Batalla de Junín

De Hispanopedia
Batalla de Junín
Campañas del Sur; Independencia del Perú
Archivo:Batalla de Junín.jpg
Batalla de Junín - Óleo de Martín Tovar y Tovar
Fecha 6 de agosto de 1824
Lugar Pampa de Junín, Junín, Perú
Resultado Victoria decisiva independentista.
Beligerantes
Bandera de Perú República del Perú
Bandera de Colombia Gran Colombia
Bandera de España Imperio español
Comandantes
Simón Bolívar
Antonio José de Sucre
Guillermo Miller
Mariano Necochea
José María Cordova
Jacinto Lara
José de La Mar
José de Canterac
Ramón Gómez de Bedoya
Juan Antonio Monet
Fuerzas en combate
Ejército Unido Libertador del Perú:
1000 jinetes[1][2][3][4]
Ejército Real del Perú:
1300 jinetes[1][5]
Bajas
148 soldados muertos y heridos 254 muertos y heridos
80 prisioneros
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La batalla de Junín fue uno de los últimos enfrentamientos que sostuvieron los ejércitos realistas y independentistas en el proceso de la independencia del Perú, el 6 de agosto de 1824.

Antecedentes

Simón Bolívar continuó la guerra de emancipación del Perú comandada por él mismodesde 1823. En el año 1824 los realistas se sostenían aún en la sierra central y el Alto Perú. Bolívar tenía en su ejército más de 10 000 hombres, en su mayoría colombianos y peruanos, menos de 1000 chilenos y una centena de jinetes rioplatenses. Su número era equivalente al número de realistas, pero las fuerzas realistas estaban dispersas entre el valle del Mantaro y Alto Perú.

Esto fue debido a la sublevación en el Alto Perú del general realista Olañeta que fracturó la defensa del virreinato, y obligó al virrey a mandar sobre el Alto Perú parte importante de sus ejércitos al mando de Jerónimo Valdés, unos 5000 regulares que tenían su base en Puno, denominado "Ejército del Sur" para asegurar la base andina de recursos militares, a pesar del desacuerdo de Canterac, veterano de la guerra en Venezuela, que advertía de los peligros de dividir y desgastar sus fuerzas y dar tiempo a Bolívar.

Bolívar, conocedor de esta ventaja, aprovechó la oportunidad, y en junio de 1824 enfiló su ejército hacia la sierra central del Perú para aislar a las solitarias fuerzas realistas del general José de Canterac, denominado "Ejército del Norte". La fuerza que alcanzó a cruzar la cordillera andina fue de 8.000 soldados y a ellos hay que añadir unos 1500 montoneros que formaron una pantalla de guerrillas.

Desarrollo

La batalla se desarrolló en la pampa de Junín o también llamada la Meseta de Bombón, situada en el centro del Perú en el actual departamento de Junín a orillas del lago llamado Junín o Chinchaycocha que está situado a 4000 msnm. La planicie está ubicada en la región natural de la puna o altoandina, entre los distritos de Junín, Óndores y Carhuamayo de la región Junín y el distrito de Ninacaca de la región Pasco.

Orden de batalla

La batalla de Junín se desarrolló únicamente con caballerías usando armas blancas, con bajas significativas. El resultado tuvo gravísimas consecuencias en la campaña que representa la contramarcha desde Cerro de Pasco hasta el Cusco. La más grave consecuencia fue la casi desaparición del ejército realista del norte debido a las deserciones y la enorme perdida de material de guerra durante su retirada.

Plantilla:Orden de batalla

La batalla

Obelisco de Chacamarca, ubicado en la Provincia de Junín Perú.

Preludio

El 6 de agosto el ejército de Canterac, formado por 1300 jinetes, y entre menos de 6000[6]- 7000 infantes y nueve piezas de artillería,[7] marchaba apresuradamente alrededor del lago Junín tratando de evitar el combate con Bolívar. Esa tarde el Ejército Unido había cruzado el río Grande a la altura de Rumichaca, al llegar a una elevación pudieron observar al ejército realista en retirada acercándose a la llanura de Junín.

