-fr|Septimanie}}) fue una región histórica situada en el sur de la actual [[Francia]], comprendida en gran medida en lo que hoy se conoce como [[Languedoc-Rosellón]]. La región pasó por diversas administraciones desde su establecimiento bajo los [[visigodos]] en el {{siglo|V||s}} hasta su incorporación definitiva al Reino de [[Francia]] en el {{siglo|XIII||s}}.
 
== Origen del nombre ==
El origen del nombre ''Septimania'' ha sido objeto de debate entre historiadores, y existen varias teorías al respecto:
 
* Una de las teorías más aceptadas sugiere que el nombre ''Septimania'' proviene de la colonia romana ''"Colonia Julia Septimanorum Beaterrae"'', el nombre dado a la ciudad de [[Béziers]] en honor a los veteranos de la [[Legio VII Claudia]], una legión romana que se estableció en la región en el {{siglo|I|d|s}}<ref>{{cita libro |apellido=Thompson |nombre=E. A. |enlaceautor=Edward Arthur Thompson |título=Los godos en España |año=2011 |año-original=1969 |editorial=Alianza Editorial |ubicación=Madrid |isbn=978-84-206-6169-8 |páginas=24 |cita=}}</ref> Según esta interpretación, el nombre ''Septimania'' aludiría a estos soldados veteranos y su establecimiento en Béziers.<ref>{{cita libro |apellido=Thompson |nombre=E. A. |enlaceautor=Edward  Arthur Thompson |título=Los godos en España  |año=2011 |año-original=1969 |editorial=Alianza Editorial|ubicación=Madrid |isbn= 978-84-206-6169-8|páginas=24 |cita=}}</ref>


La Septimania se extendía hacia el noroeste hasta una línea a medio camino entre el mar Mediterráneo y el río [[Garona]]; en el este, el [[Ródano]] lo separaba de [[Provenza]]; al sur su límite lo formaban los [[Pirineos]].
* Otra teoría propone que ''Septimania'' hace referencia a las siete ciudades o diócesis importantes de la región durante la época tardo-romana y visigoda: [[Narbona]], [[Nimes]], [[Agde]], [[Béziers]], [[Elne]], [[Lodève]] y [[Mauguio]]. Estas ciudades tenían un papel destacado tanto en la administración eclesiástica como en la organización territorial del período, por lo que ''Septimania'' se interpretaría como la ''"tierra de las siete ciudades"''.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=Visigothic Spain, 409–711 |editorial=Blackwell Publishing |año=2004 |isbn=978-0-631-18185-9 |páginas=122-124}}</ref>


Su territorio forma parte actualmente del sur de Francia.
* Una interpretación adicional, menos frecuente, sugiere que el nombre pudo derivarse de la ''"Diocesis Septem Provinciarum"'', una división administrativa del Bajo Imperio Romano que incluía la provincia de [[Galia Narbonense]]. Aunque la región de Septimania no coincidía exactamente con las siete provincias originales de la diócesis, esta interpretación puede haber influido en la denominación del territorio.<ref>{{cita libro |apellido=Burns |nombre=Thomas S. |título=Barbarians Within the Gates of Rome: A Study of Roman Military Policy and the Barbarians, ca. 375–425 A.D. |url=https://archive.org/details/barbarianswithin0000burn |editorial=Indiana University Press |año=1994 |isbn=978-0-253-31288-4 |páginas=[https://archive.org/details/barbarianswithin0000burn/page/n121 94]-95}}</ref>


== Origen del nombre ==
El término ''Septimania'' siguió utilizándose hasta el {{siglo|XIII||s}}, cuando fue progresivamente reemplazado por [[Languedoc]], término que designaba a la región en torno a la [[lengua occitana]], el idioma hablado en la zona.
Según el historiador británico [[Edward Arthur Thompson]], el término Septimania "deriva del antiguo nombre romano de [[Béziers]], ''Colonia Iulia Septimanorum Bacterrae'', en la que ''Septimanorum'' hace referencia a los soldados veteranos de la Séptima Legión que [[Octaviano]] había instalado allí tres siglos antes. El nombre no significa que hubiese siete ciudades en la provincia; de hecho, la provincia incluía los ocho obispados católicos de [[Narbona]], [[Nimes]], [[Agde]], [[Béziers]], [[Elne]], [[Lodeva]], [[Magalona]] y la poco protegida [[Carcasona]] (que solía ser el primer objetivo de los invasores francos), así como el valle del [[Têt]].<ref>{{cita libro |apellido=Thompson |nombre=E. A. |enlaceautor=Edward  Arthur Thompson |título=Los godos en España  |año=2011 |año-original=1969 |editorial=Alianza Editorial|ubicación=Madrid |isbn= 978-84-206-6169-8|páginas=24 |cita=}}</ref>


== Visigodos y francos ==
== Historia ==
=== Fundación y época visigoda ===
[[Archivo:537Septimania3 es.svg|Septimania en el 537.|miniatura|upright=1.3]]
[[Archivo:537Septimania3 es.svg|Septimania en el 537.|miniatura|upright=1.3]]
Después de la derrota de los visigodos ante el rey [[Pueblo franco|franco]] [[Clodoveo I]] en la [[batalla de Vouillé]] ([[507]]) y el colapso del [[Reino Visigodo de Tolosa]], estos se llevaron al rey [[Amalarico]], aún un niño, hacia [[Hispania]] para garantizar su seguridad. [[Aquitania]] pasó a manos de los francos, y la Septimania, con otros territorios visigodos de la Galia, fue gobernada por el abuelo materno del muchacho, el rey [[ostrogodo]] [[Teodorico el Grande]], que creó la provincia de Septimania en 509, conservando su capital tradicional en [[Narbona]] y designando como su regente a un noble ostrogodo llamado [[Teudis]]. En [[522]], el joven Amalarico fue proclamado rey y cuatro años más tarde, a la muerte de Teodorico, asumió todos los poderes reales en los territorios de Hispania, incluida la provincia de Septimania, cediendo la [[Provenza]] a su primo [[Atalarico]]. Se casó con Clotilda, hija de [[Clodoveo I]], pero al profesar la confesión arriana se encontró, como otros maridos reales de princesas merovingias, con que el enlace le trajo el castigo de una invasión franca, en la cual perdió la vida en [[531]], en tanto que la [[arrianismo|arriana]] Septimania visigoda, la última parte de la Galia que quedaba en manos visigodas, fue convertida oficialmente al [[catolicismo]].
En 462, el debilitado [[Imperio Romano de Occidente]] cedió el control de Septimania al rey visigodo [[Teodorico II]] como parte de un acuerdo para que los visigodos defendieran la región de posibles invasiones bárbaras. Este tratado incorporó Septimania al [[Reino Visigodo de Tolosa]], cuya capital estaba en [[Toulouse]].<ref>{{cita libro |apellido=Burns |nombre=Thomas S. |título=Barbarians Within the Gates of Rome: A Study of Roman Military Policy and the Barbarians, ca. 375–425 A.D. |url=https://archive.org/details/barbarianswithin0000burn |editorial=Indiana University Press |año=1994 |isbn=978-0-253-31288-4 |páginas=[https://archive.org/details/barbarianswithin0000burn/page/n139 112]-113}}</ref> La región, con su capital en [[Narbona]], servía como una importante vía de comunicación entre el reino visigodo en la Galia y los [[ostrogodos]] en Italia, facilitando así alianzas estratégicas y el comercio entre ambas naciones góticas.<ref>{{cita libro |apellido=Rouche |nombre=Michel |título=Histoire des Visigoths |editorial=Éditions Albin Michel |año=1979}}</ref>
 
