Fortaleza de San Juan Bautista

De Hispanopedia
Fortaleza de San Juan Bautista
 Patrimonio de la Humanidad (parte de «Centro de Angra do Heroísmo en las Azores», n.º ref. 206) (1983)
Mapa de localización

La Fortaleza de São João Baptista, también conocida como Castelo de São João Baptista, Castelo de São Filipe, Fortaleza de São Filipe o simplemente Fortaleza do Monte Brasil, se localiza en la ciudad y municipio de Angra do Heroísmo, en Isla Terceira, en Azores.

Se sitúa sobre el istmo de la península de Monte Brasil, en el lado occidental de la Bahía de Angra y oriental de la del Fanal, integrando un complejo defensivo cuya construcción dio comienzo durante la Dinastía Filipina (1580-1640).

Constituye la fortificación más importante del archipiélago, uno de los vértices del triángulo defensivo que protegía las flotas que traían la plata americana y los productos de la India y de Brasil. Los otros vértices eran los complejos fortificados de La Habana, en Cuba y de Cartagena de Indias en Colombia.

Hoy en día es, junto a la de Aguanda en Goa (India), una de las mayores fortalezas que se conservan. En nuestros días se ha convertido en el cuartel del Regimento de Guarnição nº 1 (RG1) - Regimento de Angra do Heroísmo.

Historia

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Fortaleza de São João Baptista: murallas filipinas cerrando el istmo.

Antecedentes

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Fortaleza de São João Batista: "Bocas de lobo" ante las murallas.

Ya a mediados del siglo XVII, el ingeniero Bartolomeu Ferraz había comenzado a estudiar medidas para la defensa de las azores frente a los asaltos de piratas y corsarios. En su informe para la Corona Portuguesa, este profesional informaba de que las islas de São Miguel, Terceira, Isla de São Jorge!Sao Jorge, Fayal y Pico se hallaban en situación de vulnerabilidad frente a los ataques de los corsarios ingleses, franceses y holandeses y que era preciso mejorar la seguridad de la zona. Durante los reinados de Juan III y Don Sebastián se rediseñó el sistema defensivo con la colaboración del arquitecto militar Tommaso Benedetto. Este, comprendiendo que la amenaza debía venir forzosamente por mar, concentró la defensa en los puertos y ensenadas, protegidos por las poblaciones locales y sus ayuntamientos.

La Dinastía filipina

La Fortaleza de Monte Brasil fue erigida durante el dominio de la Dinastía Filipina, tras la conquista de Terceira, que enfrentó a una escuadra española de 25 naves, al mando de don Álvaro de Bazán, y otra escuadra francesa de 64, al mando del almirante Felipe de Pedro Strozzi, y que terminó con una aplastante, y decisiva, victoria para los españoles. Esta gran victoria naval allanó el camino para el desembarco definitivo y la conquista española de las Azores al año siguiente, en 1583.

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Fortaleza de São João Baptista: vista de la Bahía de Angra.

Como consecuencia directa de asegurar esta estratégica posición en el Atlántico, Felipe II ordenó erigir la fortaleza. Sus funciones eran múltiples. Por un lado, la protección del puerto de Angra y de las flotas coloniales que recalaban en el contra los asaltos de la piratería berberisca y de los corsarios protestantes, ya que era en Azores donde se unían todos los tornaviajes para cumplir juntos el último tramo hasta la península ibérica; y por otro, concentrar las tropas españolas empleadas en la defensa de la isla.

Las obras para su construcción dieron comienzo en 1593, fecha en que se puso la primera piedra en el baluarte de Santa Catarina, con la asistencia de António de la Puebla, gobernador del presidio y del Obispo de Angra, D. Manuel Gouveia, según proyecto de los ingenieros Giovanni Vicenzo Casale y sus discípulos, Tibúrcio Spanochi y Anton Coll. En lo esencial, el esquema defensivo de la fortificación es obra de Spannocchi, que lo concibió durante una visita a la isla entre 1583 y 1584, cuando formaba parte del Ejército del Marqués de Santa Cruz, mientras que la resolución de los problemas técnicos de la construcción obedecen a Coll, que continuaría en las obras hasta su muerte en 1618.

