Diferencia entre revisiones de «Real Expedición Filantrópica de la Vacuna»

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[[Archivo:Francisco Javier Balmis.JPG|miniatura|250px|Busto de [[Francisco Javier Balmis]] en la [[Facultad de Medicina]] de la [[UMH]] en [[San Juan de Alicante]].]]
[[Archivo:Expedicion-balmis-maria-pita.jpg|220px|miniaturadeimagen|derecha|La corbeta María Pita de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna]]
La '''Real Expedición Filantrópica de la Vacuna''', también conocida como '''Expedición Balmis''' en referencia al médico español [[Francisco Javier Balmis]], fue una expedición de carácter filantrópico que dio la vuelta al mundo y duró desde [[1803]] hasta [[1806]]. Su objetivo era en principio que la vacuna de la [[viruela]] alcanzase todos los rincones del [[Imperio español]], ya que la alta mortandad del virus ocasioba la muerte de millones de personas.
La '''Real Expedición Filantrópica de la Vacuna''', también conocida como '''Expedición Balmis''' en referencia al médico español [[Francisco Javier Balmis]], fue una expedición de carácter filantrópico que desde [[1803]] hasta [[1806]] dio la vuelta al mundo recalando en algunos de los principales puertos del [[Imperio español]]. Su objetivo principal era que la vacuna de la [[viruela]] alcanzase el mayor número de territorios alrededor del mundo, ya que la alta mortandad del virus ocasionaba la muerte de millones de personas.


El rey [[Carlos IV de España|Carlos IV]] apoyó y sufragó con fondos públicos al médico de la corte, el doctor Balmis, en su idea de una vacunación masiva de niños a lo largo del Imperio. Su propia hija, la [[Infante de España|infanta]] María Teresa, había muerto a causa de la enfermedad en [[1794]].
El rey [[Carlos IV de España|Carlos IV]] apoyó y sufragó con fondos públicos al médico de la corte, el doctor [[Francisco Javier Balmis|Balmis]], en su proyecto de una vacunación masiva a lo largo del Imperio. Su propia hija, la [[Infante de España|infanta]] María Teresa, había muerto a causa de la enfermedad en [[1794]].


La expedición salió del puerto de [[La Coruña]] un [[30 de noviembre]] de [[1803]]. Se considera la primera expedición sanitaria internacional de la historia.<ref>[http://www.aytolacoruna.es/en/3ciudad/31presen/3125libe.html La Coruña: A progressive city] {{Wayback|url=http://www.aytolacoruna.es/en/3ciudad/31presen/3125libe.html |date=20041209142829 }}, información histórica sobre la Coruña.</ref>
La expedición salió del puerto de [[La Coruña]] un [[30 de noviembre]] de [[1803]], y se considera la primera expedición sanitaria internacional de la historia.<ref>[http://www.aytolacoruna.es/en/3ciudad/31presen/3125libe.html La Coruña: A progressive city] {{Wayback|url=http://www.aytolacoruna.es/en/3ciudad/31presen/3125libe.html |date=20041209142829 }}, información histórica sobre la Coruña.</ref>


== Inicios ==
== Contexto ==


[[Archivo:FlorentineCodex BK12 F54 smallpox.jpg|miniatura|250px|left|Dibujo en el ''[[Historia general de las cosas de la Nueva España|Códice Florentino]]'' reflejando el impacto de la [[viruela]] entre los indígenas mesoamericanos.]]
[[Archivo:FlorentineCodex BK12 F54 smallpox.jpg|miniatura|250px|left|Dibujo en el ''[[Historia general de las cosas de la Nueva España|Códice Florentino]]'' reflejando el impacto de la [[viruela]] entre los indígenas mesoamericanos.]]
La [[viruela]] era causada por el [[virus]] variola que surgió en las poblaciones humanas en torno al año {{#if:|10000&nbsp;a.&nbsp;C.|[[10000&nbsp;a.&nbsp;C.]]}}<ref name=Barquet>{{cita publicación|autor=Barquet N, Domingo P|título=Smallpox: the triumph over the most terrible of the ministers of death|url=http://www.annals.org/cgi/content/full/127/8_Part_1/635|publicación=Ann. Intern. Med.|volumen=127|número=8 Pt 1|páginas=635–42|año=1997|pmid=9341063}}</ref> Durante varios siglos, sucesivas epidemias devastaron a la población. Era una enfermedad tan letal que en algunas culturas antiguas no se les daba nombre a los niños hasta que hubiesen contraído la enfermedad y sobrevivido a ella. Su tasa de mortalidad llegó a ser hasta de un 30 % de los pacientes infectados.
La [[viruela]] era causada por el [[virus]] variola que surgió en las poblaciones humanas en torno al año {{#if:|10000&nbsp;a.&nbsp;C.|[[10000&nbsp;a.&nbsp;C.]]}}<ref name=Barquet>{{cita publicación|autor=Barquet N, Domingo P|título=Smallpox: the triumph over the most terrible of the ministers of death|url=http://www.annals.org/cgi/content/full/127/8_Part_1/635|publicación=Ann. Intern. Med.|volumen=127|número=8 Pt 1|páginas=635–42|año=1997|pmid=9341063}}</ref> Durante varios siglos, sucesivas epidemias devastaron a la población. Era una enfermedad tan letal que en algunas culturas antiguas no se les daba nombre a los niños hasta que hubiesen contraído la enfermedad y sobrevivido a ella. Su tasa de mortalidad llegó a ser hasta de un 30 % de los pacientes infectados.


La utilización de inoculaciones con pus de viruela ya registraba antecedentes históricos en Sudamérica. El fraile [[Orden Hospitalaria de San Juan de Dios|juandediano]] nacido en lo que actualmente es Chile, [[Pedro Manuel Chaparro]], religioso que posteriormente iniciaría sus estudios de medicina, en [[1765]] inició inoculaciones sistemáticas con pus de pústulas de los variolosos para prevenir la viruela. Esta acción fue tan acertada que de cinco mil personas inoculadas (vale decir el equivalente a una ciudad completa del siglo XVIII), ninguna falleció.<ref name=”Carvallo”>{{cita libro |apellido= Vicente |nombre= de Carvallo y Goyeneche |enlaceautor= |título= Descripción Histórico-Geográfica del Reino de Chile|url= http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-8197.html |fechaacceso=10 de octubre de 2016 |idioma= |otros= |edición= |volumen=2|año= 1875|año-original=1796|editor= |editorial= |ubicación= |isbn= |capítulo=XCVIII |páginas=310-311 |cita= }}</ref>  
La utilización de inoculaciones con pus de viruela ya registraba antecedentes probados en Sudamérica. El fraile [[Orden Hospitalaria de San Juan de Dios|juandediano]] nacido en lo que actualmente es Chile, [[Pedro Manuel Chaparro]] inició inoculaciones sistemáticas con pus de pústulas de los variolosos para prevenir la viruela. Esta acción fue tan acertada que de cinco mil personas inoculadas (el equivalente a una ciudad completa del siglo XVIII), ninguna falleció.<ref name=”Carvallo”>{{cita libro |apellido= Vicente |nombre= de Carvallo y Goyeneche |enlaceautor= |título= Descripción Histórico-Geográfica del Reino de Chile|url= http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-8197.html |fechaacceso=10 de octubre de 2016 |idioma= |otros= |edición= |volumen=2|año= 1875|año-original=1796|editor= |editorial= |ubicación= |isbn= |capítulo=XCVIII |páginas=310-311 |cita= }}</ref>  