Sin perder tiempo, Bolívar ordenó a 900 jinetes de su caballería intentar detener a los realistas mientras la infantería, que aún se encontraba a 5 kilómetros de distancia los alcanzaba. Viendo esto, Canterac ordenó a su infantería continuar la retirada y poniéndose el mismo a la cabeza de sus hombres, desplegó su caballería en batalla ordenando que los "Húsares de Fernando VII" y los "Dragones del Perú" formaran una sola línea teniendo a los "Dragones de la Unión" en columna a los dos flancos para favorecer el envolvimiento de la caballería independentista.

El terreno era difícil, la caballería destacada por Bolívar marchaba en columnas por un espacio angosto entre un cerro y un pantano. El mando general de toda ella lo ejercía el general Mariano Necochea, el de la caballería colombiana el coronel Lucas Carvajal y el de la peruana el general Guillermo Miller.[8] Encabezando la formación iba el regimiento de Granaderos de Colombia comandado por Felipe Braun, seguido por el escuadrón de Granaderos de los Andes al mando de Alejo Bruix, el regimiento de Húsares del Perú del coronel Antonio Placencia, y el regimiento de Húsares de Colombia del coronel Laurencio Silva. La caballería independentista salió del trecho por el que venía y comenzó a desplegarse en la pampa, pero cuando únicamente los "Granaderos de Colombia" habían formado en batalla y el tercer escuadrón de "Húsares del Perú" aguardaba en la quebrada de Chacamarca su turno para entrar en la línea, fue cargada por la caballería realista.

Inicio de la batalla

Los "Granaderos de Colombia" recibieron a pie firme el choque de la caballería española enristrando sus largas lanzas a modo de picas, desconcertando a sus contrarios con esta estrategia y deteniendo durante un instante el ataque realista. El general Miller que conducía a 250 "Húsares del Perú" con la misión de desbordar la derecha de Canterac no pudo ejecutar esta maniobra por lo precipitado del ataque realista y hubo de cargar de frente siendo envuelto junto a los "Granaderos de los Andes" y los "Húsares de Colombia" que mandaba el general Necochea quien herido y desmontado fue hecho prisionero. Únicamente una parte de los "Granaderos de Colombia" al mando del mayor Braun lograron abrirse paso entre las filas contrarias quedando en posición ventajosa mientras que el resto de la caballería independentista se replegaba perseguida por la realista. Al presenciar el crítico momento, el general Bolívar, que junto a su estado mayor había estado observando el combate sobre una loma a orilla del lago, se retiró a retaguardia preocupándose en reunir los dispersos de su caballería y acelerar la marcha de la infantería.

Obelisco de Chacamarca, ubicado en la Provincia de Junín Perú.

Empeñados todos los escuadrones realistas en la persecución de un enemigo al que creían derrotado, perdieron su cohesión inicial sin percatarse que aún quedaba sin entrar en batalla el primer escuadrón de Húsares del Perú al mando del coronel Isidoro Suárez.[I 1] El flanco izquierda y retaguardia de los realistas quedaron expuestos y en ese momento el mayor José Andrés Rázuri comunicó a Suárez una falsa orden[9] del General La Mar, dada a éste por Bolívar, de cargar a la caballería realista que galopaba en persecución de los independentistas.[10] Ordenada y dirigida la carga por Suárez, los realistas fueron tomados completamente desprevenidos y masacrados. El grueso de la caballería independentista al mando de Miller, quien había tomado el mando general por la captura de Necochea, volvió grupas para regresar al ataque, distinguiéndose en esta parte de la batalla el coronel Silva quien rápidamente reorganizó a los Húsares de Colombia impidiendo que los realistas lograran rodearlos.

