Diferencia entre revisiones de «Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta»

De Hispanopedia
Supremo (discusión | contribs.)
Página creada con «{{Ficha de autoridad |nombre = Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta |imagen = JuanAntoniodeVizarronyEguiarreta.jpg |tamaño = |pieimagen = <small>Juan Antonio de Vizarr…»
 
Supremo (discusión | contribs.)
Sin resumen de edición
Línea 21: Línea 21:
Hombre de estado, fue Capellán de la Prioral de su ciudad natal y posteriormente canónigo de las Catedrales de [[Cuenca (España)|Cuenca]] y archi[[diácono]] en la iglesia patriarcal en [[Sevilla]]. [[Sumiller]] de cortina del Consejo de Su Majestad en [[1730]]. Estudió en el Colegio de San Clemente en Roma. Fue nombrado [[Arzobispo de México]] el [[13 de enero]] de [[1730]], fue consagrado [[Arzobispo]] en Ciudad de México el 13 de mayo de [[1730]], y tomó la posesión formal de la archidiócesis el [[21 de marzo]] de [[1731]].
Hombre de estado, fue Capellán de la Prioral de su ciudad natal y posteriormente canónigo de las Catedrales de [[Cuenca (España)|Cuenca]] y archi[[diácono]] en la iglesia patriarcal en [[Sevilla]]. [[Sumiller]] de cortina del Consejo de Su Majestad en [[1730]]. Estudió en el Colegio de San Clemente en Roma. Fue nombrado [[Arzobispo de México]] el [[13 de enero]] de [[1730]], fue consagrado [[Arzobispo]] en Ciudad de México el 13 de mayo de [[1730]], y tomó la posesión formal de la archidiócesis el [[21 de marzo]] de [[1731]].


Y en [[1734]] se hizo cargo del gobierno de [[Nueva España]], conforme a órdenes selladas de la Corona. Estas órdenes debían ser abiertas por la Audiencia en caso de la muerte de virrey anterior, [[Juan Vázquez de Acuña y Bejarano|Juan de Acuña]], [[Marquesado de Casa Fuerte|marqués de Casa Fuerte]], ostentándolo hasta [[1740]], en que hizo entrega de su empleo al [[Pedro de Castro Figueroa y Salazar|Marqués de Gracia Real]]. A él se deben importantes obras, como son el Palacio Arzobispal de México, el de [[Antiguo palacio del Arzobispado (Tacubaya)|Tacubaya]] y el Colegio Apostólico de San Fernando.
=== Virrey de Nueva España ===
En [[1734]] se hizo cargo del gobierno de [[Nueva España]], conforme a órdenes selladas de la Corona. Estas órdenes debían ser abiertas por la Audiencia en caso de la muerte de virrey anterior, [[Juan Vázquez de Acuña y Bejarano|Juan de Acuña]], [[Marquesado de Casa Fuerte|marqués de Casa Fuerte]], puesto que ostentaría hasta [[1740]].  


Como virrey, confisca las propiedades del [[Ducado de Monteleón|Duque de Monteleone]], un descendiente de [[Hernán Cortés]].
De su gobierno destacan la construcción de importantes obras, como son el Palacio Arzobispal de México, el de [[Antiguo palacio del Arzobispado (Tacubaya)|Tacubaya]] y el Colegio Apostólico de San Fernando, la confiscación de las propiedades del [[Ducado de Monteleón|Duque de Monteleone]], un descendiente de [[Hernán Cortés]], y el envío de dos millones de Pesos en Plata como contribución para reconstruir el Palacio Real en [[Madrid]], que fue destruido por el fuego en el año de [[1734]], también la [[Ciudad de México]] fue embellecida y sus calles reparadas.


En [[octubre]] de [[1736]] una horrible [[epidemia]] de ''matlazáhuatl'' aparece en las vecindades de la [[Ciudad de México]]. Esta epidemia mata cientos de personas, entre ellos muchos indios, en muchas [[Ciudad]]es y [[villa (población)|Villas]].
Era costumbre hacer grandes festejos en la proclamación de un nuevo virrey, aunque el interesado estuviera residiendo ya en la capital. La Ciudad tenía 6000 pesos para este gasto. Vizarrón se negó a que se gastaran y solamente consintió actos de júbilo y regocijo. El nuevo virrey creyó que su cargo era puramente interino y así, poco después de su nombramiento, escribió a José Patiño para “ser removido quanto antes deste gran peso”. Pero su virreinato duraría seis años y cinco meses.
También en ese año fueron descubiertas minas de [[plata]] en [[Arizona]] en aquel entonces parte de la intendencia de [[Nuevo México]]. Mandó dos millones de Pesos en Plata como contribución para reconstruir el Palacio Real en [[Madrid]], que fue destruido por el fuego en el año de [[1734]], también la [[Ciudad de México]] fue embellecida y sus calles reparadas.


