Monasterio de San Zoilo Armilatense

De Hispanopedia
Monasterio de San Zoilo Armilatense

Detalle de un dibujo a pluma de Baquera de Torquemada, que muestra el Monasterio de San Zoilo Armilatense
Localización
País España
Comunidad autónoma Andalucía
Provincia Córdoba
Localidad Adamuz
Información religiosa
Culto Cristianismo
Uso Convento monástico
Estatus Desaparecido (solo referencias históricas)
Advocación San Zoilo
Patrono San Zoilo
Otros Agapio II de Córdoba (obispo relacionado), San Sabiniano, Wistremundo (monjes mártires)
Historia del edificio
Fundación Anterior al siglo X (posiblemente siglo VII)
Eventos Referenciado durante el Califato de Córdoba; sucesos durante la fitna (1009)
Personas relacionadas San Zoilo (patrono), Agapio II de Córdoba (obispo), Abd al-Rahman III (califa), Almanzor, Abd al-Malik al-Muzaffar, Abd al-Rahman Sanchuelo
Obras artísticas Lápida mozárabe del presbítero y abad Daniel (930), lápida del presbítero Félix (638)
Datos arquitectónicos
Tipo Monasterio
Estilo Mozárabe (posiblemente)
Mapa de localización
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El Monasterio de San Zoilo Armilatense fue un convento mozárabe de cuya existencia se tienen referencias históricas en el término municipal de Adamuz, en la Provincia de Córdoba, España.

Estuvo dedicado a San Zoilo, mártir cordobés del Siglo IV.

Historia

Dibujo a pluma de Baquera de Torquemada, donde en la parte superior derecha se ve el Monasterio de San Zoylo Armilatense y debajo el río Armillata

La historia del Monasterio de San Zoilo Armilatense está ligada a la figura de San Zoilo de Córdoba, un cristiano martirizado el 27 de julio del año 300 durante las persecuciones de los emperadores Diocleciano y Maximiano por predicar la doctrina cristiana. Sus restos fueron inicialmente enterrados en un cementerio destinado a extranjeros.

En el año 613, durante el reinado del rey Sisebuto (visigodo), el obispo Agapio II de Córdoba, tras un sueño revelador, encontró el lugar de enterramiento de San Zoilo. La tradición narra que Agapio II trasladó las reliquias del santo a la iglesia de San Félix en Córdoba, la cual fue reformada y renombrada como iglesia de San Zoilo y San Félix. Asimismo, se atribuye a Agapio II la edificación de un monasterio adyacente a esta iglesia en Córdoba, con capacidad para cien monjes, donde el propio obispo fue sepultado.Durante el período musulmán, el Monasterio adquirió relevancia, especialmente en los reinados de los emires Abd al-Rahman II (822-852) y Muhammad I (852-886).

Según describe San Eulogio en el Siglo IX, el “Coenobio Sancti Zoyli Armilatensi” se encontraba a más de 30 millas al norte de Córdoba, en un paraje áspero y solitario en el corazón de la sierra, cerca del río Armillata (actual Guadalmellato), donde los monjes, en su pobreza, se abastecían de los peces de un remanso cercano. En este período, el convento es citado en fuentes árabes como dair Xaux (Casa de Zoilo). San Eulogio documenta que varios monjes de monasterios cercanos a Córdoba, incluido el de San Zoilo Armilatense, fueron ejecutados por su fe. Entre ellos destacan San Sabiniano, originario del pueblo de Froniano en la sierra cordobesa, y Wistremundo, un joven de Écija, ambos martirizados el domingo 7 de junio de 851.

En la década de los 960, durante el gobierno de Almanzor, se encuentra una referencia al Monasterio en los versos del visir Abu Marwan Abd al-Malik b. Suhayd. En respuesta a Sa’id el lingüista, quien elogiaba el vino de Iraq, el visir menciona que en Armillat se producía y vendía vino, comparándolo con el de las ciudades de Qutrabbul y Kaluwad, cerca de Bagdad. Este dato sugiere que el Monasterio tenía una actividad económica relacionada con la producción de vino.

El Monasterio, ubicado en la primera parada del camino de Córdoba a Toledo, fue un lugar estratégico durante el Califato. En los comienzos del Siglo XI, durante los eventos que condujeron a la disolución del Califato de Córdoba, el lugar adquirió protagonismo. Tras la muerte de Almanzor, su hijo Abd al-Malik al-Muzaffar falleció el 20 de octubre de 1008 en al-Saran, frente al convento de Armillat, en Manzil Umm Hani. Sus restos fueron trasladados a al-Zahira.

Posteriormente, su hermano Abd al-Rahman Sanchuelo, tras partir hacia una campaña contra los cristianos en enero de 1009, regresó desde Toledo al enterarse del levantamiento en Córdoba el 14 de febrero de 1009. Abandonado por el ejército bereber, llegó a Armillat, donde dejó a sus 70 esclavas en un palacio cercano. Sanchuelo se refugió en el Monasterio de San Zoilo Armilatense, donde fue detenido y ejecutado el 5 de marzo de 1009.