No se conoce el método utilizado por Chaparro, pero hay algunos datos en el libro ''Inoculación de las Viruelas'', publicado en Lima en [[1778]] por fray Domingo de Soria, jandeliano, que había trabajado con Chaparro en Valdivia en 1766. En este libro, cuyo apartado titulado "Parecer que dio el doctor Don Cosme Bueno sobre la representación que hace el Padre Fray Domingo de Soria para poner en práctica la inoculación de las viruelas" su autor, el doctor [[Francisco Antonio Cosme Bueno|Cosme Bueno]] termina del siguiente modo:<blockquote>En vista de todo lo que llevo expuesto, soy de dictamen que puede V. Exc. permitir la Inoculación de las Viruelas como un medio, que sirve para librar muchas vidas, con tal que para el acierto guarden las reglas arriba referidas. Lima y Dicienbre (sic) 20 de 1777.<ref>{{Cita libro|apellidos=Bueno|nombre=Cosme|enlaceautor=Francisco Antonio Cosme Bueno|título=La inoculación de las viruelas|url=https://archive.org/details/parecerquedioeld00buen|fechaacceso=|año=1778|editorial=|isbn=|editor=|ubicación=|página=30|idioma=|capítulo=}}</ref></blockquote> Lorenzo Quiñones, en [[1797]], describe el método usado en el Perú y que debe haber sido muy similar al utilizado por Chaparro:
En el libro ''Inoculación de las Viruelas'', publicado en Lima en [[1778]] por fray Domingo de Soria, jandeliano, que había trabajado con Chaparro en Valdivia en 1766 se describe el método utilizado por Chaparro. En este libro, existe un apartado titulado "Parecer que dio el doctor Don Cosme Bueno sobre la representación que hace el Padre Fray Domingo de Soria para poner en práctica la inoculación de las viruelas" cuyo autor, el doctor [[Francisco Antonio Cosme Bueno|Cosme Bueno]] culmina del siguiente modo:
<blockquote>"En vista de todo lo que llevo expuesto, soy de dictamen que puede V. Exc. permitir la Inoculación de las Viruelas como un medio que sirve para librar muchas vidas, con tal que para el acierto guarden las reglas arriba referidas. Lima y Dicienbre (sic) 20 de 1777".<ref>{{Cita libro|apellidos=Bueno|nombre=Cosme|enlaceautor=Francisco Antonio Cosme Bueno|título=La inoculación de las viruelas|url=https://archive.org/details/parecerquedioeld00buen|fechaacceso=|año=1778|editorial=|isbn=|editor=|ubicación=|página=30|idioma=|capítulo=}}</ref></blockquote> Lorenzo Quiñones, en [[1797]], describe el método usado en el Perú y que debe haber sido muy similar al utilizado por Chaparro:
<blockquote>"Mediante la ancha punta de una aguja o lanceta humedecida en el pus variólico se inserta ésta entre epidermis y dermis",
"También la aguja puede arrastrar un hilo de seda empapado en el pus entre dermis y epidermis".</blockquote>


{{cita|Mediante la ancha punta de una aguja o lanceta humedecida en el pus variólico se inserta ésta entre epidermis y dermis", "También la aguja puede arrastrar un hilo de seda empapado en el pus entre dermis y epidermis.}}
[[Archivo:Francisco Javier Balmis.JPG|miniatura|220px|Busto de [[Francisco Javier Balmis]] en la [[Facultad de Medicina]] de la [[UMH]] en [[San Juan de Alicante]].]]En 1803, el rey de España [[Carlos IV de España|Carlos IV]], quien había perdido a una de sus hijas por la viruela, aconsejado por su médico de corte Balmis, mandó organizar una expedición para extender la vacuna a todos los dominios de Ultramar (América y Filipinas).  


En 1803, el rey de España [[Carlos IV de España|Carlos IV]], que había perdido a una de sus hijas por la viruela, María Teresa (1791-1794), aconsejado por su médico de corte Balmis, mandó organizar una expedición para extender la vacuna a todos los dominios de Ultramar (América y Filipinas). Además en 1805 se promulga una [[Real cédula]] mandando que en todos los hospitales se destinase una sala para conservar el fluido vacuno. El elegido para esta misión es el alicantino Balmis, que partió de La Coruña con los 22 niños que iban a llevar el fluido vacuno en sus brazos hasta América, y 2000 ejemplares del libro sobre la vacuna, para establecer juntas de vacunación en las ciudades visitadas que garantizaran la conservación del fluido y la vacunación a las generaciones futuras. Era la primera vez en la historia que se preparaba lo que ahora llamaríamos una ''misión humanitaria de medicina preventiva'', y que dio el primer paso para la erradicación de la enfermedad en el futuro.<ref>[http://nosvamosdeviaje.com/jose-salvany-y-la-expedicion-de-la-vacuna-de-la-viruela-por-sudamerica.html José Salvany y la expedición de la vacuna de la viruela por Sudamérica.]</ref>
Además en 1805 se promulga una [[Real cédula]] mandando que en todos los hospitales se destinase una sala para conservar el fluido vacuno. El elegido para esta misión es el alicantino Balmis, que partió de La Coruña con los 22 niños que iban a llevar el fluido vacuno en sus brazos hasta América, y 2000 ejemplares del libro sobre la vacuna, para establecer juntas de vacunación en las ciudades visitadas que garantizaran la conservación del fluido y la vacunación a las generaciones futuras. Era la primera vez en la historia que se preparaba lo que ahora llamaríamos una ''misión humanitaria de medicina preventiva'', y que dio el primer paso para la erradicación de la enfermedad en el futuro.<ref>[http://nosvamosdeviaje.com/jose-salvany-y-la-expedicion-de-la-vacuna-de-la-viruela-por-sudamerica.html José Salvany y la expedición de la vacuna de la viruela por Sudamérica.]</ref>


Uno de los principales problemas que se presentaron a la hora de idear la expedición fue cómo conseguir que la vacuna resistiese todo el trayecto en perfecto estado. La solución se le ocurrió al mismo Balmis: llevar en el viaje a un número de niños, e ir pasando cada cierto tiempo la vacuna de uno a otro, mediante el contacto de las heridas.
Uno de los principales problemas que se presentaron a la hora de idear la expedición fue cómo conseguir que la vacuna resistiese todo el trayecto en perfecto estado. La solución se le ocurrió al mismo Balmis: llevar en el viaje a un número de niños, e inocularles la viruela cada semana de dos en dos (por si producían complicaciones inesperadas en alguno) con las pústulas de los vacunados la semana anterior.
 
== Desarrollo ==


== Preparativos ==
La operación se comenzó con el flete del navío ''[[María Pita]]'' que llevaba a 22 niños huérfanos (entre 3 y 9 años) que habían sido inoculados con la vacuna aún viva en su cuerpo; Balmis, un prestigioso cirujano; 2 médicos asistentes, 2 prácticos, 3 enfermeras y la rectora del [[orfanato]] ''Casa de Expósitos'' de [[La Coruña]],<ref>De Romo, Ana Cecilia Rodríguez (1997). [https://web.archive.org/web/20050319022445/http://www.ucm.es/info/antilia/revista/vol3-en/arten3-1.htm «Inoculation in the 1799 smallpox epidemic in México: Myth or real solution?»]. ''Antilia: Spanish Journal of History of Natural Sciences and Technology''.</ref> [[Isabel Zendal Gómez]]. Se puede entender globalmente como «una caravana infantil con rumbo al Nuevo Mundo para transportar la vacuna y prevenir las epidemias de viruelas. Dando como resultado uno de los viajes más extraños que tiene como protagonista a la medicina y a la ciencia en el siglo XIX».<ref>Con estas palabras comienza el libro de Díaz de Yraola, Gonzalo: ''La vuelta al mundo de la expedición de la vacuna''. Sevilla. Escuela de Estudios Hispanoamericanos, C.S.I.C. 1948, p. 1.</ref>
La operación se comenzó con el flete del navío ''[[María Pita]]'' que llevaba a 22 niños huérfanos (entre 3 y 9 años) que habían sido inoculados con la vacuna aún viva en su cuerpo; Balmis, un prestigioso cirujano; 2 médicos asistentes, 2 prácticos, 3 enfermeras y la rectora del [[orfanato]] ''Casa de Expósitos'' de [[La Coruña]],<ref>De Romo, Ana Cecilia Rodríguez (1997). [https://web.archive.org/web/20050319022445/http://www.ucm.es/info/antilia/revista/vol3-en/arten3-1.htm «Inoculation in the 1799 smallpox epidemic in México: Myth or real solution?»]. ''Antilia: Spanish Journal of History of Natural Sciences and Technology''.</ref> [[Isabel Zendal Gómez]]. Se puede entender globalmente como «una caravana infantil con rumbo al Nuevo Mundo para transportar la vacuna y prevenir las epidemias de viruelas. Dando como resultado uno de los viajes más extraños que tiene como protagonista a la medicina y a la ciencia en el siglo XIX».<ref>Con estas palabras comienza el libro de Díaz de Yraola, Gonzalo: ''La vuelta al mundo de la expedición de la vacuna''. Sevilla. Escuela de Estudios Hispanoamericanos, C.S.I.C. 1948, p. 1.</ref>


