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Jubera (La Rioja)
| Jubera | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Provincia |
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| • Municipio | Santa Engracia del Jubera | |
| Ubicación | ||
| • Altitud | 655 m | |
| Población | 77 hab. (INE 2022) | |
| Gentilicio | Juberano/Juberana | |
| Código postal | 26131 | |
| Patrón | San Nicolás de Bari | |
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Jubera es una localidad de la comunidad autónoma de La Rioja, perteneciente al municipio de Santa Engracia del Jubera. Según el INE, Jubera tenía 77 habitantes en 2022.
La villa de Jubera se encuentra enclavada en el valle homónimo, si cabe el más agreste de los que podemos encontrar en la región. El caserío se ubica en un cerro al margen derecha del río Jubera, coronado por un castillo roquero. El origen de la villa parece remontarse a tiempos prerromanos, como denota la posible etimología vascuence de su nombre (ur bero “aguas calientes”) y distintos restos de lo que podrían ser asentamientos celtíberos en la zona. La presencia romana queda patente en los yacimientos de extracción de ruedas de molino y en restos de calzadas que se remontan a esta época. Los árabes también marcaron su paso por la población con la construcción del castillo, el que sería un importante punto estratégico en la línea defensiva formada junto a las fortalezas de Ocón, Clavijo y Ausejo, así como durante la primera guerra carlista, fecha de su última remodelación. Encabezando la comarca durante muchos siglos, su última etapa de esplendor la vivió a mediados del siglo pasado con la explotación de unas minas de plomo cuyo cierre inició una fuerte tendencia de despoblamiento que persiste en la actualidad.
Demografía
Jubera (La Rioja) contaba a 1 de enero de 2022 con una población de 77 habitantes, 43 hombres y 34 mujeres.
| Gráfica de evolución demográfica de Jubera (La Rioja) entre 2000 y 2022 |
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Población de derecho (2000-2022) según los censos de población del INE a 1 de enero de cada año.[1] |
Villa Vieja y el posible origen celtíbero de Jubera
Algunos autores consideran que la colonización del valle del Jubera se produjo durante la primera Edad del Hierro. En la segunda Edad del Hierro, el emplazamiento de mayor importancia en la zona sería el castro de Los corrales de Castrejón, a pocos kilómetros de Jubera. Durante la romanización, la cuenca baja del río Jubera sería sometida a un fuerte proceso de colonización, como atestiguan muchos de los restos encontrados, pero a medida que las incursiones visigodas aumentaron, los habitantes migraron hacia la sierra en busca de seguridad. Este río migratorio benefició el crecimiento de Los castillares de Villa Vieja, un emplazamiento localizado junto a la ermita de Santiago, en el que intuimos una fortaleza central rodeada del caserío, y cercano a las minas de plomo y plata de Jubera. Esta población se convertiría en la principal del valle (siglo VI), hasta que el imparable crecimiento de Jubera le arrancara sus habitantes y la condenara a la desaparición. Es por eso que podemos considerar este emplazamiento como la primitiva villa de Jubera. Cerca de este lugar encontramos restos de una ermita de origen visigodo, la Ermita de los moros.
Los columbarios
A lo largo de la cuenca del río Jubera podemos encontrar cuevas artificiales que popularmente son conocidas como “gallineros”, en cuyas paredes aparecen excavados gran cantidad de alvéolos. Las investigaciones señalan un posible origen religioso de las mismas, ejerciendo durante muchos siglos la función de eremitorios o monasterios rupestres. Su datación podría remontarse incluso a la época visigoda (siglo V), cuando a consecuencia de las constantes invasiones de las ciudades romanas de Vareia y Barbariana se produciría la migración de sus habitantes a la sierra y la cristianización del valle. En esta época era muy frecuente la cristianización realizada por los monjes eremitas, que posiblemente habitaran en estas cavidades. El pasado visigodo queda patente también en la toponimia de la zona (nombres de múltiples localidades y territorios del lugar hacen referencia al santoral visigodo). Actualmente la mayoría han desaparecido debido a los derrumbamientos de sus paredes.
