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Castillo de Ṭurruš Jušayn
| Castillo de Ṭurruš Jušayn | ||
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Línea de amurallamiento del Castillo. | ||
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| Localidad | Ojén | |
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| Estado | Ruinas | |
| Mapa de localización | ||
El Castillo de Ṭurruš Jušayn (en árabe: حصن طرّش جوسين, Ḥiṣn Ṭurruš Jušayn) fue una fortificación medieval de Al-Andalus, que jugó un papel fundamental durante la rebelión del Señorío de Bobastro, y que gracias a las investigaciones arqueológicas realizadas por un equipo de la Universidad de Málaga dirigido Francisco Marmolejo, ha podido ser situada sobre el Cerro Ojenete, en el término municipal de Ojén, en la provincia de Málaga, Andalucía, España[1].
Historia
La fortaleza fue construida en el siglo X, y tuvo un papel relevante durante la fitna de Al-Ándalus y las revueltas protagonizadas por Umar ibn Hafsún a finales del emirato y principios del Califato de Córdoba.
Las fuentes históricas árabes mencionan la inexpugnabilidad del castillo y su importancia estratégica en la región. Se sabe por numerosas fuentes que el enclave fue uno de los focos más activos del levantamiento, y uno de los principales escenarios dentro de los acontecimientos históricos que se desarrollaron en el Señorío de Bobastro.
Tras la muerte de Umar ibn Hafsún Ṭurruš Jušayn fue entregada a traición por uno de sus hijos al emir Abderramán III en el año 919-920, como quedó reflejado en la Crónica del Califa Abderrahman III An-Nasir:
“Causa de ello fue que, disgustado (Ḥafṣ) con su hermano Ŷa‘far, sucesor de su padre, se le refugió en aquella fortaleza, donde su hermano lo combatió repetidamente con hostigamiento y perjuicios, hasta que ‘Abd al-Raḥmān se acogió a al-Nāsir y le escribió pidiéndole el amán para él y los suyos, a condición de quedarse en la capital y entregar la fortaleza a su gobernador. Al-Nasir accedió a su solicitud, enviando para ocuparse del asunto y sondear su lealtad a Yaḥ yà b. Isḥāq, en compañía de Yaḥ yà b. Zakariyyā b. Antuluh, con un ejército que les asignó para protección de ‘Abd al-Raḥmān si su propósito era venir a la capital según había solicitado. Yaḥyà b. Isḥāq fue primero a ver a ‘Ubayd Allāh b. Fihr, gobernador del Sultán en Málaga, mandando a Ibn Antuluh con un grupo de mercenarios hacia ‘Abd al-Raḥmān, en Ṭurrus Jusayn, para hacer saber a éste dónde quedaba Ibn Isḥ aq y darle cuenta de lo que habı́a.Ibn Antuluh llegó a la fortaleza ya anochecido, en una noche mala, cuando ya se habían puesto los candados y, dándose a conocer, pidió que le abrieran: cuando así se hizo, irrumpió con los mercenarios donde estaba ‘Abd al-Raḥmān invocando la divisa del califa, lo que hizo que aquel, medio vencido y sometido, se enardeciera, mas se apresuró a reconocer la obediencia y de mañana llegó Yaḥ yà b. Isḥāq, que lo tranquilizó y se lo llevó a Córdoba, entregando su fortaleza a Ibn Antuluh, que la guarneció con sus hombres, mientras hacía llegar a ‘Abd alRaḥmān b. ‘Umar a Córdoba, donde el sultán confirmó su capitulación y lo trató bien y largamente en subsidios y concesiones, de modo que con él se quedó en situación excelente”[2].