Al terminar su mandato se le dio a [[Pedro de Castro Figueroa y Salazar|Pedro de Castro y Figueroa]], [[Ducado de la Conquista|Duque de la Conquista]] y [[Marqués de Gracia Real]] en [[1740]], pero continuó siendo [[Arzobispo]] hasta su muerte en el 25 de enero de [[1747]], en la [[Ciudad de México]], siendo enterrado en la [[catedral metropolitana de México|Catedral Metropolitana]] de su arquidiócesis en la Cripta de los Arzobispos.
El nuevo virrey afrontó el problema del orden público, alterado en la capital, por costumbre añeja, los viernes y días de fiestas, con pedreas de bandas rivales. Reunió a los cabecillas y consiguió el fin de las peleas urbanas. Respecto a costumbres se encontró con el grave problema de “el pulque y sus consecuencias”. En la Biblioteca Nacional, de Madrid, el manuscrito 12.051 se dedica a “Ordenanzas de los Virreyes sobre bebidas prohibidas”; el virrey emitió dos edictos. Adecentó la ciudad, empedró calles, reparó calzadas, limpió acequias y canales el ingeniero militar Luis Díaz Navarro, y se atajó el riesgo de inundaciones.
 
Terminó en diciembre de 1734 la Casa de la Moneda, empezada en 1731 y nombró a su arquitecto, Valenzuela, director de la entidad. Se inauguró con festejos (Gazeta de México, n.º 85, diciembre de 1734). Concluyó otros edificios: las iglesias de Santa Catalina y de San Hipólito, y la fachada principal del Real Colegio de San Ildefonso.
 
En 1735 una tormenta tropical inundó San Agustín, en la Florida. El virrey envió socorros. Pero la gran catástrofe de su virreinato fue la epidemia de “matlazahuatl”, que no fue fiebre amarilla como dicen muchos historiadores, sino tifus exantemático, epidemia que atacaba a los indios de forma recurrente desde antes de la conquista. La de los años 1736-1739 fue la más cruel y mortífera. Se calculan, sólo en Ciudad de México, más de carenta mil muertos. En zonas rurales murieron casi dos tercios de los indios. El virrey instaló tres hospitales, pagados de su peculio. Hasta vendió para ello “alhajas de su bajilla de plata”. Con motivo de la gran epidemia el arzobispo-virrey se ocupó de la proclamación de la Virgen de Guadalupe como patrona de la ciudad y, después, de todo el Reino, como ya dijimos. Esta cuestión y una extensa narración de la epidemia la mandó escribir el virrey al presbítero Cabrera y Quintero.
 
Durante su gobernación también reformó la Real Audiencia, que tenía la misma plantilla desde hacía doscientos años. Creó cuatro plazas más de oidor y dos de alcaldes del Crimen; subió los salarios de todos los empleados. El rey aprobó por [[Real Cédula]] de 13 de julio de 1739 el nuevo Reglamento de las Salas Civiles y Criminales. Incrementó tropas de las guarniciones. Fortificó los llamados “presidios”. Aumentó el real servicio de la Marina con quince nuevos buques y regaló una urca, La Vizarrona.
 
Vizarrón fomentó la minería, y hasta hubo un gran descubrimiento de plata nativa en [[Arizona]], que en aquel entonces parte de la intendencia de [[Nuevo México]]. Hubo gran emigración de futuros mineros hacia esas tierras norteñas. Un indio, Agustín Ascuchul, dijo era profeta del “dios Moctezuma”; consiguió cinco mil indios adeptos en poco tiempo, que marcharon tras él. El gobernador de Sonora, Juan Bautista de Anza, interpretó estos hechos como una rebelión y mandó aprisionar y ahorcar al indio.
 
Declarada la guerra en 1739 por Inglaterra, el virrey reforzó las guarniciones de [[Veracruz]] y [[San Juan de Ulúa]], y envió soldados, armas, provisiones y dinero a los puestos militares de [[Florida]], [[Puerto Rico]], [[Santo Domingo]] y [[Cartagena]]. Ayudó a la [[Capitanía General de Guatemala]] contra los ingleses de Belice. Indios de California mataron a dos misioneros jesuitas; envió soldados e indios amigos y construyó el refugio de Loreto, en California Sur.
 
Vizarrón pidió siempre su relevo, “Sáqueme V.S. por Dios, deste continuo batallar con la sin razón” (carta al marqués de Torrenueva, consejero de Indias, 15 de septiembre de 1737). Atendida por fin su petición, el Rey nombró virrey al [[Pedro de Castro Figueroa y Salazar|Marqués de Gracia Real]], duque de la Conquista (8 de febrero de 1739). Entró en la capital el 17 de agosto de 1740 y tomó inmediata posesión. Pero falleció en 1741 y en el “pliego de mortaja” aparecía de nuevo Vizarrón como virrey. Tan próxima estaba la prohibición real de duplicar los cargos de prelado y de virrey que la Real Audiencia tomó el mando.
 