Ya los independientes habían sido arrollados; a pesar de su arrojo y decisión no habían podido resistir al terrible impulso de la caballería de los realistas; ya estos empezaban a entonar el himno de la victoria cuando dos escuadrones enemigos que estaban a retaguardia al mando del teniente coronel Suarez, se lanzaron sobre los vencedores que se hallaban asimismo en el mayor desorden y confusión mezclados con los vencidos. Reunidos estos con aquella masa de bronce que se hallaba en perfecta formación, cayeron de nuevo sobre los diseminados realistas, los acuchillaron horrorosamente, los obligaron a ponerse en pronta retirada, y les arrebataron el campo de batalla.
Historiador español Mariano Torrente[11]

Atacados por sorpresa y atrapados entre dos frentes independentistas, los realistas se desmoralizaron y volvieron grupas, sin que el general Canterac que en ese momento se encontraba al frente de sus jinetes pudiera advertir el motivo de este contraste que se realizaba "inesperadamente, sin que pudiera imaginar cual fue la razón" según informó después al Virrey La Serna. Arrojados a la llanura y dispersos en grupos aislados, los realistas fueron derrotados tras un encarnizado combate librado solamente con armas blancas (sables y lanzas), sin que se registrase durante la acción disparo alguno. Las compañías de infantería que Bolívar había mandado llamar arribaron al campo cuando la lucha había concluido.

Final de la batalla

Los jinetes del general Canterac fueron perseguidos hasta las filas mismas de su infantería, donde desoyendo las opiniones de algunos de sus oficiales como la del coronel Dionisio Marcilla, quien había comandado la derecha y padecido menos, que sugerían reagruparse y volver al ataque. Canterac ordenó continuar la retirada con tal celeridad que en los veteranos e intactos batallones españoles se introdujo el más sensible desaliento. El entonces brigadier Andrés García Camba diría años más tarde que en Junín la brillante y engreída caballería del ejército realista perdió todo el favorable prestigio y la ventajosa reputación que había sabido adquirirse en las gloriosas campañas anteriores.[12]

El Ejército Unido obtuvo una importante victoria. El resultado de esta batalla fue de 254 muertos y heridos y 80 prisioneros[13] para el bando realista y de 148 soldados muertos y heridos (145 según el parte oficial) para el bando independentista[14] y que según parte del general Andrés de Santa Cruz, Jefe del Estado Mayor del Ejército Unido, se encontraban divididos de la siguiente manera:[15]

  • Granaderos de Colombia: 13 muertos y 26 heridos.
  • Ídem de los Andes: 8 muertos y 17 heridos.
  • Húsares de Colombia: 2 muertos y 9 heridos.
  • Primer Regimiento del Perú: 21 muertos y 46 heridos.
  • Muerto un oficial edecán del general Miller.
  • Total 45 muertos y 99 heridos.
  • Aproximadamente 400 caballos realistas capturados por los independentistas.

En reconocimiento a la brillante acción de la caballería peruana, que tuvo el 46.5% de las bajas totales, el general Bolívar le cambió el nombre de Húsares del Perú por el de Húsares de Junín.

Todo el enfrentamiento duró aproximadamente cuarenta y cinco minutos a una altura de 4100 metros sobre el nivel del mar. El triunfo en la Pampa de Junín haría renacer la moral entre el Ejército Unido.

Consecuencias

El ejército realista había sido sorprendido en su contramarcha desde cerro de Pasco al Cusco y la destrucción de la caballería realista en las pampas de Junín forzó una retirada desordenada del Ejército del Norte, con las consecuentes pérdidas masivas en hombres y material, hasta poder alcanzar a duras penas los márgenes del río Apurímac, y en consecuencia se produjo en la retirada a consecuencia de la campaña de Junín la práctica destrucción de sus unidades militares a su llegada al Cuzco.


