Editorial Zig-Zag

De Hispanopedia
Editorial Zig-Zag
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Estado Activa, como parte del Grupo Educaria
Fundación 1905
Fundador Agustín Edwards Mac-Clure y Gustavo Helfmann
País ChileBandera de Chile Chile
Localización
Los Conquistadores 1700, piso 10, Providencia, Santiago
Género Literatura, textos escolares, libros educativos
Sitio web

Zig-Zag es una editorial chilena fundada en el año 1905. A lo largo de su historia, se ha consolidado como una de las casas editoras más importantes de Chile y de todo el ámbito hispanohablante, especialmente en el campo de la literatura infantil y juvenil, así como en la producción de textos escolares y materiales educativos.[1]

Su nombre proviene de la célebre revista homónima, Zig-Zag, que fue su primer gran producto y que dio origen a todo el emporio editorial. Con más de un siglo de existencia, la editorial ha atravesado diversas etapas, desde su época dorada como empresa privada hasta su intervención estatal durante la Unidad Popular y su posterior recuperación y reinvención en el marco del Grupo Educaria en el siglo XXI.

Historia

Fundación y primeros años (1905-1920)

La Editorial Zig-Zag fue fundada en 1905 por dos importantes figuras del periodismo y la industria gráfica chilena: Agustín Edwards Mac-Clure, propietario del diario El Mercurio y uno de los empresarios más influyentes del país, y Gustavo Helfmann, fundador de la revista Sucesos y dueño de la imprenta Universo.[1] La sociedad inicial combinaba el capital y las conexiones de Edwards con la experiencia técnica y editorial de Helfmann.

El nombre de la editorial fue tomado de la revista ilustrada Zig-Zag, cuyo primer número apareció el 2 de febrero de 1905. Esta revista, de periodicidad semanal, se convirtió rápidamente en un éxito de ventas y en un referente del periodismo gráfico en Chile y América Latina, gracias a sus abundantes fotografías, sus reportajes de actualidad y su cuidada impresión. El éxito de la revista permitió a la empresa diversificarse hacia otros productos editoriales.

La época dorada (1920-1971)

Durante las décadas centrales del siglo XX, Zig-Zag experimentó un crecimiento extraordinario y se convirtió en un verdadero imperio editorial. Además de la revista homónima, la empresa lanzó una impresionante variedad de publicaciones periódicas que marcaron hitos en la cultura popular chilena. Entre las más destacadas se encuentran:

  • El Peneca (1908-1960): Semanario ilustrado para niños, considerado el primer cómic chileno y una de las publicaciones infantiles más longevas y queridas del país. Formó la imaginación de varias generaciones de lectores.
  • Los Sports (1923-1931): Revista deportiva pionera en Chile, que cubría fútbol, boxeo, atletismo y otros deportes en auge.
  • Okey (1949-1965): Revista de historietas que publicaba tanto material nacional como traducciones de tiras cómicas estadounidenses y europeas.

En el ámbito del libro, Zig-Zag se consolidó como la principal editorial de literatura chilena y extranjera en el país. Su catálogo incluyó a los más grandes escritores nacionales, entre ellos:

La colección de novelas y cuentos de Zig-Zag, con sus características cubiertas de colores vivos y su formato accesible, llevó la literatura a todos los rincones de Chile y a otros países de habla hispana. Fue también la editorial que popularizó en Chile las traducciones de clásicos universales y de bestsellers internacionales.

Uno de los hitos más importantes en la historia de la editorial fue la publicación del Silabario Hispanoamericano de Adrián Dufflocq Galdames. La Editorial fue la encargada de editar y distribuir este silabario desde su primera edición en 1945. La colaboración entre el pedagogo chileno y la casa editorial fue decisiva para el éxito masivo de la obra.

Zig-Zag apostó por el Silabario en un momento en que la tasa de analfabetismo en Chile era cercana al 30 % y se necesitaban métodos eficaces y económicos de alfabetización. La editorial lo promocionó activamente en Chile y en el extranjero, logrando que fuera aprobado por el Ministerio de Educación chileno (1964) y por el Gobierno de España (1948). Gracias al poder de distribución de Zig-Zag, el silabario llegó a todos los rincones de Hispanoamérica, convirtiéndose en uno de los textos educativos más vendidos y reeditados de la historia.[1]

Intervención estatal (1971-1982)

En marzo de 1971, durante el gobierno del presidente Salvador Allende (1970-1973), el Estado chileno, en el marco de una política de «democratización de la cultura» y «acceso popular al libro», adquirió la Editorial Zig-Zag. La empresa fue transformada en la Editora Nacional Quimantú (nombre que proviene del mapudungun y significa «luz de conocimiento»).[2]

Durante el breve periodo de Quimantú (1971-1973), la editorial lanzó colecciones de bolsillo de bajo costo (como «Quimantú para todos» y «Minilibros»), con tiradas masivas que llegaron a vender millones de ejemplares. Sin embargo, la gestión estatal estuvo marcada por la politización de los contenidos y por tensiones internas entre los trabajadores y la dirección.

Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, la dictadura de Augusto Pinochet intervino la editorial. Al año siguiente, Quimantú fue traspasada a la estatal Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), que la renombró como Editora Nacional Gabriela Mistral (EDIGAB). Esta nueva etapa (1974-1982) estuvo marcada por la depuración ideológica de los contenidos, la censura y una gestión errática que finalmente llevó a la quiebra. En 1982, la empresa cerró sus puertas y sus maquinarias fueron vendidas a precio de remate.[2]

Grupo Educaria (desde 1982)

En noviembre de 1973, apenas dos meses después del golpe, un grupo de antiguos directivos de Zig-Zag, con el apoyo de las nuevas autoridades militares, relanzó la editorial bajo el nombre original y con una orientación prioritaria hacia la publicación de textos educativos.[1] Este nuevo Zig-Zag renació de sus cenizas, pero con un perfil mucho más comercial y orientado al mercado escolar, que entonces experimentaba una rápida expansión debido a las reformas educativas de la dictadura.

En el siglo XXI, la editorial ha pasado a formar parte del Grupo Educaria (antes conocido como Grupo Zig-Zag), un holding empresarial dedicado a la educación. Desde esta nueva estructura, Zig-Zag se ha consolidado como una de las principales editoras de textos escolares de Chile, trabajando en colaboración con el Ministerio de Educación y con los colegios privados y subvencionados.

Actualmente, además de publicar literatura de ficción (especialmente infantil y juvenil), Zig-Zag se dedica intensamente a la edición de:

  • Textos escolares para todos los niveles de educación general básica y media.
  • Libros complementarios de apoyo escolar y docente.
  • Libros de referencia y divulgación.

La editorial también es la representante y distribuidora en Chile de más de cincuenta editoriales extranjeras de diversos países (españolas, estadounidenses, mexicanas, argentinas, etc.).[3]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Memoria Chilena. «Editorial Zig-Zag (1905-2005)». Memoria Chilena. Consultado el 7 de agosto de 2011. 
  2. 2,0 2,1 Mardones Leiva, Marjorie (2015). «Las manchas de la memoria: Editorial Quimantú y Editorial Gabriela Mistral». Faro (21). Valparaíso: Universidad de Playa Ancha. Consultado el 2 de enero de 2018. 
  3. «Editoriales distribuidas». Zig-Zag. Archivado desde el original el 3 de abril de 2018. Consultado el 3 de abril de 2018. 

Enlaces externos