Durante la fitna (guerra civil) del Califato, los bereberes se retiraron a Armillat el 24 de mayo de 1009, y en Córdoba sus propiedades fueron saqueadas.

En noviembre de ese año, antes de la Batalla de Qantis, el Monasterio, el mesón de Manzil Umm Hani, el palacio del visir y una almunia cercana sucumbieron durante los enfrentamientos. Tras estos eventos, no se encuentran referencias al Monasterio en las etapas de los reinos de Taifas, Almorávides o Almohades, lo que sugiere que cesó su actividad religiosa durante la fitna.

Ubicación

Es importante diferenciar el Monasterio de San Zoilo Armilatense del Monasterio de Cien Monjes edificado por Agapio II. Mientras que este último se encontraba "dentro de la ciudad de Córdoba", en la misma iglesia donde se depositaron las reliquias de San Zoilo, el Monasterio de San Zoilo Armilatense se hallaba "fuera de la ciudad", aproximadamente a ocho leguas al norte de Córdoba, en el término municipal de Adamuz. Esta distinción es crucial para evitar confusiones en la historiografía, como señalan autores antiguos y el manuscrito del Cerratense del Siglo XIII. Los breviarios de Córdoba y Burgos mencionados por Morales (libro 10, capítulo 15) se referían al Monasterio intra-muros de Córdoba, no al Armilatense.

Durante el Califato de Córdoba (929-1031), bajo el gobierno de Abd al-Rahman III, se encuentran referencias indirectas a la ubicación del Monasterio de San Zoilo Armilatense. El historiador árabe Ibn Idari (escritor del Siglo XIII, conocido por su crónica sobre la historia de España) menciona una posada llamada Manzil Al-Hani, la cual estaba situada "en frente del Monasterio de Arnillat", en clara alusión al Monasterio de San Zoilo Armilatense. Estas referencias refuerzan su existencia y ubicación extramuros de la capital califal.

El Monasterio estaba situado en un paraje montañoso cerca de la villa de Adamuz, en el área de Peñas Rubias, descrito por el P. Justo de Urbel como “colgado en las cumbres como nido de águilas”. Algunas de sus celdas se ubicaban en cuevas naturales, una de las cuales lleva el nombre de San Zoilo. Al pie de esta cueva se encuentra un vallezuelo que desemboca en el río Guadalmellato, en una zona conocida históricamente como la huerta de los Minguiantes, que probablemente ocupaba el lugar del Monasterio.

En 1929, Rafael Castejón señaló que en la huerta Minguiante y en el sitio de los Conventillos, en la finca del Retamalejo, se encontraron restos de edificios de época califal, incluyendo una lápida mozárabe del presbítero y abad Daniel, datada en el año 930. Según Gregorio Cámara, propietario de la finca, la lápida fue hallada en un lugar con restos de tejas, tinajas y piedras, indicios de un antiguo poblado. A medio kilómetro de este sitio se encuentran Peñas Rubias, con una cueva natural, y la huerta Minguiante, con otra cueva similar. También se halló en la misma zona una lápida de mármol del presbítero Félix, datada en 638, conservada en el Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Luis María Ramírez Casas-Deza, en 1839, describió restos de edificios y una cueva notable que conserva el nombre de San Zoilo, junto a un remanso del río abundante en pesca. Los materiales del Monasterio fueron reutilizados en la construcción del posterior convento de San Francisco del Monte, situado a una milla del sitio original y a una legua de Adamuz, bajo el Alto de Jesús. Las labores de roturación han eliminado muchos restos, dejando solo fragmentos de cerámica en la zona.

Restos arqueológicos y estado actual

Las excavaciones y observaciones en la zona de Armillat han revelado evidencias de la existencia del Monasterio. En la finca del Retamalejo, en el área conocida como los Conventillos, se han encontrado restos de cerámica, tejas y piedras que sugieren la presencia de un asentamiento de época califal. La lápida del abad Daniel (930) y la del presbítero Félix (638) son testimonios clave de la actividad religiosa en la zona.

Las cuevas de Peñas Rubias y la huerta Minguiante, con manantiales y un entorno favorable, refuerzan la hipótesis de que este fue el emplazamiento del Monasterio. Sin embargo, la reutilización de materiales para construir el convento de San Francisco del Monte y la roturación del terreno han contribuido a la desaparición de los vestigios. Actualmente, solo quedan referencias históricas y algunos restos dispersos, como fragmentos de cerámica, que atestiguan la existencia del Monasterio de San Zoilo Armilatense.

Bibliografía

  • Los conventos de San zoilo Armilatense y San Francisco del Monte de Adamuz. Miscelaneas sobre San Francisco de la Arrizafa de Córdoba. Rafael Frochoso Sánchez.2012
  • Historia de los mozárabes de España deducida de los mejores y más auténticos testimonios de los escritores cristianos y árabes. D.Francisco Javier Simonet.Boletín de la Real Academia de la Historia. Adamuz, Nuevas inscripciones. Diciembre 1914, pp. 559-563.
  • Luis María Ramírez Casas-Deza. San Francisco del Monte. Semanario Pintoresco Español, 7 de julio de 1839, pp. 209-210.

Referencias

Enlaces externos