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Lucera
| Lucera | ||
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| Entidad subnacional | ||
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Ubicación de Apulia en Italia | ||
| Idioma oficial | Italiano | |
| • País | Italia | |
| • Región | Apulia | |
| • Provincia | Foggia | |
| Fracciones | Regente, S. Giusto | |
| Municipios limítrofes | Alberona, Biccari, Castelnuovo della Daunia, Foggia, Pietramontecorvino, San Severo, Torremaggiore, Troia, Volturino, Motta Montecorvino | |
| Superficie | ||
| • Total | 338 km² | |
| Población (2006) | ||
| • Total | 34,840 hab. | |
| • Densidad | 103 hab./km² | |
| Gentilicio | Lucerini | |
| Huso horario | CET (UTC +1) | |
| • en verano | CEST (UTC +2) | |
| Código postal | 71036 | |
| Prefijo telefónico | 0881 | |
| Fiestas mayores | 16 de agosto | |
| Patrono(a) | Santa María | |
| Sitio web oficial | ||
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Lucera es una ciudad y municipio de la provincia de Foggia, situada en la región italiana de la Apulia.
Lucera formó parte del Reino de Nápoles, integrado en la Monarquía Hispánica entre 1503 y 1707.
Historia
Lucera es una ciudad de origen antiguo, asentada sobre un territorio ocupado desde la Edad del Bronce y posteriormente por poblaciones daunias, una de las principales ramas de los yapigios de la antigua Apulia. Las investigaciones arqueológicas han documentado asentamientos prehistóricos y prerromanos en el territorio municipal.
El origen del nombre Lucera no está establecido con certeza y ha dado lugar a diversas interpretaciones. Entre las hipótesis tradicionales se encuentra la derivación de un nombre propio relacionado con los Daunos, la existencia de un antiguo culto a una divinidad vinculada con Lux Cereris y una posible etimología de origen etrusco. Estas propuestas deben considerarse como interpretaciones tradicionales, pues no existe consenso definitivo sobre la etimología del topónimo.[1]
Época romana
Lucera adquirió una importancia estratégica excepcional durante la expansión romana por la península itálica. En el contexto de la segunda guerra samnita, la ciudad era aliada de Roma. Según Tito Livio, durante el episodio que culminó en las Horcas Caudinas, los samnitas hicieron creer a los romanos que Lucera se encontraba amenazada, provocando que el ejército romano marchara en su auxilio y cayese en la emboscada que terminó con la capitulación romana en 321 a. C.[1]
Lucera fue posteriormente ocupada por los samnitas, pero recuperada por Roma en 315 o 314 a. C. Tras su recuperación fue convertida en colonia de derecho latino, constituyendo uno de los principales puntos de apoyo de Roma en la Apulia. La colonia recibió un contingente de colonos romanos y pasó a desempeñar una importante función militar y política en el territorio. Su posición permitió a Roma controlar las comunicaciones entre el Samnio, la Apulia y el litoral adriático.[1]
La fidelidad de Lucera a Roma se mantuvo durante los siglos siguientes. La ciudad alcanzó una notable prosperidad y llegó a disponer de instituciones propias y de derecho de acuñación de moneda. Tras la guerra social, sus habitantes recibieron la ciudadanía romana y Lucera pasó a integrarse plenamente en la estructura municipal romana. Durante el reinado de Augusto, la ciudad volvió a recibir colonos y experimentó un nuevo desarrollo urbano.[1]
Uno de los principales testimonios de esta etapa es el anfiteatro romano de Lucera, construido en época augustea por iniciativa de Marco Vecilio Campo, probablemente en honor de Augusto. El edificio, situado fuera del núcleo amurallado, tenía unas dimensiones monumentales y constituye uno de los restos arqueológicos más importantes de la Lucera romana.[2]
Durante la segunda guerra civil de la República romana, Pompeyo utilizó Lucera como punto de apoyo militar frente a Julio César. La proximidad de César obligó a Pompeyo a abandonar la ciudad. Lucera cambió entonces de bando y se acogió a la clemencia de César, por lo que evitó las consecuencias que sufrieron otros centros favorables a Pompeyo.
