Agapito Nogueira Fraiz

De Hispanopedia
Agapito Nogueira Fraiz
Información personal
Nacimiento Parada, Cerdedo-Cotobade, provincia de Pontevedra, Galicia, España
Fallecimiento Pontevedra, España
Residencia Córdoba (Argentina)
Nacionalidad Española y Argentina
Religión Católica
Información profesional
Ocupación Presbítero, periodista, dirigente social y educador
Conocido por Fundador y director del diario Los Principios
Movimientos Catolicismo social, Catolicismo integrista
Obras notables Los Principios (1894)
Título Canónigo (probable)

Agapito Nogueira Fraiz (Cerdedo-Cotobade, Galicia, España - Pontevedra, Galicia, España) fue un presbítero, periodista, educador y dirigente social hispano-argentino de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuya labor se desarrolló casi exclusivamente en la ciudad de Córdoba (Argentina).

Está considerado como una de las figuras centrales del resurgimiento del periodismo católico en el interior del país, principalmente por su papel protagonista en la fundación del diario Los Principios, uno de los periódicos más longevos e influyentes de la Argentina católica.[1]

Su vida y obra se inscriben en el período de consolidación del Estado moderno argentino, marcado por los conflictos entre el liberalismo decimonónico y la Iglesia católica, que veía erosionado su poder educativo y simbólico.

Contexto histórico

Agapito Nogueira Fraiz nació en la aldea de Parada, en la comarca de Tabeirós - Tierra de Montes, provincia de Pontevedra, Galicia, España.

Los datos precisos sobre su llegada a Argentina son fragmentarios, un fenómeno común en los párrocos de interior de esa época, cuyos registros a menudo se perdieron o permanecen en archivos eclesiásticos no digitalizados. Aunque de origen gallego, su acento y formación eran netamente cordobesas de Argentina.

Desarrolló su ministerio sacerdotal en la Arquidiócesis de Córdoba bajo el episcopado de monseñor Reginaldo Toro (1888-1904), un período de tensión creciente. Durante la presidencia de Julio Argentino Roca y el auge del Partido Autonomista Nacional (PAN), el laicado liberal cordobés promovía reformas educativas y civiles que la jerarquía eclesiástica consideraba anticatólicas. Fue en ese crisol donde Nogueira emerge como un organizador nato del laicado católico.

Actividad periodística

Portada de la primera edición del diario Los Principios del 22 de Abril de 1894

Tras la desaparición del periódico católico El Porvenir en 1892, los sectores conservadores de Córdoba quedaron huérfanos de un vocero. Según el testimonio recogido décadas después por el periodista Fermín Chávez, el padre Agapito convocó a un grupo de jóvenes militantes de la Asociación Juventud Católica y les arengó: "No podemos dejar la plaza pública a los enemigos de la cruz".

A diferencia de otros intentos efímeros, Nogueira imprimió un estilo combativo y doctrinario al nuevo diario. El primer número de Los Principios circuló el 22 de abril de 1894. Si bien la dirección formal recayó inicialmente en el presbítero Juan Martín Yáñiz y Paz (debido a las normas canónicas que desaconsejaban que un mismo sacerdote acumulara múltiples responsabilidades públicas), la inspiración, la búsqueda de suscriptores y la línea editorial aguerrida llevan indudablemente la huella de Nogueira Fraiz.[2]

El diario no solo atacaba al liberalismo político, sino también a la masonería y al socialismo incipiente, adoptando una postura integrista que defendía el Syllabus Errorum del Papa Pío IX.

En 1900, Nogueira ya figuraba en los encabezados como director propietario, utilizando el periódico para organizar boicots a los desfiles cívicos considerados "paganos" y para recaudar fondos para la construcción del Nuevo Seminario Conciliar.

