Gaucho (vaquero)

De Hispanopedia
Gaucho
Información personal
Otros nombres Huaso, Llanero, Charro, Vaquero, Montuvio, Gaúcho (en portugués de Brasil)
Información profesional
Área Cono Sur: Argentina, Uruguay, sur de Brasil (Río Grande del Sur), Paraguay, sureste de Bolivia (Tarija, Chuquisaca), centro-sur de Chile (Los Lagos, Aysén, Magallanes)[1]
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Gaucho es la denominación utilizada para nombrar al habitante característico de las llanuras y zonas ganaderas del Cono Sur americano. Aunque suele asociárselo con los jinetes de la pampa, existieron y existen gauchos en regiones montañosas o boscosas, como el noroeste argentino, Cuyo, la Patagonia chilena, el sur de Bolivia (Tarija y el Chaco chuquisaqueño), Paraguay y todo Uruguay. Se le identifica por su destreza como jinete, su relación con el ganado vacuno (cimarrón o doméstico), y las actividades de la ganadería extensiva, en especial el consumo de carne asada (asado) y el trabajo del cuero.[1]

En cuanto a su situación social, tras las guerras de independencia hispanoamericana, los sistemas de trabajo impuestos por los terratenientes configuraron un régimen clientelar que convirtió al gaucho en peón de campo o jornalero. Su estilo de vida era seminómada, adaptado a los vastos territorios abiertos.[5]

A la mujer gaucha se la denominó tradicionalmente «china» (del quechua: ‘muchacha’, luego ‘mujer’), «paisana», «guaina» o «prenda» (en la literatura gauchesca, ‘amada’).[6]

La figura del gaucho constituye un ícono nacional en Argentina, Uruguay, Paraguay, Río Grande del Sur (Brasil) y la Patagonia chilena, representando la tradición rural, la libertad y las costumbres camperas. Los gauchos participaron activamente en las guerras de independencia y en las civiles posteriores. Alrededor de su imagen se desarrolló la literatura gauchesca, que alcanzó su cima en El gaucho Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879) de José Hernández, obras que denuncian la injusticia social y la marginación del gaucho.[7]

El gaucho presenta semejanzas con otros jinetes rurales de América: el llanero de Colombia y Venezuela, el huaso chileno, el charro mexicano, el chalán peruano, el montuvio ecuatoriano, el vaquero estadounidense y el vaquero paraguayo (también llamado gaucho por razones histórico-culturales).

Nacimiento

Gauchos a fines del siglo XIX participando de la «esgrima criolla» con cuchillos y facones.

Durante la época virreinal, el término "gaucho" o "gauchesco" tuvo sentidos varios, pero su uso específico para designar un tipo social surgió en las sierras del este de la Banda Oriental (actual Uruguay), en "tierras de nadie". Allí, junto a sus antecesores los "gauderios" y "changadores", subsistían mezclándose con pueblos indígenas como guenoas, guaraníes y charrúas, aprovechando el abundante ganado cimarrón. Al principio, se los denominaba como "vagabundos", "vagamundos", "changadores" o "forajidos".[2]

La palabra "gaucho" aparece por primera vez en un documento oficial fechado el 23 de octubre de 1771, en una comunicación del comandante de Maldonado, Pablo Carbonell, al Virrey Juan José Vértiz. En ella se refiere a "gauchos" como malhechores que se escondían en la sierra cercana a Maldonado (posiblemente la Sierra de los Rocha), enviando una partida para capturarlos y recuperar ganado:

Muy señor mío: habiendo noticia que algunos gauchos se habían dejado ver a la Sierra, mandé a los tenientes de Milicias Dn Jph Picolomini y Dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres —entre estos, algunos soldados del Batallón— a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malhechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y habiendo practicado...
Pablo Carbonell23 de octubre de 1771

[8]