Las canteras del río Jubera
La fuerza hidráulica del río Jubera ha sido aprovechada hasta hace pocos años por multitud de molinos situados a lo largo de cauce. En la cuenca del río entre Robres del Castillo y Jubera podemos encontrar vestigios de lo que fue una explotación industrial de canteras de piedras de molino probablemente durante la época romana, diferenciando hasta veinte puntos diferentes de extracción. El proceso de extracción era el siguiente: se realizaban una serie de ranuras en las que se introducían cuñas y, mediante golpes, se separaban los bloques de piedra, que eran trabajados en la propia cantera.
El castillo
Sus orígenes parecen ser musulmanes (siglos VIII-X), si bien han sido encontrados restos prerromanos en su interior y la mayor parte de su construcción es posterior (siglo XII). En el centro del complejo encontramos un edificio central rectangular, sin duda residencial, construido con motivo de la primera guerra carlista en 1833 con los materiales de la iglesia de Santa María, cuya pared este podemos observar todavía adosada al cementerio de la localidad. En ambas cabeceras norte y sur se levantan dos torres cilíndricas que permiten el control integral del valle. Este cuerpo central está protegido por una muralla de trazado recto, con adarve y aspilleras en la pared externa de un foso que bordea el recinto rectangular. La tercera muralla se comporta como una barbacana que refuerza la fortificación, y exterior a ella encontramos una cuarta, en cuya cara norte se localiza el acceso al castillo, un sistema de muros laberínticos que conforman una esclusa. En el lienzo que contiene el arco de entrada, doblado (inferior en mitra y superior de medio punto), y formado por dovelas de arenisca (frente a la caliza del resto de la construcción), podemos observar varias almenas en capirote. En el interior del cerro se localiza una cueva que contiene grafitis medievales, aunque el acceso a esta es imposible debido a los constantes derrumbamientos. El mayor indicio de su origen musulmán parece ser su “parecido” al castillo de Clavijo.
Los primeros documentos en los que aparece citado datan de los siglos X y XI. Reino de Navarra: Se conoce que fueron tenentes de Jubera Margo Asinari en 941 y Jimeno Fortuniones en 1056. En 1066 la Reina Estefanía, esposa del Rey García Sánchez III el de Nájera, dejó Jubera y sus aldeas en testamento a su hijo el infante don Fernando de Pamplona. En tiempos de Alfonso el Batallador (Rey de Navarra y Aragón), en 1122, el tenente era Lope Garcés. Reino de León y Castilla: Siendo Rey Alfonso VII de León, hijo de Enrique de Trastámara, aparece unida a los Cameros, siendo señor don Ximeno y luego su hijo Pedro Jiménez (1165-1175). En 1207 los castillos de Jubera, Clavijo y Ausejo son entregados por Alfonso VIII de Castilla a Sancho VI de Navarra como garantía de una tregua de cinco años. Fue ocupada por Diego Gómez Manrique, conde de Treviño y tío del famoso poeta Jorge Manrique, quien en 1380 la cedió a Diego Fernández de Lezana. En 1419, Juan II de Castilla donó la villa a don Álvaro de Luna y desde entonces será señorío de los Luna. Fueron alcaides Diego de Vergara y García de Badajoz (1451).
Iglesia de San Nicolás de Bari
La iglesia de San Nicolás, construida en sillarejo y mampostería, tiene su origen en una edificación románica del siglo XIII, de la que actualmente solo se conservan los muros de la nave, la capilla del primer tramo (donde se aloja la pila bautismal) y la portada, cuyas cuatro arquivoltas apuntadas en forma de dientes de sierra parecen simbolizar la luz, el sol. Posteriormente, en el siglo XVI se añadió el resto del edificio, un crucero curiosamente de mayor anchura que la nave principal, cubierto con bóvedas nervadas. En el arte mueble del templo destacan tres esculturas góticas del siglo XIV: un crucifijo conocido como “El Abarrancador”, una imagen sedente de la Virgen del Prado con el Niño, una talla de Santiago peregrino y una imagen de San Juan Bautista hispanoflamenca del siglo XV. Podemos señalar también el retablo mayor dedicado a San Nicolás, barroco del siglo XVII y localizado en la cabecera del templo, y el retablo dedicado a Santiago, también barroco del XVII.
