Naufragio

De Hispanopedia
El naufragio del transatlántico alemán Wilhelm Gustloff, torpedeado por un submarino soviético durante la Segunda Guerra Mundial, es la mayor pérdida de vidas humanas con más de 9000 muertos.
Pecio del SS Thistlegorm. Los restos de un naufragio a menudo son visitados por exploradores y submarinistas. Además de su valor cultural —permite estudiar distintas épocas y culturas—, tiene un valor ecológico —se crea un microhábitat en torno a sus restos—.

Un naufragio es la pérdida de una embarcación en el mar, río o cualquier lugar navegable. El término también se refiere a los restos de un barco que ha sufrido un accidente, así como al accidente mismo. [1]

Historia

Entre los griegos y los romanos era habitual representar en un cuadro la escena del naufragio del que se habían salvado. Cuando en él habían perdido todos sus bienes, se servían del mismo cuadro o pintura para excitar la compasión de aquellos a quienes contaban sus desgracias. Solían colgarse el cuadro del cuello y explicaban sus aventuras y lo que aquel representaba por medio de canciones que expresaban su miseria.

Por lo común, todo aquel que se había salvado de un naufragio, al llegar a la tierra se hacía cortar el cabello y otros, en el acto mismo del naufragio y lo sacrificaban al mar. Además, solían colgar sus vestidos húmedos en un templo de Neptuno con otro cuadro a manera de exvoto que representaba el naufragio. Aquellos cuyas desgracias habían sido tantas que no les quedaba ni para procurarse un cuadro, se contentaban con llevar un palo adornado de banderola e iban con él por los pueblos contando su historia.

En escritos de Petronio, se lee que aquellos que estaban en peligro inminente de naufragar se cortaban los cabellos y colgaban de su cuello algunas piezas de oro o algún otro objeto precioso a fin de excitar y recompensar la piedad de aquellos que les dieran sepultura. Los romanos legislaron con gran espíritu de justicia castigando el latrocinio de los que saqueaban y mataban a los náufragos.[2]

En tiempo de los visigodos, según Montesquieu, se estableció el derecho bárbaro e insensato de naufragio. Los hombres, según el autor, pensaron que los extranjeros no les estaban unidos por ningún lazo ni comunicación del derecho civil y, creyendo no deberles ninguna especie de justicia, no tenían tampoco con ellos ninguna clase de piedad. Así, pueblos bárbaros inmolaban a sus dioses o su avaricia, los extranjeros que un naufragio arrojaba a su costa.[3]

Causas y motivos habituales

Una vista aérea de los restos del USS Arizona con un tour en un bote de la Armada atracado en el muelle para visitar sus restos, tras el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. El pecio se puede ver debajo del monumento. Es el caso más conocido de un naufragio convertido en atracción turística.

Las causas pueden ser muy variadas, por lo general son por efectos de tormentas o huracanes; o bien por efecto de guerras.

Un barco que se encalla en la costa no es considerado naufragio hasta cuando es desguazado en el sitio, siendo dado por pérdida total por sus dueños o compañías de seguros.

Los lugares de naufragios muchas veces son motivo de atracción turística como es el caso del SS America frente a Fuerteventura en las Islas Canarias, el naufragio del Napo en las costas de Chile o el SMS Dresden en isla Juan Fernández del mismo país.

Causas directas

  • Vía de agua: perforación del casco que permite la entrada de agua en la parte sumergida de aquel.
  • Inestabilidad: inclinación de la nave hasta un extremo que impide que esta vuelva a estabilizarse.
  • Causa meteorológica: precipitaciones y fenómenos meteorológicos pueden provocar la inestabilidad del buque, así como causar su impacto contra sólidos que provocarán daños en el casco, y que pueden suponer la aparición de vías de agua.
  • Fallo de navegación: error de origen humano o tecnológico que supone la colisión del buque contra rocas sumergidas (agujas de mar), icebergs o contra otros navíos (colisión de buques).
  • Daños provocados: destrucción intencionada de la nave, que normalmente está motivada por la existencia de una guerra o conflicto. En este caso, los daños pueden estar causados por multitud de actuaciones, desde el sabotaje hasta el impacto de proyectiles, misiles y torpedos.

Naufragios famosos

Naufragios de barcos españoles

Pintura del hundimiento del Príncipe de Asturias cerca de Brasil el 5 de marzo de 1916.

Naufragios de otras estructuras

Amerizaje del vuelo 1549 de US Airways en el río Hudson.
Motocicletas en una de las bodegas de carga del pecio SS Thistlegorm.