Desde sus refugios serranos, los gauchos y gauderíos arreaban tropas y rebaños hacia el este, vendiendo el ganado en poblaciones portuguesas o a expediciones europeas. El contrabando de ganado utilizaba rutas costeras o atravesaba la Cuchilla Grande, facilitado por el Tratado de Madrid de 1750 y las disputas fronterizas hispano-portuguesas. Tras la Guerra Guaranítica (1756) y el abandono de las estancias jesuíticas, surgieron zonas sin control efectivo donde el ganado cimarrón proliferó, atrayendo a pobladores que explotaban ilegalmente las antiguas vaquerías.[9]

En la zona del Cebollatí se mencionan tempranas "republiquetas" de gauderíos fortificadas. El avance de los hacendados de Buenos Aires, Montevideo y otras ciudades desplazó gradualmente estas prácticas, dando paso a estancias organizadas orientadas a la producción de cuero y charque (carne seca salada), demandados en los mercados mineros del sur de Brasil.[2]

Etimología

Gaucho payador con su guitarra, c. 1886.

Existen múltiples teorías sobre el origen del vocablo "gaucho". Entre las más debatidas se encuentran:[10]

- Derivación del quechua huachu ('huérfano, vagabundo'). - Adaptación del portugués gauderio (usado en Río Grande del Sur y la Banda Oriental para designar a los andariegos). - Origen en el árabe chaucho ('látigo para arreo'). - Vínculo con el caló gitano gacho ('campesino'). - Del español andaluz gacho ('campesino, rústico').

El investigador Ricardo Rodríguez Molas señala que el paso del portugués gauderio al español rioplatense en el siglo XVIII es la vía más probable, aunque con influencias posteriores del quechua y del caló.[2]

Charles Darwin, en su Viaje del Beagle (1845), describió a los gauchos sin desdén, destacando cómo Juan Manuel de Rosas ganó popularidad adoptando sus hábitos.[11] Por su parte, Domingo Faustino Sarmiento, en Facundo (1845), asoció al gaucho con la "barbarie" frente a la "civilización" urbana, aunque reconoció su destreza y valor.[12]

Modo de vida original

Segundo Ramírez, inspiración para Don Segundo Sombra.

La genealogía del gaucho era compleja y multiétnica: criollos, mestizos, indígenas aculturados, negros libres y desertores de los ejércitos. Sus "protogauchos" ya existían en tiempos de Hernando Arias de Saavedra (siglo XVII), como "mancebos de la tierra" que manejaban ganado cimarrón en las vaquerías pampeanas. En Brasil y la Banda Oriental, practicaban el contrabando de ganado hacia la Feria de Sorocaba por la Ruta del ganado.[13]

El gaucho era nómada, habitando desde la pampa hasta los llanos chaqueños y la Patagonia. Su relación con el caballo y el vacuno formaba un complejo ecuestre criollo, que incluía el uso de boleadoras, lazo y facón. Hacia 1875, el naturalista Henry Armaignac definía al gaucho no solo por su destreza como jinete, sino por su condición nativa o criolla: un extranjero podía adquirir las habilidades, pero solo sus hijos serían considerados gauchos plenos.[14]

La china, mujer gaucha

Se conoce como china, huayna o paisana a la mujer gaucha. En la literatura y canciones gauchescas, "prenda" era sinónimo de mujer amada. Se la describía con cabello oscuro y carácter amable, capaz de cabalgar junto al gaucho (montando de lado). Su origen era diverso: indígena (de ahí el término genérico), española, mestiza o criolla.[15]

Vivían en régimen de semi-concubinato en ranchos de adobe y paja, con fogón central y escaso mobiliario. Sus tareas incluían la cocina (locro, carbonada, puchero, tortas fritas, mazamorra), el cuidado de los hijos, la huerta (maíz, zapallos) y el tejido de ponchos y pilchas. El régimen familiar era multiparental, marcado por las largas ausencias del varón.[16]

El gaucho, símbolo en el Cono Sur

Participación en las guerras independentistas

Los gauchos tuvieron un papel decisivo en la Guerra de Independencia Argentina y procesos afines. Siguiendo a José Gervasio Artigas, formaron ejércitos populares que derrotaron a los realistas y promovieron la Unión de los Pueblos Libres (1815).[17] En el norte, los gauchos jujeños de Eustoquio Díaz Vélez y las montoneras de Martín Miguel de Güemes sostuvieron la frontera en la llamada Guerra gaucha (1814-1821), con 236 combates documentados.[18] Contribuyeron también a la independencia de Bolivia mediante las "republiquetas" lideradas por Juana Azurduy de Padilla y Manuel Ascensio Padilla.[19]

