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== Desarrollo de la Retirada ==
== Desarrollo de la Retirada ==
El 23 de agosto de 1812, Belgrano emitió la orden de evacuación total de [[San Salvador de Jujuy]] y las áreas circundantes. La población civil, que incluía a más de 1.500 familias (mujeres, niños, ancianos y hombres no combatientes), fue obligada a abandonar sus hogares, llevar consigo lo mínimo indispensable y destruir o dejar atrás cultivos, ganado y pertenencias para evitar que cayeran en manos realistas.<ref name="Pigna" /> La amenaza de fusilamiento para quienes desobedecieran aseguró el cumplimiento, aunque generó temor y sufrimiento entre los civiles, quienes enfrentaron una marcha de aproximadamente 250 kilómetros hacia [[San Miguel de Tucumán]] en condiciones precarias, con escasez de alimentos, agua y refugio.<ref name="Billiken" />
El 23 de agosto de 1812, Belgrano emitió la orden de evacuación total de [[San Salvador de Jujuy]] y las áreas circundantes. La población civil, que incluía a más de 1.500 familias (mujeres, niños, ancianos y hombres no combatientes), fue obligada a abandonar sus hogares, llevar consigo lo mínimo indispensable y destruir o dejar atrás cultivos, ganado y pertenencias para evitar que cayeran en manos realistas.<ref name="Pigna" /> La evacuación forzada de la población se extendió durante aproximadamente dos semanas, hasta los primeros días de septiembre de 1812.<ref name="Pigna">{{cite web|last=Pigna|first=Felipe|title=El éxodo jujeño|url=https://elhistoriador.com.ar/el-exodo-jujeno/|website=El Historiador|access-date=26 August 2025}}</ref> La amenaza de fusilamiento para quienes desobedecieran aseguró el cumplimiento, aunque generó temor y sufrimiento entre los civiles, quienes enfrentaron una marcha de aproximadamente 250 kilómetros a través de caminos accidentados hacia [[San Miguel de Tucumán]] en condiciones precarias, con escasez de alimentos, agua y refugio.<ref name="Billiken" />


El [[Ejército del Norte]], compuesto por cerca de 1.000 soldados y milicianos locales, escoltó a la población durante la marcha, mientras Belgrano supervisaba la operación. La evacuación se completó en los primeros días de septiembre de 1812, dejando Jujuy virtualmente desierta. Los realistas, al llegar, encontraron una ciudad sin recursos, lo que dificultó su avance y los obligó a depender de sus propias provisiones.<ref name="LosAndes" />
El [[Ejército del Norte]], compuesto por cerca de 1.000 soldados y milicianos locales, escoltó a la población durante la marcha, mientras Belgrano supervisaba la operación. La evacuación se completó en los primeros días de septiembre de 1812, dejando Jujuy virtualmente desierta. Los realistas, al llegar, encontraron una ciudad sin recursos, lo que dificultó su avance y los obligó a depender de sus propias provisiones.<ref name="LosAndes" />

Revisión del 12:38 26 ago 2025

Retirada de Jujui (Éxodo Jujeño)
Parte de Guerra de Independencia Argentina
Archivo:Éxodo Jujeño.jpg
El Éxodo Jujeño, cuadro de pintor anónimo de mediados del siglo XX. (Museo Histórico Provincial de Jujuy).
Fecha 23 de agosto de 1812 – principios de septiembre de 1812
Lugar San Salvador de Jujuy a San Miguel de Tucumán, Virreinato del Río de la Plata (actual Argentina)
Acción Marcha masiva, quema de propiedades y abandono de la ciudad
Casus belli Avance del ejército realista hacia Jujuy durante la Guerra de Independencia Argentina
Conflicto Evacuación forzada de la población civil y el Ejército del Norte para aplicar una estrategia de tierra arrasada
Resultado Éxito estratégico: privación de recursos al ejército realista, contribución a la victoria en la Batalla de Tucumán
Estado Concluido
Consecuencias Sacrificio de la población civil, debilitamiento del ejército realista, fortalecimiento de la causa independentista
Cambios territoriales Evacuación de Jujuy y zonas aledañas
Ejército del Norte
Población civil de Jujuy
Ejército Realista del Virreinato del Perú
Figuras políticas
Primer Triunvirato
Comandantes
Manuel Belgrano Pío Tristán
Unidades militares
Ejército del Norte
Milicianos locales
Tropas realistas del Alto Perú
Fuerzas en combate
Aproximadamente 1.000 soldados del Ejército del Norte y más de 1.500 familias civiles[1] Aproximadamente 3.000 soldados realistas[1]
Bajas
Pérdidas mínimas en combate; sufrimiento significativo de la población civil por condiciones de la marcha Ninguna directa, pero desabastecimiento estratégico
Materiales
Destrucción de propiedades, cultivos y ganado en Jujuy
La marcha fue conocida originalmente como "Retirada de Jujui" y renombrada como "Éxodo Jujeño" en 1877 por Joaquín Carrillo.
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Introducción

