Moraleja

De Hispanopedia
Ilustración de J. J. Grandville en 1882 para las Fábulas de Samaniego ubicada al pie de La cigarra y la hormiga: «Yo, dijo la Cigarra, / Á todo pasajero / Cantaba alegremente / Sin cesar ni un momento. / —Hola! ¿con que cantabas, / Cuando yo andaba al remo? / Pues ahora que yo como, / Baila, pese á tu cuerpo.»

Una moraleja (del latín morālis)[1] es una lección o enseñanza que se deduce de una fábula, ejemplo, anécdota, etcétera.[2] Se trata de una enseñanza que sirve de lección para la vida cotidiana y que aporta al conocimiento de lo que se considera moral, transmitiéndose mediante un relato histórico o una narración ficticia. La moraleja busca evitar los prejuicios y estereotipos que impiden su real comprensión, implicando que el mismo oyente, lector o espectador determine por sí mismo cuál es la enseñanza (o lección).

Origen y evolución

El concepto de moraleja aparece en la Antigüedad clásica asociado a las fábulas de Esopo, donde animales antropomorfos representaban conductas humanas y el relato concluía con una enseñanza explícita. Fedro en Roma y más tarde Jean de La Fontaine en Francia adaptaron y refinaron esta tradición.

En el ámbito hispánico, la moraleja alcanzó gran desarrollo en la Edad Moderna con autores como Félix María de Samaniego y Tomás de Iriarte, cuyas fábulas moralizantes fueron concebidas para la educación de la juventud. Durante el siglo XIX el género siguió cultivándose con un propósito didáctico, tanto en la literatura infantil como en los libros de lectura para escuelas, en un contexto donde se valoraba la instrucción moral como parte esencial de la formación.

En el mundo religioso, la Biblia y otros textos sagrados utilizan relatos ejemplares con moralejas implícitas: parábolas, proverbios y sentencias que resumen principios éticos. El propio Evangelio según San Mateo recoge varias parábolas que concluyen con una advertencia moral o espiritual.

Técnicas que se usan para transmitir las moralejas

El uso de personajes muy característicos sirve al propósito de la moraleja, ya que elimina la complejidad de las distintas situaciones, personalidades y cosas de la vida cotidiana, para aclarar aún más la verdadera enseñanza que se desea compartir.

Entre los recursos más empleados destacan:

  • **La personificación o prosopopeya**, especialmente en fábulas, donde animales o seres inanimados actúan como humanos para ilustrar virtudes o defectos (p. ej. la zorra astuta, el cuervo vanidoso).
  • **La alegoría**, mediante la cual los personajes y acciones simbolizan ideas abstractas (la justicia, la codicia, la humildad).
  • **El desenlace moralizante**, que cierra el relato con una sentencia o reflexión que resume la enseñanza.
  • **La ironía o el contraste**, utilizados para mostrar las consecuencias negativas de una conducta errónea.

En la literatura contemporánea, la moraleja puede aparecer **implícita**, sin enunciación directa, apelando al juicio moral del lector. Así ocurre en cuentos de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar o Gabriel García Márquez, donde la reflexión ética se desprende de la ambigüedad o del comportamiento de los personajes.

El uso de la moraleja en la historia humana

En toda la historia de la humanidad, la moraleja se ha transmitido mediante la literatura y la narración oral, no solamente para entretener, sino sobre todo para instruir, informar o mejorar moralmente a su público. Desde los mitos de la Antigua Grecia y los cuentos orientales de Las mil y una noches hasta los relatos populares europeos recopilados por los Hermanos Grimm, la finalidad didáctica fue un componente esencial.

En la literatura infantil moderna, las moralejas se emplean para fomentar valores como la solidaridad, la prudencia o la sinceridad. Sin embargo, en la literatura del siglo XX y siglo XXI, el uso explícito de moralejas ha disminuido, en favor de finales abiertos que invitan a la reflexión ética sin imponer una conclusión.

Moraleja y otros géneros afines

La moraleja está estrechamente relacionada con la fábula, la parábola y la alegoría.

  • En la **fábula**, suele aparecer al final, condensada en una frase o verso.
  • En la **parábola**, se deriva del relato mismo, sin declaración explícita.
  • En la **alegoría**, la enseñanza moral se distribuye a lo largo de toda la composición, a través de símbolos o metáforas continuas.

Algunas composiciones poéticas, especialmente las del Siglo de Oro español, incorporan moralejas veladas en forma de sentencias o máximas (por ejemplo, los proverbios morales de Sem Tob de Carrión o los poemas de Jorge Manrique).

En el cine, la televisión y la literatura contemporánea, la moraleja persiste como elemento estructural. Películas animadas, cuentos ilustrados y series educativas continúan recurriendo a ella, aunque a menudo se oculta bajo un mensaje social o psicológico más complejo.

También en la publicidad y los discursos políticos se emplean historias con moraleja para reforzar valores o persuadir mediante ejemplos simbólicos.

Véase también

Referencias