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Francisco Benítez Ynga
| Francisco Benítez Ynga | ||
|---|---|---|
| Gobernador de San Juan Tenochtitlan | ||
| Ejercicio | ||
| Predecesor | Pedro Bernal | |
| Sucesor | Lorenzo de Santiago | |
| Información personal | ||
| Nacimiento |
1617 Lima | |
| Fallecimiento |
d. 1678 Ciudad de México | |
| Familia | ||
| Consorte | Antonia de Mendoza | |
| Hijos | Agustina Benítez y Mendoza | |
Francisco Benítez Ynga o Inga (n. 1617) fue un noble y político novohispano de ascendencia incaica y española. Bisnieto del Emperador Atahualpa, se mudó a Nueva España con corta edad y allí desarrolló una carrera política, llegando a convertirse en gobernador indígena de Ciudad de México en 1659 a pesar de no contar con sangre nahua como era requerido.[1]
Biografía
Era hijo de Bartolomé Ynga o Inca, natural de Lima, y Luisa Ismaquibo, de Trujillo.(Connell, 2012, p. 124) Su padre era mestizo, hijo de Ana Azarpacoya, nieta de Atahualpa, y del conquistador toledano José de Orozco y Gamarra.[1] Con trece o catorce años, Francisco se embarcó en El Callao en dirección a Nueva España con el Capitán Alonso Prieto, arribando en 1630.(Connell, 2012, p. 124) Allí se relacionó con otro noble incaico emigrado, Juan García Bravo de Laguna Aguilar Inca, y se casó con su pariente Antonia de Mendoza, familiar a su vez del cacique Diego de Mendoza Austria y Moctezuma, que afirmaba dudosamente ser descendiente del Emperador Moctezuma.[1] En 1645 se convirtió en gobernador del recién instituido Cabildo de Santa María de La Asunción Milpa Alta, en Xochimilco, y en 1652 era ya gobernador de la propia Xochimilco con ayuda de los electores nativos locales.[1]
En enero de 1659, en la cresta de su carrera política, se presentó al cargo de Gobernador de la comunidad indígena de San Juan Tenochtitlan, unas elecciones altamente peculiares en la historia virreinal: no sólo no se presentaba ningún candidato de la línea real tenochca, sino que el consejo nahua había permitido deliberadamente que se presentaran candidatos foráneos, un inca como él y un influyente peninsular de esposa nahua, Juan López.(Connell, 2012, p. 120-121) Para mayor rareza, Benítez ni siquiera hablaba náhuatl.[1] Teóricamente esto era imposible, ya que mestizos, peninsulares y mulatos tenían prohibido desempeñar cargos nativos desde al menos la real ordenanza de 23 de agosto de 1642, aunque sí había cierta tradición de permitir mestizos, ruptura que las autoridades españolas permitían si demostraban su idoneidad.(Connell, 2012, p. 123) Contra todo pronóstico, Benítez ganó con holgura, obteniendo 81 votos de un total de 132, mientras que López obtuvo 36.(Connell, 2012, p. 120-121)
El tercer candidato, el nativo Lorenzo de Santiago, con 21 votos, intentó descalificar a Benítez ante autoridades virreinales acusándole de ser inca y además mestizo. Se encontró que las ordenanzas restringían el voto a nativos, pero no especificaba de qué etnia debían ser, por lo que el procurador de Santiago se centró en acusar a Benítez de tener sangre mestizada, y por tanto quedar excluido del cargo. Es posible también que Santiago no deseara atraer atención al hecho de que él mismo no era un candidato étnicamente perfecto al ser de ascendencia tlatelolca y no tenochca.(Connell, 2012, p. 118-122) Sin embargo, el oídor Andrés Sánchez de Ocampo y el resto de la audiencia fallaron en favor de Benítez, decidiendo no investigar la pureza de sangre del inca por lo farragoso del proceso y decidiendo que haber ganado la votación con tanta holgura era suficiente prenda de qualificación. Igualmente, el Virrey Francisco Fernández de la Cueva ratificó su nombramiento.(Connell, 2012, p. 123-124)
Benítez parece haber tenido un mandato exitoso, ya que fue reelegido en 1660.(Connell, 2012, p. 124) Su carrera continuó sin novedad hasta 1672, cuando un colectivo de alcaldes, regidores y ciudadanos de San Juan Tenochtitlan se querelló contra él acusándole de tirano, un conflicto probablemente basado en rivalidades de jurisdicciones religiosas, ya que Benítez era de distrito administrado por franciscanos mientras que sus acusadores lo eran de distritos de tutela agustina.[1] Ese año volvió a presentarse al cargo de gobernador, pero el elegido fue Juan de Aguilar, noble nahua, al que irónicamente el propio Benítez acusó esta vez de tener sangre española. Se desconoce la fecha de su muerte, aunque en 1678 todavía estaba vivo y se presentó una última vez, sin éxito.(De la Puente Luna, 2018, p. 271)
Descendencia
Tuvo una hija, Agustina, nacida en 1666.[1]
Referencias
Bibliografía
- Connell, William F. (2012). After Moctezuma: Indigenous Politics and Self-Government in Mexico City, 1524–1730. University of Oklahoma Press. ISBN 9780806185439.
- De la Puente Luna, José Carlos (2018). Andean Cosmopolitans: Seeking Justice and Reward at the Spanish Royal Court. University of Texas Press. ISBN 9781477314883.
- Rovira Morgado, R. (2017) "Forjadores del orbe indiano:tres generaciones de Incas en la Nueva España (c. 1563-1672)". Cuadernos Americanos 161 (México, 2017/3), pp. 137-153.