Durante los primeros años del dominio visigodo, Septimania experimentó una mezcla de culturas galo-romana y visigoda, y se convirtió en un centro donde florecieron la agricultura y el comercio. La religión oficial de los visigodos era el [[arrianismo]], en contraste con el catolicismo de la mayoría de la población local. Esto generó tensiones religiosas y culturales que perduraron durante décadas.<ref>{{cita libro |apellido=Heather |nombre=Peter J. |título=The Visigoths from the Migration Period to the Seventh Century: An Ethnographic Perspective |editorial=Boydell Press |año=1999 |isbn=978-0-85115-762-7 |páginas=98-99}}</ref>
 
Tras la decisiva derrota visigoda en la [[Batalla de Vouillé]] en 507 frente a los [[pueblo franco|francos]] de [[Clodoveo I]], los visigodos perdieron gran parte de sus territorios en la Galia, lo que obligó al reino a trasladar su centro de poder a [[Toledo]] en la [[península ibérica]]. Sin embargo, Septimania permaneció bajo control visigodo y se convirtió en la última porción de la Galia aún gobernada por los visigodos. Este enclave, aunque pequeño, permitió al reino visigodo mantener una conexión con la Galia y seguir presente en el contexto político de la región.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=Visigothic Spain, 409–711 |editorial=Blackwell Publishing |año=2004 |isbn=978-0-631-18185-9 |páginas=101-103}}</ref>
 
Septimania desempeñó un papel importante en las continuas disputas entre los visigodos y los francos durante el {{siglo|VI||s}}. Los francos intentaron repetidamente expandirse hacia el sur para tomar la región, pero los visigodos lograron mantener su control, en parte gracias al respaldo de los ostrogodos. Esta resistencia contribuyó a que Septimania se consolidara como un baluarte visigodo, que preservaba tanto la cultura gótica como sus leyes.<ref>{{cita libro |apellido=Heather |nombre=Peter J. |título=The Goths |editorial=Blackwell Publishing |año=1996 |isbn=978-0-631-17536-0 |páginas=222-224}}</ref>
 
=== Período islámico ===
En 719, las fuerzas musulmanas de [[al-Ándalus]], bajo el mando del [[valí]] [[Al-Samh ibn Málik al-Jawlani|Al-Samh ibn Málik]], cruzaron los [[Pirineos]] y avanzaron hacia el norte, ocupando la región de Septimania. Su capital se estableció en [[Narbona]], que fue renombrada como ''Arbuna''. Narbona se convirtió en una importante base militar y administrativa, desde la cual los musulmanes planearon y ejecutaron operaciones de expansión hacia la [[Galia]] meridional.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=The Arab Conquest of Spain, 710–797 |editorial=Blackwell Publishing |año=1989 |isbn=978-0-631-19405-7 |páginas=65-67}}</ref>
 
A partir de Narbona, las fuerzas musulmanas consolidaron su control sobre otras ciudades clave de la región, entre ellas [[Béziers]], [[Agde]], [[Lodève]], [[Magalona]] y [[Nîmes]], logrando una ocupación efectiva de la mayor parte de Septimania. En esta época, los musulmanes permitieron a los habitantes cristianos y judíos practicar su religión a cambio de pagar el [[yizia|yizya]] o impuesto de no-musulmanes, lo que facilitó la estabilidad en la región.<ref>{{cita libro |apellido=Holt |nombre=P. M. |título=The Cambridge History of Islam |editorial=Cambridge University Press |año=1977 |isbn=978-0-521-29135-6 |páginas=95-96}}</ref>


En los turbulentos años que precedieron a la caída del [[reino visigodo]], la región no escapó a las luchas nobiliarias. Durante el reinado de [[Wamba (rey)|Wamba]], el duque de la Septimania, [[Paulo]], se levantó contra el rey en [[673]]. Llegó a dominar toda la zona y a proclamarse rey, aunque fue finalmente derrotado por [[Wamba (rey)|Wamba]].  
Sin embargo, en 721, cuando Al-Samh intentó expandir su dominio hacia [[Aquitania]], encontró una fuerte resistencia en la [[batalla de Tolosa (721)|batalla de Tolosa]] frente a las tropas del duque [[Odón el Grande]] de [[Aquitania]]. Esta batalla resultó en una gran derrota para las fuerzas musulmanas, en la cual Al-Samh fue gravemente herido y murió poco después en Narbona. La derrota en Tolosa marcó un límite significativo en la expansión musulmana hacia el norte de Septimania.<ref>{{cita libro |apellido=Fletcher |nombre=Richard A. |título=Moorish Spain |editorial=University of California Press |año=2006 |isbn=978-0-520-24840-3 |páginas=23-25}}</ref>