Información adicional

  • El general Necochea, que había caído prisionero, fue rescatado por los independentistas, sin embargo la gravedad de sus heridas le impidieron participar de la batalla de Ayacucho.
  • Entre los muertos en el ejército independentista estuvo el comandante Carlos Sowersby del segundo escuadrón de húsares, oficial alemán de la Grande Armée de Napoleón, veterano de la batalla de Borodino en Rusia, que falleció pocos días después a causa de sus heridas.
  • Hasta el año 2013 el Glorioso Regimiento Húsares de Junín, del Ejército del Perú, ejerció la función de escolta del Presidente de la República. Actualmente, es uno de los regimientos históricos del Ejército del Perú.
  • Luego de la batalla, el general José de La Mar, jefe de la división peruana, mandó llamar al mayor José Andrés Rázuri y tras amonestarle duramente por su indisciplina le dijo: "Debería usted ser fusilado, pero a usted se le debe la victoria".[16]
  • Refiere el general Miller en sus memorias que por la altitud de la llanura de Junín, el frío fue tan intenso durante la noche del combate casi todos los heridos de ambos bandos perecieron.[17]

La batalla de Junín en la literatura

Véase también

Notas

Referencias

  1. 1,0 1,1 Solá, Ricardo (1933). El general Güemes, su actuación en la guerra de la independencia y su justificación ante la posteridad, 1806-1821. Buenos Aires: República Argentina, p. 128.
  2. "Antesala de la Libertad americana". Municipalidad Provincial de Junín. Junín, 8 de enero de 2014. El Ejército Unido sumaba 12 000 hombres perfectamente armados y entrenados, la mitad de ellos grancolombianos. Los realistas eran 14 000, pero solo 6500 estaban con Canterac, el resto en Lima y el Alto Perú.
  3. Hubo un escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo de Buenos Aires (mencionado también como Granaderos montados de los Andes), fue mandado reorganizar por Bolívar con los jinetes que amotinados en Lurín apresando a sus jefes, no se unieron a los sublevados del Callao (Memorias del general O'Leary. pág. 139. Publ. por S.B. eltipodealli en 1883. Escrito por Daniel Florencio O'Leary).
  4. 300 reclutas que llegaron de Chile al puerto de Santa a fines de 1823 al mando del coronel José Santiago Aldunate para completar las formaciones colombianas. Además de la presencia de chilenos en algunos cuerpos del Perú y en los Granaderos a Caballo que llegaron con la Expedición Libertadora del Perú. Los chilenos que pelearon en Junín eran los que fueron integrados en los Húsares de Meee, los Húsares del Perú y los Granaderos a Caballo. (Gonzalo Bulnes, “Ultimas campañas de la Independencia del Perú (1822-1826)”, pág. 598 y 601)
  5. Total de fuerzas: 6000 realistas
  6. El Último Virrey.2009.Julio Albi
  7. Carlos Dellepiane (1964) [1931]. "Historia Militar del Perú", Tomo I, págs. 210-211
  8. Daniel Florencio O'Leary, "Junín y Ayacucho", pág. 125
  9. La orden verdadera, dada por Bolívar a La Mar y éste a Suárez, fue: "Mándele decir a Suárez que salve su escuadrón como pueda". A esas alturas, Bolívar daba por perdida la batalla y buscaba salvar al resto de sus fuerzas para continuar la campaña.
  10. José Vicente Rázuri, "José Andrés Rázuri, heróico gestor de nuestra emancipación"
  11. Mariano Torrente "Historia de la revolución hispano-americana", Volumen 3, pág. 477
  12. Andrés García Camba, "Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú", Volumen 2, pág. 199.
  13. José Tamayo Herrera "Nuevo compendio de historia del Perú" página 235
  14. según diversas publicaciones como la de la Sociedad Bolivariana de Lima "Bolívar, Número 13; Número 18" página 55.
  15. Universidad Mayor de San Andrés, Instituto de Investigaciones Históricas, 1976 "Archivo histórico del mariscal Andrés de Santa-Cruz", Volumen 1 - Página 139.
  16. Revista del Círculo Militar de Buenos Aires, Argentina, Volumen 21,Números 240-245
  17. Memoirs of General Miller..., Volumen 2, pág. 165
  18. Página para recordar al coronel Suarez, victorioso en Junín. Jorge Luis Borges, Poesía Completa (2012), páginas 180-181.

Bibliografía

Fuentes primarias

Enlaces externos