| Contenidos de Wikipedia en español bajo licencia CC BY-SA 4.0 ⇔ Mapas de OpenStreetMap bajo licencia ODbL |
Carta a los españoles americanos


La Carta a los españoles americanos (original Lettre aux espagnols americains) es un documento atribuido al jesuita del Virreinato del Perú Juan Pablo Viscardo y Guzmán, donde exhortaba a los criollos hispanoamericanos a lochar por su independencia con respecto de España.
Fue publicado tras su muerte en 1799 en idioma francés, (algo que arroja serias dudas sobre la veracidad del manuscrito, ya que se supone que iba dirigido a un público que en su gran mayoría desconocía ese idioma, además de no conocerse ningún otro escrito de Viscardo en francés), y en 1801 en español, imprimiéndose y distribuyéndose masivamente en el continente americano con la ayuda de capital británico.
La Carta se considera como la primera llamada pública a favor de la independencia hispanoamericana escrita por un criollo o “español americano”. Su lectura contribuyó significativamente a alentar el sentimiento emancipador entre los hispanoamericanos durante la lucha por la independencia.
Historia
El jesuita criollo Juan Pablo Viscardo y Guzmán, estaba profundamente resentido contra la corona española, ya que en 1767 fue transportado con el resto de sus correligionarios hasta las costas de los Estados Pontificios, cuando se ordenó la expulsión de los miembros de la orden jesuita de España y sus dominios americanos. Viscardo y Guzmán, que había solicitado la secularización, fue desterrado de todas maneras, por lo que se vio impedido de volver al Perú y cobrar su herencia paterna, recibiendo en vez de eso una mísera subvención.
Cuando en 1781 se enteró de la rebelión de Túpac Amaru II contactó con los cónsules británicos en Italia a quienes expuso un plan para que el gobierno británico apoyara a los hispanoamericanos a conseguir su independencia. Viajó a Londres en 1782 de incógnito, y de inmediato informó al gobierno británico de sus planes, que consistían en que una flota británica partiera hacia Buenos Aires, cuya conquista le parecía factible y que debía convertirse en la cabeza de puente de una invasión al Virreinato del Perú. Aunque sus gestiones no tuvieron éxito, a buen seguro la información proporcionada sirvió para planear las invasiones inglesas al Río de la Plata de 1806 y 1807.
Años después, estuvo de paso por Francia, entonces convulsionada por la revolución, cuando se dirigía nuevamente a Londres para reunirse con «su protector», Sir James Bland Burges, subsecretario de Estado británico, aunque fue finalmente ignorado, y murió enfermo y empobrecido en dicha ciudad, en 1798. Supuestamente, antes de morir, dejó sus papeles a Rufus King, embajador de Estados Unidos en Inglaterra, quien las entregó al venezolano Francisco de Miranda. Al parecer este líder independentista escogió de entre esos papeles la "Lettre aux espagnols americains", y la hizo imprimir en Londres en 1799, con pie falso de Filadelfia (Estados Unidos). Luego lo tradujo al idioma español, versión que publicó en 1801, también en Londres, con el siguiente título:
Carta dirigida a los españoles americanos. Por uno de sus compatriotas.
La publicación causó gran impacto y mereció otras dos ediciones en Londres, en 1808 y 1810. En Sudamérica se editó en Bogotá (1810), Buenos Aires (1816) y Lima (1822).
El manuscrito original
El manuscrito original consta de siete pliegos de papel, doblados por el medio, sin encuadernar, de 8 x 12 7/8 pulgadas. Se divide en 26 páginas, numeradas de 1 a 26, más dos en blanco. Está escrito en francés, con el título de Lettre aux espagnols americains. No tiene fecha ni lugar.
Ideas básicas
Viscardo se dirige a los “españoles americanos”, es decir a los descendientes de los españoles nacidos en América (conocidos como “criollos”), aunque sorprendentemente sin mencionar en ningún momento a los indígenas americanos {que siempre habían sido el foco de la Misiones jesuíticas en América), condensando su afirmación básica de que América pertenecía a los criollos con en este pensamiento:
El Nuevo Mundo es nuestra Patria y su historia es la nuestra.
En el escrito se hace una reseña de los 300 años de la historia americana, a la que caracteriza como una de abusos y mal gobierno de los funcionarios españoles. Según él, la corona española era injusta con los descendientes de los españoles que labraron un gran imperio para España en suelo americano.
Los distintos intereses y la geografía contribuían a la separación de la América española de su madre patria. En ese sentido, la emancipación hispanoamericana era, no sólo un derecho, sino un deber de los “americanos españoles”, a los que incitaba al levantamiento:
“No hay ya pretexto para excusar nuestra apatía si sufrimos más largo tiempo las vejaciones; si nos destruyen, se dirá con razón que nuestra cobardía las merece. Nuestros descendientes nos llenarán de imprecaciones amargas, cuando mordiendo el freno de la esclavitud que habrán heredado, se acordaren del momento en que para ser libres no era menester sino quererlo.
Importancia
El líder independentista venezolano Francisco de Miranda, fue el primero que vislumbró este documento. Cuando en 1806 realizó su primera expedición, con apoyo inglés, para liberar a Venezuela, llevó impresos algunos ejemplares de la Carta y los distribuyó en la población.
Es pues, a Miranda a quien se debe que este documento se difundiera por el continente americano. Su lectura contribuyó significativamente a incitar el sentimiento emancipador contra el régimen español, durante la lucha por la Independencia de Hispanoamérica.