Fue bautizada inicialmente como Fortaleza de São Filipe en homenaje al Rey Felipe II de España, convirtiéndose en la mayor fortificación construida por España en el mundo. Aunque España levantó imponentes complejos defensivos en América, como el Castillo de San Felipe de Barajas en Cartagena de Indias o el Castillo del Morro en La Habana, la obra del Monte Brasil destaca por sus colosales dimensiones físicas y geográficas:

  • Superficie encerrada: Sus murallas no protegen únicamente un edificio o un baluarte, sino que rodean por completo la península volcánica. Encierran un área total de 3 kilómetros cuadrados (300 hectáreas).
  • Perímetro amurallado: Cuenta con un cinturón fortificado continuo de 5 kilómetros de longitud que rodea el monte.
  • Complejo interno: Dentro de su gigantesco recinto blindado con murallas triples, fosos y baluartes, alberga su propia plaza de armas, el Palacio de los Gobernadores, pabellones de infantería y la iglesia de São João Baptista.
  • Poder de fuego: En su época de máximo esplendor militar, llegó a estar defendida de forma permanente por 1.500 soldados de infantería y armada con 400 piezas de artillería de diversos calibres.

Felipe II diseñó este titánico proyecto para blindar las Azores al considerarlo el vértice atlántico más estratégico de su imperio. Era el punto obligado de parada donde los galeones cargados con la plata americana y las especias de la India se reagrupaban para protegerse de los corsarios ingleses antes de encarar el tramo final hacia Europa.

La mano de obra empleada estuvo constituida principalmente por canteros locales, y reforzada por galeotes y soldados de la guarnición, en una práctica iniciada por el gobernador Diogo de Miranda Queiroz, pero que conoció su auge durante el gobierno de Fajardo. La teoría defendida por autores como Araujo, según la cual la fortaleza habría sido erigida gracias al trabajo de azorianos condenados a trabajos forzados resulta hoy discutible. Los terceirenses, al igual que el resto de habitantes del archipiélago tuvieron que soportar, eso sí, aumento de impuestos.

A lo largo de su historia la Fortaleza tuvo que afrontar duros asedios y combates. Diversas flotas de corsarios ingleses y franceses intentaron aproximarse en varias ocasiones para capturar los navíos cargados de tesoros que buscaban refugio bajo los cañones del monte. Los ataques se tradujeron en intensos duelos artilleros desde los baluartes marítimos de la fortaleza para repeler los barcos atacantes.

Guerra de Restauración portuguesa

El ataque más largo, violento y destructivo que sufrió la fortaleza ocurrió durante la Guerra de Restauración portuguesa. Mientras el resto del reino aclamaba al nuevo Rey portugués Juan IV, la guarnición de la fortaleza de Monte Brasil se mantuvo fiel a Felipe IV de España, lo que desató una guerra dentro de la propia isla. Los atacantes portugueses excavaron trincheras avanzadas que llegaron a los pies de las murallas españolas e intentaron colocar minas subterráneas para volar los baluartes, mientras que el vecino Fuerte de San Sebastián y baterías provisionales portuguesas bombardearon la fortaleza constantemente. La artillería defensiva de Monte Brasil contaba con más de 400 cañones a su disposición, que utilizó de forma disuasoria arrasando campamentos militares y barrios enteros de la ciudad de Angra.

Aunque los atacantes lograron impedir que las naves españolas de socorro desembarcaran alimentos o pólvora, los defensores dividieron el gigantesco patio de armas y las laderas interiores del monte (que sumaban 3 kilómetros cuadrados) para cultivar cereales a contrarreloj y pastorear el ganado que tenían dentro. También recurrieron a comer caballos, mulos, ratas y hierbas silvestres del volcán, mientras esperaban una flota de socorro que nunca llegó a romper el cerco.

Tras 11 meses de asedio, el hambre, las enfermedades, la falta de municiones, y finalmente una contaminación de las aguas de sus depósitos que provocó una epidemia entre sus defensores, llevó a la capitulación de la plaza con honores en marzo de 1642, con la entrega del bastión a la corona portuguesa. Los portugueses, admirados por su tenacidad, les permitieron embarcar de vuelta a España con sus armas y banderas desplegadas.

El Siglo XIX y la Guerra Civil

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Fortaleza de São João Baptista: Batería de D. Pedro IV (1828).
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Fortaleza de São João Baptista: Batería de D. Maria II (1829).

En el contexto de la Revolución de Oporto de 1820, fue esta fortaleza la primera en levantarse en favor del movimiento liberal, encabezado por el capitán general Francisco António de Araújo e Azevedo el 2 de abril de 1821.