Estructura
El castillo dispone de un recinto principal con una superficie estimada de 1.600 m², reforzado con diversas torres de sección cuadrada y compartimentado en dos sectores con un muro divisorio. A su vez, se encuentra envuelto por otro muro exterior o antemuro distante entre 3 y 5 metros, que va cerrando el complejo defensivo en todo su perímetro (doble recinto). Los lienzos visibles se ajustan con precisión a los márgenes de la plataforma superior, describiendo una planta irregular de tendencia alargada, con unas dimensiones estimadas de 65 m de longitud y una anchura de unos 17 m en su división interna.
Dos estructuras de torre flanquean respectivamente sus extremos laterales Este y Oeste, con unos 3,5 m de lado, sirviendo de unión entre lienzos y sobresaliendo del plano de amurallamiento. En su flanco septentrional se advierte un alzado de unos 2,5 m en un excelente estado de conservación. Por lo que se observa, las estructuras murarias se asientan directamente sobre el afloramiento rocoso en algunos tramos y cuentan con un grosor medio de 1,5 m. De los vestigios subsistentes se deduce que el acceso principal al recinto podría encontrarse adosado a la estructura de torre en el frente oeste. Entre las evidencias a considerar para esta afirmación, observamos que el trazado de la muralla muestra dos tramos inconexos, sin estructuras emergentes de cierre, ni derrumbes en las caídas del cerro, siendo además el acceso natural a la cima y el único habilitado para comunicar el espacio intramuros con el sector de viviendas.
En lo tocante al recinto exterior, apenas subyacen las primeras hiladas con intermitencias quedando sólo visible la cara externa de la estructura, probablemente debido al arrasamiento o desplome de la fortaleza principal, cuyo trazado recorre la siguiente curva de nivel a escasos metros, sin apenas capacidad para acoger estructuras domésticas.
La fábrica empleada es de mampostería extraída a pie de obra, tomada con un mortero carente de cal, y que incluye algunos pequeños sillarejos de fractura, con la salvedad de algunos bloques de travertino que observamos entre los niveles de derrumbe y que, con toda seguridad, proceden de cotas inferiores del cerro. Se usan mampuestos irregulares de variada modulación, de tamaño medio y grande, dispuestos en hiladas de tendencia regular, advirtiéndose algún material cerámico inserto en el llagueado, tal vez consecuencia de alguna fase de consolidación posterior. No obstante sería deseable, para sostener esta hipótesis con más evidencia material, recoger muestras de los ripios cerámicos y del mortero empleado para completar la lectura de los paramentos y concretar sus distintas fases constructivas.
Entorno geográfico
Situada por encima de los 649 m sobre el nivel del mar, entre la Sierra Blanca y la Sierra Alpujata, domina un amplio horizonte hasta el litoral de Marbella y Fuengirola.
La fortaleza presenta inmejorables condiciones defensivas, rodeada de pendientes escarpadas y de difícil acceso por todos sus flancos. Su posición geográfica indica que formaba parte del dispositivo de control y defensa de la frontera marítima, aunque carecía de dominio visual efectivo sobre el Estrecho de Gibraltar. Su campo de visión se ve cerrado por otras grandes formaciones montañosas elevadas al norte y al oeste, dejando al descubierto la línea de costa y el llamado Val de Çuer. En relación con su importancia estratégica, mantiene una posición privilegiada para control y vigilancia del antiguo Camino Real, que penetra desde el litoral hasta el interior del Valle del Guadalhorce, con conexión directa a las ciudades de Antequera y Málaga. De hecho, es la única vía que se adentra en término de Ojén y, desde luego, es la más segura para alcanzar estas dos ciudades.
La población de Ojén se encuentra enclavada entre las Sierras Blanca y Alpujata, no lejos de los grandes núcleos costeros. Se integra en un paraje natural de alto valor ecológico y de gran riqueza faunística, en un espacio articulado por las sierras litorales de la costa occidental malagueña. La montaña domina prácticamente toda la superficie de su actual término municipal, lindero hoy al norte con la localidad de Monda, al sur con Marbella, al oeste con Istán y al este con Mijas.