Ermita de Santiago y tradición jacobea
La ermita de Santiago se ubica en el cabezo que hoy lleva su nombre. Construida en el siglo XIII, consta de tres tramos construidos en sillarejo y mampostería. Dos de ellos, marcados con arco fajón, pertenecen a la construcción original, mientras que la cabecera, posiblemente estrellada o de terceletes, se edificó a principios del siglo XVI. Además, adosados a los muros encontramos varias edificaciones que corresponderían a las sacristías y las dependencias del ermitaño o la cofradía.
Jubera no se encuentra en ninguna de las principales rutas de peregrinación a Santiago de Compostela, por lo que esta ermita constituiría la meta de los peregrinos que a ella acudían. Desde todos los rincones de España llegaban devotos y afligidos a suplicar al santo, como atestiguan varios documentos y la gran cantidad de enterramientos descubiertos en la zona.
Según la tradición, cuando los combatientes musulmanes dieron por perdida la famosa batalla de Clavijo, huyeron hacia Jubera, siendo perseguidos y hostigados por los guerreros cristianos. Una vez aquí y dando por concluida la batalla, Santiago saltaría hacia la morada celestial a lomos de su corcel. A consecuencia de este hecho, varias formaciones geológicas de la zona adquirirían la forma de símbolos relacionados con el apóstol, como conchas de vieira. Una de las hipótesis sobre el origen de la Orden de Santiago es que fuera fundada en Jubera poco después de este episodio bélico. Además, según la leyenda, fue el propio Santiago quien cristianizó la región predicando desde Jubera, y en uno de sus momentos de mayor debilidad se le apareció la Virgen para infundirle ánimos, en el lugar en el que el mismo apóstol levantaría la ermita de la Virgen del Prado Jacobeo.
Ermita de la Virgen del Prado Jacobeo
Edificio barroco del siglo XVIII. Construcción de mampostería de tres tramos y cabecera rectangular, cubierta con lunetas sobre arcos de medio punto y pilastras toscanas, con coro a los pies. Está construida sobre un edificio anterior, y la tradición la considera fundada por el propio apóstol Santiago. La imagen sedante de la titular se conserva en la Iglesia de San Nicolás de Bari, y es gótica del siglo XIV.
Ermita de San Miguel Arcángel
Edificación barroca del siglo XVIII, se trata de una construcción en sillarejo y mampostería de tres tramos y cabecera rectangular. Al interior se encontraban la imagen barroca del titular y cinco pinturas renacentistas del XVI. La leyenda sitúa su construcción en torno a la batalla de Clavijo, y varios documentos testimonian la existencia de una importante cofradía de advocación al santo en la Baja Edad Media.
Las minas de plomo
Lo más seguro es que la extracción de minerales en la zona se remonte a tiempos prerromanos, como podemos intuir en las diferentes marcas del terreno. La mayor empresa de explotación de estos yacimientos tuvo lugar en el siglo pasado, entre 1948 y 1956, y fue llevada a cabo por la Compañía Vasco Riojana. A nivel demográfico, supuso un aumento exponencial de la población de la villa, que había comenzado a disminuir de manera preocupante en las últimas décadas. Los principales materiales obtenidos en ella durante estos años fueron plomo y cinc, así como pequeñas cantidades de plata. Actualmente han sido acondicionadas y constituyen una interesante visita en la que descubrir cómo funcionaba la industria minera española en los años cincuenta.
Las yeseras
En la villa de Jubera también podemos encontrar restos de la industria de extracción de yeso. Así, localizados en la ladera norte del castillo observamos canteras de extracción del material y restos de los hornos utilizados para cocer el yeso antes de triturarlo. De hecho podemos encontrar un horno íntegro.
Las pozas del río Jubera
Actualmente el mayor atractivo turístico de Jubera son las pozas que el río deja a su paso por la villa. Durante los meses de verano cientos de visitantes de toda la región acuden cada semana a pasar el día a la zona y disfrutar de un refrescante chapuzón.
Fiestas
- 9 de marzo: San Gregorio.