Cuando don Miguel se proclamó rey absoluto en el continente, casi todo el país lo aceptó, excepto la Isla Terceira en las Azores. El 22 de junio de 1828, el legendario Batalhão de Caçadores n.º 5, que estaba guarneciendo la Fortaleza de San Juan Bautista, lideró una revuelta liberal en Angra. Proclamaron la legitimidad de Pedro IV y la Constitución, izando por primera vez de manera oficial la nueva bandera azul y blanca del bando liberal. La reina María II bordaría para este batallón una bandera con hilos de oro. Junto con el Fuerte de San Sebastián, consiguió expulsar a la escuadra miguelista de la bahía de Angra.

Durante meses, esta guarnición aislada fue prácticamente el único bastión de libertad e independencia constitucional en todo el territorio portugués. El historiador Pinheiro Chagas inmortalizó este momento señalando que, en ese entonces, todo el ejército liberal se reducía a un solo batallón y su monarquía a una pequeña isla.

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"A Baía de Angra do Heroísmo, Ilha Terceira, com embarcações e a Fortaleza de S. João Baptista". Grabado de Lebreton (1850), Biblioteca Nacional do Brasil, Río de Janeiro.

En esta fortaleza estuvo detenido el rey Gungunhana entre 1896 y 1906, quien había sido desterrado junto a familiares y dignatarios de su confianza. Aunque técnicamente era un prisionero del Estado portugués dentro de la inmensa fortaleza militar, con el tiempo se le concedió un régimen de semilibertad. Se le permitía pasear por la ciudad de Angra, pescar y relacionarse con los habitantes locales. El gobierno colonial portugués le asignó una pequeña pensión mensual para cubrir sus gastos de alimentación, vestimenta y tabaco, un hábito al que era muy aficionado. Sin embargo, el brusco cambio climático entre las tierras altas del Imperio de Gaza (Mozambique) y la humedad constante del archipiélago atlántico de las Azores afectó notablemente la salud del grupo africano. Gungunhana desarrolló además problemas de salud crónicos asociados al sedentarismo y al alcoholismo, y falleció el 23 de diciembre de 1906 en el hospital militar de la fortaleza a causa de una hemorragia cerebral.

Siglos XX y XXI

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Fortaleza de São João Baptista: núcleo museológico.

En el siglo XX se utilizaron las dependencias del fuerte como Campo de Concentración de los súbditos alemanes obligados a permanecer en Portugal tras el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

Posteriormente, otras dependencias fueron utilizadas como prisión política por el Estado Nuevo, creándose un presidio militar en 1933 y un Campo de Prisioneros en 1943.

A mediados de siglo, el plan diseñado por la Comissão da Avaliação das Novas Infra-estruturas das Forças Armadas (CANIFA) decidió la demolición de los edificios situados en el terraplén oeste y de otros al este de la Iglesia.

El conjunto arquitectónico fue declarado Bien de Interés Público según decreto 32.973 de 18 de agosto de 1943, pasando a formar parte del Centro histórico de Angra do Heroísmo, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.[1]

Características

La estructura actual ocupa una superficie de tres kilómetros cuadrados y está formada por un núcleo principal; por el lado norte del istmo presenta una cortina abaluartada situada a 111.5 metros por encima del nivel del mar. Esa muralla, con tres baluartes y dos medio-baluartes se desarrolla en forma de cerca de 570 metros de perímetro, con una altura media de 15 metros y 2,6 de ancho en su parte superior. Ante ella fue excavado un foso con una amplitud media de diez metros y de igual profundidad en algunas zonas. De cada uno de sus extremos se proyectan otras dos cortinas que defienden la península.

Los cinco baluartes que refuerzan la muralla en el istmo de oeste a este, son:

  • Baluarte de Santa Catarina, sobre Fanal, con siete troneras. En su ángulo saliente se levanta el llamado Torreón de los Mosquitos. Está unido por una cortina a lo largo de la que se abren cuatro troneras, al
  • Baluarte de São Pedro, a la izquierda de la Puerta de Armas, con quince troneras. En su ángulo izquierdo existe un pañol de batería. Se continuaba con una extensa cortina donde en 1766 se abrieron otras seis troneras a la izquierda y siete a la derecha, que no han llegado a nuestros días. El muro, a la derecha de la Puerta de Armas,[2] enlaza con el
  • Baluarte da Boa Nova, de dieciseistroneras. En su ángulo saliente existen dos almacenes, coronados por el llamado Torreão da Bandeira, donde se levanta el mástil de la bandera. El frente de este baluarte pasó a conocerse como batería de D. Pedro IV, durante las Guerras Liberales, según la inscripción existente en una lápida de mármol. El tramo de muralla que continúa estaba equipado con seis piezas, siendo rebautizado como Batería de D. Maria II. En el extremo sur se sitúa la batería de Malaca. Desde esa batería, cruzando sobre la Puerta de Armas desciende una escalera a un antiguo jardín, desde el que se llega al
  • Baluarte do Espírito Santo, sobre el llamado Campo do Relvão, donde se abren cuatro troneras y tres almacenes y que enlaza a través de un lienzo de muralla con seis troneras al
  • Baluarte de Santa Luzia, con cinco troneras y almacén, que se continúa por dos paños de muralla. En este baluarte se construyó en 1849 un almacén conocido como Nuevo Almacén. También se sitúa aquí el antiguo Laboratorio de Artillería que sustituyó al antiguo, destruido por un incendio en mayo de 1821