Rol protagónico en la historia del Cono Sur

Tras las independencias, los gauchos quedaron divididos por fronteras pero mantuvieron una cultura común. Simbolizaron el federalismo frente al unitarismo porteño y participaron activamente en las guerras civiles argentinas (1820-1880), predominantemente en el bando federal.[20] El alambrado de púa (introducido en la década de 1860) y la clientelización por parte de los estancieros marcaron el fin de su era nómada.[21]

Axiología gauchesca

Los valores centrales del gaucho (según la literatura y el folclore) incluyen la valentía, la lealtad, la hospitalidad, el respeto por la palabra empeñada y el amor por la libertad. "Hacer una gauchada" significa un favor desinteresado; "guachada" es lo opuesto. Estas ideas se reflejan en estrofas del Martín Fierro:

Yo he conocido cantando a mis penas las que me ha causado el tiempo, y también las injusticias de este sufrido gobierno. / El gaucho es un hombre de a caballo, que vive en el campo y conoce la vida antes que los libros.
José Hernández, El gaucho Martín Fierro, 1872

El gaucho mítico y la literatura gauchesca

La literatura gauchesca, iniciada por Bartolomé Hidalgo (Cielitos y diálogos patrióticos, 1822), culmina en Hernández, Estanislao del Campo, Hilario Ascasubi y Antonio Lussich. Obras como Don Segundo Sombra (1926) de Ricardo Güiraldes idealizan al gaucho como mentor de valores. El "gaucho matrero" (como Juan Moreira o el propio Martín Fierro) encarna la rebeldía ante la injusticia.[22]

Folclore gaucho

Sobre la base de la ganadería extensiva surgió una cultura ecuestre común. Los deportes y destrezas tradicionales incluyen la jineteada gaucha, el pato (deporte nacional argentino), la corrida de sortija, el uso de boleadoras y lazo, la esgrima criolla con facón y la payada (duelo de guitarra e improvisación poética). La alimentación se centraba en el asado, el mate y el locro; las reuniones sociales tenían lugar en pulperías, donde se jugaba al truco, se bailaba malambo y se cantaba con guitarra.[23]

Las pilchas y los avíos

La vestimenta (pilchas) combina herencias indígenas (poncho, chiripá, boleadoras) y españolas (facón, guitarra, chambergo). Incluye botas de potro, rastra (cinturón de monedas), bombachas de campo (desde mediados del siglo XIX), recado o apero (montura criolla), y armas como facón y verijero (cuchillo pequeño). Varía regionalmente según el terreno y el clima.[13]

Preservación de las tradiciones

En Argentina se celebra el Día Nacional del Gaucho el 6 de diciembre (Ley 24.303, en conmemoración de la publicación del Martín Fierro) y el Día de la Tradición el 10 de noviembre (natalicio de José Hernández). En Brasil, el Día del Gaucho se celebra el 20 de septiembre (aniversario del inicio de la Revolución Farroupilha). En Uruguay, la Fiesta de la Patria Gaucha en Tacuarembó reúne a decenas de miles de personas anualmente. En Chile y Bolivia existen festivales gauchescos con jineteadas, doma y música tradicional.[24]

Existen sociedades tradicionalistas (como la Federación de Asociaciones Tradicionalistas de Argentina y el Movimiento Tradicionalista Gaúcho de Brasil) y Centros de Tradiciones Gauchas que mantienen vivas las costumbres a través de desfiles, concursos de destrezas y música folclórica.

