Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma

De Hispanopedia
Dalmau de Queralt
Archivo:Juan serra-conde de santa coloma.jpg
Conde Santa Coloma, litografía de Juan Serra para la Historia de España ilustrada, desde su fundación hasta nuestros días de Rafael del Castillo, Barcelona, Heredero de Pablo Riera, 1875. Biblioteca Nacional de España.

Archivo:Coat of Arms of Catalonia.svg
Virrey de Cataluña
1638-1640
Predecesor Enrique de Aragón Folc de Cardona y Córdoba
Sucesor Enrique de Aragón Folc de Cardona y Córdoba

Título II Conde de Santa Coloma
Barón de Ponts
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Dalmau de Queralt y Codina, conde de Santa Coloma de Queralt (?, c. 1593-Barcelona, 7 de junio de 1640) fue un noble español, virrey de Cataluña entre 1638 y 1640, que resultó asesinado por rebeldes catalanes al inicio de la sublevación catalana de 1640.[1]

Biografía

Hijo de Pere de Queralt e Icart Cardona i Luyando, primer conde de Santa Coloma, y de su esposa María Codina Cardona, Dalmau fue nombrado virrey en 1638 por el rey Felipe IV tras la renuncia de Enrique de Aragón Folc de Cardona y Córdoba.

En 1639 y 1640 participó en las Campañas de Rosellón contra los franceses, durante la que los españoles recuperaron Salces, como adjunto del general Espínola, generalísimo de los ejércitos de la monarquía hispánica en la frontera con Francia, en el marco de la Guerra de los Treinta Años.

La Guerra contra Francia, que había comenzado en 1635, ocasionó fuertes tensiones entre la monarquía española y Cataluña: los franceses habían amenazado repetidamente la fortaleza de Salces, y el Conde-Duque de Olivares creía que los catalanes ponían poco empeño en la defensa de su propio territorio al no aportar los recursos necesarios, una opinión no compartida por los dirigentes catalanes, que pensaban que su colaboración no era apreciada en su justo término.

Por otra parte, la presencia de los tercios en Cataluña había supuesto incidentes entre los pueblos que debían alojarlos, en muchas ocasiones contra su voluntad. Cuando en julio de 1638, tras el sorteo para la renovación de la Generalidad de Cataluña, el eclesiástico Pau Claris fue nombrado presidente y Francesc de Tamarit, delegado del Brazo militar catalán, todo cambió radicalmente. Ambos eran hostiles a la monarquía española e inmediatamente la Generalidad elevó una queja por haberse prohibido el comercio con Francia a causa de la guerra, lo que perjudicaba a los intereses catalanes.

Por su parte, Dalmau de Queralt viajó a Madrid para solicitar al rey que los tercios salieran del Rosellón y la Cerdaña, puesto que el pueblo estaba en estado próximo a la sublevación. Intentó así mediar entre el rey y la Generalidad de Cataluña y el Consejo de Ciento, sin demasiado éxito. El monarca quería que el Principado se incorporase a la Unión de Armas y contribuyesen a la defensa de Cataluña frente a Francia, pero los catalanes pedían mantener su estatus.

Entre septiembre y enero de 1640, Dalmau de Queralt dirigió el asedio al Castillo de Salses, que había sido tomado por los franceses en junio de ese año, consiguiendo su recuperación. Tras la conquista de la fortaleza, el Virrey hizo retirar las tropas estacionadas al norte de Cataluña hacia la costa, para pasar el invierno, entre Palamós y Barcelona, pero a cambio se creaba un impuesto fijo para el sostenimiento de las tropas.

Al mismo tiempo, para dar un escarmiento, y por orden del Conde-Duque de Olivares, el Virrey ordenaba en marzo detener a los diputados más beligerantes en contra de la presencia de las tropas, entre ellos Francesc de Tamarit, y el propio presidente de la Generalidad, Pau Claris (que logró huir), y se ordena confiscar los bienes de la Generalidad.

Poco después llegan noticias de un incidente en Santa Coloma de Farnés (30 de abril de 1640), en el que se había quemado vivo a un alguacil que había llegado al pueblo para gestionar el alojamiento de un destacamento de soldados napolitanos. El Virrey ordenó quemar completamente la villa para intentar mantener su autoridad. La revuelta popular, sin embargo, se desperdigaba por el Principado. El 22 de mayo, los rebeldes entraron en Barcelona, consiguiendo liberar al diputado Tamarit, y retirándose poco después.

