Colegio de Navarra de París

De Hispanopedia
Acta fundacional del Colegio de Navarra de París, promulgada en Vincennes el 25 de marzo de 1305 por Juana I, reina de Francia y de Navarra, esposa de Felipe IV de Francia. Incluye la confirmación de Felipe IV de Francia certificando que Luis hijo de ambos da su consentimiento y respetará. Sellada con 3 sellos en Vincennes el 25 de marzo de 1305. Archivos Nacionales de Francia.

El Colegio de Navarra (en francés, Collège de Navarre) fue fundado en 1304 en París gracias a la reina Juana I de Navarra, esposa de Felipe IV de Francia.

Juana legó su palacete de la calle de Saint-André-des-Arts para que se establezca allí un colegio destinado, inicialmente, a acoger a estudiantes de Navarra, su reino, aunque también acogió a estudiantes franceses de diversas regiones.[1] En 1567 se encontraban en el Colegio de Navarra "los tres Enriques": el Duque de Anjou, después Enrique III, Enrique de Guisa, y Enrique de Navarra, más adelante Rey de Francia y de Navarra; fundador de la Dinastía de Borbón.

Del Colegio de Navarra dijo Mezeray que era "la escuela de la nobleza francesa y el honor de la Universidad"; y Galmafrand, en su libro Origen de la Universidad de París (1845) afirma que "es la única escuela de la capital que ha reunido todos los géneros de enseñanza...: la historia de la civilización".

Contexto histórico

A diferencia de otros reinos cercanos, el Reino de Navarra durante la Edad Media no disponía de un centro universitario que sirviera para la formación de sus gentes. Hubo un efímero intento de instaurar un centro de instrucción superior promovido por Teobaldo II, Rey de Navarra y Conde de Champaña, tío de Juana II. En el estudio de gramática existente en Tudela quiso crear una universidad para todo su reino pero su muerte frustró el proyecto, y los profesores que ya habían venido de fuera volvieron a sus tierras de origen, por lo que el centro permaneció simplemente con la gramática latina.[2]

Desde finales del siglo XII hasta el XV los colegios nacían generalmente como establecimientos dedicados al hospedaje y asistencia de estudiantes pobres, evolucionando paulatinamente hacia centros de enseñanza y educación más importantes.[3][2] Para los estudiantes procedentes de Navarra, París y Toulouse eran unos de los destinos preferentes. En París «a comienzos del siglo XIV solía haber allí algunos canónigos pamploneses. La principal preocupación era la de encontrar un alojamiento digno, lo que motivó que el cabildo pusiera a la disposición del arcediano Juan Juániz de Aizaga (acaso formado ya en esa capital) quinientas libras de sanchetes para la adquisición de un inmueble así como diversas rentas para su mantenimiento.»[4]

Fundación

Sello de Juana I de Navarra
Colegio de Navarra (año 1440).

Inmediatamente después del legado de Juana I de Navarra se decidió vender el palacete de la calle Saint-André-des-Arcs y construir un nuevo edificio en la calle de la Montagne-Sainte-Geneviève (lugar del antigua Escuela Politécnica).

Al fallecer la reina en 1305 en su testamento dejaba una dotación importante procedente de las rentas de su viudedad en Champaña y de la venta del palacete de la calle Saint-André-des-Arcs. Con estas rentas estimaba albergar a 70 estudiantes (20 para gramática, 30 para lógica y filosofía y 20 para teología).[4] La reina llamó a esta institución Maison des écoliers aunque más tarde, en su memoria, pasó a llamarse Collège de Navarre.[5] Los dos albaceas testamentales que llevaron a buen término la voluntad de la reina fueron Gilles de Pontoise (abad de San Denis) y Simon Festu (obispo de Meaux).[5]

Inmediatamente después del legado, los dos albaceas, Simon Festus y Gilles de Pontoise, deciden vender la mansión de la rue Saint-André-des-Arts y construir un nuevo edificio en la rue de la Montagne-Sainte-Geneviève y también se encargan de dotar al colegio de sus estatutos.[6]

La primera piedra se colocó el 12 de abril de 1309. En la asamblea de maestros y estudiante del 3 de abril de 1316 se aprobaron los estatutos. Finalmente, la fundación quedó consolidada al año siguiente, el 25 de enero de 1317, con la aprobación pontificia que se había solicitado desde la mencionada asamblea.[7]

Funcionamiento

Detalle del plano de París de Truschet i Hoyau (c.a. 1550) con la ubicación del colegio.

Al contrario que otros colegios parisinos, para poder acceder a la escuela, no había condicionantes de nacimiento, de familia o edad, salvo que fuera navarro o francés, sin recursos económicos, y se quisiera dedicar al estudio de la gramática, de la lógica o de la teología. El derecho y la medicina no formaban parte de su programa de estudios. Su capilla servía para atender los oficios y servicios de la universidad de París.

Siempre conservó el patronazgo real; así, por ejemplo, en 1480 Luis XI le concedió 2.000 libras de rentas.[8] Los reyes Enrique III, Enrique IV, Luis XIII, Luis XIV, Luis XV también le concedieron distintos privilegios.[9]

Durante los siglos XIV y XV, el colegio estuvo muy influenciado por el petrarquismo y se convirtió en la cuna del humanismo francés.[10] Durante el siglo XVII tuvo su época de máximo prestigio y en 1752 se creó una cátedra de física experimental para juntarse a las ya existentes de matemáticas, gramática, filosofía y teología.

Extinción

Antigua biblioteca en 1860

La Revolución francesa suprimió la institución del Colegio de Navarra, como las restantes similares. Por decreto de la Convención Nacional francesa de 29 de junio de 1793 fueron afectadas las cátedras, facultades y disciplinas de Teología, Medicina, Artes y Derecho en toda Francia. Puesto el Colegio de Navarra bajo secuestro, fueron enajenados muebles y solares, vendiéndose éstos por parcelas a particulares, en aplicación de la doctrina liberal de la desamortización. La capilla fue convertida en almacén para las librerías. Sus edificios, y los del Colegio de Boncourt, fueron aprovechados por Napoleón para instalar la recién creada École Polytechnique en 1804.

Los antiguos edificios fueron siendo demolidos uno tras otro bajo la indiferencia general.[11] El último en caer, después de 1860, fue el edificio medieval de la biblioteca.

Grandes Maestros y Regentes

El establecimiento fue dirigido, desde sus orígenes, por un gran maestro que supervisaba los estudios de los pensionados.

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Alumnos célebres

Referencias

  1. «JUANA I». Gran enciclopedia de Navarra. Consultado el 28 de abril de 2024. 
  2. 2,0 2,1 Orcástegui Gros, 1988, p. 575.
  3. Corella Iraizoz, 2014, p. 65.
  4. 4,0 4,1 Orcástegui Gros, 1988, p. 576.
  5. 5,0 5,1 Corella Iraizoz, 2014, p. 72.
  6. Troche, pàgines 193-194.
  7. Corella Iraizoz, 2014, p. 73.
  8. Lettres patentes de Louis XI, Candé, le 7 septembre 1480 Ordonnances des rois de France
  9. Lazare, pàgina 558
  10. Georges Frédéric anche (2009). Editions Orizons, ed. Desirs Enigmatiques. p. 17. ISBN 9782296227255. 
  11. Troche, pàgina 195.
  12. Fasti Ecclesiae Gallicanae, volume d'Autun

Bibliografía

Enlaces externos