- Día de la santísima trinidad: Procesión del Cristo Abarrancador
- 25 de julio: Fiestas de Jubera, tradicionalmente en honor a Santiago, pero que prácticamente han perdido hoy en día toda connotación religiosa.
- 14 de septiembre: Fiestas de La Cruz.
- 6 de diciembre: San Nicolás de Bari, patrón de la localidad.
Asociaciones
- Asociación de Amigos de Jubera
- Asociación de la Tercera Edad de Jubera
- Asociación Juvenil Peña Blanca
Maratón fotográfico "Villa de Jubera"
Este certamen tiene lugar en el mes de septiembre, y en él se dan cita los fotógrafos y aficionados de la región.
Véase también
Notas
Historia
Prehistoria
Algunos autores consideran que la colonización del valle del Jubera se produjo durante la primera Edad del Hierro. En la segunda Edad del Hierro, el emplazamiento de mayor importancia en la zona sería el castro de Los corrales de Castrejón, a pocos kilómetros de Jubera.
Edad Antigua
Durante la romanización, la cuenca baja del río Jubera sería sometida a un fuerte proceso de colonización, como atestiguan muchos de los restos encontrados, pero a medida que las incursiones visigodas aumentaron, los habitantes migraron hacia la sierra en busca de seguridad. Este río migratorio benefició el crecimiento de Los castillares de Villa Vieja, un emplazamiento localizado junto a la ermita de Santiago, en el que intuimos una fortaleza central rodeada del caserío, y cercano a las minas de plomo y plata de Jubera. Esta población se convertiría en la principal del valle (siglo VI), hasta que el imparable crecimiento de Jubera le arrancara sus habitantes y la condenara a la desaparición. Es por eso que podemos considerar este emplazamiento como la primitiva villa de Jubera. Cerca de este lugar encontramos restos de una ermita de origen visigodo, la Ermita de los moros.
A lo largo de la cuenca del río Jubera podemos encontrar cuevas artificiales que popularmente son conocidas como “gallineros”, en cuyas paredes aparecen excavados gran cantidad de alvéolos. Las investigaciones señalan un posible origen religioso de las mismas, ejerciendo durante muchos siglos la función de eremitorios o monasterios rupestres. Su datación podría remontarse incluso a la época visigoda (siglo V), cuando a consecuencia de las constantes invasiones de las ciudades romanas de Vareia y Barbariana se produciría la migración de sus habitantes a la sierra y la cristianización del valle. En esta época era muy frecuente la cristianización realizada por los monjes eremitas, que posiblemente habitaran en estas cavidades. El pasado visigodo queda patente también en la toponimia de la zona (nombres de múltiples localidades y territorios del lugar hacen referencia al santoral visigodo). Actualmente la mayoría han desaparecido debido a los derrumbamientos de sus paredes.
Edad Media
La Edad Media fue una época muy convulsa para Jubera, ya que fue plaza fronteriza durante varios siglos, primero como fortaleza árabe hasta finales del siglo IX, pasando luego a manos leonesas, y posteriormente en el siglo X a manos pamplonesas. Durante los siglos XI, XII y XIII estuvo constantemente disputado por los reinos de Castilla y Navarra, pasando de uno a otro hasta que finalmente quedó en manos castellanas.
La villa de Jubera aparece citada por primera vez en el siglo IX, época en la que se convierte en plaza fuerte. Los árabes marcaron su paso por la población con la construcción del castillo, el que sería un importante punto estratégico en la línea defensiva formada junto a las fortalezas de Ocón, Clavijo y Ausejo frente a los envites cristianos.
Tras la Batalla de Clavijo en el 844, Jubera se queda en terreno fronterizo dentro del entonces Reino de Asturias-León, pasando años más tarde en el siglo X al Reino de Pamplona (922-924), nombrando como primer tenente de Jubera a Mango Asinari, que ya aparece citado en el 941 por el Rey García I de Pamplona.[1][2]En el siglo XI, Jubera formó parte de una trasmisión (1066) que Doña Estefanía hizo al infante de Pamplona, don Fernando, siendo el tenente Jimeno Fortuniones. Finalmente, en el 1076, pasó al reino de Castilla tras la muerte del Rey Sancho Garcés IV.