Los recursos hídricos proceden, en su mayoría, de acuíferos vinculados a los mármoles, donde menudean manantiales y fuentes surgidas al contacto con los materiales pizarrosos. El espacio adyacente a la población, ceñido por dos pequeños cursos fluviales, absorbe la mayor parte de los cultivos irrigados; todo lo demás son suelos forestales ajenos al aprovechamiento agrícola, a los que añadimos algunos cultivos arbóreos de secano en los cerros pizarrosos de la franja costera. Por otra parte, las pequeñas superficies destinadas al cereal de secano, con cosechas deficitarias y poco rentables, se prodigaban por las pendientes más suaves del pago de Corbachina (<qurbāŷāna: abundante en cuervos). En otras palabras, son suelos tradicionalmente de uso silvopastoril, con un amplio desarrollo de la ganadería caprina y vacuna al menos desde época nazarí.
De época Altomedieval, existe constancia en las proximidades de diversas fortalezas en altura, todas integradas en el dispositivo de control y defensa de la frontera marítima, entre las que destacan el Castillo de las Cañas y el de Chilla situados al Noreste, además de la fortaleza de Cerro Torrón al Sur y el Castillejo de Istán al Oeste, con el que no existe conexión visual. A estos, tal vez podríamos añadir otro en el pago de Calabarranga, zona montuosa de viñas en término de Ojén, aunque aún no existan evidencias arqueológicas. De Baja Edad Media, además de los municipios modernos de su contorno, sólo conocemos al sureste los despoblados de Bençulema y Montenegral, además del Castillo de Alicate.
Controversias sobre su emplazamiento
La tradición investigadora ha tratado de identificar desde el siglo XIX el topónimo Ṭurruš Jušayn. Los primeros intentos se deben a Simonet y Estébanez Calderón. Ambos eruditos lo emplazaban en la población de Ojén siguiendo criterios geográficos y toponímicos. Con posterioridad, ya en el siglo XX, Lévi Provençal continuaría por esta misma línea en su traducción a la Crónica Anónima de ‘Abd al-Raḥmān III al-Nāsir, incluso extendiéndolo a otros simples Ṭurruš que nada tenían que ver con este.
Más tarde Joaquín Vallvé empezó a identificarlo con el Cortijo de Alfaján (TM de Riogordo), aunque después matizó localizándolo en Ojén, percatándose de que el simple topónimo Ṭurrus “podía corresponder a cualquiera de las muchas torres fortificadas que cubrían toda la zona dominada por Ibn Hafsūn y sus aliados”. Esta rectificación no impidió que siguiendo la primera hipótesis de Joaquín Vallvé, otros investigadores como María Jesús Vigueras y Federico Corriente lo situarían también en Alfaján, según se puede ver en la traducción a la obra Al-Muqtabas V de Ibn Hayyan.
Más recientemente, muchos autores han identificado al Castillo de Ṭurruš Jušayn como el Castillo de Cerro Torrón en Marbella, a unos 4 km de la actual población de Ojén. Esta creencia era alentada por la pervivencia del topónimo Torrón en un cerro entre los límites de Marbella y Ojén, con importantes restos de una fortaleza de cronología altomedieval, pero muy en especial porque las excavaciones llevadas a cabo en el Castillo de Ojén arrojaron una cronología del siglo XVI, sin encontrar vestigios de los primeros siglos de al-Andalus.