Tras la invasión musulmana de Hispania, el último rey visigodo al norte de los Pirineos, [[Ardón (rey)|Ardón]], resistió en la Septimania durante unos años. Sin embargo, los musulmanes, bajo [[As-Samh ibn Malik|Al-Samh ibn Malik]], [[valí]] (gobernador) de [[al-Ándalus]], tomaron la antigua provincia en 719. Al-Samh instaló su capital a partir de 720 en [[Narbona]], a la que denominaron Arbuna, ofreciendo a los habitantes, en gran parte arrianos todavía, condiciones generosas y pacificando rápidamente las otras ciudades de la zona. Con [[Narbona]] en sus manos, y lo que es igualmente importante, con su puerto, la marina árabe señoreaba entonces el Mediterráneo occidental, lo que le permitió someter rápidamente las ciudades que resistían, aún controladas por sus condes visigodos: [[Alet-les-Bains|Alet]], [[Béziers]], [[Agde]], [[Lodève]], [[Magalona]] y [[Nimes]]. Hacia 721 recibió refuerzos y puso sitio a [[Tolosa de Languedoc|Tolosa]], una posesión que le abriría las puertas de [[Aquitania]] en los mismos términos que Septimania. Pero sus planes fueron echados a perder en la [[batalla de Tolosa]] (721), en la que sufrió pérdidas inmensas ante el duque [[Odón el Grande]] de [[Aquitania]], y resultó herido tan seriamente que murió poco después en Narbona. No obstante, las fuerzas árabes asentadas sólidamente en Narbona y abastecidas fácilmente por mar siguieron su expansión hacia el este durante los 720s, penetrando incluso hasta [[Autun]] (725), en [[Borgoña]]. Sin embargo, en 731, el valí bereber de Narbona y de la región de Cerdaña, [[Uthman ibn Naissa]], llamado "Munuza" por los francos, que había emparentado recientemente por matrimonio con el duque [[Odón el Grande]] de [[Aquitania]], se rebeló contra el valí de al-Andalus en [[Córdoba (España)|Córdoba]], pero fue derrotado y muerto. De esta forma, la fuerza árabe, relativamente pequeña, comandada por el propio valí de Córdoba, [[Abd ar-Rahman ibn Abd Allah al-Gafiqi|Al-Gafiqi]], que avanzaba por la parte occidental de Aquitania, se encontró con las tropas de [[Carlos Martel]] entre [[Tours]] y [[Poitiers]], y fue derrotada en octubre 732 en la [[Batalla de Poitiers (732)|Batalla de Poitiers]], que cortó el avance musulmán por Europa occidental y en la que además murió el valí Al-Gafiqi.
Pese a la derrota en Tolosa, la presencia musulmana en Septimania continuó durante varias décadas. Las fuerzas islámicas mantuvieron el control de Narbona y las principales ciudades de la región, utilizando la red portuaria de Narbona para reabastecer sus fuerzas y mantener una conexión con al-Ándalus. Los conflictos con los francos y aquitanos continuaron intermitentemente hasta que, en 732, los musulmanes sufrieron otra derrota significativa en la [[batalla de Poitiers (732)|batalla de Poitiers]] a manos de [[Carlos Martel]], lo que finalmente debilitó su dominio en la región.<ref>{{cita libro |apellido=Bachrach |nombre=Bernard S. |título=Charlemagne's Early Campaigns (768-777): A Diplomatic and Military Analysis |editorial=Brill |año=2013 |isbn=978-90-04-25464-1 |páginas=47-49}}</ref>


Después de que el territorio alrededor de Tolosa fuera conquistado por los francos en 732, [[Pipino el Breve|Pipino III]] dirigió su atención a Narbona, pero la ciudad se mantuvo firme en 737, defendida por su población visigoda y judía bajo el mando de su gobernador Yusuf, heredero de Abd er-Rahman. Alrededor de 747, el gobierno de la región de Septimania (y la marca superior, de los Pirineos al río [[Ebro]]) fue otorgado a [[Aumar ben Aumar]]. Los condes godos de Nimes, [[Magalona]], Agde y Béziers rechazaron en 752 la soberanía del valí de Córdoba y declararon su lealtad al rey franco, quizá liderados por [[Ansemundo]], conde de Nimes, que parecía tener cierta autoridad sobre los condes restantes. Los condes godos y los francos comenzaron entonces a sitiar Narbona, donde [[Miló]] era probablemente el conde (como sucesor del conde [[Gilberto]]). Pero Narbona resistió. En 754, una reacción antifranca, conducida por Ermeniardo, mató a Ansemundo, pero la sublevación no tuvo éxito finalmente y [[Radulfo]] fue designado nuevo conde de Narbona por la corte franca. Hacia el 755 [[Abd al-Rahman ben Uqba]] sustituyó a Aumar ben Aumar. Narbona finalmente capituló en 759{{harvnp|Manzano Moreno|1991|p=76}} y el condado fue concedido a Miló, el conde godo durante el dominio musulmán. La región de [[Rosellón (Francia)|Rosellón]] fue tomada por los francos en 760. En 767, después de la lucha contra Wifredo de Aquitania, fueron conquistadas por los francos [[Albi (Tarn)|Albi]], [[Rouergue]], [[Condado de Gévaudan|Gévaudan]] y Tolosa. En 777 los valíes de [[Barcelona]], [[Sulayman ben al-Arabí]], y [[Huesca]], [[Abu Taur]], ofrecieron su sumisión a [[Carlomagno]], y también la de [[Husayn]], valí de [[Zaragoza]]. Cuando Carlomagno invadió la marca superior en 778, Husayn rehusó someterse y las tropas francas tuvieron que retirarse. En los Pirineos, los [[vascón|vascones]] le infligieron una derrota en [[batalla de Roncesvalles|Roncesvalles]] (15 de agosto de 778).
En 759, tras años de intermitentes conflictos, [[Pipino el Breve]] consiguió recuperar Narbona y expulsar definitivamente a las fuerzas musulmanas de Septimania, marcando el fin de la presencia islámica en la región y estableciendo Septimania como una [[marca (territorio)|marca]] del [[Imperio Carolingio]]. Esta recuperación de Septimania por parte de los francos se considera un paso importante en la [[Reconquista]] de los territorios al norte de los Pirineos.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=Charlemagne |editorial=University of Toronto Press |año=1998 |isbn=978-1-349-26924-2 |páginas=66-68}}</ref>


El rey franco encontró Septimania y las tierras fronterizas tan devastadas y despobladas por la guerra, con los escasos habitantes ocultándose en las montañas, que hizo concesiones de las tierras que se convertirían en algunos de los [[feudo]]s más tempranamente identificables a visigodos y otros refugiados. Carlomagno también fundó varios monasterios en Septimania, alrededor de los cuales la gente se agrupó para su protección. Más al sur de Septimania, Carlomagno estableció la [[Marca Hispánica]] en las tierras fronterizas de su imperio.
=== Conquista franca y control carolingio ===
En 732, el avance de los ejércitos musulmanes en Europa occidental fue detenido en la célebre [[batalla de Poitiers (732)|batalla de Poitiers]], en la que el líder franco [[Carlos Martel]] logró una victoria decisiva que marcó un punto de inflexión en las incursiones musulmanas al norte de los [[Pirineos]]. A pesar de este revés, los musulmanes lograron mantener el control de la estratégica ciudad de [[Narbona]] y de otras zonas de [[Septimania]], desde donde resistieron a las incursiones francas durante varias décadas.<ref>{{cita libro |apellido=Bachrach |nombre=Bernard S. |título=Early Carolingian Warfare: Prelude to Empire |editorial=University of Pennsylvania Press |año=2001 |isbn=978-0-8122-3545-3 |páginas=88-89}}</ref>


El territorio pasó a Luis, rey en Aquitania, pero fue gobernado por margraves francos y más tarde por los duques de Septimania (a partir del 817).
En 737, Carlos Martel emprendió una campaña para recuperar Septimania. Aunque logró sitiar Narbona y ganó la [[batalla del Berre]] contra las fuerzas musulmanas, no pudo tomar la ciudad debido a la resistencia combinada de la guarnición musulmana y de algunos habitantes visigodos locales que preferían el control musulmán a la dominación franca. Martel finalmente se retiró sin lograr la conquista total de la región.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=The Arab Conquest of Spain, 710–797 |editorial=Blackwell Publishing |año=1989 |isbn=978-0-631-19405-7 |páginas=93-95}}</ref>


