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Alonso Sánchez de Huelva
| Alonso Sánchez | ||
|---|---|---|
|
Estatua dedicada a Alonso Sánchez en Huelva, obra de Antonio León Ortega. | ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | Alonso Sánchez de Huelva | |
| Apodo | El Prenauta | |
| Otros nombres | Piloto anónimo | |
| Nacimiento |
c. siglo XV Huelva, Corona de Castilla, España | |
| Fallecimiento |
c. 1484 Porto Santo, Madeira, Portugal | |
| Causa de muerte | Enfermedad tras travesía oceánica (según tradición) | |
| Residencia | Huelva, Madeira | |
| Nacionalidad | Castellana | |
| Religión | Catolicismo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Marinero, Comerciante | |
| Área | Navegación atlántica | |
| Años activo | c. 1470–1484 | |
| Conocido por | Según la tradición, haber llegado a América antes que Cristóbal Colón | |
| Notas | ||
| Figura legendaria, mencionada por Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales. | ||
Alonso Sánchez es el nombre que se le da a un marinero y comerciante, que habría nacido en Huelva (España), a mediados del siglo XV y que habría llegado a América antes de que lo hiciera Cristóbal Colón en 1492, motivo por el cual es también conocido como el Prenauta.
Según la leyenda, Colón eligió la comarca del Tinto-Odiel (Huelva) porque sabía de las historias de este marino, el cual le habría confiado sus mapas del Nuevo Mundo.
Contexto
La comarca del Tinto-Odiel, en la actual provincia de Huelva, fue un espacio de intensa actividad marítima durante los siglos XV y XVI.
La tradición oral sostiene que Colón eligió esta región como punto de partida por conocer las historias de Alonso Sánchez, quien le habría transmitido información y mapas sobre tierras occidentales.[1]
Alonso Sánchez habría sido un marino de Huelva que realizaba rutas comerciales entre Europa, Canarias y Madeira, y que sufrió en uno de esos viajes un temporal que tuvo su embarcación a la deriva unos 29 días, arrastrándolo hasta las cercanías de una isla que era lo que hoy conocemos como Santo Domingo.
Allí él y la veintena de marineros que le acompañaba como tripulación se encontraron con una tribu indígena que les agasajó como si fueran dioses, ofreciéndoles incluso mujeres, a lo que se debió que contrajeran sífilis. Después de dos semanas, y tras hacer unos cálculos aproximados de la ruta que les había marcado la tormenta, deciden emprender el regreso a España.
Después de otro mes de travesía llegan a Porto Santo, junto a Madeira, tan solo cinco supervivientes entre los que se encuentra el propio Alonso Sánchez. Allí conocería a Cristóbal Colón, llegando incluso a alojarse en su propia casa, y le transmitió toda la información recabada durante la peripecia. Alonso Sánchez murió junto a los otros cuatro supervivientes, pero Colón se habría quedado con toda la información en la que el prenauta detallaba la ruta que habían seguido hasta la isla que habían descubierto.
Referencias históricas
Bartolomé de las Casas narra la historia de un navío que se ve envuelto en una tormenta y es desviado de su ruta original para acabar llegando al Nuevo Mundo:
Díjose que una carabela o navío que había salido de un puerto de España y que iba cargada de mercadería para Flandes o Inglaterra, o para los tractos, la cual, corriendo terrible tormenta, y arrebatada de la violencia e ímpetu de ella, vino diz que, a parar a estas islas y que aquesta fue la primera que las descubrió. (Fray Bartolomé de las Casas)
En siglo XVI, una nota manuscrita en latín al margen de un ejemplar de las Décadas del Nuevo Mundo de Pedro Mártir da más detalles:
Cristóbal Colón, genovés de nacimiento, hombre pobre, habitó en Portugal durante muchos años en la isla de Madera, a la que llegaron por azar unos de aquel país que habían navegado con una gran tempestad y habían arribado a las islas últimamente descubiertas; y cuando el piloto enfermó de muerte, él en persona dio al susodicho Cristóbal noticia de aquellas regiones en el año 1475. (Licenciado Tudela, traducido del latín por Juan Gil)[2][3]
La primera persona en darle nombre al piloto anónimo fue el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales aparecidos en 1609, donde cuenta que había oído la historia cuando era niño, de boca de viejos conquistadores. De acuerdo con este cronista, Alonso Sánchez hacía frecuentes viajes a Inglaterra, las islas Canarias y Madeira. En una travesía entre estos dos últimos lugares en un navío pequeño y con pocos marineros, fue sorprendido por una tormenta que lo desvió de su ruta y lo llevó hacia el oeste por aguas desconocidas.
Al cabo de varias semanas y con la embarcación bastante dañada, los marineros avistaron tierra, una isla que a juicio del cronista podría haber sido La Española. Cuando llegó a un puerto extraño construido por los indígenas, desembarcó con los pocos marineros que le quedaban de la tormenta. Los indígenas lo recibieron bien porque eran más altos y tenían barba (los indígenas eran imberbes) y porque su religión les decía que desde el mar vendrían los dioses. Los indígenas le dieron comida, oro y le ofrecieron a sus mujeres como regalos.
Después de todo esto empezaron a preparar el viaje de vuelta, pasaron aproximadamente una o dos semanas, y volvieron con un cálculo aproximado de cuando fueron conducidos por la tormenta. Después de casi un mes atracaron en la isla de Porto Santo, donde residía Cristóbal Colón. Alonso Sánchez, enfermo y siendo uno de los pocos sobrevivientes, siempre según estas historias orales, tomaría contacto con el navegante, al que trasladó toda la información que recogió el marinero.[4]
Este fue el primer principio, y origen del descubrimiento del Nuevo Mundo, de la cual grandeza, podrá loarse la pequeña Villa de Huelva, que tal hijo crio, de cuya relación certificado Cristobal Colón, insistió tanto en su demanda. (Inca Garcilaso de la Vega)
Siendo cierto, que el primero, que dio noticia a Cristobal Colón del Nuevo Mundo, fue Alonso Sánchez de Huelva, marinero natural de Huelva. (Bernardo Aldrete (1615))
La historia del prenauta Alonso Sánchez fue debatida durante siglos. Ya en 1533, Gonzalo Fernández de Oviedo la da como falsa y atribuye su transmisión a la tradición hablada.
En 1762, José Ceballos, Comendador del convento de los Mercedarios Descalzos de Sevilla, en la censura a una obra sobre historia de Huelva, da como cierta la historia, considerando la fuente del Inca Garcilaso de la Vega como original e irrefutable.
Conmemoraciones
En la ciudad de Huelva son varios los elementos que recuerdan a este navegante: un monumento en los Jardines del Muelle, obra del escultor León Ortega inaugurado el 15 de marzo de 1970; el Parque Alonso Sánchez; un instituto de educación secundaria; o un barco de salvamento del puerto.
Cortometraje
El prenauta también es el nombre del cortometraje dirigido por Elías Pérez que habla sobre un momento crucial en la vida de Alonso Sánchez en su encuentro con Cristóbal Colón. Está protagonizado por Alfonso Sánchez y Sebastián Haro.[5]
Véase también
Referencias
- ↑ Negro y Garrocho, Juan Agustín de Mora. Huelva ilustrada. Breve historia de la Antigua y Noble Villa de Huelva. Diputación de Huelva, 1998.
- ↑ Gil, Juan; Varela, Consuelo (1989). Cartas particulares a Colón y Relaciones coetáneas. Alianza Universidad. p. 128.
- ↑ Marrero-Fente, Raúl (2009). «Ecdótica y crítica textual en la «Historia de la invención de las Indias» de Fernán Pérez de Oliva». Los límites del Océano. Estudios filológicos de crónica y épica en el Nuevo Mundo. Universidad Autónoma de Barcelona. pp. 1-13. Consultado el 5 de noviembre de 2016.
- ↑ Inca Garcilaso de la Vega (1506). «Comentarios Reales De Los Incas». Instituto de Filología de la ciudad de Buenos Aires. Archivado desde el original el 24 de septiembre de 2015. Consultado el 17 de julio de 2008.
- ↑ «'El Prenauta' revela figura de Alonso Sánchez, el pre-descubridor de América». La Vanguardia. Consultado el 28 de mayo de 2018.
Bibliografía
- Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios reales de los Incas, por Inca Garcilaso de la Vega Archivado el 24 de septiembre de 2015 en Wayback Machine.
- Negro y Garrocho, Juan Agustín de Mora (1998). Huelva ilustrada. Breve historia de la Antigua y Noble Villa de Huelva. Diputación de Huelva (sobre un facsímil de 1762). ISBN 84-500-6502-X.