Hay que tener en cuenta también que el curso fluvial que pasa a sus pies era llamado entonces Río de Torrox (hoy Río Real), y que tiene surgencia y origen en la vertiente norte del Cerro Ojenete donde se asienta la fortaleza. En el topónimo Ṭurruš Jušayn, el primer elemento del compuesto deriva del latín tǔrris>torre, de amplia difusión en la toponimia del sur peninsular, cuyo contenido semántico encaja perfectamente con el recinto torreado descubierto en el Cerro Ojenete. El segundo elemento parece ser un nombre romano o prerromano, que fue posteriormente arabizado, como tantas veces ha ocurrido en la toponimia hispano-árabe”[3], que explicaría la evolución fonética de Ojén (<Jušayn). Por lo tanto parece lógico aventurar que el río mantuviera el mismo nombre aguas abajo, lo que ubicaría al Castillo de Ṭurruš Jušayn justo por encima de la actual población de Ojén, algo que atestigua el hallazgo de esta fortaleza sobre el Cerro Ojenete, donde además de las ruinas de una fortificación de carácter eminentemente militar, se han encontrado numerosos restos de cerámica de tradición tardoantigua y emiral, así como otros elementos que confirman la existencia del castillo en este lugar.
Bibliografía
- Francisco MARMOLEJO CANTOS, “Geografía castral andalusí según los deslindes del siglo XVI en la comarca malagueña de Sierra de las Nieves”, (en prensa), 2014.
- Francisco MARMOLEJO CANTOS, “El Castillo de Ṭurruš Jušayn (Ojén) en las fuentes árabes y su posible identificación", Mainake, ISSN 0212-079X, Nº 36, 2015, págs. 297-322.
- Alfonso SÁNCHEZ MAIRENA, “Aparato defensivo y repoblación del reino de Granada. El castillo de Ojén en el siglo XVI”, Castillos de España, nº 121-122, (2001), pp. 2-20.
- Alfonso SÁNCHEZ MAIRENA, “El Castillo de Ojén y la Repoblación de Marbella en el siglo XVI”, Cilniana nº 11 (1998), pp. 12-22.
- Alfonso SÁNCHEZ MAIRENA, “Socioeconomía de una población morisca. Ojén, finales del siglo XVI y principios del XVII”, En el umbral de la modernidad: el Mediterráneo europeo y las ciudades en el tránsito de los siglos XV-XVI, vol. 2, 1994, pp. 577-584.
- REQUENA, F. Castillos d Umar ibn Hafsum: línea marítima defensiva. Desconocida, pp. 25-27.
- Ildefonso NAVARRO LUENGO et al., “Aproximación a la dinámica poblacional del litoral occidental malagueño durante la Antiguedad: de Roma al Islam”, en Historia Antigua de Málaga y su Provincia.
- Francisco Javier SIMONET, Descripción del reino de Granada bajo la dominación de los Naseritas, sacada de los autores árabes, y seguida del texto inédito de Mohammed ibn Aljathíb, Madrid, Imprenta Nacional, 1860, 2ª ed. Granada, 1872.
- Serafín ESTÉBABEZ CALDERÓN, “Geografía arábigo-hispana. Epístola aljamiada”, Novelas, cuentos y artículos, Madrid, 1893, pp. 225-349.
- Joaquín VALLVÉ BERMEJO, “De nuevo sobre Bobastro”, Al-Andalus nº XXX (1965), pp. 139-174.
- Joaquín VALLVÉ BERMEJO, “La rendición de Bobastro”, Mainake 2-3 (1980-81), pp. 218-230, véase p. 223.
- Joaquín VALLVÉ BERMEJO, “Omar Ben Hafsún, rey de Marmuyas (Comares)”, Boletín de la Real Academia de la Historia, T. 201, cuaderno 2 (2004), p. 254.
- “‘Al-Muqtabis’ de Ibn Ḥayyān”, Cuadernos de Historia de España, vols. 27-28, (1958), p. 171.
- IBN ‘IḎHĀRĪ ALMARRĀKUŠĪ, al-bayān al-mugrib fī ajbār al-Andalus wa-l-Magrib, vol. II, ed. Colin y Lévi-Provençal, pp. 142-143.
- IBN ḤAYYĀN, Al-Muqtabas V, ed. P. CHALMETA, F. CORRIENTE y M. SUBH, Madrid, 1979, p. 154-155, trad. Mª J. VIGUERA y F. CORRIENTE, Crónica del califa ‘Abdarrahman III An-Nasir entre los años 912 y 942. Zaragoza, 1981, pp. trad. 124-125.