Vizarrón no se libró del juicio de residencia, con ochenta y dos testigos, que contestaron a cuarenta y dos preguntas. Salió absuelto dignamente.
 
Falleció el 25 de enero de [[1747]], en la [[Ciudad de México]], siendo enterrado en la [[catedral metropolitana de México|Catedral Metropolitana]] de su arquidiócesis en la Cripta de los Arzobispos.


{{sucesión| título = [[Virrey de Nueva España]] | período = [[1734]] - [[1740]] | predecesor = [[Juan de Acuña, marqués de Casafuerte|Juan de Acuña]] | sucesor = [[Pedro de Castro Figueroa y Salazar]]
{{sucesión| título = [[Virrey de Nueva España]] | período = [[1734]] - [[1740]] | predecesor = [[Juan de Acuña, marqués de Casafuerte|Juan de Acuña]] | sucesor = [[Pedro de Castro Figueroa y Salazar]]
Línea 38: Línea 54:
== Enlaces externos ==
== Enlaces externos ==
* {{commonscat|Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta}}
* {{commonscat|Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta}}
* [https://dbe.rah.es/biografias/5943/juan-antonio-de-vizarron-y-eguiarreta Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta] en la Real Academia de la Historia


{{NF|1682|1747|Vizarrón y Eguiarreta, Juan Antonio}}
{{NF|1682|1747|Vizarrón y Eguiarreta, Juan Antonio}}

Revisión del 02:20 25 ene 2022

Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta

Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta, por José de Ibarra (Museo Nacional de Historia, México).

Archivo:Coat of arms of Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta (cropped).jpg
38.º Virrey de la Nueva España
1734-1740
Predecesor Juan de Acuña
Sucesor Pedro de Castro Figueroa y Salazar

Información personal
Nacimiento 2 de septiembre de 1682
El Puerto de Santa María, Sevilla, España
Fallecimiento 25 de enero de 1747
Ciudad de México, Virreinato de Nueva España
Página no enlazada a Wikidata y añade el enlace en español: Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta.

Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta fue un político y religioso español nacido en El Puerto de Santa María (Cádiz) el 2 de septiembre de 1682 y fallecido en la Ciudad de México en el 25 de enero de 1747.

Biografía

Hombre de estado, fue Capellán de la Prioral de su ciudad natal y posteriormente canónigo de las Catedrales de Cuenca y archidiácono en la iglesia patriarcal en Sevilla. Sumiller de cortina del Consejo de Su Majestad en 1730. Estudió en el Colegio de San Clemente en Roma. Fue nombrado Arzobispo de México el 13 de enero de 1730, fue consagrado Arzobispo en Ciudad de México el 13 de mayo de 1730, y tomó la posesión formal de la archidiócesis el 21 de marzo de 1731.

Virrey de Nueva España

En 1734 se hizo cargo del gobierno de Nueva España, conforme a órdenes selladas de la Corona. Estas órdenes debían ser abiertas por la Audiencia en caso de la muerte de virrey anterior, Juan de Acuña, marqués de Casa Fuerte, puesto que ostentaría hasta 1740.

De su gobierno destacan la construcción de importantes obras, como son el Palacio Arzobispal de México, el de Tacubaya y el Colegio Apostólico de San Fernando, la confiscación de las propiedades del Duque de Monteleone, un descendiente de Hernán Cortés, y el envío de dos millones de Pesos en Plata como contribución para reconstruir el Palacio Real en Madrid, que fue destruido por el fuego en el año de 1734, también la Ciudad de México fue embellecida y sus calles reparadas.

Era costumbre hacer grandes festejos en la proclamación de un nuevo virrey, aunque el interesado estuviera residiendo ya en la capital. La Ciudad tenía 6000 pesos para este gasto. Vizarrón se negó a que se gastaran y solamente consintió actos de júbilo y regocijo. El nuevo virrey creyó que su cargo era puramente interino y así, poco después de su nombramiento, escribió a José Patiño para “ser removido quanto antes deste gran peso”. Pero su virreinato duraría seis años y cinco meses.

El nuevo virrey afrontó el problema del orden público, alterado en la capital, por costumbre añeja, los viernes y días de fiestas, con pedreas de bandas rivales. Reunió a los cabecillas y consiguió el fin de las peleas urbanas. Respecto a costumbres se encontró con el grave problema de “el pulque y sus consecuencias”. En la Biblioteca Nacional, de Madrid, el manuscrito 12.051 se dedica a “Ordenanzas de los Virreyes sobre bebidas prohibidas”; el virrey emitió dos edictos. Adecentó la ciudad, empedró calles, reparó calzadas, limpió acequias y canales el ingeniero militar Luis Díaz Navarro, y se atajó el riesgo de inundaciones.