El noble franco [[Bernardo de Gothia]] (también conocido como Bernardo de Septimania) fue el soberano de estas tierras desde 826 a 832. Su carrera (lo decapitaron en 844) fue característica del turbulento siglo {{SIGLO|IX}} en Septimania. Su elección como [[condado de Barcelona|conde de Barcelona]] en 826 ocasionó una sublevación general de los señores de los condados catalanes, que consideraron esta designación como una intrusión del poder franco. Para suprimir la rebelión de [[Berenguer de Tolosa]] y a los condes catalanes, [[Ludovico Pío|Luis el Piadoso]] recompensó a Bernardo con una serie de condados, que delimitan ''grosso modo'' la Septimania del siglo {{SIGLO|IX}}: Narbona, Béziers, Agde, Magalona, Nimes y [[Uzès]]. Sin embargo, Bernardo se sublevó contra [[Carlos el Calvo]] en 843. No tuvo éxito, fue prendido en Tolosa y decapitado.
No fue hasta 759 que el hijo de Carlos Martel, [[Pipino el Breve]], logró conquistar Narbona.{{harvnp|Manzano Moreno|1991|p=76}} Pipino convenció a la población local, compuesta en gran parte por visigodos, de que bajo su dominio se respetarían sus leyes y tradiciones, ganándose así su apoyo y facilitando la rendición de la ciudad sin resistencia significativa. Con la conquista de Narbona, los francos lograron expulsar a las últimas fuerzas musulmanas de Septimania, consolidando el control carolingio sobre la región.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=Charlemagne |editorial=University of Toronto Press |año=1998 |isbn=978-1-349-26924-2 |páginas=69-70}}</ref>


== Septimania conocida como Gothia ==
Tras la conquista, Septimania se integró en el [[Imperio carolingio]] y fue establecida como una marca defensiva, a menudo denominada la "[[Marquesado de Gotia|Marca de Gotia]]". Esta franja de protección servía como barrera contra futuras incursiones musulmanas desde el sur y como zona de influencia carolingia en el área fronteriza entre el [[reino franco]] y al-Ándalus. La región de Gotia incluía varios condados, entre ellos los de [[Narbona]], [[Nîmes]], [[Agde]], [[Béziers]] y [[Mauguio]], que estaban gobernados por condes nombrados por el emperador carolingio.<ref>{{cita libro |apellido=Verbruggen |nombre=J. F. |título=The Art of Warfare in Western Europe During the Middle Ages |editorial=Boydell & Brewer |año=1997 |isbn=978-0-85115-630-9 |páginas=153-155}}</ref>


Septimania fue conocida como '''Gothia''' tras el reinado de [[Carlomagno]]. Conservó estos dos nombres mientras fue gobernada por los [[condado de Tolosa|condes de Tolosa]] durante la Alta [[Edad Media]], pero la parte meridional llegó a ser más conocida como Rosellón, en tanto que su parte occidental fue llamada [[Foix]], y el nombre de Gothia, junto con el más antiguo de Septimania, dejó de usarse durante el {{siglo|X||s}}, excepto como designación tradicional a medida que la región se fracturaba en entidades feudales más pequeñas, que conservaron a veces los títulos carolingios, pero perdiendo su carácter de tal, pues la cultura de Septimania se convirtió en la cultura de [[Languedoc]]. El último mandatario en utilizar este término fue el [[condado de Barcelona|conde de Barcelona]] [[Borrell II]], quien tomó el título de "duque de Gothia" (''Dux Gothicae'') para identificar el espacio de su soberanía.<ref>Josep M. Salrach, ''Catalunya a la fi del primer mil·leni'', Pagès Editors, Lérida, 2004, págs. 256-57.</ref>
Durante los siglos {{siglo|VIII}} y {{siglo|IX}}, la [[Marquesado de Gotia|Marca de Gotia]] desempeñó un papel crucial en la expansión carolingia hacia la península ibérica y en la creación de la [[Marca Hispánica]], una serie de territorios fronterizos al sur de los Pirineos bajo control franco. La administración carolingia promovió la construcción de fortalezas y la creación de monasterios que actuaban como centros de influencia religiosa y cultural en la región.<ref>{{cita libro |apellido=Lewis |nombre=Archibald R. |título=The Development of Southern French and Catalan Society, 718–1050 |editorial=University of Texas Press |año=1965 |isbn=978-0-292-77041-4 |páginas=58-61}}</ref>


El nombre de Gothia se usó porque el área tenía una concentración de godos, más exactamente visigodos, más alta que las regiones circundantes, dado que esta zona había sido parte del reino visigodo desde el {{siglo|V||s}} y que muchos nobles visigodos se habían refugiado en la zona tras la conquista musulmana de Hispania. Los soberanos de esta área, cuando estaba compuesta por varios condados, recibieron el título de marqueses de Gothia y también de duques de Septimania. El nombre de los godos perdura asimismo en la vecina Cataluña, cuyo nombre, según una de las etimologías propuestas, procedería de Gotalania, tierra de godos y alanos.<ref>{{Cita web |url=http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/capitulos/cap20.html |título=''Libre de las grandesas i cosas memorables de la antiquíssima, insigne i famosa ciutat de Tarragona, compilat per missèr Loís Pons de Ycart, en drets doctor, natural de la mateyxa ciutat'' Capítulo XX |fechaacceso=26 de enero de 2007 |urlarchivo=https://web.archive.org/web/20071009093229/http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/capitulos/cap20.html |fechaarchivo=9 de octubre de 2007 }}</ref>
El control franco sobre Septimania y la [[Marquesado de Gotia|Marca de Gotia]] se mantuvo hasta bien entrado el {{siglo|X||s}}, cuando el poder carolingio comenzó a debilitarse y la región empezó a fragmentarse en entidades feudales que, aunque nominalmente leales al imperio, actuaban con una considerable autonomía.<ref>{{cita libro |apellido=Collins |nombre=Roger |título=Visigothic Spain, 409–711 |editorial=Blackwell Publishing |año=2004 |isbn=978-0-631-18185-9 |páginas=127-129}}</ref>


== Enlaces externos ==
=== Incorporación a la Corona de Francia ===
* [[:en:Image:537SeptimaniaGIF.GIF|Mapa]]
Durante los siglos {{siglo|X}} y {{siglo|XI}}, el control sobre Septimania fue asumido gradualmente por los [[Condado de Tolosa|condes de Tolosa]] y otros señores feudales locales, en un contexto de fragmentación del poder carolingio. La región experimentó una creciente autonomía y desarrolló una identidad propia, reflejada en el uso cada vez más frecuente del término "Languedoc" para designarla. Los condes de Tolosa y otros señores como los vizcondes de [[Narbona]] administraban Septimania con gran independencia de la Corona de Francia, que en este período tenía una influencia limitada en el sur del país.<ref>{{cita libro |apellido=Bisson |nombre=Thomas N. |título=The Crisis of the Twelfth Century: Power, Lordship, and the Origins of European Government |editorial=Princeton University Press |año=2009 |isbn=978-0-691-13599-7 |páginas=113-115}}</ref>