La ciudad volvió a verse afectada por las guerras civiles posteriores, especialmente por el enfrentamiento entre Marco Antonio y Octaviano. Tras la victoria de Octaviano, fueron asentados en su territorio numerosos veteranos del ejército romano. La medida favoreció la recuperación económica y demográfica de Lucera, que inició una nueva etapa de prosperidad durante el Imperio.[1]
Durante el Bajo Imperio, Lucera conservó su importancia administrativa. Bajo Constantino, llegó a convertirse en centro administrativo de la provincia romana de Apulia, consolidando su posición como uno de los principales núcleos del territorio.
Edad Media
La desintegración del Imperio Romano de Occidente inició una etapa de inestabilidad. Lucera pasó a formar parte de los territorios dominados por los lombardos, que establecieron en ella un gastaldato y aprovecharon su posición estratégica para controlar el norte de la Apulia.
En 663, la ciudad fue atacada y destruida por el emperador bizantino Constante II, en el marco de la lucha entre el Imperio bizantino y los lombardos. La destrucción provocó una profunda transformación del antiguo núcleo urbano y una importante disminución de su población.[1]
Durante los siglos siguientes, Lucera permaneció vinculada a las luchas por el control de la Apulia entre lombardos y bizantinos. Su posición elevada sobre el Tavoliere volvió a convertirla en un punto estratégico de primer orden. En el siglo XI fue conquistada por los normandos, pasando posteriormente a formar parte del Reino de Sicilia.

La ciudad adquirió una importancia extraordinaria durante el dominio de la Casa de Hohenstaufen. Federico II comprendió el valor militar de Lucera y la convirtió en una de sus principales fortalezas de la Italia meridional. Entre 1224 y 1246 trasladó a la ciudad sucesivos contingentes de población musulmana procedente de Sicilia y otros territorios del Reino, creando una importante colonia islámica conocida como Luceria Saracenorum.[3]
La población musulmana recibió tierras y disfrutó de un considerable grado de autonomía interna, mientras proporcionaba al Emperador tropas para sus campañas militares. Lucera se convirtió así en un enclave musulmán singular dentro de un territorio predominantemente cristiano y en uno de los principales centros económicos y militares del dominio de Federico II.[1]
Federico II construyó asimismo un palacio imperial sobre el antiguo núcleo elevado de la ciudad. Tras la derrota de los Hohenstaufen, los Angevinos transformaron y ampliaron las fortificaciones, dando origen al complejo que posteriormente sería conocido como fortaleza svevo-angioina.[4]
La población musulmana de Lucera permaneció vinculada a los Hohenstaufen y se enfrentó al nuevo poder angevino. Tras diversas rebeliones y campañas militares, Carlos II de Anjou ordenó en 1300 la destrucción de la colonia musulmana. Los supervivientes fueron vendidos como esclavos o dispersados y la ciudad fue repoblada con población cristiana. A partir de entonces comenzó a utilizarse con mayor frecuencia la denominación Civitas Sanctae Mariae, en referencia a la Virgen María, que pasó a ser considerada patrona de la ciudad.[1]
Durante la dominación angevina, Lucera volvió a adquirir importancia política y administrativa. La ciudad recibió privilegios y fue objeto de importantes obras de reconstrucción. Durante el siglo XIV y comienzos del XV siguió siendo uno de los principales centros de la Capitanata, aunque sufrió las consecuencias de las luchas internas de la Casa de Anjou y de las guerras por la sucesión del Reino de Nápoles.
