Manuel Agustín Mascaró

De Hispanopedia
Manuel Agustín Mascaró
Información personal
Nacionalidad Española
Información profesional
Ocupación Ingeniero militar, arquitecto
Años activo 1768–1805
Empleador Real Cuerpo de Ingenieros del Ejército Español
Rango militar Teniente coronel e Ingeniero Ordinario
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Manuel Agustín Mascaró y Nieto (Cádiz, c. 1746 – Ciudad de México, c. 1805) fue un ingeniero militar y arquitecto español, miembro del Real Cuerpo de Ingenieros del Ejército. Es reconocido históricamente por ser el verdadero artífice de la fisonomía actual del Castillo de Chapultepec, transformando un proyecto de casa de descanso en un alcázar fortificado, y por su participación en las obras de infraestructura vial más importantes del Virreinato de Nueva España a finales del siglo XVIII.[1]

Biografía

Nacido en Cádiz alrededor de 1746, ingresó muy joven al Real Cuerpo de Ingenieros. En 1768 ya figuraba como ingeniero extraordinario y fue destinado a América. Sirvió inicialmente en las plazas de Puerto Rico y Santo Domingo, ganando experiencia en fortificaciones caribeñas.

Llegó al Virreinato de Nueva España en 1785 con el grado de capitán e ingeniero ordinario, formando parte del séquito del virrey Bernardo de Gálvez. Su carrera en México estaría marcada por la controversia política y la dificultad técnica de las obras que emprendió.

Obras principales

El Castillo de Chapultepec (1786–1794)

Aunque el proyecto inicial de una casa de descanso en el cerro de Chapultepec fue encomendado en 1785 al teniente coronel Francisco Bambitelli, este debió partir urgentemente a La Habana. El virrey Bernardo de Gálvez designó entonces a Mascaró como director de las obras a partir del 3 de marzo de 1786.[2]

Bajo la dirección de Mascaró, el proyecto sufrió una transformación radical:

  • Fortificación: Mascaró modificó los planos para incluir elementos defensivos que no existían en el diseño original de Bambitelli, tales como fosos, bastiones, muros en talud y parapetos capaces de resistir artillería ligera.
  • Ampliación: El edificio se alargó considerablemente y se construyó el «Caballero Alto» (torre mirador).
  • Polémica política: La construcción acelerada de estos elementos defensivos alimentó rumores en la Corte española de que el virrey Gálvez pretendía alzarse contra la Corona y usar Chapultepec como fortaleza. Aunque Gálvez murió en noviembre de 1786, esta sospecha de traición afectó la carrera de Mascaró, quien tuvo que justificar técnicamente los refuerzos debido a la inestabilidad sísmica del cerro.[3]

Las obras continuaron a ritmo lento bajo el virreinato del II Conde de Revillagigedo hasta 1794, año en que la Corona ordenó suspender los gastos y subastar el edificio (lo cual nunca ocurrió), quedando la estructura abandonada hasta la Guerra de Independencia.[4]

Infraestructura civil

Mascaró no se limitó a la arquitectura militar, siendo una figura clave en la ingeniería civil del virreinato. Participó activamente en la disputa técnica sobre el trazado del nuevo camino entre Ciudad de México y Veracruz. Mascaró fue defensor y proyectista de la ruta por Orizaba, realizando levantamientos topográficos detallados que compitieron con la ruta por Xalapa propuesta por otros ingenieros como García Condo.[1]

Asimismo, realizó estudios para el desagüe y saneamiento de la Ciudad de México y colaboró en la reparación de calzadas y puentes en la cuenca de México.

Últimos años y legado

Tras la suspensión definitiva de las obras de Chapultepec en 1794 y el cambio de administración virreinal, Mascaró continuó sirviendo en el Cuerpo de Ingenieros, alcanzando el grado de Teniente coronel. Se mantuvo activo en la supervisión de caminos y garitas de la capital. Aunque la fecha exacta de su muerte varía según las fuentes, los registros del cuerpo de ingenieros dejan de mencionarlo activo hacia 1805, presumiéndose su fallecimiento en la Ciudad de México.

La historiografía moderna, a través de autores como Justino Fernández y Sonia Lombardo, ha reivindicado a Mascaró. Durante el siglo XIX se atribuyó erróneamente el mérito a Bambitelli, pero el análisis de los planos demuestra que el edificio que hoy alberga el Museo Nacional de Historia —y que posteriormente habitarían Maximiliano y Porfirio Díaz— es, estructuralmente, la obra de Manuel Agustín Mascaró.[2]

Referencias

  1. 1,0 1,1 Moncada Maya, J. Omar (1993). Ingenieros militares en Nueva España: inventario de su labor científica y espacial, siglos XVI-XVIII. México: UNAM.
  2. 2,0 2,1 Lombardo de Ruiz, Sonia (1980). El Castillo de Chapultepec. México: INAH.
  3. Florescano, Enrique (coord.) (2002). Chapultepec: historia y símbolo. México: Fondo de Cultura Económica.
  4. Toussaint, Manuel (1975). Chapultepec: fuentes para su historia. México: Porrúa.