== Referencias ==
La situación cambió radicalmente en el {{siglo|XIII||s}} con la [[Cruzada Albigense]] (1209-1229), una campaña militar emprendida por la [[Iglesia católica]] y apoyada por el rey de Francia para erradicar la [[herejía cátara]] en el sur de Francia, especialmente en el Languedoc. La cruzada, liderada inicialmente por el noble francés [[Simón IV de Montfort]], resultó en la confiscación de los territorios de los señores occitanos, incluido el condado de Tolosa. Tras la derrota de los cátaros y la firma del [[Tratado de Meaux-Paris]] en 1229, la mayor parte de Septimania y los territorios de Languedoc fueron integrados definitivamente en la [[Corona de Francia]].<ref>{{cita libro |apellido=Roquebert |nombre=Michel |título=La Croisade albigeoise |editorial=Editions Perrin |año=2008 |isbn=978-2-262-02531-9 |páginas=347-350}}</ref>
{{listaref}}
 
La incorporación a la Corona significó una consolidación del poder real en el sur de Francia. Con la desaparición de las estructuras de poder locales y la absorción de las tierras de los señores derrotados, la administración real reorganizó la región bajo el nombre de [[Languedoc]], término que reemplazó definitivamente a "Septimania". Bajo control francés, Languedoc fue gobernado como una provincia administrativa en la que se impusieron leyes y costumbres más alineadas con el norte de Francia, aunque mantuvo ciertas particularidades regionales.<ref>{{cita libro |apellido=Sumption |nombre=Jonathan |título=The Albigensian Crusade |editorial=Faber & Faber |año=2000 |isbn=978-0-571-20003-2 |páginas=415-418}}</ref>
 
Con el tiempo, la identidad de Septimania se fue diluyendo, y el nombre cayó en desuso, relegado a la historia y reemplazado por el nombre de Languedoc, que perduraría hasta la reorganización administrativa de la región en tiempos modernos. Septimania se convirtió en parte de la estructura unificada del reino francés, consolidando el proceso de centralización que transformaría Francia en una monarquía territorial bajo el poder de la dinastía [[Capetos|Capeta]].<ref>{{cita libro |apellido=Cline |nombre=Ruth Harwood |título=The Albigensian Crusade and the Battle for Christendom |editorial=Farrar, Straus and Giroux |año=2009 |isbn=978-0-374-53206-9 |páginas=98-100}}</ref>
 
== Cultura y sociedad ==
Septimania fue una región culturalmente diversa y plural, donde se encontraron e influenciaron mutuamente distintos pueblos, como los [[godos]], [[árabes]], [[pueblo franco|francos]] y las poblaciones galas locales. Bajo el dominio visigodo, se mantuvo el uso del [[latín vulgar]], que gradualmente evolucionó hacia el [[occitano]], la lengua de la región en la Edad Media. Con la llegada del dominio islámico en el {{siglo|VIII||s}}, se introdujeron también elementos del [[idioma árabe|árabe]] en la lengua y cultura locales, aunque la influencia se concentró principalmente en la administración y en algunos préstamos léxicos.<ref>{{cita libro |apellido=Lewis |nombre=Archibald Ross |título=The Development of Southern French and Catalan Society, 718–1050 |editorial=University of Texas Press |año=1965 |isbn=978-0-292-77041-4 |páginas=32-35}}</ref>
 
Durante el periodo islámico, Septimania fue un territorio de convivencia entre comunidades religiosas, albergando una población mixta de cristianos y musulmanes, en su mayoría bereberes y árabes, quienes administraban la región bajo el dominio omeya. Los cristianos, organizados en comunidades de rito visigodo, continuaron practicando su fe y pagando el impuesto de [[yizia|yizya]], un tributo especial impuesto a las poblaciones no musulmanas. La libertad religiosa contribuyó a una cierta estabilidad en la región durante el dominio musulmán.<ref>{{cita libro |apellido=Dunbabin |nombre=Jean |título=France in the Making, 843-1180 |editorial=Oxford University Press |año=2000 |isbn=978-0-19-820846-8 |páginas=54-55}}</ref>
 
Con la reconquista franca y la incorporación a la [[Marquesado de Gotia|Marca de Gotia]] en el {{siglo|VIII||s}}, se restableció el dominio cristiano en la región, promoviendo la construcción de iglesias y monasterios que sirvieron como centros de influencia cultural y religiosa. La población cristiana visigoda, que incluía tanto a arrianos como a católicos, gradualmente adoptó el [[catolicismo]] promovido por los francos, lo que ayudó a consolidar la estructura eclesiástica en la región.<ref>{{cita libro |apellido=Bachrach |nombre=Bernard S. |título=Early Carolingian Warfare: Prelude to Empire |editorial=University of Pennsylvania Press |año=2001 |isbn=978-0-8122-3545-3 |páginas=108-110}}</ref>
 
Septimania también fue un importante cruce cultural en cuanto al desarrollo de la arquitectura y las artes. Durante el período visigodo y carolingio, se construyeron varias iglesias en estilo prerrománico, algunas de las cuales muestran influencias arquitectónicas tanto visigodas como carolingias. Ejemplos destacados incluyen pequeñas capillas y basílicas que presentan el característico [[arco de herradura]], influencia de la arquitectura hispanovisigoda.<ref>{{cita libro |apellido=Williams |nombre=John |título=Visigothic Spain: New Approaches |editorial=Oxford University Press |año=1980 |isbn=978-0-19-821897-9 |páginas=127-129}}</ref>
 
La sociedad septimaniana estaba compuesta principalmente por campesinos, artesanos y una nobleza local que incluía tanto a francos como a visigodos. A medida que la región se integraba en el [[Imperio Carolingio]], se implementaron estructuras feudales que consolidaron el poder de los señores locales sobre la población campesina. Este sistema perduró durante el [[Medievo]], reflejando la fusión de costumbres germánicas y romanas en la organización social.<ref>{{cita libro |apellido=Bisson |nombre=Thomas N. |título=The Crisis of the Twelfth Century: Power, Lordship, and the Origins of European Government |editorial=Princeton University Press |año=2009 |isbn=978-0-691-13599-7 |páginas=58-60}}</ref>
 
