Gaspar Fernández Bobadilla

De Hispanopedia
Gaspar Fernández de Bobadilla y Montenegro
Información personal
Nacimiento 1785
La Rioja, España
Fallecimiento después de 1825
España
Nacionalidad España
Información profesional
Ocupación Militar
Rango militar Teniente Coronel (Ejército Español)
Coronel (posteriormente)
Conflictos Invasión Napoleónica de España
Guerras de independencia de Chile
Guerras de independencia del Perú
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Gaspar Fernández de Bobadilla y Montenegro (La Rioja, España 1785 - España, después de 1825) Fue un militar español, participó en la guerra contra la invasión francesa de España y las guerras de independencia de Chile y el Perú.

Primeros años

Nacido en Sotés (La Rioja), en el seno de una familia noble, inició su carrera militar en octubre de 1805 con 17 años en la aristocrática Reales Guardias de Corps.

Invasión Napoleónica de España

Tras el levantamiento del 2 de mayo de 1808 huyó de Madrid para unirse a las Guardias de Andalucía al comienzo de la guerra contra las tropas de Napoleón, incorporándose al Regimiento de Caballería «Farnesio», uniéndose a las guerrillas que operaban contra el ejército de ocupación francés. Con motivo de dicha fuga, se le concedería en 1816 la “cruz de distinción que Su Majestad tuvo a bien dispensar en su Real Orden de 20 de mayo de 1816 a los que se hallaron en igual caso”, la denominada Cruz de la fuga de los zapadores.

En junio de ese año es ascendido a Teniente de Caballería participando en el Combate de Mengíbar, y en la Batalla de Bailén. Durante este periodo fue herido dos veces en combate, siendo ascendido a capitán poco antes de la Batalla de Almonacid, para luego combatir en diversas acciones hasta la Batalla de Ocaña, donde el ejército español sufrió una seria derrota, siendo tomado prisionero durante la misma.

Logró, sin embargo, fugarse y unirse al ejército acantonado en Murcia, donde se le confió el mando de una guerrilla montada, obteniendo un reconocimiento por su valor en el ataque a la Villa de Galera donde sorprendió a un escuadrón de la caballería polaca al servicio de Napoleón tomándole 33 prisioneros y "dando muerte por sus manos al comandante francés" en combate singular según señala el parte oficial.[1]

En agosto de 1811 se le da el mando de la denominada “sección ligera y de línea”. Con ella, acomete la acción de Utiel el 26 de agosto de 1812, lo que le supone una nueva cruz de distinción.

El general Francisco Javier de Elío describe así esa acción en un escrito fechado en su cuartel general en Albacete en noviembre de 1812:

“El comandante de la sección ligera de línea Don Gaspar de Bobadilla fue comisionado por el coronel Vilallobos para atacar si era posible a los enemigos que ocupaban a Requena, y en cumplimiento de esta disposición, marchó al pueblo de Utiel donde habiéndose informado de las posiciones del enemigo, determinó sorprenderle a pesar de consistir su número en 350 infantes y 15 caballos jinetes, fuerzas sumamente superiores a las suyas, que solo eran 24 hombres con tres oficiales.

Estos valientes acaudillados por Bobadilla, a cuyas disposiciones y acreditada bizarría se debe el feliz resultado de esta acción, emprendieron la sorpresa a las seis y media de la mañana del 24 del corriente (sic), hora precisa en que los enemigos retiraban su retén; y fue la operación tan bien efectuada, que sobre haber sido acuchillados muchos de ellos en las calles y otros muertos, llegó el arrojo al punto de sacar cinco prisioneros de las paredes del fuerte, cuyo vivo fuego, y el que hacían igualmente los franceses desde las casas que ocupaban, impidió el sacar algunos más y completar su derrota.

Sin embargo de esto, los enemigos han sido bien escarmentados, con la ventaja de no haber sufrido la más mínima pérdida por nuestra parte, y no puedo menos de rogar a V.E. que al mismo tiempo de elevar a S.A. este suceso, tenga a bien recomendar a su justificación el mérito que en este caso ha contraído el comandante Bobadilla, no menos que el teniente graduado D. José López Grande, Don Rafael Mesón y Don Manuel Arenas, como también el de los soldados que, a su órdenes, se han batido con tanto ardor y gloria de la Patria en esta jornada”.[2]

Al finalizar la guerra contra los franceses es ascendido a teniente coronel en mayo de 1815 y condecorado por sus servicios con la Real Orden de San Fernando en enero de 1818.[3]

En América

Habiendo solicitado pasar a América en la primera ocasión que se enviase caballería, es nombrado Comandante del Regimiento de Cazadores Dragones destinado a reforzar el ejército realista acantonado en Lima que se encontraba próximo a operar en la capitanía general de Chile. Sin embargo cuando la expedición española arribó a su destino el ejército del general José de San Martín ya había derrotado a su contraparte realista en los llanos de Maipú, con la mitad de los transportes españoles fueron capturados por la escuadra independentista, pudiendo desembarcar únicamente algunos restos de la expedición en Talcahuano entre los que se encontraba el Regimiento de Bobadilla quien actuó durante la Segunda campaña al sur de Chile que dirigieron los ejércitos independentistas contra los últimos reductos realistas en la región.[4]

Tras participar en diversos combates de la campaña en marzo de 1822 pasa al Perú para solicitar auxilios para la plaza de Chiloé siendo portador de los mismos en octubre de ese año para luego embarcarse con su regimiento con destino al Perú donde arriba en marzo de 1823, teniendo ocasión de servir en la Segunda Campaña de Intermedios dirigida por el general independentista Andrés de Santa Cruz, incorporándose al ejército realista del Sur al mando del general Gerónimo Valdés y participando en la Batalla de Zepita y las acciones de Sicasica y Ayo Ayo.

En 1824 se incorpora al estado mayor del Ejército del Norte al mando del general José de Canterac combatiendo en la Batalla de Junín y finalmente en la de Ayacucho tras la cual capituló junto al resto del ejército real. El general inglés Guillermo Miller le recordaría en sus memorias como "un hombre alegre, sumamente entretenido y de facha muy militar".[5]

Retorno a España y últimos años

Junto a otros oficiales realistas se embarcó en el puerto arequipeño de Quilca con destino a Burdeos el 25 de enero de 1825, de donde pasó a España desempeñando algunas funciones públicas.

En 1833, al comenzar la Primera Guerra Carlista, se le concede el mando, ya como coronel, del Regimiento de Navarra, 7º de Ligeros, a cuyo frente continuará hasta el 25 de marzo de 1835, fecha en que es nombrado gobernador de Orihuela,[6] aunque dimitió al año siguiente,pasando a las órdenes del general en jefe del Ejército del Norte.

En 1844 fue condecorado con la Cruz de San Hermenegildo y Orden Americana Isabel La Católica. En 1846 continuaba en situación de reemplazo, como consta en la hoja de servicios del Archivo General Militar de Segovia.[7]

Referencias

  1. Conde de Clonard, "Historia orgánica de las Armas de Infantería y Caballería", Volumen 14, pág. 311
  2. Sección de Diversos del Archivo Histórico Nacional. Ministerio de Cultura - Gobierno de España
  3. Gabriel Guarda, "La sociedad en Chile austral", págs 435-436.
  4. Mariano Torrente, "Historia de la revolución hispano-americana", Volumen 3, pág. 543
  5. John Miller, "Memorias del general Guillermo Miller", Volumen 2, pág. 184
  6. Imprenta Real (Madrid), "Calendario manual y guía de forasteros en Madrid. 1836", pág. 127
  7. Archivo General Militar de Segovia

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