En 1207 el castillo de Jubera, junto con los de Clavijo y Ausejo, pasó a manos de Don Sancho de Navarra, usado como garantía en la tregua con Alfonso VIII de Castilla durante 5 años. Posteriormente, a principios del siglo XIII, el castillo y villa de Jubera pasaron a manos del señor de Cameros, Don Rodrigo Díaz de los Cameros, junto con el de Calahorra y Nájera de manos del Rey Alfonso VIII. Posteriormente, en 1216, en sus guerras con los Lara perdería la plaza, recuperándola en 1220.[3]
Ya a partir del siglo XIV, el señorío de Jubera (Jubera y sus 9 aldeas: San Bartolomé, Santa Engracia, Santa Cecilia, Cenzano, Bucesta, Reinares, El Collado, San Martín y Venturiel) quedaría permanentemente dentro de la Corona de Castilla, primero en manos de Diego Gómez Manrique, conde de Treviño, más tarde en 1380 paso a manos de Diego Fernández de Lezana, y finalmente en 1419 Juan II de Castilla se la donó a Álvaro de Luna y desde entonces ha quedado vinculado al linaje de los Luna.[4]
Edad Moderna
Durante el siglo XVIII en propiedad de D. José Mª Rodríguez de Cisneros Mendoza y Luna (1747-1779) al igual que las villas de Igea y Cornago. En este siglo paso a pertenecer a la intendencia de Soria.[5][6] A dicho linaje va a estar ligada hasta la abolición de los señoríos en 1837.
En 1822 tras la división de España en provincias realizada durante el trienio liberal, la villa de Jubera queda en la provincia de Logroño.
En el Diccionario Geográfico-histórico. Sección II que comprende La Rioja o toda la provincia de Logroño y algunos pueblos de la de Burgos, escrito por Ángel Casimiro de Govantes en 1846, se dice que en el siglo XVI tenía 410 vecinos que a 4 habitantes son 1640 almas y a 5, 2050. También que a la fecha de escrito el mencionado libro tenía 400 vecinos y 1820 almas.[7]
A mediados del siglo XIX, la villa tenía contabilizada una población de 1301 habitantes.[8] Aparece descrita en el noveno volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
JUBERA: v. que forma ayunt. con las ald. de San Bartolomé, San Martin, Sta. Cecilia y Sta. Engracia en la prov. de Logroño, cap. de su nombre, y cab. de part.jud. (4 leg.). aud. terr. y c. g. de Burgos (14), dióc. de Calahorra: sit. á la orilla der. del r. que lleva su nombre en parage llano, con buena ventilacion y clima saludable. Tiene 106 casas, la del ayunt. y cárcel, la esencia de primeras letras dotada con 40 fan. de trigo, está frecuentada por 35 niños, una igl. parr. titulada San Nicolás de Bari, y 8 anejas dependientes, cuyas advocaciones y el servicio de cada una se espresará en sus respectivos art.; el cabildo que las sirve se compone de un cura propio y 14 beneficiados distribuidos en esta forma: el referido cura que era tambien presidente de dicho cabildo, y 2 beneficiados servian la igl. parr., y otros 3 beneficiados la de Sta. Maria de Cenzano, teniendo estos seis individuos la obligacion de suplir las varantes, enfermedades é imposibilidades de sus compañeros en las otras 8 anejas: los dependientes de la parr. consisten solo en un sacristan lego que desempeña al mismo tiempo el cargo de organista y maestro de niños por no poderse mantener con lo que le da la igl. A principios de la última guerra civil, en el año 1833, existia en esta pobl. otra igl. matriz, titulada Sta. Maria, la cual se mandó derribar por órden superior, para construir un cast. ó fuerte con sus materiales para defensa de la pobl., por cuyo motivo el prelado diocesano adjudicó todos sus bienes á la actual de San Nicolás, declarando á consulla elevada por el cabildo, que existia de derecho, mandando que las cargas espirituales debian celebrarse ó cumplirse en esta, como efectivamente se está verificando por el cabildo; estramuros de la v. á dist. de medio cuarto de hora se encuentran 3 ermitas, tituladas Santiago, la