Abd al-Málik al-Muzáffar

De Hispanopedia
ʿAbd al-Málik ibn Muḥámmad ibn Abi ʿÁmir al-Muẓáffar
Información personal
Nombre completo أبو مروان المظفر عبد الملك بن أبي عامر
Apodo

Al-Muzáffar ("el Triunfador")

Sayf al-Dawla ("Espada de la Dinastía")
Otros nombres Abdelmélic el Muzáffar
Nacimiento 975[1]
Probablemente Córdoba, Califato de Córdoba
Fallecimiento 20 de octubre del 1008[2]
Cerca de Armilat (Guadalmellato), camino a Córdoba
Residencia Córdoba, Medina Alzahira
Nacionalidad Andalusí
Religión Islam
Familia
Padres

Padre: Almanzor (Muḥámmad ibn Abi ʿAmir)

Madre: Al-Dalfāʾ ("la Chata")[5]
Cónyuge Desconocido
Hijos Al menos un hijo llamado Muhámmad (mencionado en una conjura de 1004)[6]
Familiares

Hermanos: ʿAbd Allāh, ʿAbd al-Raḥmān (Sanchuelo)

Medio hermanos: Varios hijos de Almanzor
Educación
Educación Formación militar y administrativa al lado de su padre.
Información profesional
Ocupación Chambelán (Primer Ministro), Comandante militar, Gobernante de facto del Califato de Córdoba
Conocido por Suceder a su padre Almanzor y mantener la hegemonía amirí. Liderar ocho aceifas contra los reinos cristianos.
Título Háyib del Califa Hisham II
Término 1002 – 20 de octubre de 1008
Predecesor Almanzor
Sucesor Abderramán Sanchuelo
Afiliaciones Dinastía amirí

ʿAbd al-Málik ibn Muḥámmad ibn Abi ʿÁmir al-Muẓáffar (árabe: أبو مروان المظفر عبد الملك بن أبي عامر), conocido como Al-Muzáffar (Córdoba, 975 – Armilat, 20 de octubre de 1008), fue el hijo predilecto y sucesor de Almanzor como háyib (chambelán o primer ministro) del califa Hisham II del Califato de Córdoba.[1]

Gobernante de facto del Estado, mantuvo al califa como un mero títere.[7] Su gobierno de siete años se caracterizó por dar continuidad a la política de su padre, especialmente mediante campañas militares (yihad) contra los reinos cristianos del norte, aunque careció de la brillantez intelectual de Almanzor.[8][9] Su muerte prematura en 1008 abrió una crisis sucesoria que su hermano y sucesor, Sanchuelo, no pudo controlar, desencadenando la Fitna de al-Ándalus.

Biografía

Comienzos y sucesión

ʿAbd al-Málik nació en 975, seis años después que su hermano mayor ʿAbd Allāh. Su madre era Al-Dalfāʾ, una de las esposas de Almanzor. Desde joven demostró habilidad militar, ganándose el favor de su padre por encima de su hermano mayor.[10] Este favoritismo llevó a ʿAbd Allāh a conspirar contra Almanzor hacia 989, apoyado por notables cordobeses y tropas de Zaragoza. La conspiración fue descubierta; ʿAbd Allāh huyó a Castilla pero fue capturado y ejecutado en 990.[11]

Tras este episodio, Almanzor preparó abiertamente la sucesión de ʿAbd al-Málik. Hacia 991 le otorgó el título de ḥāŷib y otros honores.[12] En 997 participó en la gran campaña contra Santiago de Compostela junto a su padre.[13] Entre 998 y 999, Almanzor le encomendó el mando de las operaciones en el Magreb contra Ziri ibn Atiyya, donde logró una victoria y entró triunfalmente en Fez, gobernando brevemente la región.[14] Poco después, su padre le concedió el título honorífico de Sayf al-Dawla ("Espada de la Dinastía").[15][16]

A la muerte de Almanzor en agosto de 1002 en Medinaceli, ʿAbd al-Málik se apresuró a regresar a Córdoba, donde logró que el califa Hisham II le confirmara como nuevo háyib.[17][18]

Chambelán

Continuidad y campañas militares

Fiel a la política de su padre, ʿAbd al-Málik intensificó las aceifas (campañas estivales) contra los reinos cristianos, llevando a cabo ocho en total.[2] Su objetivo era mantener la supremacía militar y disuadir cualquier intento de rebelión. Inmediatamente después de su ascenso, en el invierno de 1002-1003, lanzó una doble campaña contra León y Coímbra para reafirmar el poder cordobés.[19]

En 1003 dirigió su atención a Cataluña, donde el conde de Barcelona Ramón Borrell había roto la tregua con Córdoba. Derrotó a los condes catalanes en la batalla de Albesa (25 de febrero de 1003), capturando a Ermengol I, Conde de Urgel.[20][21] Luego, en verano, lideró una gran aceifa que devastó los condados de Urgel y la llanura de Barcelona, tomando numerosos castillos.[22] Ramón Borrell se vio obligado a solicitar la paz en condiciones más duras que las impuestas por Almanzor.[23]

En los años siguientes, sus campañas se centraron en la zona del Duero y en sofocar las ambiciones del conde de Castilla, Sancho García:

1005: Destruyó la ciudad de Zamora, ya muy dañada desde 981, tomando más de 2000 cautivos.[24][25]

1006: Atacó los condados pirenaicos de Ribagorza y Sobrarbe.[26]

1007: Derrotó una coalición de castellanos, leoneses y navarros en Clunia, tras lo cual tomó el título de al-Muẓaffar ("el Triunfador").[27][28] Ese mismo año sofocó brutalmente una revuelta en el castillo de "San Martín" (posiblemente San Martín de Rubiales).[29]