La Retirada de Jujui (conocida en la historiografía argentina como Éxodo Jujeño) fue una evacuación masiva de la población de San Salvador de Jujuy y sus alrededores hacia San Miguel de Tucumán, iniciada el 23 de agosto de 1812 durante la Guerra de Independencia Argentina. Bajo las órdenes del general Manuel Belgrano, comandante del Ejército del Norte, y en cumplimiento de directivas del Primer Triunvirato, gran parte de la población civil fue obligada a abandonar sus hogares, aplicando una estrategia de tierra arrasada para privar de recursos al ejército realista liderado por Pío Tristán. Aunque la marcha, que involucró a más de 1.500 familias en condiciones adversas, es considerada un hito estratégico que facilitó la victoria secesionista en la Batalla de Tucumán (24 de septiembre de 1812), el carácter forzado de la evacuación, bajo amenaza de fusilamiento para quienes desobedecieran, ha generado debate sobre su calificación como un acto "heroico", ya que la población actuó mayormente por coerción y no por decisión voluntaria.[1]

El término "Éxodo Jujeño" nunca fue utilizado cuando ocurrieron los hechos. Belgrano y sus contemporáneos se referían a la marcha como la "Retirada de Jujui". No fue hasta mucho después, en 1877, cuando el historiador jujeño Joaquín Carrillo, en su obra Jujui, provincia federal arjentina: apuntes de su historia civil, acuñó el nombre "Éxodo Jujeño", comparando la marcha con el éxodo bíblico de Jacob por el desierto.[2] Esta analogía, que no se corresponde de ninguna manera a lo acontecido en Jujui, ha sido cuestionada por su carácter idealizado, dado que la evacuación fue un acto militar forzado, más que una migración voluntaria con connotaciones religiosas.[3]

Hoy día el término "Éxodo Jujeño" se ha consolidado en la historiografía argentina, como símbolo de un supuesto sacrificio heroico colectivo en la lucha por la independencia.[4] Sin embargo, parece suficientemente lógico deducir que bajo una amenaza directa de muerte, el acto de acceder a que quemen tus propiedades y abandonar tu residencia no puede ser calificado como heroico, ni de sacrificio colectivo, porque la decisión no nace de la voluntad libre, sino de la coerción extrema. La idealización del evento como "heroico" o "sacrificio colectivo" en la historiografía argentina es una construcción narrativa que ignora el sufrimiento impuesto a una población forzada a un acto de obediencia, no como una elección deliberada. En lugar de "heroísmo", un término más apropiado para describir lo que ocurrió hubiera sido "coerción", respetando así la experiencia de quienes la sufrieron.

Contexto histórico

En 1812, la Guerra de Independencia Argentina enfrentaba un momento crítico en el norte del Virreinato del Río de la Plata. Tras la derrota en la Batalla de Huaqui (20 de junio de 1811), el ejército realista del Virreinato del Perú, liderado por Pío Tristán, avanzaba desde el Alto Perú hacia Jujuy, amenazando con recuperar el control de las provincias del norte para la corona española. El Ejército del Norte, bajo el mando de Manuel Belgrano desde el 19 de mayo de 1812, se encontraba en desventaja numérica y logística, con escasos recursos y tropas poco entrenadas.[1]

El Primer Triunvirato, que gobernaba las Provincias Unidas del Río de la Plata, ordenó a Belgrano resistir el avance realista y proteger la región. Sin embargo, ante la superioridad del enemigo, Belgrano optó por una estrategia de tierra arrasada, inspirada en tácticas militares de la época, que consistía en evacuar la población y destruir cualquier recurso que pudiera ser útil al enemigo, como cultivos, ganado y propiedades.[3] Esta decisión, aunque militarmente lógica, implicó un costo humano significativo para la población civil de Jujuy.