Virgen del Pardo, y San Miguel Arcángel, y otras varias en las ald., en cada una de las cuales se espresará su número y advocacion. Confina el term. NO. con Lagunilla y Alcanadre (a 2 leg.); E. Villanueva (1); S. Soto á igual dist. que el primero, y O. Robres á la misma que el segundo; cruzan por él 2 r. ó arroyos cuyas aguas ademas de fertilizar algunas tierras, se utitilizan para dar impulso á 5 molinos harineros: sobre dichos r. ó arroyos hay 3 puentes de cal y canto: el terreno en general es áspero y montuoso, hallándose en su jurisd. varios montes arbolados de propiedad de la nacion, los cuales redituan 2,200 rs. las leñas, 120 las maderas, 300 la bellota y 1,180 los pastos. caminos: dirigen á Arnedillo y Logroño en mediano estado: el correo se recibe de este último punto, que como cap. de prov. es la adm. principal, por balijero los lunes y viernes. prod.: trigo, cebada, comuña, vino y aceite; tambien se hallan en la jurisd. minas de plomo, en una de las cuales se hicieron ensayos en 1785 de orden de la direccion general de rent., pero sus resultados fueron casi insignificantes: se cria ganado de todas clases, y se mantiene el preciso para atender á las labores del campo: hay caza de conejos, perdices, liebres y codornices, y pesca de barbos y anguilas. ind. la agrícola, y fabricacion de carbon y los 5 molinos harineros mencionados. comercio: esportacion de los frutos sobrantes, y especialmente carbon y leña. pobl.: 302 vec., 1,301 alm. cap. prod.: 1.267,400 rs. imp.: 63,360. contr.: de cuota fija 11,605. presupuesto municipal 23,883 reales, que se cubren con los productos de propios que consisten en 3 casas, un corral, un horno de pan cocer, que solo redituan 400 rs. anuales, y hasta 1,436 con los arbitrios, y lo restantes se cubre por reparto vecinal; de cuya cantidad se pagan 800 rs. al secretario del ayuntamiento.(Madoz, 1849, p. 650)
Durante la primera guerra carlista, el castillo de Jubera fue un punto estratégico en el valle del Ebro, por lo que se remodeló para adaptarlo a las nuevas necesidades bélicas, para lo cual se derribó la iglesia de Santa María también ubicada en la localidad (junto al cementerio) aprovechando sus materiales.
Encabezando la comarca durante muchos siglos, su última etapa de esplendor la vivió a mediados del siglo pasado (1948-56) con la explotación de unas minas de plomo cuyo cierre inició una fuerte tendencia de despoblamiento que persiste en la actualidad.
Demografía
Históricamente Jubera ha sido la principal localidad del municipio, por importancia histórica y por población, hasta 1940 que pierde la capitalidad frente a Santa Engracia, pasando a depender de ella y cambia la denominación del municipio a Santa Engracia del Jubera.
En 1849, en el Diccionario de Madoz ya consta que las aldeas de Cenzano, El Collado, Bucesta y Reinares han formado ayuntamiento propio, siendo cabeza El Collado, y segregándose por tanto de la villa de Jubera. En 1852 se segrega también la aldea de Santa Cecilia y la aldea de Robres, Santa Marina, agregándose al municipio de El Collado.[3]En 1877 se disuelve el municipio de El Collado, y se vuelven a agregar al municipio de Jubera integrando además a la antigua aldea de Robres, Santa Marina, pero no vuelve Cenzano.
A finales del siglo XIX se produce una gran pérdida de población por la emigración a América, sobre todo a Argentina y Chile en busca de mejores oportunidades, debido a la precariedad con la que se vivía en las aldeas más altas del término: Bucesta, Reinares, Santa Marina, El Collado, San Martín y Santa Cecilia. En ellas la economía era de subsistencia, y se había producido una gran pérdida de importancia de la ganadería ovina, prácticamente la única en el municipio, lo cual condujo a que desapareciese el municipio de El Collado y volviese a integrarse en Jubera.