Terminó en diciembre de 1734 la Casa de la Moneda, empezada en 1731 y nombró a su arquitecto, Valenzuela, director de la entidad. Se inauguró con festejos (Gazeta de México, n.º 85, diciembre de 1734). Concluyó otros edificios: las iglesias de Santa Catalina y de San Hipólito, y la fachada principal del Real Colegio de San Ildefonso.

En 1735 una tormenta tropical inundó San Agustín, en la Florida. El virrey envió socorros. Pero la gran catástrofe de su virreinato fue la epidemia de “matlazahuatl”, que no fue fiebre amarilla como dicen muchos historiadores, sino tifus exantemático, epidemia que atacaba a los indios de forma recurrente desde antes de la conquista. La de los años 1736-1739 fue la más cruel y mortífera. Se calculan, sólo en Ciudad de México, más de carenta mil muertos. En zonas rurales murieron casi dos tercios de los indios. El virrey instaló tres hospitales, pagados de su peculio. Hasta vendió para ello “alhajas de su bajilla de plata”. Con motivo de la gran epidemia el arzobispo-virrey se ocupó de la proclamación de la Virgen de Guadalupe como patrona de la ciudad y, después, de todo el Reino, como ya dijimos. Esta cuestión y una extensa narración de la epidemia la mandó escribir el virrey al presbítero Cabrera y Quintero.

Durante su gobernación también reformó la Real Audiencia, que tenía la misma plantilla desde hacía doscientos años. Creó cuatro plazas más de oidor y dos de alcaldes del Crimen; subió los salarios de todos los empleados. El rey aprobó por Real Cédula de 13 de julio de 1739 el nuevo Reglamento de las Salas Civiles y Criminales. Incrementó tropas de las guarniciones. Fortificó los llamados “presidios”. Aumentó el real servicio de la Marina con quince nuevos buques y regaló una urca, La Vizarrona.

Vizarrón fomentó la minería, y hasta hubo un gran descubrimiento de plata nativa en Arizona, que en aquel entonces parte de la intendencia de Nuevo México. Hubo gran emigración de futuros mineros hacia esas tierras norteñas. Un indio, Agustín Ascuchul, dijo era profeta del “dios Moctezuma”; consiguió cinco mil indios adeptos en poco tiempo, que marcharon tras él. El gobernador de Sonora, Juan Bautista de Anza, interpretó estos hechos como una rebelión y mandó aprisionar y ahorcar al indio.

Declarada la guerra en 1739 por Inglaterra, el virrey reforzó las guarniciones de Veracruz y San Juan de Ulúa, y envió soldados, armas, provisiones y dinero a los puestos militares de Florida, Puerto Rico, Santo Domingo y Cartagena. Ayudó a la Capitanía General de Guatemala contra los ingleses de Belice. Indios de California mataron a dos misioneros jesuitas; envió soldados e indios amigos y construyó el refugio de Loreto, en California Sur.

Vizarrón pidió siempre su relevo, “Sáqueme V.S. por Dios, deste continuo batallar con la sin razón” (carta al marqués de Torrenueva, consejero de Indias, 15 de septiembre de 1737). Atendida por fin su petición, el Rey nombró virrey al Marqués de Gracia Real, duque de la Conquista (8 de febrero de 1739). Entró en la capital el 17 de agosto de 1740 y tomó inmediata posesión. Pero falleció en 1741 y en el “pliego de mortaja” aparecía de nuevo Vizarrón como virrey. Tan próxima estaba la prohibición real de duplicar los cargos de prelado y de virrey que la Real Audiencia tomó el mando.

Vizarrón no se libró del juicio de residencia, con ochenta y dos testigos, que contestaron a cuarenta y dos preguntas. Salió absuelto dignamente.

Falleció el 25 de enero de 1747, en la Ciudad de México, siendo enterrado en la Catedral Metropolitana de su arquidiócesis en la Cripta de los Arzobispos.


Predecesor:
Juan de Acuña
Virrey de Nueva España
1734 - 1740
Sucesor:
Pedro de Castro Figueroa y Salazar
Predecesor:
José Pérez de Lanciego Eguiluz y Mirafuentes
Arzobispo de México
1730 - 1747
Sucesor:
Manuel José Rubio y Salinas

Bibliografía

  • Paulino Castañeda Delgado e Isabel Arenas Frutos. Un Portuense en México: Don Juan Antonio de Vizarrón, Arzobispo y Virrey. Ayuntamiento de El Puerto de Santa María. El Puerto de Santa María, 1998. ISBN 84–89141–15–0

Enlaces externos