Tratado de Viena (1689)

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Tratado de Viena de 1689
Alianza entre el Sacro Imperio y las Provincias Unidas contra Francia
Tipo de tratado Tratado de alianza defensiva y ofensiva
Redacción abril-mayo de 1689
Firmado 12 de mayo de 1689
Viena, Sacro Imperio Romano Germánico
En vigor 12 de mayo de 1689 (tras ratificación)
Vigencia Hasta el Tratado de Ryswick (1697)
Condición Ratificación mutua en cuatro semanas
Expiración 1697 (sustituido por la paz de Ryswick)
Firmantes Bandera de Sacro Imperio Romano Germánico Leopoldo Guillermo, conde de Königsegg (vicecanciller imperial)
Bandera de Sacro Imperio Romano Germánico Enrique, conde de Stratmann
Plantilla:Geodatos Provincias Unidas Jacob Hop (síndico de Ámsterdam)
Partes Bandera de Sacro Imperio Romano Germánico Sacro Imperio Romano Germánico
Plantilla:Geodatos Provincias Unidas Provincias Unidas de los Países Bajos
Depositario Archivos imperiales de Viena / Archivos de los Estados Generales (copia en el Archivo General de Simancas, PARES)
Idioma Latín (idioma diplomático de la época)
Idiomas Latín, neerlandés (copias oficiales)
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El Tratado de Viena de 1689 fue un pacto de alianza defensiva y ofensiva firmado el 12 de mayo de 1689 en la corte imperial de Viena entre el emperador Leopoldo I y las Provincias Unidas de los Países Bajos.

Este acuerdo representó un paso decisivo en la consolidación de la Gran Alianza contra el expansionismo de Luis XIV de Francia en el marco de la Guerra de los Nueve Años (1688-1697), también conocida como Guerra de la Liga de Augsburgo.[1]

Antecedentes y contexto

En 1688, Francia había iniciado hostilidades al invadir el Palatinado y reclamar derechos sobre el Arzobispado de Colonia y el Palatinado-Neoburgo. Ante este avance francés, el emperador Leopoldo I y las Provincias Unidas decidieron reforzar su cooperación militar.

El contexto se volvió especialmente favorable tras la Gloriosa Revolución de 1688, que llevó a Guillermo III de Orange al trono de Inglaterra, alejando a este reino de su anterior proximidad a Francia y permitiendo su incorporación posterior a la alianza.

Contenido del tratado

Los firmantes acordaron establecer «una constante y perpetua amistad» y una alianza militar contra Francia. Entre los puntos principales destacaban:

  • Cláusula de no paz separada: Ninguna de las partes podría abandonar la guerra ni firmar convenios de paz unilaterales con Francia o sus aliados.
  • Condiciones para la paz: No se aceptaría ningún acuerdo mientras no se restituyesen plenamente los términos de la Paz de Westfalia (1648) y la Paz de los Pirineos (1659), con el fin de restaurar el equilibrio territorial en Europa.
  • Adhesión de aliados: Se invitó expresamente a España e Inglaterra a unirse a la confederación, y se admitiría a otros aliados que lo deseasen.
  • Ratificación: El tratado debía ratificarse en un plazo de cuatro semanas y constaba de once artículos principales.[1]

Firmantes

Por parte del Sacro Imperio Romano Germánico firmaron: Leopoldo Guillermo, conde de Königsegg (vicecanciller imperial). Enrique (Henry), conde de Stratmann.

Por parte de las Provincias Unidas: Jacob Hop, síndico de Ámsterdam y diputado por la provincia de Holanda.[1]

Artículos separados

Junto al tratado principal se incluyeron dos artículos secretos de gran relevancia para el futuro de la Monarquía Hispánica. Dado que Francia manifestaba abiertamente su intención de reclamar la herencia de Carlos II de España para el Gran Delfín, las Provincias Unidas se comprometieron a:

  • Ayudar al emperador y a sus herederos «con todas sus fuerzas» para asegurar la monarquía española en favor de la rama austriaca de los Habsburgo.
  • Apoyar la elección de José, rey de Hungría e hijo de Leopoldo I, como Rey de Romanos.

Estos artículos separados fueron ratificados con la misma solemnidad que el tratado principal y prefiguraron los alineamientos de la futura Guerra de Sucesión Española.[1]

Consecuencias

El Tratado de Viena sirvió de base para la constitución formal de la Gran Alianza. Inglaterra se adhirió en diciembre de 1689 mediante el Tratado de Hampton Court. La coalición mantuvo la guerra contra Francia hasta el Tratado de Ryswick (1697).

Los compromisos relativos a la sucesión española marcaron el preludio del gran conflicto europeo que estallaría tras la muerte de Carlos II en 1700.[1]

Documentación

Se conserva una copia del tratado, que incluye la adhesión posterior de Guillermo III realizada en el Palacio de Hampton Court el 9 de diciembre de 1689, en el Portal de Archivos Españoles (PARES).[1]

Véase también

Referencias

Enlaces externos