== Legado ==
El nombre "Septimania" perduró de forma residual en la literatura y documentos medievales, especialmente en textos que mencionaban las antiguas divisiones territoriales y en obras que abordaban la historia visigoda y franca. Con el tiempo, sin embargo, el término fue reemplazado por "Languedoc", nombre que hizo referencia a la región sur de Francia durante siglos y que reflejaba la prevalencia del idioma [[Idioma occitano|occitano]], conocido también como la "lengua de oc".<ref>{{cita libro |apellido=Goubert |nombre=Pierre |título=The Course of French History |editorial=Routledge |año=1991 |isbn=978-0-415-06594-0 |páginas=78-80}}</ref><ref>{{Cita web |url=http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/capitulos/cap20.html |título=''Libre de las grandesas i cosas memorables de la antiquíssima, insigne i famosa ciutat de Tarragona, compilat per missèr Loís Pons de Ycart, en drets doctor, natural de la mateyxa ciutat'' Capítulo XX |fechaacceso=26 de enero de 2007 |urlarchivo=https://web.archive.org/web/20071009093229/http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/capitulos/cap20.html |fechaarchivo=9 de octubre de 2007 }}</ref>
 
En el {{siglo|XXI||s}}, el nombre "Septimania" volvió a surgir en el debate político y cultural. En la década de 2000, el presidente del Consejo Regional del [[Languedoc-Rosellón]], [[Georges Frêche]], propuso renombrar la región como "Septimania" en un intento de revivir la identidad histórica de la zona. La propuesta, sin embargo, generó una gran controversia, particularmente en la [[Cataluña del Norte]] (Pirineos Orientales), donde muchas personas percibieron el cambio como una amenaza a su identidad cultural catalana, distinta de la identidad occitana de Languedoc. La oposición fue significativa y se organizaron campañas y protestas contra el cambio de nombre, alegando que "Septimania" borraba la herencia catalana de la región.<ref>{{cita libro |apellido=Smith |nombre=Andrea L. |título=Colonial Memory and Postcolonial Europe: Maltese Settlers in Algeria and France |editorial=Indiana University Press |año=2006 |isbn=978-0-253-34703-8 |páginas=128-130}}</ref>
 
Finalmente, la oposición local obligó al Consejo Regional a abandonar la idea de cambiar el nombre. La región continuó siendo conocida como Languedoc-Rosellón hasta la reforma territorial de 2016, cuando se unió con [[Mediodía-Pirineos]] para formar la nueva región administrativa de [[Occitania (región administrativa)|Occitania]]. A pesar del abandono de la propuesta, la mención de "Septimania" dejó un legado en la cultura popular y el ámbito académico como símbolo del pasado visigodo y franco de la región.<ref>{{cita noticia |título=Georges Frêche renonce au nom de Septimanie pour la région Languedoc-Roussillon |periódico=Le Monde |fecha=20 de septiembre de 2005 |url=https://www.lemonde.fr/societe/article/2005/09/20/georges-freche-renonce-au-nom-de-septimanie-pour-la-region-languedoc-roussillon_689654_3224.html |fechaacceso=5 de noviembre de 2024}}</ref>


==Bibliografía==
== Véase también ==
* {{cita libro
* [[Galia Narbonense]]
| título = La frontera de al-Andalus en época de los Omeyas
* [[Reino Visigodo de Tolosa]]
| apellidos = Manzano Moreno
* [[Carlos Martel]]
| nombre =  Eduardo
* [[Batalla de Poitiers (732)]]
| editorial = Consejo Superior de Investigaciones Científicas
* [[Marca Hispánica]]
| ubicación = 
* [[Languedoc]]
| año =  1991
| isbn = 9788400071950
}}


== Bibliografía ==
{{refcomienza}}
* Collins, Roger. ''The Arab Conquest of Spain, 710–797''. Blackwell Publishing, 1989. ISBN 978-0-631-19405-7.
* Lewis, Archibald Ross. ''The Development of Southern French and Catalan Society, 718–1050''. University of Texas Press, 1965.
* Thompson, E. A. ''Los godos en España''. Alianza Editorial, 2011. ISBN 978-84-206-6169-8.
* Verbruggen, J. F. ''The Art of Warfare in Western Europe During the Middle Ages''. Boydell & Brewer, 1997. ISBN 978-0-85115-630-9.
{{reftermina}}


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== Referencias ==
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Revisión del 09:33 2 nov 2025

Septimania
Septimània
Región histórica
462-1229 (aproximadamente)
Archivo:Map of Septimania in 537 AD la.svg
Septimania en el contexto medieval, alrededor del año 537.
Capital Narbona
Entidad Región histórica
 • País Francia (región histórica)
 • Imperio Imperio Romano, Reino visigodo, Emirato de Córdoba, Imperio carolingio
Subdivisiones  
 • Ciudades y Diócesis Narbona, Nîmes, Agde, Béziers, Elne, Lodève, Magalona
Idioma oficial Latín vulgar, occitano, árabe (durante el período islámico)
Gentilicio Septimaniano/a
Religión Cristianismo (rito arriano, catolicismo), islam
Moneda Variada, incluyendo monedas visigodas, francas y del califato durante el período islámico.
Período histórico Edad Antigua y Edad Media
 • 462 Cesión a los visigodos
 • 719 Invasión musulmana
 • 759 Reconquista de Narbona por los francos
 • 800 (aproximadamente) Incorporación a la Marca de Gotia
 • 1229 (aproximadamente) Incorporación a la Corona de Francia
Forma de gobierno Dependió de diversas formas de organización: Reino visigodo, Emirato, Marquesado carolingio.
Reyes visigodos, Valí de Córdoba, Condes y Marqueses
462 - 1229
Teodorico II, Ardón, Pipino el Breve
Correspondencia actual Languedoc-Rosellón (hasta 2016), ahora Occitania
Miembro de Diferentes imperios y reinos según el período
Precedido por
Sucedido por
Imperio Romano (Siglo I a. C.)
Reino visigodo (462)
(719) Emirato de Córdoba
(759) Marquesado de Gotia
(1229) Corona de Francia
Septimania ha perdurado como concepto histórico, y el nombre fue objeto de intento de restauración en la década de 2000 por la región de Languedoc-Rosellón.
Página no enlazada a Wikidata y añade el enlace en español: Septimania.

Septimania (en francés: Septimanie) fue una región histórica situada en el sur de la actual Francia, comprendida en gran medida en lo que hoy se conoce como Languedoc-Rosellón. La región pasó por diversas administraciones desde su establecimiento bajo los visigodos en el siglo V hasta su incorporación definitiva al Reino de Francia en el siglo XIII.

