Dramaturgia

De Hispanopedia

Dramaturgia (del griego δραματουργία) es la acción y efecto de crear, componer, escenificar y representar un drama, convirtiéndolo en espectáculo teatral.[1] El término se aplica no solo al teatro sino a otros espectáculos de las artes escénicas, como la danza, la ópera o el circo.

La dramaturgia también hace referencia a la actividad creadora del dramaturgo y al conjunto de su producción literaria.[nota 1]

Tipos de dramaturgia

Los tipos de dramaturgia se dividen principalmente según su origen y proceso de creación en la práctica teatral contemporánea, así como por los géneros literarios clásicos en los que se inscriben. Esa distinción conceptual (separar la autoría del texto de la dirección de escena) se consolidó a finales del siglo XIX y principios del XX con la aparición del director de escena moderno. Antes de esa época, ambos procesos solían estar unificados. Así, el autor dirigía a los actores, o el texto era simplemente la guía absoluta de la representación. La división actual es el resultado de la evolución histórica del teatro occidental.

Formas y procesos de la dramaturgia

La teoría teatral moderna distingue diferentes vertientes de la dramaturgia según el papel que cumple el texto y su ejecución en el espacio:[2]

  • Dramaturgia de creación (o de autor): El diseño literario original de la historia, personajes y conflictos concebido de forma previa por el dramaturgo.
  • Dramaturgia de dirección (o escénica): La labor de traducción que realiza el director y su equipo para transformar el texto escrito en un lenguaje visual, sonoro y corporal sobre el escenario.[3]
  • Dramaturgia textual o dramática: Enfocada en una estructura narrativa clásica basada en la causa y el efecto con diálogos y acotaciones estrictamente marcadas.
  • Dramaturgia performática o contemporánea: Aquella que se fundamenta en acciones simultáneas, fragmentadas o en la creación colectiva, prescindiendo muchas veces de un texto literario previo tradicional.

Géneros principales (Tipología dramática)

Desde la perspectiva de los géneros teatrales tradicionales, la dramaturgia se ha clasificado históricamente de la siguiente manera:[4]

  • Tragedia: Obras de carácter fatal con personajes nobles enfrentados a un destino inexorable, cuyo fin es provocar la catarsis en el espectador.
  • Comedia: Obras de tono ligero, satírico o humorístico cuyo objetivo principal es divertir al público mediante un desenlace feliz.
  • Drama (o pieza): Reflejo realista de la vida cotidiana con conflictos humanos complejos que pueden derivar en finales abiertos, tristes o esperanzadores.
  • Tragicomedia: Fusión orgánica de elementos trágicos y cómicos en un mismo espacio argumental.

Historia de la dramaturgia

La historia de la dramaturgia es la evolución de las formas de concebir, estructurar y representar el drama desde la Antigüedad hasta la actualidad. Abarca tanto la teoría como la práctica de la composición teatral, y refleja los cambios culturales, religiosos, sociales y estéticos de cada época.

Dramaturgia en la Antigüedad

Los primeros sistemas dramaturgicos conocidos se desarrollaron en la Grecia antigua. La tragedia y la comedia áticas, vinculadas a los rituales dionisíacos, establecieron principios que marcaron la tradición occidental: la unidad temática, la función del coro y la estructura tripartita del drama.[5]

Autores como Esquilo, Sófocles y Eurípides consolidaron modelos de construcción dramática basados en el conflicto moral y el destino, mientras que Aristófanes desarrolló la comedia política y satírica. La Poética de Aristóteles (siglo IV a. C.) se convirtió en el primer tratado sistemático de dramaturgia, influyendo durante siglos en la teoría teatral.[6]

En Roma, dramaturgos como Plauto y Terencio adaptaron modelos griegos, introduciendo elementos de humor cotidiano y una mayor atención a la estructura del enredo.[7]

Dramaturgia medieval

Durante la Edad Media, la dramaturgia se vinculó principalmente a la liturgia cristiana. Los dramas litúrgicos, como el Quem quaeritis, evolucionaron hacia representaciones más complejas: misterios, milagros y autos. La dramaturgia medieval se caracterizó por su función didáctica y moralizante, así como por la incorporación de elementos populares y festivos.[8]

Dramaturgia renacentista y barroca

El Renacimiento recuperó los modelos clásicos y desarrolló nuevas formas dramáticas. En Italia surgió la commedia dell’arte, basada en la improvisación y en personajes-tipo, que influyó en toda Europa.[9]

En España, el Siglo de Oro produjo una dramaturgia excepcional, encabezada por Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca, quienes rompieron con las reglas aristotélicas y crearon la comedia nueva, caracterizada por la mezcla de géneros, la polimetría y la estructura en tres jornadas.[10]

En Inglaterra, William Shakespeare y Christopher Marlowe desarrollaron una dramaturgia basada en la complejidad psicológica y la libertad formal.[11]

Dramaturgia del Siglo de Oro español

La dramaturgia del Siglo de Oro español (aprox. 1580–1680) constituye uno de los momentos culminantes de la historia teatral europea. Durante este periodo se consolidó un modelo dramático propio, caracterizado por la mezcla de lo trágico y lo cómico, la libertad estructural frente a las reglas clásicas y la creación de un repertorio que abarca comedias, autos sacramentales, tragedias, dramas históricos y obras palaciegas.[12]

La producción dramatúrgica del periodo fue extraordinariamente amplia. Entre los autores más influyentes destacan:

