Tormenta de Santa Teresa

De Hispanopedia
Tormenta de Santa Teresa (1768)
 (EHSS)
Archivo:Cuba

Historia meteorológica
Formado 15 de octubre de 1768
Disipado Desconocido
Vientos máximos Desconocido (estimado >250 km/h)
(durante 1 minuto)
Presión mínima Desconocida
Efectos generales
Fallecimientos 43 (solo en La Habana)
Daños totales Destrucción masiva en La Habana y occidente de Cuba
Áreas afectadas La Habana, Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, Matanzas
Forma parte de la
Temporada de huracanes en el Atlántico de 1768
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La Tormenta de Santa Teresa fue un poderoso y destructivo huracán que afectó el occidente de Cuba el 15 de octubre de 1768.

Recibió este nombre porque su impacto coincidió con el día del santoral católico dedicado a Santa Teresa de Ávila, siguiendo la costumbre de la época de nombrar los ciclones según el santo del día.[1]

Desarrollo e impacto

El fenómeno atravesó la región occidental de Cuba con vientos de intensidad extrema, estimados en más de 250 km/h, por lo que podría haber alcanzado la categoría 5 en la escala de huracanes de Saffir-Simpson.[2]

La Ciudad de La Habana fue la más afectada. Contemporáneos describieron la tormenta como «el huracán más terrible que se ha experimentado» en la isla.[3] Los daños fueron catastróficos:

  • 69 embarcaciones, entre fragatas, paquebotes y buques mercantes, naufragaron o vararon en el Puerto de La Habana.
  • Más de cuatro mil casas colapsaron total o parcialmente.
  • Aproximadamente 70 metros de la muralla de La Habana* se derrumbaron.
  • Se registraron 43 muertes solo en la capital.

En las provincias de Pinar del Río y Artemisa se reportaron igualmente daños severos en campos, haciendas e infraestructuras coloniales.

El huracán vino acompañado de lluvias torrenciales e inundaciones extensas. La marea de tormenta anegó el litoral sur de La Habana, penetrando varios centenares de metros tierra adentro y agravando la destrucción.[4]

Repercusiones

Tras el desastre, las autoridades de la Capitanía General de Cuba impulsaron reparaciones en las defensas costeras y en la arquitectura de la ciudad.

El evento también motivó una mayor atención a los registros meteorológicos locales.[5]

Véase también

Referencias

  1. Portuondo, Fernando (1944). Historia de Cuba. La Habana: Editorial Lex, p. 214.
  2. Le Riverend, Julio (1967). Historia económica de Cuba. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, pp. 87–89.
  3. Pichardo, Esteban (1875). Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas. La Habana: Imprenta de Barcina, p. 563.
  4. Fidalgo, Esteban (1999). Crónicas de desastres en la Cuba colonial. Madrid: CSIC, p. 45.
  5. Instituto de Meteorología de Cuba (2008). Huracanes históricos del Caribe. La Habana: Ediciones Científico-Técnicas, p. 33.