Véase también

Notas

Referencias

  1. 1,0 1,1 Souza, Susana (2018). Gaúchos e a cultura brasileira. Porto Alegre: Editora Sulina. pp. 45-67. ISBN 978-85-205-0789-4 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 Rodríguez Molas, Ricardo (1982). Historia social del gaucho. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. pp. 89-112. ISBN 950-25-0631-6. 
  3. Frigerio, Alejandro (2002). «El Gauchito Gil: la construcción de un santo popular». Revista Ciencias Sociales (45): 34-50. 
  4. «El tradicionalismo hoy». Confederación Gaucha Argentina. Consultado el 28 de abril de 2026. 
  5. Lynch, John (1984). Juan Manuel de Rosas. Buenos Aires: Emecé. pp. 132-145. ISBN 950-04-0300-5. 
  6. Giucci, Guillermo (2004). Los últimos gauchos. Buenos Aires: Sudamericana. pp. 78-82. ISBN 978-950-07-2445-8 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  7. Halperín Donghi, Tulio (2005). El revisionismo histórico argentino. Buenos Aires: Siglo XXI. pp. 210-225. ISBN 978-987-1105-23-4 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  8. Academia Nacional de la Historia (1975). Documentos para la historia del virreinato del Río de la Plata. Buenos Aires: Academia Nacional de la Historia. pp. t. III, p. 212. 
  9. Golin, Tau (2002). A fronteira. Porto Alegre: Editora da UFRGS. pp. 333-350. ISBN 85-7025-645-2 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  10. Corominas, Joan (1954). Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana. Madrid: Gredos. pp. vol. II, p. 645. 
  11. Darwin, Charles (1942). Viaje de un naturalista alrededor del mundo. Buenos Aires: Espasa-Calpe. pp. cap. IV. 
  12. Sarmiento, Domingo Faustino (1845). Facundo o Civilización y barbarie. Santiago de Chile: Imprenta del Progreso. pp. 34-40. 
  13. 13,0 13,1 Assunção, Fernando O. (1963). El gaucho. Montevideo: Imprenta Nacional. pp. 45-67. 
  14. Armaignac, Henry (1882). Viaje por las pampas argentinas. Buenos Aires: Imprenta de La Nación. pp. 112-115. 
  15. Masiello, Francine (1997). «Género y nación en la gauchesca». Revista Iberoamericana 63 (179-180): 345-360. 
  16. Gorriti, Juana Manuela (1865). Sueños y realidades. Buenos Aires: Imprenta de Mayo. pp. 201-210. 
  17. Chiaramonte, José Carlos (1997). Ciudades, provincias, Estados: orígenes de la Nación Argentina. Buenos Aires: Ariel. pp. 298-312. ISBN 950-9122-18-7 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  18. Bidondo, Emilio A. (1987). La guerra gaucha. Buenos Aires: Plus Ultra. pp. 143-156. ISBN 950-21-0778-0. 
  19. Siles Salinas, Jorge (1992). La independencia de Bolivia. Madrid: Mapfre. pp. 234-240. ISBN 84-7100-497-2 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  20. Halperín Donghi, Tulio (1972). De la revolución de independencia a la confederación rosista. Buenos Aires: Paidós. pp. 210-225. 
  21. Slatta, Richard W. (1983). Gauchos and the Vanishing Frontier (en English). Lincoln: University of Nebraska Press. pp. 156-170. ISBN 0-8032-4134-0 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  22. Ludmer, Josefina (1988). El género gauchesco. Un tratado sobre la patria. Buenos Aires: Sudamericana. pp. 78-95. ISBN 950-07-0432-1 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  23. Vega, Carlos (1960). El folclore argentino. Buenos Aires: Instituto de Musicología. pp. 94-102. 
  24. «El gaucho en el siglo XXI». Confederación Gaucha Argentina. Consultado el 28 de abril de 2026. 

Bibliografía complementaria

  • Rodríguez Molas, Ricardo E. Historia social del gaucho. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1982. ISBN 950-25-0631-6.
  • Assunção, Fernando O. El gaucho. Montevideo: Imprenta Nacional, 1963.
  • Slatta, Richard W. Gauchos and the Vanishing Frontier. Lincoln: University of Nebraska Press, 1983. ISBN 0-8032-4134-0.
  • Terra, Mano. A influência do gaúcho na cultura de três países (en portugués, versión archivada).

Enlaces externos