El relato hace referencia a la compleja monarquía absolutista del rey francés y a su famosa frase «El Estado soy yo». La lógica de esta frase sería la misma del relato de Aparicio; una frase absolutista que busca centralizar lo universal en lo singular. La naturaleza elíptica de este relato ha sido alabada por distintos observadores. José Enrique Martínez Fernández, por ejemplo, ha declarado:
El cuento de Aparicio es la elipsis retórica en su más alta expresión; si funciona, lo hace como un fogonazo de luz, como una imagen fulgurante y repentina, como la plasmación plástica y verbal del super-ego.[2]