Pese a ello, tras el triunfo de la revolución hispanoamericana en 1824 este documento cayó en el olvido. No fue sino hasta el siglo XX que fue reeditada, investigándose el contexto y la formación profesional de Viscardo, gracias al peruano Rubén Vargas Ugarte y al catalán Miguel Batllori.
Fragmentos
Hermanos compatriotas. La inmediación al IV siglo del establecimiento de nuestros antepasados en el nuevo mundo, es una ocurrencia sumamente notable, para que deje de interesar nuestra atención. El descubrimiento de una parte tan grande de la tierra, es y será siempre, para el género humano, el acontecimiento más memorable de sus anales. Mas para nosotros que somos sus habitantes, y para nuestros descendientes, es un objeto de la más grande importancia. El nuevo mundo es nuestra patria, y su historia es la nuestra, y en ella es que debemos examinar nuestra situación presente, para determinarnos por ella, a tomar el partido necesario a la conservación de nuestros derechos propios, y de vuestros sucesores…
Si como es triste nuestra condición actual fuese irremediable, sería un acto de compasión el ocultarla a vuestros ojos; pero teniendo en nuestro poder su más seguro remedio, descubramos este horroroso cuadro para considerarla a la luz de la verdad. Esta nos enseña, que toda la ley que se opone al bien universal de aquellos, para quienes está hecha, es un acto de tiranía, y que el exigir su observancia es forzar a la esclavitud, que una ley que se dirigiese a destruir directamente las bases de la prosperidad de un pueblo, sería una monstruosidad superior a toda expresión; es evidente también que un pueblo, a quien se despojase de la libertad personal y de la disposición de sus bienes, cuando todas las otras naciones, en iguales circunstancias, ponen su más grande interés en extenderlas, se hallaría en un estado de esclavitud, mayor que el que puede imponer un enemigo en la embriaguez de la victoria….
Por honor de la humanidad y de nuestra Nación, más vale pasar en silencio los horrores, y las violencias del otro comercio exclusivo (conocido en el Perú con el nombre de repartimientos), que se arrogan los corregidores y alcaldes mayores para la desolación, y ruina particular de los desgraciados indios y mestizos. Que maravilla es pues, si con tanto oro y plata de que hemos casi saciado al Universo, poseamos apenas con que cubrir nuestra desnudez. ¿De qué sirven tantas tierras tan fértiles, si además de la falta de instrumentos necesarios para labrarlas, nos es por otra parte inútil el hacerlo más allá de nuestra propia consumación? Tantos bienes, corno la naturaleza nos prodiga, son enteramente perdidos; ellos acusan la tiranía que nos impide el aprovecharlos comunicándonos con otros pueblos.
Después de revisar la historia de la dominación española en América termina diciendo:
"La conservación de los derechos naturales, y sobre todo de la libertad y seguridad de las personas y haciendas, es incontestablemente la piedra fundamental de toda sociedad humana, de cualquier manera que esté combinada.
“La distancia de los lugares, que por si misma, proclama nuestra independencia natural, es menor aun que la de nuestros intereses. Tenemos esencialmente necesidad de un gobierno que esté en medio de nosotros para la distribución de sus beneficios objeto de la unión social. Depender de un gobierno distante dos o tres mil leguas, es lo mismo que renunciar a su utilidad; y este es el interés de la Corte de España, que no aspira a darnos leyes, a dominar nuestro comercio, nuestra industria, nuestros bienes y nuestras personas, sino para sacrificarlas a su ambición, a su orgullo y a su avaricia.
“No hay ya pretexto para excusar nuestra apatía si sufrimos más largo tiempo las vejaciones; si nos destruyen, se dirá con razón que nuestra cobardía las merece. Nuestros descendientes nos llenarán de imprecaciones amargas, cuando mordiendo el freno de la esclavitud que habrán heredado, se acordaren del momento en que para ser libres no era menester sino quererlo.
“Este momento ha llegado, acojámosle con todos los sentimientos de una preciosa actitud, y por pocos esfuerzos que hagamos, la sabia libertad, don precioso del cielo, acompañada de todas las virtudes, y seguida de la prosperidad comenzará su reino en el nuevo mundo, y la tiranía será inmediatamente exterminada”.
Referencias
- Busto Duthurburu, José Antonio del: Compendio de historia del Perú II. Colección de obras escogidas. Lima, Empresa Editora El Comercio S.A., 2011. ISBN 978-612-306-087-9
- Puente Candamo, José Agustín de la: Historia General del Perú. Tomo VI. La Independencia. Lima, Editorial BRASA S.A., 1993.
- Roel Pineda, Virgilio: Conatos, levantamientos, campañas e ideología de la independencia. Historia del Perú. Perú Republicano. Tomo VII. Cuarta edición. Lima, Editorial Mejía Baca, 1982. ISBN 84-499-1611-9
- Merle E. Simmons: Los escritos de Juan Pablo Viscardo y Guzmán, precursor de la independencia hispanoamericana. Universidad Católica Andrés Bello. Instituto de Investigaciones Históricas. Caracas, Venezuela, 1983. En: GoogleLibros
- Brading, David A.: Introducción a la Carta dirigida a los españoles americanos de Juan Pablo Viscardo y Guzmán. Fondo de Cultura Económica, 2004. En: GoogleLibros
Véase también
- Independencia de Hispanoamérica
- Convenio de Cartagena
- Decreto de Guerra a Muerte
- Guerra de Independencia de Venezuela
Enlaces externos
- Carta dirigida a los Españoles Americanos - Juan Pablo Viscardo y Guzmán; traducción de Francisco de Miranda (formato PDF) en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes