Banco malo

De Hispanopedia

Un banco malo (del inglés: bad bank), o en términos económicos, fondo para la reestructuración de los activos financieros, es una entidad financiera creada para adquirir los activos tóxicos (activos contabilizados en el balance de un banco por un valor superior al real) con el objetivo de sanear el sistema financiero. Si los bancos reconocieran estos activos a su valor de mercado, que tras el estallido de una burbuja es mucho menor, podrían enfrentarse a la quiebra, afectando gravemente la economía de un país.

La creación de un banco malo por parte de un gobierno fue una medida propuesta tras la crisis hipotecaria de 2007 para rescatar a los bancos zombi.[1]

Banco malo en España

En España, las primeras iniciativas de bancos malos fueron creadas por las propias entidades financieras. Por ejemplo, La Caixa, al transformarse en CaixaBank, trasladó sus activos inmobiliarios problemáticos a CaixaHolding, una entidad no cotizada que asumió Servihabitat (la filial inmobiliaria), participaciones en Inmobiliaria Colonial y Metrovacesa, y gran parte de la cartera industrial.[2][3] De manera similar, BBVA creó en noviembre de 2011 una división que acumuló 30,000 millones de euros en activos inmobiliarios, representando el 80% de su actividad en este sector.[4] Asimismo, Caixa Galicia, al convertirse en Novagalicia Banco, segregó 11,150 millones de euros en préstamos hipotecarios problemáticos, incluyendo 3,000 millones en suelo y 1,900 millones sin garantías hipotecarias.[5]

En 2011, tras la llegada al poder del Partido Popular liderado por Mariano Rajoy, se propuso crear un banco malo estatal para sanear el sector financiero español. Una posibilidad era seguir el modelo irlandés, donde los bancos entregarían activos al Estado a cambio de deuda pública, permitiéndoles acceder al acceso ilimitado a financiación del Banco Central Europeo y aumentar la capacidad de otorgar crédito. Si los activos inmobiliarios, provisionados en un 33% de media, se adquirieran con un descuento del 60%, los bancos asumirían una pérdida del 27%. Alternativamente, el modelo alemán implicaría que el Estado pagara el valor contable menos las provisiones, obligando a los bancos a conceder tanto crédito como las ayudas recibidas.[6]

Finalmente, el Banco de España, como supervisor bancario, exigió provisionar al 100% los activos de suelo, reduciendo su valor contable a cero. Por ejemplo, los terrenos rústicos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo en Alicante fueron provisionados por Banco Sabadell en un 97%.[7] Se aprobó la creación de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), un banco malo estatal que gestionaría únicamente suelo, con apoyo financiero de la Unión Europea. Isidro Fainé, presidente de CaixaBank, propuso llamarlo "Banco del Suelo", mientras las entidades financieras gestionarían los inmuebles a través de divisiones internas. La Sareb, financiada parcialmente por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, operaba como un banco sintético, es decir, una estructura financiera que gestiona activos sin ser un banco tradicional. Se estimó un horizonte de 20 años para liquidar unos 30,000 millones de euros en suelo acumulado por la banca española, permitiendo liberar provisiones y destinar capital a la economía real.[8]

Enero de 2012: descarte del banco malo y aumento de provisiones

En enero de 2012, debido a presiones de grandes bancos como Banco Santander, el gobierno de Mariano Rajoy descartó un banco malo estatal, optando por exigir a la banca provisiones más altas.[9] El 31 de diciembre de 2011, el gobierno de Mariano Rajoy prorrogó la excepción que permitía a bancos e inmobiliarias valorar el suelo urbanizable sin ajustarlo al valor de suelo rústico, evitando una depreciación del 90% que habría generado pérdidas masivas.[10]