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El 30 de noviembre de 1803 zarpa el navío con 37 personas desde el puerto de La Coruña. Entre los 22 niños hay 6 venidos de la Casa de Desamparados de Madrid, otros 11 del Hospital de la Caridad de La Coruña y 5 de Santiago. La vacuna debía ser llevada por niños que no hubieran pasado la viruela y se transmitía de uno a otro cada 9 o 10 días. Niños entre los que se encontraba el hijo de Isabel, Benito Vélez, de nueve años, Andrés Naya (8 años), Antonio Veredia (7 años), Cándido (7 años), Clemente (6 años), Domingo Naya (6 años), Francisco Antonio (9 años), Francisco Florencio (5 años), Gerónimo María (7 años), Jacinto (6 años), José (3 años), Juan Antonio (5 años), Juan Francisco (9 años), José Jorge Nicolás de los Dolores (3 años), José Manuel María (6 años), Manuel María (3 años), Martín (3 años), Pascual Aniceto (3 años), Tomás Melitón (3 años), Vicente Ferrer (7 años), Vicente María Sale y Bellido (3 años) y un niño más que falleció durante el viaje.<ref name=":0">{{Cita noticia|apellidos=Coruña|nombre=La Opinión de A|título=La rectora Isabel, al descubierto|url=http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2014/11/20/rectora-isabel-descubierto/901124.html|fechaacceso=14 de enero de 2017}}</ref>
El 30 de noviembre de 1803 zarpa el navío con 37 personas desde el puerto de La Coruña. Entre los 22 niños hay 6 venidos de la Casa de Desamparados de Madrid, otros 11 del Hospital de la Caridad de La Coruña y 5 de Santiago. La vacuna debía ser llevada por niños que no hubieran pasado la viruela y se transmitía de uno a otro cada 9 o 10 días. Niños entre los que se encontraba el hijo de Isabel, Benito Vélez, de nueve años, Andrés Naya (8 años), Antonio Veredia (7 años), Cándido (7 años), Clemente (6 años), Domingo Naya (6 años), Francisco Antonio (9 años), Francisco Florencio (5 años), Gerónimo María (7 años), Jacinto (6 años), José (3 años), Juan Antonio (5 años), Juan Francisco (9 años), José Jorge Nicolás de los Dolores (3 años), José Manuel María (6 años), Manuel María (3 años), Martín (3 años), Pascual Aniceto (3 años), Tomás Melitón (3 años), Vicente Ferrer (7 años), Vicente María Sale y Bellido (3 años) y un niño más que falleció durante el viaje.<ref name=":0">{{Cita noticia|apellidos=Coruña|nombre=La Opinión de A|título=La rectora Isabel, al descubierto|url=http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2014/11/20/rectora-isabel-descubierto/901124.html|fechaacceso=14 de enero de 2017}}</ref>
Las normas de la expedición indicaban claramente el cuidado que los niños debían recibir. Ninguno de ellos regresó a Galicia.
Las normas de la expedición indicaban claramente el cuidado que los niños debían recibir. Ninguno de ellos regresó a Galicia.
{{Cita|"''...serán bien tratados, mantenidos y educados, hasta que tengan ocupación o destino con que vivir, conforme a su clase y devueltos a los pueblos de su naturaleza, los que se hubiesen sacado con esa condición''". | Normas que regulaban cuestiones de la Real Expedición}}
<blockquote>"...serán bien tratados, mantenidos y educados, hasta que tengan ocupación o destino con que vivir, conforme a su clase y devueltos a los pueblos de su naturaleza, los que se hubiesen sacado con esa condición". | Normas que regulaban cuestiones de la Real Expedición</blockquote>


Cada niño recibía un hatillo que contenía: dos pares de zapatos, seis camisas, un sombrero, tres pantalones con sus respectivas chaquetas de lienzo y otro pantalón más de paño para los días más fríos. Para el aseo personal: tres pañuelos para el cuello, otros tres para la nariz y un peine; y para comer: un vaso, un plato y un juego completo de cubiertos.<ref>[http://enfeps.blogspot.com.es/2010/05/isabel-cendala-y-gomez-primera.html "Isabel Cendala y Gómez. Primera Enfermera de Salud Pública de México."] blog</ref>
Cada niño recibía un hatillo que contenía: dos pares de zapatos, seis camisas, un sombrero, tres pantalones con sus respectivas chaquetas de lienzo y otro pantalón más de paño para los días más fríos. Para el aseo personal: tres pañuelos para el cuello, otros tres para la nariz y un peine; y para comer: un vaso, un plato y un juego completo de cubiertos.<ref>[http://enfeps.blogspot.com.es/2010/05/isabel-cendala-y-gomez-primera.html "Isabel Cendala y Gómez. Primera Enfermera de Salud Pública de México."] blog</ref>


La misión consiguió llevar la [[vacuna]] hasta las [[islas Canarias]], [[Capitanía_General_de_Venezuela]], [[Virreinato_de_Nueva_Granada]], [[Real_Audiencia_de_Quito]], [[Virreinato_del_Perú]], [[Nueva España]], la [[Capitanía_General_de_Filipinas]], [[Dinastía_Qing|China]] y [[isla Santa Elena|Santa Elena]].<ref>McIntyre, John W.R. MB BS; and Houston, C. Stuart MD (1999). [http://www.cmaj.ca/cgi/content/full/161/12/1543 «Medicine in Canada: Smallpox and its control in Canada»]. ''Canadian Medical Association Journal'' '''161''' (12), 1543–1547. PMID 10624414.</ref>
El principal gasto (90.000 reales de vellón) fue dotar a la Expedición del equipamiento necesario, compuesto de:
* Botiquín con medicamentos, instrumental quirúrgico e instrumentos científicos.
* Porciones de lienzo para las vacunaciones.
* 2.000 pares de vidrios para mantener el fluido vacuno.
* Una máquina pneumática.
* 4 barómetros.
* 4 termómetros.
* 500 ejemplares de la obra de [[Louis-Jacques Moreau de la Sarthe]] traducida por el propio Balmis, como manual para ser distribuido por las comisiones de vacunación que se fundaran.
* 6 libros en blanco, para anotar los resultados de su trabajo, servir de registro de las actividades realizadas y para presentarlo a la vuelta.
== Recorrido ==
=== Islas Canarias ===
[[Archivo:Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 01.svg|thumb|350px|Recorrido de la expedición.]]
[[Archivo:Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 01.svg|thumb|350px|Recorrido de la expedición.]]
La misión consiguió llevar la [[vacuna]] hasta las [[islas Canarias]], [[Capitanía_General_de_Venezuela|Venezuela]], [[Virreinato_de_Nueva_Granada|Colombia]], [[Real_Audiencia_de_Quito|Ecuador]], [[Virreinato_del_Perú|Perú]], [[Nueva España]], las [[Capitanía_General_de_Filipinas|Filipinas]] y [[Dinastía_Qing|China]].<ref>McIntyre, John W.R. MB BS; and Houston, C. Stuart MD (1999). [http://www.cmaj.ca/cgi/content/full/161/12/1543 «Medicine in Canada: Smallpox and its control in Canada»]. ''Canadian Medical Association Journal'' '''161''' (12), 1543–1547. PMID 10624414.</ref>
El 9 de diciembre la expedición fondeó en su primera escala en [[Santa Cruz de Tenerife]], donde inmediatamente, se inoculó a "diez párvulos de las familias más distinguidas de esta isla", según explicaba la Gaceta de la isla. Ellos fueron los primeros vacunados de la expedición y ellos mismos ayudaron a diseminar la vacuna por el resto de las Islas Canarias. Tras cerca de un mes realizando inoculaciones salieron de [[Canarias]] el 6 de enero de 1804.
El barco llevaba instrumental quirúrgico e instrumentos científicos, así como la traducción del ''Tratado práctico e histórico de la vacuna'', de [[Louis-Jacques Moreau de la Sarthe]], para ser distribuido por las comisiones de vacunación que se fundaran.
 