Problemas internos y conjuras

Aunque valeroso en combate y popular entre las tropas, ʿAbd al-Málik era más dado a la vida regalada que su padre y delegó gran parte del gobierno en sus secretarios (kuttab), lo que generó intrigas palaciegas.[30][31]

En 1004 sufrió una conjura que pretendía asesinarlo y reemplazarlo por su joven hijo Muhámmad. Los cabecillas fueron ejecutados.[6] La conspiración más grave ocurrió en diciembre de 1006, liderada por su poderoso visir, Ibn al-Qattà. Este planeaba derrocar al califa Hisham II y a la dinastía amirí, para colocar en el trona a Hisham ibn Abd al-Jabbar, un príncipe omeya bisnieto de Abderramán III.[32] La conjura fue descubierta; Ibn al-Qattà fue asesinado en presencia de ʿAbd al-Málik el 4 de diciembre, y el pretendiente omeya murió en prisión.[33] Tras esto, ʿAbd al-Málik retomó personalmente las riendas del gobierno.[31]

Muerte

En 1008, durante su octava y última aceifa contra el conde Sancho García de Castilla (conocida como gazat al-illa, "campaña de la enfermedad"), ʿAbd al-Málik enfermó gravemente camino a Medinaceli.[34][35] Aunque mejoró temporalmente, murió el 20 de octubre de 1008 cerca del convento de Armilat (Guadalmellato), a escasos kilómetros de Córdoba, con apenas 33 años.[2][36]

Inmediatamente se extendió el rumor de que había sido envenenado por su hermano y heredero, Abderramán Sanchuelo (Abd al-Rahman ibn Sanchul), principal beneficiario de su muerte.[3][37] Sanchuelo acompañó el cadáver a Medina Alzahira para su entierro y asumió el poder. La inestabilidad y los errores de Sanchuelo desencadenarían en menos de cinco meses la revuelta que daría inicio a la Fitna de al-Ándalus y el fin de la dinastía amirí.[5]

Legado

ʿAbd al-Málik al-Muzaffar logró mantener durante siete años el inmenso poder construido por su padre, Almanzor. Supo conservar la hegemonía militar sobre los reinos cristianos y la estabilidad interna mediante una combinación de campañas exitosas y una férrea contención de las conjuras palaciegas. Sin embargo, su gobierno mostró los primeros signos de debilidad del régimen amirí: la dependencia excesiva de las campañas militares para financiar el Estado y legitimar el poder, y las crecientes tensiones dentro de la propia corte entre árabes, bereberes y eslavos. Su muerte prematura, sin un sucesor de su misma capacidad, dejó el poder en manos de su frívolo hermano Sanchuelo, lo que aceleró la crisis final. Así, Al-Muzaffar representa la última fase de la estabilidad del califato omeya de Córdoba antes de su colapso definitivo.


Predecesor:
Almanzor
Chambelán (Hayib) del Califato de Córdoba
1002-1008
Sucesor:
Abderramán Sanchuelo

Véase también

Almanzor

Fitna de al-Ándalus

Hisham II

Medina Alzahira

Abderramán Sanchuelo

Notas

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 Lévi Provençal, 1957, p. 437.
  2. ↑ 2,0 2,1 2,2 Castellanos Gómez, 2002, p. 145.
  3. ↑ 3,0 3,1 Viguera Molins, 2007, p. 159.
  4. ↑ Sánchez Candeira, 1999, p. 29.
  5. ↑ 5,0 5,1 Arjona Castro, Antonio (2013). "Pervivencias de Qurtuba en la Córdoba contemporánea". Awraq. Estudios sobre el mundo árabe e islámico contemporáneo. Nº 7, pp. 209. ISSN 0214-834X.
  6. ↑ 6,0 6,1 Bariani, 2003, p. 248.
  7. ↑ Brun, 1998: 246
  8. ↑ Echevarría Arsuaga, 2011, p. 228.
  9. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 440.
  10. ↑ Bariani, 2003, p. 143.
  11. ↑ Bariani, 2003, pp. 147-150.
  12. ↑ Bariani, 2003, p. 166.
  13. ↑ Bariani, 2003, p. 181.
  14. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 435.
  15. ↑ Bariani, 2003, p. 168.
  16. ↑ Bariani, 2003, p. 204.
  17. ↑ Bariani, 2003, pp. 237-238.
  18. ↑ Echevarría Arsuaga, 2011, p. 223.
  19. ↑ Castellanos Gómez, 2002, p. 146.
  20. ↑ Bramon, 1995: 22
  21. ↑ Castellanos Gómez, 2002, p. 147.
  22. ↑ Lévi Provençal, 1957, pp. 444-445.
  23. ↑ Castellanos Gómez, 2002, p. 150.
  24. ↑ Arjona, 1982: 200
  25. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 446.
  26. ↑ Castellanos Gómez, 2002, p. 152.
  27. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 447.
  28. ↑ Sánchez Candeira, 1999, p. 28.
  29. ↑ Martínez, 2005: 599-600
  30. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 441.
  31. ↑ 31,0 31,1 Echevarría Arsuaga, 2011, p. 229.
  32. ↑ Bariani, 2003, p. 246.
  33. ↑ Lévi Provençal, 1957, pp. 442-443.
  34. ↑ Sánchez Candeira, 1999, pp. 28-29.
  35. ↑ Castellanos Gómez, 2002, p. 155.
  36. ↑ Lévi Provençal, 1957, p. 443.
  37. ↑ Bariani, 2003, p. 207.

Bibliografía