Origen del nombre

El origen del nombre Septimania ha sido objeto de debate entre historiadores, y existen varias teorías al respecto:

  • Una de las teorías más aceptadas sugiere que el nombre Septimania proviene de la colonia romana "Colonia Julia Septimanorum Beaterrae", el nombre dado a la ciudad de Béziers en honor a los veteranos de la Legio VII Claudia, una legión romana que se estableció en la región en el siglo I d. C.[1] Según esta interpretación, el nombre Septimania aludiría a estos soldados veteranos y su establecimiento en Béziers.[2]
  • Otra teoría propone que Septimania hace referencia a las siete ciudades o diócesis importantes de la región durante la época tardo-romana y visigoda: Narbona, Nimes, Agde, Béziers, Elne, Lodève y Mauguio. Estas ciudades tenían un papel destacado tanto en la administración eclesiástica como en la organización territorial del período, por lo que Septimania se interpretaría como la "tierra de las siete ciudades".[3]
  • Una interpretación adicional, menos frecuente, sugiere que el nombre pudo derivarse de la "Diocesis Septem Provinciarum", una división administrativa del Bajo Imperio Romano que incluía la provincia de Galia Narbonense. Aunque la región de Septimania no coincidía exactamente con las siete provincias originales de la diócesis, esta interpretación puede haber influido en la denominación del territorio.[4]

El término Septimania siguió utilizándose hasta el siglo XIII, cuando fue progresivamente reemplazado por Languedoc, término que designaba a la región en torno a la lengua occitana, el idioma hablado en la zona.

Historia

Fundación y época visigoda

Archivo:537Septimania3 es.svg
Septimania en el 537.

En 462, el debilitado Imperio Romano de Occidente cedió el control de Septimania al rey visigodo Teodorico II como parte de un acuerdo para que los visigodos defendieran la región de posibles invasiones bárbaras. Este tratado incorporó Septimania al Reino Visigodo de Tolosa, cuya capital estaba en Toulouse.[5] La región, con su capital en Narbona, servía como una importante vía de comunicación entre el reino visigodo en la Galia y los ostrogodos en Italia, facilitando así alianzas estratégicas y el comercio entre ambas naciones góticas.[6]

Durante los primeros años del dominio visigodo, Septimania experimentó una mezcla de culturas galo-romana y visigoda, y se convirtió en un centro donde florecieron la agricultura y el comercio. La religión oficial de los visigodos era el arrianismo, en contraste con el catolicismo de la mayoría de la población local. Esto generó tensiones religiosas y culturales que perduraron durante décadas.[7]

Tras la decisiva derrota visigoda en la Batalla de Vouillé en 507 frente a los francos de Clodoveo I, los visigodos perdieron gran parte de sus territorios en la Galia, lo que obligó al reino a trasladar su centro de poder a Toledo en la península ibérica. Sin embargo, Septimania permaneció bajo control visigodo y se convirtió en la última porción de la Galia aún gobernada por los visigodos. Este enclave, aunque pequeño, permitió al reino visigodo mantener una conexión con la Galia y seguir presente en el contexto político de la región.[8]

Septimania desempeñó un papel importante en las continuas disputas entre los visigodos y los francos durante el siglo VI. Los francos intentaron repetidamente expandirse hacia el sur para tomar la región, pero los visigodos lograron mantener su control, en parte gracias al respaldo de los ostrogodos. Esta resistencia contribuyó a que Septimania se consolidara como un baluarte visigodo, que preservaba tanto la cultura gótica como sus leyes.[9]

Período islámico

En 719, las fuerzas musulmanas de al-Ándalus, bajo el mando del valí Al-Samh ibn Málik, cruzaron los Pirineos y avanzaron hacia el norte, ocupando la región de Septimania. Su capital se estableció en Narbona, que fue renombrada como Arbuna. Narbona se convirtió en una importante base militar y administrativa, desde la cual los musulmanes planearon y ejecutaron operaciones de expansión hacia la Galia meridional.[10]

A partir de Narbona, las fuerzas musulmanas consolidaron su control sobre otras ciudades clave de la región, entre ellas Béziers, Agde, Lodève, Magalona y Nîmes, logrando una ocupación efectiva de la mayor parte de Septimania. En esta época, los musulmanes permitieron a los habitantes cristianos y judíos practicar su religión a cambio de pagar el yizya o impuesto de no-musulmanes, lo que facilitó la estabilidad en la región.[11]

Sin embargo, en 721, cuando Al-Samh intentó expandir su dominio hacia Aquitania, encontró una fuerte resistencia en la batalla de Tolosa frente a las tropas del duque Odón el Grande de Aquitania. Esta batalla resultó en una gran derrota para las fuerzas musulmanas, en la cual Al-Samh fue gravemente herido y murió poco después en Narbona. La derrota en Tolosa marcó un límite significativo en la expansión musulmana hacia el norte de Septimania.[12]

Pese a la derrota en Tolosa, la presencia musulmana en Septimania continuó durante varias décadas. Las fuerzas islámicas mantuvieron el control de Narbona y las principales ciudades de la región, utilizando la red portuaria de Narbona para reabastecer sus fuerzas y mantener una conexión con al-Ándalus. Los conflictos con los francos y aquitanos continuaron intermitentemente hasta que, en 732, los musulmanes sufrieron otra derrota significativa en la batalla de Poitiers a manos de Carlos Martel, lo que finalmente debilitó su dominio en la región.[13]

En 759, tras años de intermitentes conflictos, Pipino el Breve consiguió recuperar Narbona y expulsar definitivamente a las fuerzas musulmanas de Septimania, marcando el fin de la presencia islámica en la región y estableciendo Septimania como una marca del Imperio Carolingio. Esta recuperación de Septimania por parte de los francos se considera un paso importante en la Reconquista de los territorios al norte de los Pirineos.[14]

Conquista franca y control carolingio

En 732, el avance de los ejércitos musulmanes en Europa occidental fue detenido en la célebre batalla de Poitiers, en la que el líder franco Carlos Martel logró una victoria decisiva que marcó un punto de inflexión en las incursiones musulmanas al norte de los Pirineos. A pesar de este revés, los musulmanes lograron mantener el control de la estratégica ciudad de Narbona y de otras zonas de Septimania, desde donde resistieron a las incursiones francas durante varias décadas.[15]

En 737, Carlos Martel emprendió una campaña para recuperar Septimania. Aunque logró sitiar Narbona y ganó la batalla del Berre contra las fuerzas musulmanas, no pudo tomar la ciudad debido a la resistencia combinada de la guarnición musulmana y de algunos habitantes visigodos locales que preferían el control musulmán a la dominación franca. Martel finalmente se retiró sin lograr la conquista total de la región.[16]

No fue hasta 759 que el hijo de Carlos Martel, Pipino el Breve, logró conquistar Narbona.[17] Pipino convenció a la población local, compuesta en gran parte por visigodos, de que bajo su dominio se respetarían sus leyes y tradiciones, ganándose así su apoyo y facilitando la rendición de la ciudad sin resistencia significativa. Con la conquista de Narbona, los francos lograron expulsar a las últimas fuerzas musulmanas de Septimania, consolidando el control carolingio sobre la región.[18]

Tras la conquista, Septimania se integró en el Imperio carolingio y fue establecida como una marca defensiva, a menudo denominada la "Marca de Gotia". Esta franja de protección servía como barrera contra futuras incursiones musulmanas desde el sur y como zona de influencia carolingia en el área fronteriza entre el reino franco y al-Ándalus. La región de Gotia incluía varios condados, entre ellos los de Narbona, Nîmes, Agde, Béziers y Mauguio, que estaban gobernados por condes nombrados por el emperador carolingio.[19]