  • Lope de Vega — Considerado el “Fénix de los ingenios”, autor de más de mil comedias. Su dramaturgia abarca comedia urbana, pastoril, histórica y religiosa. Obras como Fuenteovejuna o El perro del hortelano son pilares del teatro universal.[13]
  • Tirso de Molina — Dramaturgo mercedario, creador del mito de Don Juan en El burlador de Sevilla. Su dramaturgia destaca por la complejidad psicológica y el tratamiento moral de los personajes femeninos.[14]
  • Pedro Calderón de la Barca — Figura central del barroco tardío. Su dramaturgia filosófica y simbólica se expresa en obras como La vida es sueño, El alcalde de Zalamea y sus autos sacramentales.[15]
  • Miguel de Cervantes — Aunque más conocido por su narrativa, su dramaturgia renovadora se aprecia en El cerco de Numancia y sus Ocho comedias y ocho entremeses nuevos.[16]
  • Juan Ruiz de Alarcón — Dramaturgo novohispano, autor de La verdad sospechosa, obra clave en la comedia de carácter.[17]
  • Agustín Moreto — Especialista en comedia palaciega y de capa y espada; autor de El desdén con el desdén.[18]
  • Francisco de Rojas Zorrilla — Dramaturgo barroco tardío, conocido por Del rey abajo, ninguno.[19]

La dramaturgia del Siglo de Oro español influyó notablemente en el teatro europeo (Corneille, Molière, Goethe) y en la teoría teatral contemporánea.

En el siglo XX, autores como Federico García Lorca y Alejandro Casona retomaron elementos de la comedia nueva y del drama calderoniano.[20]

Dramaturgia neoclásica

El siglo XVII y XVIII consolidaron la dramaturgia neoclásica, especialmente en Francia con Corneille, Racine y Molière. Se reforzó la regla de las tres unidades (acción, tiempo y lugar) y la separación estricta entre tragedia y comedia.[21]

Dramaturgia moderna

El siglo XIX introdujo nuevas corrientes dramatúrgicas, como el romanticismo, que significó una ruptura con el neoclasicismo, y una exaltación del individuo, el realismo y el naturalismo, con una dramaturgia basada en conflictos sociales y psicológicos, o el simbolismo y la exploración de atmósferas y significados ocultos.

En el siglo XX, la dramaturgia se diversificó profundamente, con un distanciamiento crítico y función política, como el Teatro épico de Bertolt Brecht,[22] el Teatro del absurdo (Beckett, Ionesco), la dramaturgia del actor y teatro físico (Grotowski, Barba), o la dramaturgia posdramática, concepto desarrollado por Hans-Thies Lehmann, que cuestiona la centralidad del texto y prioriza la experiencia escénica.[23]

En la actualidad, la dramaturgia integra múltiples lenguajes: multimedia, performance, teatro documental, autoficción y prácticas colaborativas. El dramaturgista adquiere un papel central en la articulación conceptual de los espectáculos, especialmente en teatros públicos europeos.[24]

Véase también

Notas

  1. Ejemplos de uso: "...la extensa dramaturgia de Lope..." (refiriéndose a su prolífica producción); "...fue premiado por el conjunto de su drama de mujer..." (referido a la actividad global del dramaturgo premiado); "...la excelente dramaturgia de Enrique Buenaventura..." (hablando de la calidad de la obra de Buenaventura).

Referencias

  1. Gómez García, Manuel (1997). Diccionario del teatro. Madrid, Ediciones Akal. p. 266. ISBN 978-84-460-0827-9. 
  2. De Toro, F. (1995). Semiótica del teatro: Del texto a la puesta en escena. Editorial Galerna.
  3. Pavis, P. (2016). Diccionario del teatro. Ediciones Paidós.
  4. Aristóteles. Poética. Edición crítica sobre los géneros teatrales tradicionales.
  5. Lesky, Albin (1976). Historia de la literatura griega. Gredos. pp. 245-260. 
  6. Aristóteles (1995). Poética. Gredos. ISBN 9788424915560 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  7. Segal, Erich (1987). Roman Comedy. Oxford University Press. 
  8. Bevington, David (1975). Medieval Drama. Houghton Mifflin. 
  9. Rudlin, John (1994). Commedia dell'Arte: An Actor's Handbook. Routledge. 
  10. Rennert, Hugo A. (1909). The Spanish Stage in the Time of Lope de Vega. Harvard University Press. 
  11. Greenblatt, Stephen (2004). Will in the World. W.W. Norton. 
  12. Rennert, Hugo A. (1909). The Spanish Stage in the Time of Lope de Vega. Harvard University Press. 
  13. Riquer, Martín de (1967). Historia de la literatura española. Gredos. 
  14. Arellano, Ignacio (1995). Tirso de Molina y la comedia de enredo. Iberoamericana. 
  15. Riley, E.C. (1990). Introducción a Calderón. Cátedra. 
  16. Canavaggio, Jean (1977). Cervantes dramaturgo. Castalia. 
  17. Ward, A.M. (1981). Juan Ruiz de Alarcón. Twayne. 
  18. Arellano, Ignacio (2001). Moreto y la comedia palaciega. Iberoamericana. 
  19. García Lorenzo, Luciano (1978). Rojas Zorrilla. Castalia. 
  20. García Montero, Luis (2004). Lorca y el teatro clásico. Alianza. 
  21. Bray, René (1927). La formation de la doctrine classique. Armand Colin. 
  22. Brecht, Bertolt (2001). Escritos sobre teatro. Alianza. 
  23. Lehmann, Hans-Thies (2013). Teatro posdramático. Universidad de Murcia. 
  24. John von Düffel. «¿Qué hace exactamente un dramaturgista?». Goethe Institut. Consultado el 19 de noviembre de 2015. 

Enlaces externos