Hamet el Zegrí

De Hispanopedia

Hamet el Zegrí fue el último Alcaide musulmán de Málaga que dirigió una heroica resistencia de la ciudad frente al asedio de las tropas de los Reyes Católicos en 1487.

Son muy escasos los datos que se conocen sobre este personaje que, hasta la fecha, no ha sido documentado en fuentes árabes y sólo se conoce su existencia por las referencias de las fuentes castellanas. Parece seguro su origen norteafricano, específicamente beréber. Los únicos datos cronológicos sobre su vida se refieren a su actividad militar, especialmente su alcaidía de Málaga en 1487, de lo que cabe deducir que debió nacer hacia mediados del siglo XV y es probable que falleciera a finales del mismo siglo, en prisión.

Asedio de Málaga

El 18 de agosto de 1487 los castellanos entraron en Málaga y dos días después Hamet entregó la fortaleza de Gibralfaro, su último reducto. En contra de lo habitual tras la rendición de una ciudad, los malagueños fueron sometidos a una cruel cautividad. Además los renegados fueron acañavereados y los conversos quemados vivos. Con el fin de extraerles la mayor riqueza posible, las capitulaciones firmadas el 4 de septiembre de 1487 les otorgaban un escaso plazo para comprar su libertad. Una cláusula final excluía de esta posibilidad de rescate a Hamet el Zegrí, el Cenetí, al alfaquí santo (que había alentado y apoyado espiritualmente la revuelta), los sobrinos del Zegrí, el renegado Hazam de Santa Cruz y las mujeres e hijos de todos ellos.

La gran resistencia y extrema dureza del sitio que soportó la ciudad de Málaga se debió en buena parte a la férrea disciplina y fuerte autoridad que impusieron Hamet el Zegrí y los gomeres. Los castellanos, que esperaban una conquista fácil y rápida, sufrieron una gran contrariedad. Las crónicas cristianas culpan de ello a Hamet y los soldados gomeres, motejándolos de fanatismo y tiranía puesto que la población de Málaga, próspera urbe mercantil, hubiera preferido claudicar por intereses económicos, cosa que los gomeres consideraron una traición y castigaron, en algún caso, incluso, parece que con la muerte. También explican los cronistas castellanos la heroica resistencia por los augurios de éxito que un santón musulmán, un alfaquí denominado Alphages les vaticinaba, sugestionando a los gomeres y dándoles razones para mantener la lucha.

Finalmente, Hamet fue reducido a “duro cautiverio” y “estrechamente encarcelado” en el castillo más fuerte de Carmona, junto con el alfaquí Alphages y Hazamet, donde pasaría el resto de sus días.

Enlaces externos

  • Hamet en la Real Academia de la Historia