El día 7 de junio, día de Corpus Christi, una gran cantidad de segadores, trabajadores temporeros, acude a Barcelona para participar en la tradicional procesión organizada con motivo de la cosecha, y organizan una revuelta. Los segadores no solo enarbolaron sentimientos contra el régimen señorial, sino contra el asentamiento de tropas y en contra del incremento los impuestos por el conde de Santa Coloma.

Los sublevados acudieron a casa del Virrey gritando Viva el rey y muera el mal gobierno[2] , (arenga que posteriormente se usaría contra los franceses en la Guerra de los Segadores.[3].), procediendo a saquear incontroladamente las casas de diferentes figuras de la nobleza y la administración catalana, causando la muerte de unas veinte personas.

Cuando los disturbios pasaron hacia la zona de las Ramblas, el Virrey escapó de su casa hacia las Atarazanas, para intentar escapar de la ciudad. Los sublevados se enteraron y empieza una caza del hombre. El Virrey consigue llegar a la playa, pero allí, herido y extenuado, es apuñalado.

Sin embargo, según el Dietari de la Generalitat, tras las sucesos, el presidente Pau Claris ordenó una investigación, en la que declararon los Consellers que habían ayudado al Virrey a escapar. Según aquella declaración, los Consellers lo condujeron desde el Palacio del Virrey hasta Drassanes, y desde allí, a través de los tejados, saltaron la muralla de Santa Madrona hasta la playa de Montjuïc, donde lo tenía que recoger una barquita de la Galera Real para evacuarlo. Los Consellers declararon que lo custodiaron hasta que la Galera Real, anclada delante de la playa, botó la barquita. Según esa misma declaración, le ofrecieron protegerlo hasta que la barquita llegara a la playa, pero el Virrey lo desestimó, conminándolos a retornar a la ciudad y tratar de apaciguar la revuelta. Los Consellers declararon también que acto seguido retornaron a la ciudad y el Virrey quedó solo en la playa mientras se acercaba la barquita de la Galera Real.[4]

Esto contrasta vivamente con la declaración de dos criados del Conde, Esteve y Domínguez, que estuvieron presentes durante el asesinato, y declararon que no pudieron embarcar en una galera genovesa anclada allí y tuvieron que esconderse en unos peñascos, donde les alcanzó la turba, relatando que:

“se llegó uno de la tierra […], hombre sin pelo de barba, edad cosa de veinte años, traje de marinero, muy cerca del conde, y dijo ‘cap de Déu, aso es el virrey [mil demonios, este es el virrey]’, y sacando una daga cosa de palmo y medio de largo, le dio al dicho conde una puñalada por la boca del estómago, que la clavó toda, y luego se llegó otro hombre que era segador y era tuerto, con la cara de señales de viruela, de estatura alta, y le dio tres o cuatro otras puñaladas al conde por la barriga”.

Al día siguiente Dalmau de Queralt fue enterrado en el Templo de la Merced de Barcelona. Su asesinato marcó un punto de inflexión en la ruptura entre Cataluña y la Monarquía Hispánica, que acabaría iniciando acciones armadas, justificando en la quinta causa de un decálogo llamado Las cargas que su magestad (Felipe IV) haze en Cataluña el haber dado muerte al Virrey.

El asesinato del Virrey dio lugar a "Els Segadors", el actual himno oficial de Cataluña, que está basado en un romance popular del siglo XVII. La letra fue modificada para incluir referencias que enaltecen los asesinatos de Dalmau de Queralt y otros funcionarios durante la revuelta.[5]

Referencias

  1. García Cárcel, Ricardo. «Dalmau de Queralt y Codina». Real Academia de la Historia. Madrid. Consultado el 31 de marzo de 2019. 
  2. Minguez Cornelles, Víctor (2004). «Rey patria en el mundo hispánico». El Imperio sublevado. Monarquia y naciones en Espana e Hispanoamerica (Spanish Edition). Consejo Superior de Investigaciones Cientificas. p. 22.
  3. López, Victoriano Roncero (31 de enero de 2018). «Conxita Domènech, «La "Guerra dels Segadors" en comedias y panfletos ibéricos. Una historia contada a dos voces (1640-1652)»». Anuario Lope de Vega. Texto, literatura, cultura 24: 506-512. ISSN 2014-8860. Consultado el 3 de enero de 2024. 
  4. El virrey hispánico es asesinado en extrañas circunstancias ElNacional.cat
  5. Presidència de la Generalitat, «Llei 1/1993, de 25 de febrer, de l'himmne nacional de Catalunya», DOGT1715, 3-3-1993.

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