=== Puerto Rico ===
La expedición llega a [[Puerto Rico]] el 9 de febrero de 1804, donde se comprueba que una parte de la población de la isla ya había sido inoculada por el Dr. Francisco Oller, médico militar en San Juan, quien había obtenido linfa proveniente de pacientes de la colonia [[Dinamarca|danesa]] de [[Saint Thomas (Islas Vírgenes)|Saint Thomas]], usando unos hilos y vidrios. Sin embargo, el 13 de febrero de 1804 se desató una epidemia en la isla que obligo a que se paralizase completamente la vacunación. Balmis criticó duramente la forma y método de vacunación realizado por Oller, y ordenó volver a vacunar a la población portoriqueña.
 
=== Capitanía General de Venezuela ===
En marzo de 1804, la expedición llegó al territorio de la actual [[Capitanía General de Venezuela|Venezuela]], donde encontró muy buena disposición de las autoridades locales, lo que permitió difundir la vacuna por toda la región. El poeta venezolano [[Andrés Bello]] incluso escribió en 1804 una ''Oda a la Vacuna''.  
 
La capital se convirtió en centro difusor de la vacuna para toda la Capitanía, enviándose a los territorios de Coro, Puerto Cabello, Ortiz, Santa María de Iripe, Tocuyo, Maracaibo, Cumaná e incluso a la isla Margarita. También, en Caracas se creó la primera Junta de Vacuna del continente americano el 23 de abril de 1804, cuyo reglamento serviría como modelo para otras poblaciones.
 
En mayo, la expedición se dividió en dos grupos en [[La Guaira]], con Balmis trasladándose a [[Caracas]] donde instaló la Junta Central de la Vacuna con el apoyo de [[José Domingo Díaz]] y [[Vicente Salias]] antes de marchar a [[Puerto Cabello]] y [[La Habana]].  


La expedición llega a [[Santa Cruz de Tenerife]], donde pasan un mes vacunando y sale de [[Canarias]] el 6 de enero de 1804, llegando a [[Puerto Rico]] el 9 de febrero de 1804. No se necesitó vacunar a la población de [[Puerto Rico]] ya que la vacuna fue llevada a la isla desde la colonia [[Dinamarca|danesa]] de [[Saint Thomas (Islas Vírgenes)|Saint Thomas]]. El 26 de mayo de 1804 llegó al puerto de [[La Habana]], quedando sorprendido al observar que la vacunación contra la viruela ya había ocurrido gracias a la actividad de [[Tomás Romay]].
=== Expedición de Salvany a los Virreinatos de Nueva Granada y del Perú ===
Debido al fallecimiento del Dr. Verges, comisionado para frenar la vacuna en la capital del Virreinato neogranadino, y a la urgente necesidad de cortar el contagio varioloso en el territorio santaferino, se decide dividir la expedición.


=== [[Capitanía General de Venezuela]] ===
De esta manera [[José Salvany y Lleopart]], el segundo cirujano, comandó una expedición que se adentró en la [[Virreinato de Nueva Granada|Nueva Granada]] (actual [[Colombia]]) y el [[Virreinato del Perú]] (actualmente [[Ecuador]], [[Perú]], [[Chile]] y [[Bolivia]]).


La expedición se dividió en [[La Guaira]]:
La expedición comenzó con un naufragio en la desembocadura del río Magdalena y durante siete años estuvo llena de penalidades y obstáculos que finalmente se llevaron la vida de la mayoría de sus miembros, entre ellos el propio Salvany, quien falleció en [[Cochabamba]] en 1810. Antes de morir relataba que:
* Balmis se trasladó a [[Caracas]] donde instaló la Junta Central de la Vacuna con el apoyo de [[José Domingo Díaz]] y [[Vicente Salias]] antes de marchar a [[Puerto Cabello]] y [[La Habana]]. El poeta venezolano [[Andrés Bello]] incluso escribió en 1804 una ''Oda a la Vacuna''.
<blockquote>“No nos han detenido ni un solo momento la falta de caminos, precipicios, caudalosos ríos y despoblados que hemos experimentado, mucho menos las aguas, nieves, hambres y sed que muchas veces hemos sufrido”.</blockquote>
* [[José Salvany y Lleopart]], el segundo cirujano, se adentró en la [[Virreinato de Nueva Granada|Nueva Granada]] (actual [[Colombia]]) y el [[Virreinato del Perú]] (actualmente Ecuador, Perú, Chile y Bolivia). Les tomo siete años recorrer el territorio y los esfuerzos del viaje se llevaron la vida del propio Salvany, que murió en [[Cochabamba]] en 1810.


=== [[Nueva España]] (1805) ===
Cuando Salvany llegó a Lima encontró que ya existía un floreciente tráfico en torno a las inoculaciones, sin duda ayudado por el libro ''Inoculación de las Viruelas'', publicado en Lima en [[1778]] donde se describe el método utilizado por [[Pedro Manuel Chaparro]] para inocular sistemáticamente con pus de pústulas a miles de personas. Salvany relataba que:
<blockquote>“Se vendían públicamente cristales con el pus (...) a precios muy subidos, y salían a vacunar a los pueblos comarcanos y exigían cuatro pesos a cada vacunado”.</blockquote>


En el territorio del actual México, Balmis recogió 25 huérfanos para que mantuvieran la vacuna viva durante la travesía del [[océano Pacífico]], a bordo del navío ''[[Magallanes (buque)|Magallanes]]''. Partieron el 8 de febrero de 1805 del puerto de [[Acapulco de Juárez|Acapulco]] rumbo a [[Manila]], llegando a dicha ciudad el 15 de abril de 1805.
Salvany delega las vacunaciones en masa a los médicos locales, mientras se dedica a la elaboración de un reglamento común para todo el Virreinato peruano en el que queden organizadas las campañas de vacunación. Gracias a la labor de esta expedición se crearon en todos las zonas alcanzadas Juntas encargadas de hacer llegar las vacunas a la población, asegurar su conservación y extenderlas por todo el territorio.  


=== [[Capitanía General de Filipinas]] ===
=== Cuba ===
[[Archivo:Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 02.svg|thumb|300px|Recorrido de la expedición en las Filipinas.]]
El 26 de mayo de 1804 Balmis llegó al puerto de [[La Habana]], y comprobó que la vacunación ya había ocurrido gracias a la actividad de [[Tomás Romay]]. Propuso al [[Capitán General]] establecer la [[Junta de Vacuna]] y pidió que se confiara al médico, la conservación y propagación de la vacuna.
 
Los médicos cubanos conocieron el procedimiento de la eficaz [[inoculación]] preventiva contra la viruela en [[1802]], es decir cinco años después de que [[Edward Jenner|Jenner]] anunciara su genial descubrimiento. Esto sucedía ya en muchos territorios hispanoamericanos, como tuvo la oportunidad de comprobar [[José Salvany y Lleopart]] durante su expedición a los Virreinatos de Nueva Granada y del Perú, ya que utilización de inoculaciones con pus de viruela se utilizaba con eficacia en Hispanoamérica desde al menos [[1765]], cuando [[Pedro Manuel Chaparro]] inició inoculaciones sistemáticas para prevenir la viruela en poblaciones de miles de personas.
 