Catolicismo social

Contrariamente a la imagen de un simple conservador, el padre Nogueira Fraiz fue un pionero del llamado Catolicismo social en el interior argentino. Influido por la Rerum novarum (1891) del Papa León XIII, entendió que para frenar el avance del anarquismo y el socialismo entre los trabajadores, la Iglesia debía ofrecer alternativas concretas.

Fue el principal asesor espiritual del Círculo de Obreros David O. Lapido, una mutual fundada en 1898. Bajo su consejo, esta asociación no solo ofrecía ayuda médica y sepelio, sino que organizaba conferencias doctrinales, bibliotecas populares y cooperativas de consumo. Nogueira insistía en que "no basta con condenar el error, hay que construir el sagrario en la fábrica y el taller".

Esta faceta lo llevó a enfrentarse a veces con los sectores más acomodados del catolicismo (los "católicos de misa de una"), que veían con malos ojos la organización obrera, incluso si era confesional. Sin embargo, su ortodoxia doctrinal nunca fue cuestionada desde Roma.

Otras actividades y polémicas

Además del periodismo y la acción social, Nogueira Fraiz fue un activo educador. Colaboró en la dirección espiritual del Colegio San José de los Hermanos Lasallanos y promovió la creación de escuelas parroquiales en barrios marginales de Córdoba.

Fue conocido por sus polémicas públicas con el entonces rector de la Universidad Nacional de Córdoba, el médico José Antonio Ortiz. En una carta abierta publicada en Los Principios en 1906, Nogueira calificó las teorías darwinistas enseñadas en la facultad de medicina como "bestialismo disfrazado de ciencia", lo que le valió una réplica airada en el diario Los Llanos. La controversia llegó al Congreso Nacional, donde un diputado liberal, Amadeo Sabattini (padre del futuro gobernador), defendió la libertad de cátedra.

Vuelta a España y fallecimiento

Al sentirse enfermo, regresó a Galicia, instalándose en Pontevedra con una hermana llamada Elisa, donde falleció a finales de la década de los veinte o principios de los treinta.

Yace enterrado en el panteón familiar, junto a su hermana, su tío y sobrino en el cementerio municipal pontevedrés de San Mauro, en las afueras de la ciudad.

Legado

A diferencia de otros sacerdotes famosos (como el padre Federico Grote), Nogueira Fraiz cayó en un relativo olvido durante el siglo XX, eclipsado por figuras del Nacionalismo católico posterior como Julio Meinvielle o Leonardo Castellani.

Sin embargo, su legado perduró a través de Los Principios, que circuló hasta 1982, siendo un diario clave para entender la política argentina del siglo XX (apoyó el golpe de 1930 contra Hipólito Yrigoyen y, tras un período de vacilación, bendijo la Revolución Libertadora de 1955).

La historiografía revisionista argentina (Hugo Wast, José María Rosa) lo reivindicó como un "forjador de la conciencia nacional contra el imperialismo anglomasónico", mientras que la historiografía liberal lo considera un reaccionario.

En 2004, el diario La Voz del Interior (heredero de la tradición liberal cordobesa) publicó un artículo titulado "Recordando a Los Principios", admitiendo, con sorna, que aquel periódico religioso fue "el primer gran multimedio de Córdoba" por su capacidad de movilización.

  • El historiador Efraín U. Bischoff dedicó varios párrafos de su obra Historia de Córdoba a describir la "procesión cívica" que organizó Nogueira en 1901 contra el matrimonio civil.[3]
  • En la novela El fantasma de la calle Obispo Trejo (1985), de Jorge Miguelez Clá, el personaje del "canónigo Agapito" aparece como un fantasma que dicta editoriales desde el más allá.

Véase también

Referencias

  1. Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Córdoba. Legajo "Prensa Católica", 1894-1910.
  2. Toro, Reginaldo (1923). Memorias de un Obispo. Establecimiento Gráfico "Los Principios".
  3. Bischoff, Efraín U. (1979). Historia de Córdoba. Ed. Plus Ultra.

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