Desarrollo de la Retirada

El 23 de agosto de 1812, Belgrano emitió la orden de evacuación total de San Salvador de Jujuy y las áreas circundantes. La población civil, que incluía a más de 1.500 familias (mujeres, niños, ancianos y hombres no combatientes), fue obligada a abandonar sus hogares, llevar consigo lo mínimo indispensable y destruir o dejar atrás cultivos, ganado y pertenencias para evitar que cayeran en manos realistas.[1] La evacuación forzada de la población se extendió durante aproximadamente dos semanas, hasta los primeros días de septiembre de 1812.[1] La amenaza de fusilamiento para quienes desobedecieran aseguró el cumplimiento, aunque generó temor y sufrimiento entre los civiles, quienes enfrentaron una marcha de aproximadamente 250 kilómetros a través de caminos accidentados hacia San Miguel de Tucumán en condiciones precarias, con escasez de alimentos, agua y refugio.[3]

El Ejército del Norte, compuesto por cerca de 1.000 soldados y milicianos locales, escoltó a la población durante la marcha, mientras Belgrano supervisaba la operación. La evacuación se completó en los primeros días de septiembre de 1812, dejando Jujuy virtualmente desierta. Los realistas, al llegar, encontraron una ciudad sin recursos, lo que dificultó su avance y los obligó a depender de sus propias provisiones.[4]

Consecuencias

La Retirada de Jujui tuvo un impacto estratégico significativo. Al privar al ejército realista de recursos, Belgrano debilitó su capacidad logística y ganó tiempo para reorganizar al Ejército del Norte. Este esfuerzo culminó en la Batalla de Tucumán (24-25 de septiembre de 1812), donde las fuerzas secesionistas, apoyadas por milicias locales y la moral fortalecida por la resistencia colectiva, lograron una victoria decisiva contra los realistas.[1] Esta batalla marcó un punto de inflexión en la campaña del norte, consolidando el control secesionista en la región y frenando el avance español.

Sin embargo, el costo humano fue elevado. La población civil sufrió pérdidas materiales irreparables, hambre, enfermedades y traumas derivados de la marcha forzada. La coerción ejercida por Belgrano, aunque efectiva desde un punto de vista militar, dejó una marca de sufrimiento en las familias jujeñas, muchas de las cuales nunca recuperaron sus medios de subsistencia.[3]

Regreso de la población

El regreso de los habitantes a Jujuy no ocurrió de manera inmediata tras la Batalla de Tucumán (24-25 de septiembre de 1812), ya que la región permaneció bajo amenaza de las fuerzas realistas hasta la consolidación de la victoria secesionista. Según registros históricos, la mayoría de las familias comenzaron a retornar a San Salvador de Jujuy a partir de octubre de 1812, una vez que el Ejército del Norte, bajo el mando de Manuel Belgrano, aseguró el control de la zona y la amenaza realista se disipó temporalmente.[1]

Sin embargo, el regreso fue gradual y dificultoso, ya que muchas familias encontraron sus hogares destruidos, sus cultivos quemados y sus medios de subsistencia perdidos debido a la estrategia de tierra arrasada.[3] La reconstrucción de la vida en Jujuy tomó decenios, y para algunas familias las pérdidas materiales y personales fueron irreparables.[4]

Legado

En la historiografía argentina, el evento ha sido tradicionalmente presentado como un acto de "sacrificio heroico" y un símbolo de "resistencia patriótica".[4] Sin embargo, esa narrativa es lógicamente, ya que bajo amenaza de fusilamiento, el carácter voluntario necesario para calificar la acción como heroica queda fuera de lugar. En lugar de "heroísmo" o "sacrificio colectivo", términos como "evacuación forzada" o "estrategia de coerción" hubieran sido más precisos para describir el sufrimiento padecido por la población civil.[1]

La marcha forzada es conmemorada en Argentina cada 23 de agosto como un hito de la independencia, especialmente en la provincia de Jujuy. Calles, escuelas y monumentos llevan su nombre, y el evento es enseñado en las escuelas como un ejemplo de compromiso con la causa independentista.[3]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 1,8 Pigna, Felipe. «El éxodo jujeño». El Historiador. Consultado el 26 August 2025. 
  2. Carrillo, Joaquín (1877). Jujui, provincia federal arjentina: apuntes de su historia civil. Jujuy: Universidad de Jujuy. pp. 142-149. 
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 Jauzat, Lucía. «Éxodo jujeño: ¿qué fue, quienes participaron y por qué se celebra el 23 de agosto?». Billiken. Consultado el 26 August 2025. 
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 Sabina, Luciana. «El Éxodo Jujeño: la marcha heroica de Manuel Belgrano». Los Andes. Consultado el 26 August 2025. 

Véase también

Enlaces externos