=== Nueva España ===
El grupo dirigido por Balmis había quedado compuesto por Antonio Gutiérrez Robredo, un practicante, Francisco Pastor, dos enfermeros, Pedro Ortega y Antonio Pastor, la rectora, Isabel Zendal y Gómez, y todos aquellos niños que procedían de Galicia.  
 
El día 25 de junio de 1804 llegan al puerto de Sisal, y se desplazan a la capital, Mérida, donde comenzaron las vacunaciones con el apoyo de las autoridades locales.  


En las Filipinas la expedición recibió una importante ayuda de la [[Iglesia católica|Iglesia]] para organizar las vacunaciones de indígenas.  
Balmis recibe la ayuda necesaria para propagar la vacuna por Centroamérica, por lo que comisionará a Francisco Pastor, su sobrino, para que comunique la vacuna por la Capitanía General de Guatemala.


El 14 de agosto de 1809 la expedición regresa a Acapulco, aunque Balmis descartó volver a tierras novohispanas con el grueso de la expedición y siguió avanzando hacia la [[China]]. Isabel permanece en [[Estado de Puebla|Puebla]] con su hijo; ya no volverían a España.
Tras llegar a [[Veracruz]] el 24 de julio de 1804 Balmis comprobó de nuevo que las vacunaciones estaban perfectamente establecidas y apenas encontró gente que necesitaran vacunarse.  


=== [[Dinastía Qing|China]] ===
En Ciudad de México, el 9 de agosto de 1804, la expedición se vuelve a dividir en dos grupos, uno capitaneado por Balmis y otro por el ayudante Gutiérrez Robredo, quien visita Celaya, Zacatecas, Durango, Guadalajara y Valladolid, dando comienzo a vacunaciones sistemáticas. Tras establecer Juntas de Vacuna que se responsabilizasen de mantener el fluido vacuno fresco, comenzaron los preparativos para emprender el viaje a Filipinas.
 
=== Filipinas ===
[[Archivo:Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 02.svg|thumb|300px|Recorrido de la expedición en las Filipinas.]]
En el territorio de [[Nueva España]], Balmis recogió 25 huérfanos para que mantuvieran la vacuna viva durante la travesía del [[océano Pacífico]], a bordo del navío ''[[Magallanes (buque)|Magallanes]]''. Partieron el 8 de febrero de 1805 del puerto de [[Acapulco de Juárez|Acapulco]] rumbo a [[Manila]], llegando a dicha ciudad filipina el 15 de abril de 1805.


[[File:Ang Espedisyong Balmis historical marker 1.jpg|thumb|Placa instalada en Filipinas para conmemorar la llegada de la expedición a las Islas Filipinas.]]
[[File:Ang Espedisyong Balmis historical marker 1.jpg|thumb|Placa instalada en Filipinas para conmemorar la llegada de la expedición a las Islas Filipinas.]]
Conociendo que la vacuna no había alcanzado China, Balmis solicitó y le fue concedido el permiso para marchar hacia [[Macao]], partiendo de Manila el 3 de septiembre de 1805.
En las [[Capitanía General de Filipinas|Filipinas]] la expedición recibió una importante ayuda de la [[Iglesia católica|Iglesia]] para organizar las vacunaciones de indígenas. La propagación de la vacuna fue radial y progresiva, comenzando con la familia del Gobernador, la capital Manila, extramuros, provincias inmediatas, provincias más lejanas y provincias ultramarinas.
 
Balmis había puesto miras en territorio chino y la expedición en territorio filipino pasó a ser dirigida por Gutiérrez Robredo, mientras que Antonio Pastor y Pedro Ortega son comisionados para llevar la vacuna a las islas de Misami, Zambuanga, Zebú y Mindanao.
 
== Vacunaciones a súbditos portugueses y chinos ==
Conociendo que la vacuna no había alcanzado [[Dinastía Qing|China]], Balmis solicitó y le fue concedido el permiso para marchar hacia [[Macao]], partiendo de Manila el 3 de septiembre de 1805.


Balmis arribó finalmente y tras un accidentado viaje a la colonia [[Portugal|portuguesa]] de Macao, el 5 de octubre de ese mismo año se adentró en territorio [[China|chino]]. Vacunó a la población de varias ciudades hasta llegar a la [[provincia de Cantón]].<ref>{{cita publicación|url=http://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/5.pdf|título= En el nombre de los Niños. Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 1803-1806, Capítulo 5. La Real Expedición Filantrópica de la vacuna y su significado histórico|apellido=Balaguer Perigüell|nombre=Emilio|apellido2= Ballester Añon |nombre2=Rosa|publicación=Asociación española de pediatría|ubicación=Madrid | año=2003|página=165-170|fechaacceso=31 de julio de 2015}}</ref>
Balmis arribó finalmente y tras un accidentado viaje a la colonia [[Portugal|portuguesa]] de Macao, donde el recibimiento de la vacuna fue extraordinario, y el 5 de octubre de ese mismo año se adentra en territorio [[China|chino]]. Vacunó a la población de varias ciudades y gracias a los tres niños que aún viajaban con él, difundió la vacuna por territorio chino hasta llegar a la [[provincia de Cantón]].<ref>{{cita publicación|url=http://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/5.pdf|título= En el nombre de los Niños. Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 1803-1806, Capítulo 5. La Real Expedición Filantrópica de la vacuna y su significado histórico|apellido=Balaguer Perigüell|nombre=Emilio|apellido2= Ballester Añon |nombre2=Rosa|publicación=Asociación española de pediatría|ubicación=Madrid | año=2003|página=165-170|fechaacceso=31 de julio de 2015}}</ref>


[[Categoría:Armada de España]]
== Vacunaciones a súbditos británicos ==
[[Categoría:Años 1800 en España]]
En su camino de vuelta a España, Balmis consiguió convencer a las autoridades británicas de la [[isla Santa Elena]] (territorio británico de ultramar) en (1806) para que también tomasen la vacuna e inocularan a la población.
[[Categoría:Años 1810 en España]]
[[Categoría:Ciencia en España del siglo XIX]]
[[Categoría:Ciencia y tecnología de España]]
[[Categoría:Colonización española de América]]
[[Categoría:España en 1803]]
[[Categoría:España en 1814]]
[[Categoría:Expediciones científicas]]
[[Categoría:Expediciones científicas de España]]


=== Regreso a España ===
== Vuelta a España ==
Para poder regresar a España Balmis tuvo que pedir un préstamo con el que sufragar un pasaje hasta Lisboa, ya que en su afán de hacer llegar la vacuna al máximo numero de territorios posibles, había agotado completamente toda su financiación.


En su camino de vuelta a España, Balmis consiguió convencer a las autoridades británicas de la [[isla Santa Elena]] (1806) para que tomasen la vacuna.
Finalmente llegó a la capital portuguesa en febrero de 1806, desde donde se dirigió a Madrid llegando el 7 de septiembre. Carlos IV lo recibió en su palacio de San Ildefonso, donde lo colmó de honores y felicitaciones.  