La constante pérdida de población de la localidad provocó que en 1936 se trasladase la capital del municipio de Jubera a Santa Engracia, que en aquel momento mantenía más población. En un periodo de 60 años, desde 1877 hasta 1940, el entonces municipio de Jubera había perdido 600 habitantes, el 40% de su población, por lo que se encontraba ya en una situación demográfica crítica y comprometida.
Finalmente en 1950 se modifica el nombre del municipio, denominándolo oficialmente Santa Engracia del Jubera, perdiendo Jubera su predominancia histórica en el valle.[3][9]
| Gráfica de evolución demográfica de Jubera[10] entre 1842 y 1940 |
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Población de derecho según los censos de población del INE Población de hecho según los censos de población del INEEntre el censo de 1857 y el anterior, disminuye el término del municipio porque se independizan El Collado, Cenzano, Bucesta, Reinares y Santa Cecilia |
Entre 1948 y 1956 la población aumento gracias a la instalación de las minas de plomo entre las localidades de Jubera y San Bartolomé. En ellas llegaron a trabajar 100 personas, tanto de la zona como llegadas de País Vasco o Extremadura.
Pero tras el cierre de estas en los años 1960 la población volvió a descender, puesto que todos los que allí trabajaban emigraron, principalmente a Logroño. A esto se sumó la emigración constante que se venía produciendo desde mediados del siglo XIX. En estos años algunas de sus aldeas quedaron totalmente abandonadas.
Jubera (La Rioja) contaba a 1 de enero de 2022 con una población de 77 habitantes, 43 hombres y 34 mujeres.
| Gráfica de evolución demográfica de Jubera (La Rioja) entre 2000 y 2022 |
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Población de derecho (2000-2022) según los censos de población del INE a 1 de enero de cada año.[12] |
- ↑ Fernández de la Pradilla Mayoral, María de la Concepción. «La articulación del poder pamplonés en el espacio riojano». Consultado el 16 de junio de 2026.
- ↑ García Turza, Francisco Javier (30 de julio al 3 de agosto de 2001). «Los espacios de poder en La Rioja medieval». XII Semana de Estudios Medievales (Nájera: Universidad de La Rioja): 4-5.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 «Rodrigo Díaz de los Cameros | Real Academia de la Historia». dbe.rah.es. Consultado el 28 de febrero de 2021. Error en la cita: Etiqueta
<ref>no válida; el nombre «:0» está definido varias veces con contenidos diferentes - ↑ Gonzalo Alfaro, Blas (2018). «Nueve fueron las aldeas de Santa Engracia». Belezos (37): 74-81.
- ↑ Ibáñez Rodríguez, Santiago; Armas Lerena, Noemí; Gómez Urdáñez, José Luis (1996). «El señorío en La Rioja. Distribución territorial.». Los señoríos en La Rioja en el siglo XVIII (Logroño: Universidad de La Rioja): 43-44. ISBN 978-84-695-9282-3.
- ↑ Marqués de la Ensenada, Don Cenón de Somodevilla (1750-1754). «Villa de Jubera». Respuestas Generales del Catastro del Marqués de la Ensenada.
- ↑ Casimiro de Govantes, Ángel (1846). Diccionario geográfico-histórico de España, por la Real Academia de la Historia. Seccion II que comprende La Rioja o toda la provincia de Logroño y algunos pueblos de la de Burgos. s.n.]
- ↑ Madoz, 1847, p. 650.
- ↑ «Orden del 8 de febrero de 1951 por la que se acuerda desestimar la solicitud de los ayuntamientos de Robres del Castillo y Santa Engracia del Jubera y que sigua funcionando la citada agrupación con arreglo a las normas que en su día fueron aprobadas.». Boletín Oficial del Estado (62): 2-3. 03/03/1951.
- ↑ Instituto Nacional de Estadística (España). «Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842». Consultado el 2 de septiembre de 2025.
- ↑ Secretaría General Técnica, Ministerio de Administraciones Públicas (2008). Variaciones de los Municipios de España desde 1842 (1.ª edición). Madrid: Gobierno de España. Consultado el 2 de septiembre de 2025.
- ↑ INEbase / Nomenclátor. Relación de unidades poblacionales.

