Diego Rodríguez (matemático)

De Hispanopedia
Revisión del 12:33 8 dic 2024 de Hispano (discusión | contribs.) (Biografía)
(difs.) ← Revisión anterior | Revisión actual (difs.) | Revisión siguiente → (difs.)
Diego Rodríguez
Información personal
Nacimiento c. 1596
Atitalaquia, Virreinato de la Nueva España
Fallecimiento 1668
Ciudad de México, Virreinato de la Nueva España
Educación
Educado en Real y Pontificia Universidad de México
Información profesional
Ocupación Catedrático, matemático, astrónomo
Conocido por Fundador de la primera cátedra de Matemáticas, Astronomía y Astrología en Hispanoamérica
Página no enlazada a Wikidata y añade el enlace en español: Diego Rodríguez (matemático).

Diego Rodríguez (Atitalaquia, c.1596 - Ciudad de México, 1668)[1] fue uno de los personajes más importantes del periodo de ilustración científica que se vivió en el Virreinato de Nueva España en la segunda mitad del siglo XVII.

Religioso mercedario, matemático, astrónomo e innovador tecnológico Diego Rodríguez ejerció una gran influencia sobre la comunidad científica que apareció en ese periodo. Fue reconocido por ser el fundador de la primera cátedra en Hispanoamérica de Matemáticas, Astronomía y Astrología, en el año 1637, en la Real y Pontifica Universidad de México. En la Cátedra Fray Diego incluyó estudios de astronomía, trigonometría, geometría, álgebra y cosmografía, exponiendo las principales ideas matemáticas de autores europeos que en España aún no eran aceptados.

Biografía

En 1613, ingresó como fraile a la Orden de la Merced, y en 1620 inició sus estudios astronómicos y matemáticos.

Fue tan destacado que el claustro de la Universidad Real y Pontificia lo eligió para ocupar la primera Cátedra de Astronomía y Matemática, en 1637. En ella destacaría como unos de los personajes más importantes para el desarrollo de las Matemáticas en la Nueva España. Numerosos médicos, ingenieros y agrimensores fueron beneficiarios de sus modernas enseñanzas.

Además, participó en muchas obras de ingeniería importantes para la Ciudad de México, como la construcción de los campanarios de la catedral o el gran desagüe que ayudó a prevenir las grandes inundaciones que ocurrían frecuentemente en la ciudad.

El padre Rodríguez muestra en sus escritos una desvinculación de las ciencias exactas de la metafísica y la teología. Intentó proponer la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico sin romper abiertamente con la tradición escolástica. También escribió sobre los descubrimientos astronómicos de Galileo Galilei, pero cuidándose de atacar la cosmología clásica.[2] Cabe señalar que las teorías de Galileo Galilei ya era bien conocidas en los ámbitos escolares hispanos de la época, ya que entre otras muchas iniciativas había participado en la primera convocatoria de las recompensas de longitud, un sistema de premios de incentivo, ofrecidos por Felipe II de España, para la consecución de un método simple y práctico que permitiera la determinación precisa de la longitud geográfica de un barco en alta mar.

La comunidad científica encabezada por él desarrolló algunos conceptos de ciencia moderna que habían sido censurados en la península. Como resultado, Melchor Pérez de Soto, miembro de dicha comunidad y maestro mayor de obras de la catedral, sufrió un proceso inquisitorial, gracias al cual llegó hasta nuestros días el catálogo de su biblioteca, con más de 1660 volúmenes; muchos de los cuales trataban sobre ciencia moderna de la Europa contemporánea, junto con muchos otros de contenido tradicional.

Obras

Fray Diego escribió numerosas obras, algunas de ellas verdaderas aportaciones revolucionarias a las matemáticas (como su extenso tratado sobre logaritmos), la astronomía y la ingeniería, además de tratados tecnológicos, como el que trata de la construcción de relojes precisos.

Muchas de estas obras fueron desarrolladas para sus propios cursos en la universidad, otras fueron hechas para apoyar sus propias investigaciones, como el tratado para la predicción y medición exacta de los eclipses, que sería fundamental para el cálculo preciso de las posiciones geográficas (longitudes), ya que un eclipse permite sincronizar la hora en que se registró el suceso en distintos lugares geográficos. Esto y sus trabajos para el perfeccionamiento de los relojes le permitieron medir la posición de la Ciudad de México con una exactitud mayor que la que realizó siglo y medio más tarde y con mejores medios, Alejandro de Humboldt.

Su notable alumno peruano y activo corresponsal, Francisco Ruiz Lozano, usó la misma técnica para medir la posición de su natal Lima, en el Virreinato del Perú.

Ambos trabajos se basaron en las mediciones anteriores realizadas por la Junta de cosmógrafos y astrólogos, quienes, bajo ordenes del Rey Felipe II. abordaron el primer estudio sistemático del problema de la longitud, y redactaron el Libro de las Longitúdines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar[3][4].

La mayoría de los escritos de fray Diego quedaron manuscritos, y no fueron impresos, no solo por los altos costos, sino también porque ni siquiera existían los moldes tipográficos necesarios para las notaciones matemáticas de aquel entonces. Por esa razón algunos de estos manuscritos fueron enviados a España, y a la muerte de fray Diego, en 1668, la mayor parte de ellos quedaron guardados en la biblioteca de su orden, y el resto se dispersaron en colecciones privadas

Referencias

  1. E. Trabulse, "Un Científico Mexicano del Siglo XVII: Fray Diego Rodríguez y su Obra" Archivado el 16 de abril de 2014 en Wayback Machine..
  2. «Descubrimientos Científicos y Tecnológicos de los siglos XV – XVII». Html.rincondelvago.com. Consultado el 5 de junio de 2012. 
  3. «Libro de las longitudines y manera que hasta agora se ha tenido en el arte de navegar, con sus demostraciones y ejemplos dirigido al muy alto y poderoso señor Don Phelippe II de este nombre Rey de España» Alonso de Santa Cruz, Cosmógrafo Mayor]
  4. Cuesta Domingo, págs. 31-32.