== Testimonios ==
[[Edward Jenner]], a quien se atribuye el descubrimiento de la vacuna de la viruela, (a pesar de haber sido descubierta mucho antes por [[Pedro Manuel Chaparro]]), escribió sobre la expedición:
[[Edward Jenner]], a quien se atribuye el descubrimiento de la vacuna de la viruela, (a pesar de haber sido descubierta mucho antes por [[Pedro Manuel Chaparro]]), escribió sobre la expedición:
{{cita|No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de [[filantropía]] más noble y más amplio que este.<ref name=ref_duplicada_1>Consorcio para el Parque de las Ciencias. Avd. del Mediterráneo s/n 18006 Granada. España. [http://www.parqueciencias.com/historico/exposiciones/2007/vacunasParaTodos/documentos/vacunasParaTodos.pdf Vacunas Para Todos. Bicentenario de la Real Expedición]</ref>}}
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Sobre el mismo hecho [[Alexander von Humboldt]] escribía en 1825:
Sobre este mismo hecho [[Alexander von Humboldt]] escribía en 1825:
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<blockquote>"Este viaje permanecerá como el más memorable en los anales de la historia."</blockquote><ref name=ref_duplicada_1 />}}


== La expedición en la ficción ==
== La expedición en la ficción ==
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* 2017: La escritora española [[María Solar]] relata en su libro ''Los niños de la viruela'' (2017), ISBN 978-84-698-3355-1, los momentos previos al embarque de [[Francisco Javier Balmis|Balmis]] desde La&nbsp;Coruña y la historia de [[Isabel Zendal]] con los niños del orfanato Casa de Expósitos.
* 2017: La escritora española [[María Solar]] relata en su libro ''Los niños de la viruela'' (2017), ISBN 978-84-698-3355-1, los momentos previos al embarque de [[Francisco Javier Balmis|Balmis]] desde La&nbsp;Coruña y la historia de [[Isabel Zendal]] con los niños del orfanato Casa de Expósitos.


==Bibliografía==
== Bibliografía ==


* BUSTOS, Jorge, ''Vidas cipotudas: Momentos estelares del empecinamiento español'', La Esfera de los Libros, 2018, 256 pp. ISBN 8491642331, 9788491642336
* BUSTOS, Jorge, ''Vidas cipotudas: Momentos estelares del empecinamiento español'', La Esfera de los Libros, 2018, 256 pp. ISBN 8491642331, 9788491642336

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La corbeta María Pita de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, también conocida como Expedición Balmis en referencia al médico español Francisco Javier Balmis, fue una expedición de carácter filantrópico que desde 1803 hasta 1806 dio la vuelta al mundo recalando en algunos de los principales puertos del Imperio español. Su objetivo principal era que la vacuna de la viruela alcanzase el mayor número de territorios alrededor del mundo, ya que la alta mortandad del virus ocasionaba la muerte de millones de personas.

El rey Carlos IV apoyó y sufragó con fondos públicos al médico de la corte, el doctor Balmis, en su proyecto de una vacunación masiva a lo largo del Imperio. Su propia hija, la infanta María Teresa, había muerto a causa de la enfermedad en 1794.

La expedición salió del puerto de La Coruña un 30 de noviembre de 1803, y se considera la primera expedición sanitaria internacional de la historia.[1]

Contexto

Dibujo en el Códice Florentino reflejando el impacto de la viruela entre los indígenas mesoamericanos.

La viruela era causada por el virus variola que surgió en las poblaciones humanas en torno al año 10000 a. C.[2] Durante varios siglos, sucesivas epidemias devastaron a la población. Era una enfermedad tan letal que en algunas culturas antiguas no se les daba nombre a los niños hasta que hubiesen contraído la enfermedad y sobrevivido a ella. Su tasa de mortalidad llegó a ser hasta de un 30 % de los pacientes infectados.

La utilización de inoculaciones con pus de viruela ya registraba antecedentes probados en Sudamérica. El fraile juandediano nacido en lo que actualmente es Chile, Pedro Manuel Chaparro inició inoculaciones sistemáticas con pus de pústulas de los variolosos para prevenir la viruela. Esta acción fue tan acertada que de cinco mil personas inoculadas (el equivalente a una ciudad completa del siglo XVIII), ninguna falleció.[3]

En el libro Inoculación de las Viruelas, publicado en Lima en 1778 por fray Domingo de Soria, jandeliano, que había trabajado con Chaparro en Valdivia en 1766 se describe el método utilizado por Chaparro. En este libro, existe un apartado titulado "Parecer que dio el doctor Don Cosme Bueno sobre la representación que hace el Padre Fray Domingo de Soria para poner en práctica la inoculación de las viruelas" cuyo autor, el doctor Cosme Bueno culmina del siguiente modo:

"En vista de todo lo que llevo expuesto, soy de dictamen que puede V. Exc. permitir la Inoculación de las Viruelas como un medio que sirve para librar muchas vidas, con tal que para el acierto guarden las reglas arriba referidas. Lima y Dicienbre (sic) 20 de 1777".[4]

Lorenzo Quiñones, en 1797, describe el método usado en el Perú y que debe haber sido muy similar al utilizado por Chaparro:

"Mediante la ancha punta de una aguja o lanceta humedecida en el pus variólico se inserta ésta entre epidermis y dermis", "También la aguja puede arrastrar un hilo de seda empapado en el pus entre dermis y epidermis".

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Busto de Francisco Javier Balmis en la Facultad de Medicina de la UMH en San Juan de Alicante.

En 1803, el rey de España Carlos IV, quien había perdido a una de sus hijas por la viruela, aconsejado por su médico de corte Balmis, mandó organizar una expedición para extender la vacuna a todos los dominios de Ultramar (América y Filipinas).

Además en 1805 se promulga una Real cédula mandando que en todos los hospitales se destinase una sala para conservar el fluido vacuno. El elegido para esta misión es el alicantino Balmis, que partió de La Coruña con los 22 niños que iban a llevar el fluido vacuno en sus brazos hasta América, y 2000 ejemplares del libro sobre la vacuna, para establecer juntas de vacunación en las ciudades visitadas que garantizaran la conservación del fluido y la vacunación a las generaciones futuras. Era la primera vez en la historia que se preparaba lo que ahora llamaríamos una misión humanitaria de medicina preventiva, y que dio el primer paso para la erradicación de la enfermedad en el futuro.[5]

Uno de los principales problemas que se presentaron a la hora de idear la expedición fue cómo conseguir que la vacuna resistiese todo el trayecto en perfecto estado. La solución se le ocurrió al mismo Balmis: llevar en el viaje a un número de niños, e inocularles la viruela cada semana de dos en dos (por si producían complicaciones inesperadas en alguno) con las pústulas de los vacunados la semana anterior.

Preparativos

La operación se comenzó con el flete del navío María Pita que llevaba a 22 niños huérfanos (entre 3 y 9 años) que habían sido inoculados con la vacuna aún viva en su cuerpo; Balmis, un prestigioso cirujano; 2 médicos asistentes, 2 prácticos, 3 enfermeras y la rectora del orfanato Casa de Expósitos de La Coruña,[6] Isabel Zendal Gómez. Se puede entender globalmente como «una caravana infantil con rumbo al Nuevo Mundo para transportar la vacuna y prevenir las epidemias de viruelas. Dando como resultado uno de los viajes más extraños que tiene como protagonista a la medicina y a la ciencia en el siglo XIX».[7]

Archivo:María Pita por Francisco Pérez.jpg
El María Pita, navío fletado para la expedición, partiendo del puerto de La Coruña en 1803 (grabado de Francisco Pérez).

El 30 de noviembre de 1803 zarpa el navío con 37 personas desde el puerto de La Coruña. Entre los 22 niños hay 6 venidos de la Casa de Desamparados de Madrid, otros 11 del Hospital de la Caridad de La Coruña y 5 de Santiago. La vacuna debía ser llevada por niños que no hubieran pasado la viruela y se transmitía de uno a otro cada 9 o 10 días. Niños entre los que se encontraba el hijo de Isabel, Benito Vélez, de nueve años, Andrés Naya (8 años), Antonio Veredia (7 años), Cándido (7 años), Clemente (6 años), Domingo Naya (6 años), Francisco Antonio (9 años), Francisco Florencio (5 años), Gerónimo María (7 años), Jacinto (6 años), José (3 años), Juan Antonio (5 años), Juan Francisco (9 años), José Jorge Nicolás de los Dolores (3 años), José Manuel María (6 años), Manuel María (3 años), Martín (3 años), Pascual Aniceto (3 años), Tomás Melitón (3 años), Vicente Ferrer (7 años), Vicente María Sale y Bellido (3 años) y un niño más que falleció durante el viaje.[8] Las normas de la expedición indicaban claramente el cuidado que los niños debían recibir. Ninguno de ellos regresó a Galicia.