- Crónica Anónima de ‘Abd al-Raḥmān III al-Nāsir, ed. y trad. E. LÉVI-PROVENÇAL y E. GARCÍA GÓMEZ, Madrid-Granada, 1950, p. 62 y pp. trad. 132-133.
Notas
- La riqueza de los habitantes de Ojén en época bajomedieval está fuera de toda duda, lo que se refleja en las grandes casas que se reparten en los apeos del siglo XVI e incluso en documentación histórica relacionada con el corso berberisco: “E non habla en Fez ni en Tituan a otra cosa synon en la levada de Hoxen, que dizen alla que son todos honbres ricos”. No creemos que estas fortunas procedan de sus explotaciones agrarias, apenas sin excedentes, quizás tengan origen en familias acaudaladas procedentes de Marbella o tal vez se fundamenten en los recursos mineros; a este respecto en los apeos tan sólo se menciona una cueva de la mina.
- Conocemos de su existencia desde época bajomedieval, cuando el sultán Muḥammad V fue destronado tras el golpe de Estado de Ismā‘il II y tuvo que huir al exilio, recorriendo el camino de Coín a Marbella en 1359.
- En los apeos del siglo XVI se mencionan dos arroyos con surgencias al pie de la sierra del Puerto de Ojén y en la sierra del Juanal, ambos bordeaban los bancales de riego adyacentes a la población.
- Se habla de la fuente “que llaman Aila Lagana (o Lapana) questá hacia la parte de arriva del dicho lugar”. Otra fuente se situaba por encima del Castillo, de la cual se sacaban diversas acequias para regar bancales y tableros. AHPG, LP nº 6767, fol. 5 v.
- Varios castillos llamados simplemente Ṭurruš aparecen continuamente citados en las campañas omeyas del reinado del emir ‘Abd Allāh. Uno de ellos estaba situado cerca de las fuentes de Cesna, no lejos de Iznájar y Belda. Otro Ṭurruš, citado en la campaña del año 904, estaba situado entre Bobastro y Loja.
- Las fuentes históricas enmudecen el hecho de que Ṭurruš Jušayn cayera en poder de los omeyas en la aceifa de 907, aunque poco tiempo después consta que sigue en manos de los Banū Ḥafsūn.
- Todo apunta a que el Río Real fue conocido en época andalusí como río de Torrox, por tanto el topónimo en cuestión podría derivar tanto del castillo de cerro Torrón como del castillo del Cerro Ojenete, que es propiamente donde tiene su origen y surgencia.
Enlaces externos
- A vueltas con el castillo medieval de Ṭurruš jušayn. Nueva propuesta de localización en término de Ojén (Málaga) Francisco Marmolejo Cantos. Cuadernos Medievales.
Véase también
Referencias
- ↑ A vueltas con el castillo medieval de Ṭurruš jušayn. Nueva propuesta de localización en término de Ojén (Málaga) Francisco Marmolejo Cantos. Cuadernos Medievales.
- ↑ IBN ḤAYYĀN, Al-Muqtabas V, ed. P. CHALMETA, F. CORRIENTE y M. SUBH, Madrid, 1979, p. 154-155, trad. Mª J. VIGUERA y F. CORRIENTE, Crónica del califa ‘Abdarrahman III An-Nasir entre los años 912 y 942. Zaragoza, 1981, pp. trad. 124-125. La noticia es recogida también por IBN ‘IḎHĀRĪ AL-MARRĀKUŠĪ, albayān al-mugrib fī ajbār al-Andalus wa-l-Magrib, vol. II, ed. Colin y Lévi-Provençal, pp. 174-175
- ↑ 3 Joaquín VALLVÉ BERMEJO, “La rendición de Bobastro”, Mainake 2-3 (1980-81), p. 222.