Esta medida se originó en la Ley del Suelo de 2007, que eliminó la categoría de suelo urbanizable, clasificando el suelo como urbanizado o rural. Los promotores debían iniciar construcciones en un plazo de tres años para mantener el valor urbanístico; de lo contrario, el suelo pasaba a rural, reduciendo drásticamente su valor. En 2010, el Real Decreto-Ley 6/2010 extendió este plazo hasta diciembre de 2011, y en 2012, bajo Luis de Guindos como ministro de Economía, se prorrogó hasta julio de 2012.[11] Las provisiones exigidas alcanzaron los 50,000 millones de euros, y el gobierno de Mariano Rajoy inyectó fondos del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera para recapitalizar bancos y forzar fusiones.[12]

Bancos malos en otros países

Desde la década de 1980, diversos países han implementado bancos malos o mecanismos similares para gestionar activos tóxicos.[13] Ejemplos incluyen: - **Suecia (Securum y Retriva)**: En los años 1990, Suecia creó Securum y Retriva para absorber activos inmobiliarios problemáticos durante una crisis bancaria. Estas entidades lograron estabilizar el sector gracias a una recuperación económica favorable.[14] - **Irlanda (NAMA)**: La National Asset Management Agency (NAMA), creada en 2009, adquirió préstamos inmobiliarios de bancos irlandeses a cambio de bonos estatales, ayudando a recapitalizar el sistema financiero.[15] - **Alemania (FMS-W)**: El FMS Wertmanagement gestionó activos tóxicos del Hypo Real Estate tras la crisis de 2008, pagando valores cercanos a los contables para minimizar pérdidas inmediatas.[16] - Otros casos incluyen Estados Unidos (Citi Holdings), Chipre (Cyprus Popular Bank), Eslovenia (BAMC), Finlandia (OHY Arsenal), y Tailandia, con resultados variables según la coyuntura económica y el precio de transferencia de los activos.[13]

El éxito de un banco malo depende del momento de su creación y del precio al que se transfieren los activos. En Suecia, la recuperación económica ayudó al éxito de Securum, mientras que en Tailandia los resultados fueron menos favorables debido a una gestión ineficiente.[13]

Véase también

Referencias

  1. GEC (ed.). «Banc Malo».  Parámetro desconocido |consulta= ignorado (se sugiere |fechaacceso=) (ayuda)
  2. «BBVA carga contra el 'banco malo' para debilitar a sus competidores». Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  3. «CaixaBank nace libre de activos inmobiliarios "problemáticos"». Consultado el 15 de abril de 2013. 
  4. «BBVA acumula sus activos malos en una división». El País. 15 de noviembre de 2011. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  5. María Fernández (15 de noviembre de 2011). «Castellano crea un 'banco malo' con los activos 'tóxicos' de la caja gallega». El País. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  6. «Habrá banco malo, pero solo para suelo y con ayudas de Bruselas». Cinco Días. 29 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  7. «Habrá banco malo, pero solo para suelo y con ayudas de Bruselas». Cinco Días. 29 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  8. «Habrá banco malo, pero solo para suelo y con ayudas de Bruselas». Cinco Días. 29 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  9. «Santander cree que el 'banco malo' no es la mejor solución para el sector». Archivado desde el original el 9 de enero de 2012. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  10. «El Gobierno salva in extremis a bancos y promotores». Libre Mercado. 02/01/2012. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  11. «El Gobierno salva in extremis a bancos y promotores». Libre Mercado. 02/01/2012. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  12. «El Gobierno dará un hachazo a los inmuebles de la banca, que valdrán la mitad». Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014. Consultado el 15 de abril de 2013. 
  13. 13,0 13,1 13,2 García Montalvo, José (4 de abril de 2017). «Para acabar con el mito». La Vanguardia (Grupo Godó). Consultado el 4 de abril de 2017. 
  14. «The 1990s bank crisis». Riksbank (en English). Consultado el 31 de agosto de 2025. 
  15. «About NAMA». NAMA (en English). Consultado el 31 de agosto de 2025. 
  16. «About FMS Wertmanagement». FMS Wertmanagement (en English). Consultado el 31 de agosto de 2025.