"...serán bien tratados, mantenidos y educados, hasta que tengan ocupación o destino con que vivir, conforme a su clase y devueltos a los pueblos de su naturaleza, los que se hubiesen sacado con esa condición". | Normas que regulaban cuestiones de la Real Expedición

Cada niño recibía un hatillo que contenía: dos pares de zapatos, seis camisas, un sombrero, tres pantalones con sus respectivas chaquetas de lienzo y otro pantalón más de paño para los días más fríos. Para el aseo personal: tres pañuelos para el cuello, otros tres para la nariz y un peine; y para comer: un vaso, un plato y un juego completo de cubiertos.[9]

La misión consiguió llevar la vacuna hasta las islas Canarias, Capitanía_General_de_Venezuela, Virreinato_de_Nueva_Granada, Real_Audiencia_de_Quito, Virreinato_del_Perú, Nueva España, la Capitanía_General_de_Filipinas, China y Santa Elena.[10]

El principal gasto (90.000 reales de vellón) fue dotar a la Expedición del equipamiento necesario, compuesto de:

  • Botiquín con medicamentos, instrumental quirúrgico e instrumentos científicos.
  • Porciones de lienzo para las vacunaciones.
  • 2.000 pares de vidrios para mantener el fluido vacuno.
  • Una máquina pneumática.
  • 4 barómetros.
  • 4 termómetros.
  • 500 ejemplares de la obra de Louis-Jacques Moreau de la Sarthe traducida por el propio Balmis, como manual para ser distribuido por las comisiones de vacunación que se fundaran.
  • 6 libros en blanco, para anotar los resultados de su trabajo, servir de registro de las actividades realizadas y para presentarlo a la vuelta.

Recorrido

Islas Canarias

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Recorrido de la expedición.

El 9 de diciembre la expedición fondeó en su primera escala en Santa Cruz de Tenerife, donde inmediatamente, se inoculó a "diez párvulos de las familias más distinguidas de esta isla", según explicaba la Gaceta de la isla. Ellos fueron los primeros vacunados de la expedición y ellos mismos ayudaron a diseminar la vacuna por el resto de las Islas Canarias. Tras cerca de un mes realizando inoculaciones salieron de Canarias el 6 de enero de 1804.

Puerto Rico

La expedición llega a Puerto Rico el 9 de febrero de 1804, donde se comprueba que una parte de la población de la isla ya había sido inoculada por el Dr. Francisco Oller, médico militar en San Juan, quien había obtenido linfa proveniente de pacientes de la colonia danesa de Saint Thomas, usando unos hilos y vidrios. Sin embargo, el 13 de febrero de 1804 se desató una epidemia en la isla que obligo a que se paralizase completamente la vacunación. Balmis criticó duramente la forma y método de vacunación realizado por Oller, y ordenó volver a vacunar a la población portoriqueña.

Capitanía General de Venezuela

En marzo de 1804, la expedición llegó al territorio de la actual Venezuela, donde encontró muy buena disposición de las autoridades locales, lo que permitió difundir la vacuna por toda la región. El poeta venezolano Andrés Bello incluso escribió en 1804 una Oda a la Vacuna.

La capital se convirtió en centro difusor de la vacuna para toda la Capitanía, enviándose a los territorios de Coro, Puerto Cabello, Ortiz, Santa María de Iripe, Tocuyo, Maracaibo, Cumaná e incluso a la isla Margarita. También, en Caracas se creó la primera Junta de Vacuna del continente americano el 23 de abril de 1804, cuyo reglamento serviría como modelo para otras poblaciones.

En mayo, la expedición se dividió en dos grupos en La Guaira, con Balmis trasladándose a Caracas donde instaló la Junta Central de la Vacuna con el apoyo de José Domingo Díaz y Vicente Salias antes de marchar a Puerto Cabello y La Habana.

Expedición de Salvany a los Virreinatos de Nueva Granada y del Perú

Debido al fallecimiento del Dr. Verges, comisionado para frenar la vacuna en la capital del Virreinato neogranadino, y a la urgente necesidad de cortar el contagio varioloso en el territorio santaferino, se decide dividir la expedición.

De esta manera José Salvany y Lleopart, el segundo cirujano, comandó una expedición que se adentró en la Nueva Granada (actual Colombia) y el Virreinato del Perú (actualmente Ecuador, Perú, Chile y Bolivia).

La expedición comenzó con un naufragio en la desembocadura del río Magdalena y durante siete años estuvo llena de penalidades y obstáculos que finalmente se llevaron la vida de la mayoría de sus miembros, entre ellos el propio Salvany, quien falleció en Cochabamba en 1810. Antes de morir relataba que:

“No nos han detenido ni un solo momento la falta de caminos, precipicios, caudalosos ríos y despoblados que hemos experimentado, mucho menos las aguas, nieves, hambres y sed que muchas veces hemos sufrido”.

Cuando Salvany llegó a Lima encontró que ya existía un floreciente tráfico en torno a las inoculaciones, sin duda ayudado por el libro Inoculación de las Viruelas, publicado en Lima en 1778 donde se describe el método utilizado por Pedro Manuel Chaparro para inocular sistemáticamente con pus de pústulas a miles de personas. Salvany relataba que:

“Se vendían públicamente cristales con el pus (...) a precios muy subidos, y salían a vacunar a los pueblos comarcanos y exigían cuatro pesos a cada vacunado”.

Salvany delega las vacunaciones en masa a los médicos locales, mientras se dedica a la elaboración de un reglamento común para todo el Virreinato peruano en el que queden organizadas las campañas de vacunación. Gracias a la labor de esta expedición se crearon en todos las zonas alcanzadas Juntas encargadas de hacer llegar las vacunas a la población, asegurar su conservación y extenderlas por todo el territorio.

Cuba

El 26 de mayo de 1804 Balmis llegó al puerto de La Habana, y comprobó que la vacunación ya había ocurrido gracias a la actividad de Tomás Romay. Propuso al Capitán General establecer la Junta de Vacuna y pidió que se confiara al médico, la conservación y propagación de la vacuna.

Los médicos cubanos conocieron el procedimiento de la eficaz inoculación preventiva contra la viruela en 1802, es decir cinco años después de que Jenner anunciara su genial descubrimiento. Esto sucedía ya en muchos territorios hispanoamericanos, como tuvo la oportunidad de comprobar José Salvany y Lleopart durante su expedición a los Virreinatos de Nueva Granada y del Perú, ya que utilización de inoculaciones con pus de viruela se utilizaba con eficacia en Hispanoamérica desde al menos 1765, cuando Pedro Manuel Chaparro inició inoculaciones sistemáticas para prevenir la viruela en poblaciones de miles de personas.

Nueva España

El grupo dirigido por Balmis había quedado compuesto por Antonio Gutiérrez Robredo, un practicante, Francisco Pastor, dos enfermeros, Pedro Ortega y Antonio Pastor, la rectora, Isabel Zendal y Gómez, y todos aquellos niños que procedían de Galicia.

El día 25 de junio de 1804 llegan al puerto de Sisal, y se desplazan a la capital, Mérida, donde comenzaron las vacunaciones con el apoyo de las autoridades locales.

Balmis recibe la ayuda necesaria para propagar la vacuna por Centroamérica, por lo que comisionará a Francisco Pastor, su sobrino, para que comunique la vacuna por la Capitanía General de Guatemala.

Tras llegar a Veracruz el 24 de julio de 1804 Balmis comprobó de nuevo que las vacunaciones estaban perfectamente establecidas y apenas encontró gente que necesitaran vacunarse.