Corona de Aragón
En 1442, durante la conquista del Reino de Nápoles por Alfonso V de Aragón, Lucera se sometió al monarca aragonés. El cambio de dinastía abrió una nueva etapa en la historia de la ciudad y estableció uno de sus primeros vínculos directos con el ámbito político de la Corona de Aragón.[5]
Los nuevos soberanos confirmaron diversos privilegios de Lucera y reforzaron su importancia como centro administrativo de la Capitanata. Durante el reinado de Alfonso V se estableció en la ciudad la Regia Audientia Provincialis, tribunal superior con jurisdicción civil, penal y administrativa sobre la Capitanata y el Contado de Molise. La institución mantuvo posteriormente su importancia durante varios siglos.[6]
En 1447, Alfonso V creó además la Regia Dogana della Mena delle Pecore di Puglia, vinculada a la organización de la trashumancia entre los territorios de los Abruzos y los pastos del Tavoliere. Lucera fue inicialmente sede de esta institución, que permaneció en la ciudad hasta 1468, cuando fue trasladada a Foggia. La organización de la ganadería trashumante tuvo una enorme importancia económica para el norte de Apulia y contribuyó al desarrollo de las comunicaciones y de las actividades comerciales de Lucera.[7]
Durante la segunda mitad del siglo XV, Lucera conservó su condición de ciudad de realengo y mantuvo una relación directa con los monarcas aragoneses. En 1463, Fernando I de Aragón, hijo y sucesor de Alfonso V en el trono napolitano, confirmó sus privilegios y la condición demanial de la ciudad. La documentación conservada demuestra además la existencia de una activa administración municipal durante este período.[8]
Monarquía Hispánica
Las guerras por el control del Reino de Nápoles transformaron nuevamente la situación política de Lucera a comienzos del siglo XVI. El enfrentamiento entre Francia y los Reyes Católicos terminó con la conquista del reino por las fuerzas de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. En 1503, la victoria hispano-aragonesa completó la incorporación del Reino de Nápoles a la Monarquía Hispánica, iniciándose en 1504 el gobierno de los virreyes.[9]
Lucera quedó así integrada en uno de los territorios italianos de la Monarquía Hispánica. La ciudad mantuvo sus instituciones locales y su importancia administrativa dentro de la Capitanata, mientras la Regia Audientia Provincialis continuó desempeñando funciones judiciales y administrativas sobre un amplio territorio.[10]
La documentación conservada en Lucera permite comprobar la presencia directa de la administración de los monarcas hispánicos. Entre los documentos municipales del siglo XVI figura, por ejemplo, un libro de deliberaciones correspondiente a 1567-1568 que identifica expresamente a Felipe II como «Rey de Castiglia», reflejo de la pertenencia de Lucera a la Monarquía Hispánica.[11]
Durante los siglos XVI y XVII Lucera continuó siendo capital de la Capitanata y sede de instituciones judiciales y administrativas. La ciudad, sin embargo, experimentó dificultades económicas relacionadas con la presión fiscal, las epidemias, las malas cosechas y las crisis que afectaron al Reino de Nápoles durante el período de dominio español. Al mismo tiempo, se produjo una notable expansión de las instituciones religiosas y de las construcciones vinculadas a las órdenes monásticas.[12]
La vinculación con la Monarquía Hispánica alcanzó una dimensión particularmente singular en el siglo XVII. En 1635, durante el reinado de Felipe IV, fue creado el Ducado de Lucera, título nobiliario español con Grandeza de España concedido a Matías Gallas de Campo, militar de origen trentino al servicio de los ejércitos de los Habsburgo. La documentación oficial española confirma que el título de Duque de Lucera fue concedido a Matías Gallas de Campo en 1635.[13]
La denominación del título hacía referencia a la propia ciudad de Lucera, que entonces formaba parte del Reino de Nápoles, uno de los territorios de la Monarquía Hispánica. Gallas, que había desarrollado una importante carrera militar en las guerras europeas de la época, aparece en documentación contemporánea como Duca di Lucèra desde 1635.[14]
La relación entre la ciudad y el título nobiliario tuvo además una dimensión territorial. En 1642, el virrey de Nápoles Ramiro Núñez de Guzmán, Duque de Medina de las Torres, vendió Lucera en régimen feudal al Conde Matías Gallas por orden de Felipe IV. La ciudad se resistió durante décadas a perder su condición de ciudad de realengo y realizó importantes esfuerzos económicos para impedir la consolidación del dominio feudal. Finalmente, Lucera recuperó su condición de ciudad libre y volvió al patrimonio regio en 1692.[15]
El episodio constituye uno de los vínculos más singulares entre Lucera y la historia española: no solo la ciudad perteneció durante cerca de dos siglos a un reino integrado en la Monarquía Hispánica, sino que su propio nombre fue utilizado para designar un título de la nobleza española creado por Felipe IV.