Plataformas petrolíferas

  • Piper Alpha, plataforma petrolífera situada en el mar del Norte. Estalló el 6 de julio de 1988, 167 muertos.
  • Alexander L. Kielland: volcó y se hundió el 27 de marzo de 1980, 123 muertos.
  • Ocean Ranger: se hundió por una tormenta el 15 de febrero de 1982, 84 muertos.
  • Mumbai High North: el 27 de julio de 2005 un buque de apoyo chocó contra ella y se hundieron los dos, 22 muertos.
  • P-36, plataforma petrolífera de Petrobras situada en las aguas de Brasil. Sufrió una serie de explosiones el 15 de marzo de 2001 y el 20 del mismo mes se hundió. En aquel momento era la plataforma petrolera más grande del mundo. Murieron 11 personas.
  • Deepwater Horizon, plataforma petrolífera situada en el Golfo de México. Se incendió y dos días después, el 22 de abril de 2010, se hundió. Murieron 11 personas y provocó el mayor vertido de petróleo de la historia.
  • Aban Pearl: se hundió el 13 de mayo de 2010 después de que el agua entró en un pontón submarino, sin víctimas mortales.

Submarinos

  • K-141 Kursk, submarino nuclear ruso. Perdido el 12 de agosto de 2000 con toda su tripulación, 118 muertos.
  • ARA San Juan (S-42), Submarino Diesel Eléctrico clase TR 1700 de la Armada Argentina. Desapareció el 15 de noviembre de 2017 durante un patrullaje de rutina en el Atlántico Sur. Fue localizado un año después a 250 millas náuticas del Golfo de San Jorge por el barco Seabed Constructor de la empresa Ocean Infinity. Murieron 44 tripulantes.
  • K-278, submarino nuclear ruso. Perdido el 7 de abril de 1989, 41 muertos.
  • K-8, submarino nuclear ruso. Perdido el 12 de abril de 1970 en el golfo de Vizcaya. Murieron 52 tripulantes.
  • USS Scorpion, submarino nuclear estadounidense. Perdido el 22 de mayo de 1968, 99 muertos.
  • K-129, submarino nuclear soviético. Perdido el 8 de marzo de 1968, 83 muertos. En 1974 la armada estadounidense, en una operación secreta denominada proyecto Azorian, recuperó parte de los restos.
  • USS Thresher, submarino nuclear estadounidense. Perdido el 10 de abril de 1963, 129 muertos. Fue el primer submarino nuclear siniestrado en el mar.
  • BAP Pacocha (SS-48), submarino peruano. Perdido por colisión el 26 de agosto de 1988, 8 muertos.

Aeronaves

En ocasiones algunas aeronaves, principalmente aviones, se estrellan en el mar. Esto puede deberse a varios motivos; un accidente de aviación civil en pleno océano como el vuelo 447 de Air France o un fallo de un hidroavión en el momento de intentar amerizar. En el caso de la aviación militar hay muchos motivos, el más típico un derribo en una guerra pero también otros menos obvios, por ejemplo en la Segunda Guerra Mundial, en el escenario de la guerra del Pacífico entre japoneses y estadounidenses a menudo cazas intactos que regresaban a su portaaviones después de un ataque naufragaban en el mar debido a que su portaaviones había sido hundido previamente por el enemigo.

Vehículos

En ocasiones los vehículos acaban en el mar debido a que se pierden como parte de la carga de una nave o aeronave, también se arrojan intencionadamente para crear arrecifes, vehículos militares para evitar que sean capturados por los enemigos en una guerra o son arrastrados por las olas, especialmente en los tsunamis.

Contenedores

Es habitual que debido a la gran cantidad de contenedores y otros recipientes que son transportados por buques cargueros (como los barcos portacontenedores) todos los días durante el año debido a la mala sujeción, olas, golpes de viento, colisiones, se pierdan algunos de ellos y acaben en el fondo marino. Es el caso del naufragio de los patitos de goma en 1992, en el que una embarcación que trasladaba diversos cargamentos perdió uno de estos contenedores y se abrió lanzando al mar 29 000 juguetes plásticos para bañeras, en su mayoría patos. Las corrientes oceánicas llevaron estos juguetes a playas de todo el mundo.

Los naufragios en el arte

Literatura

El tópico del naufragio y de la supervivencia de los náufragos tiene una presencia prominente en la literatura, tanto en descripciones de sucesos reales como en narraciones imaginarias. Algunos ejemplos famosos son:

Pintura

Los naufragios han inspirado a multitud de artistas, bien sea por el valor simbólico del hundimiento de un barco, bien por la angustiosa situación que puede suponer para la tripulación. Es un motivo especialmente recurrente en el Romanticismo pictórico del siglo XIX. Así, entre las obras más destacadas del periodo, se encuentran La Balsa de la Medusa de Géricault, el Naufragio de J. M. W. Turner, o El mar helado de Caspar David Friedrich. Cada uno de estos autores hace especial hincapié en los distintos aspectos del naufragio, de manera que la La Balsa de la Medusa refleja la situación subjetiva del náufrago, el Naufragio de Turner se centra en el caos y destrucción del momento de hundimiento, y El mar helado de Friedrich muestra el poder de la naturaleza sobre las obras humanas.

Véase también

Referencias

  1. ASALE, RAE-. «naufragio | Diccionario de la lengua española». «Diccionario de la lengua española» - Edición del Tricentenario. Consultado el 3 de diciembre de 2022. 
  2. «la navegación (secciones C a CXXV)». El Satiricón (en latín). Editorial Gredos. Madrid. 1669. p. 106-107. ISBN 978-84-249-3510-8. 
  3. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906–1914).

Enlaces externos