Doce uvas

De Hispanopedia
El Reloj de Gobernación en la Puerta del Sol, Madrid.

Las doce uvas o uvas de la suerte es la tradición consistente en comerse doce uvas, una por cada campanada, a las 12 de la noche del 31 de diciembre (Nochevieja) al 1 de enero, debido a que supuestamente trae buena suerte para el nuevo año.

Es una tradición de origen español, extendida a otros países hispanoamericanos como México, Venezuela, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Perú, Colombia, Puerto Rico, Nicaragua y Costa Rica. El lugar más destacado donde se toman las doce uvas en España es la Puerta del Sol de Madrid, donde se encuentra el conocido reloj de la Casa de Correos y desde donde habitualmente emiten casi todas las televisiones españolas la retransmisión de las campanadas del cambio de año.

Historia

Caricatura del 1 de enero de 1911 con varios políticos comiendo las uvas en la Puerta del Sol

El 2 de enero de 1894, El Siglo Futuro incluye un artículo del día anterior de El Imparcial titulado "Las uvas bienhechoras", en el que se habla de la costumbre "importada de Francia, pero ha adquirido entre nosotros carta de naturaleza":

Hasta hace pocos años eran muy contadas las personas que comían uvas el 31 de Diciembre al sonar la primera campanada de las doce de la noche. Hoy se ha generalizado esta práctica salvadora, y en cuanto las manecillas del reló señalan las doce, comienza el consumo de uvas más ó menos lozanas.

Es cosa indiscutible, según algunos autores. Las uvas, comidas con fe la última noche del año viejo, proporcionan la felicidad durante el año nuevo. «Cómelas la casada para ver si consigue modificar el carácter del esposo irascible; la soltera para inflamar el corazón del galán indiferente y desdeñoso; la viuda para llegar á las segundas nupcias, y la fea, en cualquier estado, para conseguir el mejoramiento de las facciones que le ha legado naturaleza. Hay enfermo que confía más en las uvas que en todos los específicos del mundo.» Y es más que probable, casi seguro, que esas gentes que á tales prácticas se entregan, califiquen de fanáticas y supersticiosas á las personas cristianas que hayan empleado la última media hora del año saliente y la primera del año entrante en actos de contrición por sus pasadas culpas y en formar propósitos de enmienda para lo venidero.

Pero asi es la humanidad. Siempre necesita creer en algo. Lo que hay es que, cuando no cree en Dios, cree en el diablo. Y en las supersticiones que el diablo inspira. Aunque las gentes que á tales supersticiones se entregan no se den cuenta de ello.[1]

El mismo día, en El Correo Militar se podía leer: "La imperecedera costumbre de comer las uvas al oír sonar la primera campanada de las doce, tenía reunidas en fraternal coloquio á infinidad de familias, y todos á coro gritaron: ¡Un año más!".[2]

En la Nochevieja de 1895 aparece una referencia escrita sobre las doce uvas, que simbolizaban los 12 meses del año, en esta fecha fue el Presidente del Consejo de Ministros quien despidió el año 1895 con uvas y champán.[3]

La tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos. Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal privó a los madrileños de la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre.[4]

La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897.[5]

Doce uvas en una bandeja pequeña

La tradición marca tomar las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol, pero esta tradición provocó tanto interés que ya en 1903 las uvas también se comían en Tenerife[6] y poco a poco se fue ampliando al resto de España. La prensa de 1907[7] se queja de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania,[8] se haya arraigado tanto en la sociedad y la clase más baja la haya adoptado cuando en sus primeros años se burlaba de esto.[9] Esta tradición ya se conoce en toda España en 1903,[10] aunque no será hasta años después que se extienda a todo el territorio nacional.[11] La tradición, aunque documentada desde diciembre de 1897, algunos la retraen a 1880,[12] pero sentando en diciembre de 1896.

También se ha difundido la teoría de que en 1909, agricultores de Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.

Uvas

Típicas uvas de fin de año.

En España se utilizan uvas frescas. En otros países, como Portugal o en algunos de Latinoamérica, se comen doce uvas pasas.[13] Aunque el porqué de ser doce no se tiene claro si es por los «doce meses», una uva por cada mes, o si es por las "doce campanadas", una uva por cada toque de campana. Realmente, se podrían compaginar las dos motivaciones.

Según la tradición, se cree que el que se coma las doce uvas al compás de las campanadas tendrá un año próspero. Ciertas casas comerciales vieron en esta tradición una buena oportunidad de negocio y, a principios de los años 2000, comenzaron a comercializar botes individuales con doce uvas, peladas y sin pepitas.

Las campanadas en televisión

La retransmisión de las doce campanadas comenzó en Televisión Española en el año 1962, anteriormente se seguía únicamente por radio.[14] Durante muchos años, sobre todo cuando sólo existían las dos cadenas de televisión pública, se televisaban desde la Puerta del Sol de Madrid, salvo las de 1973, retransmitidas desde Barcelona.[15]

Véase también

Referencias

  1. {{cita publicación| autor=Cronista| fecha= 2 de enero de 1894| título=LAS UVAS BIENHECHORAS| publicación=El Siglo Futuro| volumen=| número=5.663| ubicación= Madrid| página=2| issn=1130-8494 | oclc=436573065| doi=| url=http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0000175619%7C formato=pdf| fechaacceso=6 de enero de 2013
  2. F. H. S. (2 de enero de 1894). «1894» (pdf). El Correo Militar (Madrid) (5.450): 2. ISSN 2171-701X. OCLC 733194082. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  3. Desconocido (1 de enero de 1896). «Título desconocido». La Correspondencia de España (13.844): 3. ISSN 1137-1188. OCLC 807389527. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  4. MEDINA VÍLCHEZ, Gavriel "Origen de tomar doce uvas en España" Archivado el 9 de noviembre de 2013 en Wayback Machine. en República de Motril No.20, 27 diciembre 2009,pp.1,2
  5. Taboada, Luis (31 de diciembre de 1897). «LAS UVAS MILAGROSAS» (pdf). El Imparcial (Madrid) (62): 3. ISSN 1889-8734. OCLC 796351093. Consultado el 1 de enero de 2013.  |autor= y |apellidos= redundantes (ayuda)
  6. La Opinión de Tenerife, 9 de enero de 1903, pp.1
  7. La ilustración Española y Americana, 8 de enero de 1907, pp.6
  8. El Pueblo Astur, Gijón, 1 de enero de 1914, pp.2
  9. Nuevo Mundo, 2 de enero de 1908, pp.21
  10. La Dinastía, (Barcelona). 11/01/1903, página 1
  11. El Noroeste, Gijón. 31 de diciembre de 1916, pp.4
  12. Los Sitios, 2 de enero de 1945, pp.2.
  13. https://www.sabado.pt/vida/detalhe/por-que-razao-se-comem-passas-na-passagem-de-ano
  14. Repaso de la historia de las campanadas - RTVE.es
  15. Campanadas-1973 Desde Barcelona - RTVE.es

Enlaces externos