A finales del siglo XVII, Lucera continuaba siendo uno de los principales centros administrativos de la Capitanata. El dominio español terminó a comienzos del siglo XVIII, cuando el Reino de Nápoles pasó a manos de los Habsburgo de Austria durante la Guerra de Sucesión Española. Con ello concluyó la etapa de vinculación directa de Lucera con la Monarquía Hispánica.
Edad Contemporánea
Durante el siglo XVIII Lucera quedó integrada sucesivamente en las estructuras políticas del Reino de Nápoles y, posteriormente, de las Dos Sicilias. En 1806, durante el gobierno de José Bonaparte en el Reino de Nápoles, se produjo una profunda reorganización administrativa que puso fin a la condición de Lucera como capital de la Capitanata, función que pasó a Foggia.[16]
La ciudad conservó, no obstante, una importante función judicial y administrativa y continuó siendo un centro destacado del norte de Apulia. En el siglo XIX participó en los movimientos políticos que precedieron a la unificación italiana y en 1861 quedó integrada en el nuevo Reino de Italia.
Evolución demográfica
| Gráfica de evolución demográfica de Lucera entre 1861 y 2001 |
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Fuente ISTAT - elaboración gráfica de Wikipedia |
Edificios singulares
Existen en Lucera varios edificios singulares que datan de diferentes etapas:
- El anfiteatro romano
- El castillo medieval
- La iglesia de San Francisco
- La catedral, construida en 1300 sobre las ruinas de la última mezquita existente en Italia, destruida en el mismo año.
Notas
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 «Lucera». Enciclopedia Italiana (en italiano). Istituto dell'Enciclopedia Italiana.
- ↑ «Lucera, chiave di Puglia». Comune di Lucera (en italiano).
- ↑ «Lucera». Federiciana, Enciclopedia Italiana (en italiano). Istituto dell'Enciclopedia Italiana.
- ↑ «Lucera». Enciclopedia dell'Arte Medievale (en italiano). Istituto dell'Enciclopedia Italiana.
- ↑ «Attendolo, Marco». Dizionario Biografico degli Italiani (en italiano). Istituto dell'Enciclopedia Italiana.
- ↑ «Lucera, chiave di Puglia». Comune di Lucera (en italiano).
- ↑ «Premesse storiche». Comune di Lucera (en italiano).
- ↑ «La Capitanata nel Quattrocento: problemi e prospettive». Archeoclub d'Italia (en italiano).
- ↑ Carlos José Hernando Sánchez (2015). «El soldado político: el Gran Capitán y la Italia de los Reyes Católicos». Revista de Historia Militar.
- ↑ «Lucera, chiave di Puglia». Comune di Lucera (en italiano).
- ↑ «Il mistero della casetta merlata». Lucera: memoria e cultura (en italiano).
- ↑ «Lucera: le vicende storiche, i monumenti». Mondi Medievali (en italiano).
- ↑ «Resolución de la Subsecretaría por la que se anuncia haber sido solicitada la rehabilitación en el título de Duque de Lucera». Boletín Oficial del Estado. 6 de marzo de 1976.
- ↑ «Graf Matthias Gallas, Duca Matthias di Lucèra». Herzog August Bibliothek (en Deutsch).
- ↑ «L'abate Pacichelli e la Lucera di fine '600». Lucera: memoria e cultura (en italiano).
- ↑ «Lucera, chiave di Puglia». Comune di Lucera (en italiano).