A la izquierda de la fortaleza, junto al Baluarte de Santa Catarina se conserva la Batería do Arsenal, con cinco cañoneras.

El Baluarte de Santa Luzia enlaza con la muralla de Santo António, a lo largo de la costa este del Monte Brasil, con aproximadamente un kilómetro de extensión en sentido norte-sur, donde se hallan:

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Baía de Angra: al fondo, las murallas de la Fortaleza de São João Baptista.
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Puerta hacia la bahía de Angra.
  • la Porta do Portinho Novo
  • la Porta do Cais da Figueirinha
  • el Reduto dos Dois Paus;
  • el Reduto de São Francisco;
  • el Forte de São Benedito do Monte Brasil (Reduto dos Três Paus);
  • el Reduto de Santo Inácio;
  • el Forte de Santo António do Monte Brasil.

En el lado sudeste de la península, mirando a mar abierto, la defensa corre a cargo del Forte da Quebrada. En situación dominante hacia el Sudoeste, se encuentra la Vigia da Baleia.

El lado oeste de la muralla, también de un kilómetro, comprende en sentido sur-norte:

  • la Batería da Constituição;
  • el Forte de São Diogo do Monte Brasil (Forte do Zimbreiro);
  • la Batería da Fidelidade;
  • el Reduto General Saldanha;
  • el Reduto de São Gonçalo;
  • el Reduto de Santa Cruz;
  • el Reduto de Santa Teresa;
  • el Cais do Castelo.

En el recinto de la fortaleza se abren cuatro cisternas:

  • En el interior del castelo, con capacidad para 1.500 metros cúbicos;
  • en el Forte de Santo António;
  • en el Forte da Quebrada;
  • en la muralla del Forte do Zimbreiro, donde fue excavada una gruta, de cuya bóveda brota agua durante todo el año.

Curiosidades

  • Está acreditado que ésta es la mayor fortaleza construida por España en todo el mundo;
  • Estaba protegida, en su época, por mil quinientos hombres de infantería y cuatrocientas piezas de artillería de diversos calibres;
  • Sobre la Puerta de Armas está grabado un escudo con las armas portuguesas (en sustitución de las filipinas) y una lápida conmemorativa de la consagración a la Inmaculada Concepción, ambas posteriores a la rencidición española;
  • El primitivo acceso al fuerte se realizaba por un pasarela de madera sobre un foso, sustituida posteriormente por un puente de diez arcos en cantería que llevaba a un puente levadizo;
  • Excavado en roca volcánica, a continuación de la entrada, se encuentra el Cuerpo de Guardia, con las antiguas mazmorras filipinas que fueron abandonadas en el siglo XVIII y recuperadas tras el golpe de Estado del 28 de mayo de 1926, cuando la fortaleza fue reconvertida en prisión política;
  • En la Plaza de Armas se levanta el Palácio do Governador, levantado sobre un pavimento excavado en la roca;
  • En 1645 se construyó en el interior la primera iglesia del país tras la independencia de Portugal;
  • En el edificio anexo al Palácio do Governador vivió Alfonso VI de Portugal, durante su exílio, entre 1669 y 1674;
  • Es el cuartes de tropas operativas más antiguo de Portugal, con una permanencia ininterrumpida de cuatrocientos años;
  • El Regimento de Angra do Heroísmo (RG1), es la organización militar más occidental de Portugal y Europa.

Galería de imágenes

Referencias

  1. ↑ Clasificación del Centro Histórico de Angra do Heroísmo Unesco
  2. ↑ Esta Puerta tallada en piedra volcánica de inspiración manierista, estaba coronada por las armas reales hispanas, siendo sustituidas posteriormente por las portuguesas.

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Enlaces externos