Durante los siglos VIII y IX, la Marca de Gotia desempeñó un papel crucial en la expansión carolingia hacia la península ibérica y en la creación de la Marca Hispánica, una serie de territorios fronterizos al sur de los Pirineos bajo control franco. La administración carolingia promovió la construcción de fortalezas y la creación de monasterios que actuaban como centros de influencia religiosa y cultural en la región.[20]

El control franco sobre Septimania y la Marca de Gotia se mantuvo hasta bien entrado el siglo X, cuando el poder carolingio comenzó a debilitarse y la región empezó a fragmentarse en entidades feudales que, aunque nominalmente leales al imperio, actuaban con una considerable autonomía.[21]

Incorporación a la Corona de Francia

Durante los siglos X y XI, el control sobre Septimania fue asumido gradualmente por los condes de Tolosa y otros señores feudales locales, en un contexto de fragmentación del poder carolingio. La región experimentó una creciente autonomía y desarrolló una identidad propia, reflejada en el uso cada vez más frecuente del término "Languedoc" para designarla. Los condes de Tolosa y otros señores como los vizcondes de Narbona administraban Septimania con gran independencia de la Corona de Francia, que en este período tenía una influencia limitada en el sur del país.[22]

La situación cambió radicalmente en el siglo XIII con la Cruzada Albigense (1209-1229), una campaña militar emprendida por la Iglesia católica y apoyada por el rey de Francia para erradicar la herejía cátara en el sur de Francia, especialmente en el Languedoc. La cruzada, liderada inicialmente por el noble francés Simón IV de Montfort, resultó en la confiscación de los territorios de los señores occitanos, incluido el condado de Tolosa. Tras la derrota de los cátaros y la firma del Tratado de Meaux-Paris en 1229, la mayor parte de Septimania y los territorios de Languedoc fueron integrados definitivamente en la Corona de Francia.[23]

La incorporación a la Corona significó una consolidación del poder real en el sur de Francia. Con la desaparición de las estructuras de poder locales y la absorción de las tierras de los señores derrotados, la administración real reorganizó la región bajo el nombre de Languedoc, término que reemplazó definitivamente a "Septimania". Bajo control francés, Languedoc fue gobernado como una provincia administrativa en la que se impusieron leyes y costumbres más alineadas con el norte de Francia, aunque mantuvo ciertas particularidades regionales.[24]

Con el tiempo, la identidad de Septimania se fue diluyendo, y el nombre cayó en desuso, relegado a la historia y reemplazado por el nombre de Languedoc, que perduraría hasta la reorganización administrativa de la región en tiempos modernos. Septimania se convirtió en parte de la estructura unificada del reino francés, consolidando el proceso de centralización que transformaría Francia en una monarquía territorial bajo el poder de la dinastía Capeta.[25]

Cultura y sociedad

Septimania fue una región culturalmente diversa y plural, donde se encontraron e influenciaron mutuamente distintos pueblos, como los godos, árabes, francos y las poblaciones galas locales. Bajo el dominio visigodo, se mantuvo el uso del latín vulgar, que gradualmente evolucionó hacia el occitano, la lengua de la región en la Edad Media. Con la llegada del dominio islámico en el siglo VIII, se introdujeron también elementos del árabe en la lengua y cultura locales, aunque la influencia se concentró principalmente en la administración y en algunos préstamos léxicos.[26]

Durante el periodo islámico, Septimania fue un territorio de convivencia entre comunidades religiosas, albergando una población mixta de cristianos y musulmanes, en su mayoría bereberes y árabes, quienes administraban la región bajo el dominio omeya. Los cristianos, organizados en comunidades de rito visigodo, continuaron practicando su fe y pagando el impuesto de yizya, un tributo especial impuesto a las poblaciones no musulmanas. La libertad religiosa contribuyó a una cierta estabilidad en la región durante el dominio musulmán.[27]

Con la reconquista franca y la incorporación a la Marca de Gotia en el siglo VIII, se restableció el dominio cristiano en la región, promoviendo la construcción de iglesias y monasterios que sirvieron como centros de influencia cultural y religiosa. La población cristiana visigoda, que incluía tanto a arrianos como a católicos, gradualmente adoptó el catolicismo promovido por los francos, lo que ayudó a consolidar la estructura eclesiástica en la región.[28]

Septimania también fue un importante cruce cultural en cuanto al desarrollo de la arquitectura y las artes. Durante el período visigodo y carolingio, se construyeron varias iglesias en estilo prerrománico, algunas de las cuales muestran influencias arquitectónicas tanto visigodas como carolingias. Ejemplos destacados incluyen pequeñas capillas y basílicas que presentan el característico arco de herradura, influencia de la arquitectura hispanovisigoda.[29]

La sociedad septimaniana estaba compuesta principalmente por campesinos, artesanos y una nobleza local que incluía tanto a francos como a visigodos. A medida que la región se integraba en el Imperio Carolingio, se implementaron estructuras feudales que consolidaron el poder de los señores locales sobre la población campesina. Este sistema perduró durante el Medievo, reflejando la fusión de costumbres germánicas y romanas en la organización social.[30]

Legado

El nombre "Septimania" perduró de forma residual en la literatura y documentos medievales, especialmente en textos que mencionaban las antiguas divisiones territoriales y en obras que abordaban la historia visigoda y franca. Con el tiempo, sin embargo, el término fue reemplazado por "Languedoc", nombre que hizo referencia a la región sur de Francia durante siglos y que reflejaba la prevalencia del idioma occitano, conocido también como la "lengua de oc".[31][32]

En el siglo XXI, el nombre "Septimania" volvió a surgir en el debate político y cultural. En la década de 2000, el presidente del Consejo Regional del Languedoc-Rosellón, Georges Frêche, propuso renombrar la región como "Septimania" en un intento de revivir la identidad histórica de la zona. La propuesta, sin embargo, generó una gran controversia, particularmente en la Cataluña del Norte (Pirineos Orientales), donde muchas personas percibieron el cambio como una amenaza a su identidad cultural catalana, distinta de la identidad occitana de Languedoc. La oposición fue significativa y se organizaron campañas y protestas contra el cambio de nombre, alegando que "Septimania" borraba la herencia catalana de la región.[33]

Finalmente, la oposición local obligó al Consejo Regional a abandonar la idea de cambiar el nombre. La región continuó siendo conocida como Languedoc-Rosellón hasta la reforma territorial de 2016, cuando se unió con Mediodía-Pirineos para formar la nueva región administrativa de Occitania. A pesar del abandono de la propuesta, la mención de "Septimania" dejó un legado en la cultura popular y el ámbito académico como símbolo del pasado visigodo y franco de la región.[34]

Véase también

Bibliografía

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Referencias

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