En Ciudad de México, el 9 de agosto de 1804, la expedición se vuelve a dividir en dos grupos, uno capitaneado por Balmis y otro por el ayudante Gutiérrez Robredo, quien visita Celaya, Zacatecas, Durango, Guadalajara y Valladolid, dando comienzo a vacunaciones sistemáticas. Tras establecer Juntas de Vacuna que se responsabilizasen de mantener el fluido vacuno fresco, comenzaron los preparativos para emprender el viaje a Filipinas.

Filipinas

Archivo:Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 02.svg
Recorrido de la expedición en las Filipinas.

En el territorio de Nueva España, Balmis recogió 25 huérfanos para que mantuvieran la vacuna viva durante la travesía del océano Pacífico, a bordo del navío Magallanes. Partieron el 8 de febrero de 1805 del puerto de Acapulco rumbo a Manila, llegando a dicha ciudad filipina el 15 de abril de 1805.

Archivo:Ang Espedisyong Balmis historical marker 1.jpg
Placa instalada en Filipinas para conmemorar la llegada de la expedición a las Islas Filipinas.

En las Filipinas la expedición recibió una importante ayuda de la Iglesia para organizar las vacunaciones de indígenas. La propagación de la vacuna fue radial y progresiva, comenzando con la familia del Gobernador, la capital Manila, extramuros, provincias inmediatas, provincias más lejanas y provincias ultramarinas.

Balmis había puesto miras en territorio chino y la expedición en territorio filipino pasó a ser dirigida por Gutiérrez Robredo, mientras que Antonio Pastor y Pedro Ortega son comisionados para llevar la vacuna a las islas de Misami, Zambuanga, Zebú y Mindanao.

Vacunaciones a súbditos portugueses y chinos

Conociendo que la vacuna no había alcanzado China, Balmis solicitó y le fue concedido el permiso para marchar hacia Macao, partiendo de Manila el 3 de septiembre de 1805.

Balmis arribó finalmente y tras un accidentado viaje a la colonia portuguesa de Macao, donde el recibimiento de la vacuna fue extraordinario, y el 5 de octubre de ese mismo año se adentra en territorio chino. Vacunó a la población de varias ciudades y gracias a los tres niños que aún viajaban con él, difundió la vacuna por territorio chino hasta llegar a la provincia de Cantón.[11]

Vacunaciones a súbditos británicos

En su camino de vuelta a España, Balmis consiguió convencer a las autoridades británicas de la isla Santa Elena (territorio británico de ultramar) en (1806) para que también tomasen la vacuna e inocularan a la población.

Vuelta a España

Para poder regresar a España Balmis tuvo que pedir un préstamo con el que sufragar un pasaje hasta Lisboa, ya que en su afán de hacer llegar la vacuna al máximo numero de territorios posibles, había agotado completamente toda su financiación.

Finalmente llegó a la capital portuguesa en febrero de 1806, desde donde se dirigió a Madrid llegando el 7 de septiembre. Carlos IV lo recibió en su palacio de San Ildefonso, donde lo colmó de honores y felicitaciones.

Testimonios

Edward Jenner, a quien se atribuye el descubrimiento de la vacuna de la viruela, (a pesar de haber sido descubierta mucho antes por Pedro Manuel Chaparro), escribió sobre la expedición:

"No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este."

[12]}}

Sobre este mismo hecho Alexander von Humboldt escribía en 1825:

"Este viaje permanecerá como el más memorable en los anales de la historia."

[12]}}

La expedición en la ficción

Archivo:Monumento homenaxe expedición Balmis Coruña.JPG
Monumento en la calle Parrote, en el puerto de La Coruña, en homenaje a los niños huérfanos que partieron con la expedición.
  • 2006: La novelista dominicano-estadounidense Julia Álvarez escribió un relato de ficción sobre la expedición desde la perspectiva de la rectora del orfanato, Isabel Zendal Gómez, en Saving the World (2006), ISBN 978-1-56512-510-0.
  • 2010: La expedición fue recreada también por la escritora madrileña Almudena de Arteaga en su novela Ángeles custodios, de 2010.[13]
  • 2011: Esta expedición es el tema central de la novela de Antonio Villanueva Edo Los héroes olvidados (2011), ISBN 9788499182162.
  • 2013: El escritor zaragozano Javier Neveo novela la expedición, narrada por uno de los niños, en Los niños de la vacuna (2013).
  • 2015: El ganador del Premio Planeta, Javier Moro, cuenta en clave novelística la historia de estos niños en su libro A flor de piel (2015), ISBN 9788432224942.
  • 2017: La escritora española María Solar relata en su libro Los niños de la viruela (2017), ISBN 978-84-698-3355-1, los momentos previos al embarque de Balmis desde La Coruña y la historia de Isabel Zendal con los niños del orfanato Casa de Expósitos.

Bibliografía

  • BUSTOS, Jorge, Vidas cipotudas: Momentos estelares del empecinamiento español, La Esfera de los Libros, 2018, 256 pp. ISBN 8491642331, 9788491642336
  • LUDERT, Juan Ernesto, PUJOL, Flor H., ARBIZA, Juan, Human Virology in Latin America: From Biology to Control, Springer, 2017, 474 pp. ISBN 3319545671, 9783319545677
  • SANTAMARTA, Javier, Siempre tuvimos héroes: La impagable aportación de España al humanitarismo, EDAF, 2017, 256 pp. ISBN 8441438102, 9788441438101
  • DE ARTEAGA, Almudena, Ángeles custodios, Penguin Random House Grupo Editorial España, 2012, 320 pp. ISBN 8415389612, 9788415389613
  • MORO, Javier, A flor de piel, Grupo Planeta Spain, 2015, 489 pp. ISBN 8432224987, 9788432224980

Referencias

  1. La Coruña: A progressive city Archivado el 9 de diciembre de 2004 en Wayback Machine., información histórica sobre la Coruña.
  2. Barquet N, Domingo P (1997). «Smallpox: the triumph over the most terrible of the ministers of death». Ann. Intern. Med. 127 (8 Pt 1): 635-42. PMID 9341063. 
  3. Vicente, de Carvallo y Goyeneche (1875) [1796]. «XCVIII». Descripción Histórico-Geográfica del Reino de Chile 2. pp. 310-311. Consultado el 10 de octubre de 2016. 
  4. Bueno, Cosme (1778). La inoculación de las viruelas. p. 30. 
  5. José Salvany y la expedición de la vacuna de la viruela por Sudamérica.
  6. De Romo, Ana Cecilia Rodríguez (1997). «Inoculation in the 1799 smallpox epidemic in México: Myth or real solution?». Antilia: Spanish Journal of History of Natural Sciences and Technology.
  7. Con estas palabras comienza el libro de Díaz de Yraola, Gonzalo: La vuelta al mundo de la expedición de la vacuna. Sevilla. Escuela de Estudios Hispanoamericanos, C.S.I.C. 1948, p. 1.
  8. Coruña, La Opinión de A. «La rectora Isabel, al descubierto». Consultado el 14 de enero de 2017. 
  9. "Isabel Cendala y Gómez. Primera Enfermera de Salud Pública de México." blog
  10. McIntyre, John W.R. MB BS; and Houston, C. Stuart MD (1999). «Medicine in Canada: Smallpox and its control in Canada». Canadian Medical Association Journal 161 (12), 1543–1547. PMID 10624414.
  11. Balaguer Perigüell, Emilio; Ballester Añon, Rosa (2003). «En el nombre de los Niños. Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 1803-1806, Capítulo 5. La Real Expedición Filantrópica de la vacuna y su significado histórico». Asociación española de pediatría (Madrid): 165-170. Consultado el 31 de julio de 2015. 
  12. 12,0 12,1 Consorcio para el Parque de las Ciencias. Avd. del Mediterráneo s/n 18006 Granada. España. Vacunas Para Todos. Bicentenario de la Real Expedición
  13. «Los ángeles custodios», en el sitio web de Almudena Arteaga.
  14. «22 ángeles, los niños de ocho años que llevaron la vacuna de la viruela a América», artículo publicado el 12 de diciembre de 2016 en el diario ABC (Madrid).

Véase también

Enlaces externos