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Batalla de Manzanillo
| Combates navales de Manzanillo (1898) | ||||
|---|---|---|---|---|
| la Guerra hispano-estadounidense | ||||
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USS Helena fondeado, circa 1897–1901 | ||||
| Fecha | 30 de junio – 18 de agosto de 1898 | |||
| Lugar | Bahía de Manzanillo (Cuba) | |||
| Resultado |
Victoria española en los dos primeros combates; Victoria estadounidense en el tercero; Armisticio en el cuarto | |||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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| Bajas | ||||
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Los combates navales de Manzanillo fueron una serie de cuatro enfrentamientos bélicos entre la escuadrilla naval española del Comandante Joaquín Gómez de Barreda y diversas fuerzas de la United States Navy (US Navy), acaecidos entre el 30 de junio y el 18 de agosto de 1898 en el puerto de Manzanillo, situado al sudeste de Cuba, en la provincia de Oriente. Estos combates se enmarcan dentro de la Guerra hispano-cubano-norteamericana y constituyen, según la historiografía, la tercera campaña naval en importancia de dicho conflicto, tras las batallas de Cavite (Filipinas, 1 de mayo de 1898) y Santiago de Cuba (3 de julio de 1898).[1]
En los dos primeros enfrentamientos, una pequeña escuadrilla española —con recursos mínimos y embarcaciones muy inferiores en tonelaje y armamento— logró rechazar y derrotar a fuerzas navales estadounidenses notablemente superiores. El tercer combate saldó a favor de Estados Unidos con la destrucción de la escuadrilla española. El cuarto y último combate, librado el mismo día del armisticio, terminó sin rendición formal hasta que se aclaró el cese de hostilidades al amanecer del 13 de agosto.
Contexto histórico
Estados Unidos declaró la guerra a España el 25 de abril de 1898. En el frente oriental de Cuba, las tropas del V Cuerpo de Ejército estadounidense, al mando del mayor general William Rufus Shafter, desembarcaron entre el 22 y el 24 de junio en las playas de Siboney y Daiquirí, al este de Santiago de Cuba. El objetivo inicial de Shafter era asediar y tomar esa ciudad; la siguiente fase consistiría en marchar hasta La Habana para poner fin a la guerra en suelo cubano.[1]
El contralmirante William Thomas Sampson, comandante en jefe de la Flota del Atlántico Norte, recibió la orden de bloquear el puerto de Santiago de Cuba, donde el almirante Pascual Cervera y Topete mantenía encerrada su escuadra. La escuadra de Cervera fue destruida el 3 de julio al intentar romper el bloqueo. Santiago capituló el 16 de julio, y el 12 de agosto se firmó el Protocolo de Washington, con el armisticio que puso fin a las hostilidades.[2]
Dado que Sampson centró casi todos sus esfuerzos en Santiago, otros puertos cubanos del sur —entre ellos Manzanillo— no sufrieron bloqueo en un principio. La Junta de Almirantes y Generales española decidió abastecer a Santiago mediante barcos mercantes procedentes de esos puertos del sur, conocidos como corredores de bloqueo. El Presidente McKinley ordenó el 27 de junio la ampliación del bloqueo a la costa meridional cubana y a Puerto Rico, lo que desencadenó los combates de Manzanillo.[1]
Manzanillo y sus defensas
Manzanillo era un puerto natural en la provincia de Oriente, en el sudeste de Cuba. Su defensa portuaria era muy precaria: contaba con una sola batería costera compuesta por tres anticuados cañones de 80 y 90 mm, prácticamente inservibles ante un ataque naval. Las aguas someras del puerto y las islas de la bahía dificultaban la entrada de embarcaciones de gran calado. El puerto no había sido minado.[1]
La guarnición de Manzanillo se redujo considerablemente a partir del 27 de junio de 1898, cuando la Columna Escario, al mando del coronel Federico Escario García, partió hacia Santiago con 3.752 soldados y algunos cañones, llegando a su destino el 3 de julio. Quedaron en la plaza tres batallones: uno del regimiento Vizcaya, otro del regimiento Álava y uno provisional formado por destacamentos heterogéneos (bomberos, policías, guardias civiles, estudiantes, entre otros).[1]
La escuadrilla española
La base naval de Manzanillo contaba con una modesta escuadrilla al mando del teniente de navío de 1.ª clase (equivalente actual: capitán de corbeta) Joaquín Gómez de Barreda, veterano de la Guerra de los Diez Años (1868–1878) y condecorado con la Cruz del Mérito Militar.
| Buque | Tipo | Toneladas | Armamento | Comandante |
|---|---|---|---|---|
| Delgado Parejo (ex-Dart) | Cañonero (buque insignia) | 85 t | 1 cañón Hotchkiss 57 mm; 2 ametralladoras 37 mm | Tte. navío Ángel Ramos Izquierdo (después Joaquín Montagut) |
| Guantánamo | Lancha cañonera | 42 t | 1 cañón 42 mm; 1 ametralladora Maxim 37 mm | Tte. navío Bartolomé de Morales Mendigutía |
| Estrella | Lancha cañonera | 42 t | 1 cañón 42 mm; 1 ametralladora Maxim 37 mm | Tte. navío Sebastián Noval |
| Centinela | Lancha cañonera (yate reconvertido) | 30 t | 2 ametralladoras 37 mm | Tte. navío de 1.ª clase Claudio de Alderaguía |
| Guardián (ex-Azteca) | Cañonero averiado / pontón armado | 65 t | 1 cañón 42 mm | Tte. navío Carlos del Camino |
| Cuba Española | Pontón armado | 255 t | 1 cañón Parrott avancarga 130 mm | rowspan="2" | Tte. navío Ramón Navarro |
| María | Pontón armado (vapor de ruedas) | — | 1 cañón Parrott avancarga 130 mm |
El comandante Barreda organizó la escuadrilla en dos grupos: los buques navegables (Delgado Parejo, Guantánamo y Estrella), con un desplazamiento conjunto de apenas 169 toneladas, y los no navegables (Guardián, Cuba Española y María), que permanecerían fondeados prestando apoyo con sus cañones.[1]
Primer combate (30 de junio de 1898)
Antecedentes inmediatos
En cumplimiento de la orden presidencial de ampliar el bloqueo, Sampson envió una escuadrilla de tres buques a patrullar la costa entre Santa Cruz y Manzanillo con misión de hundir cualquier buque enemigo, de guerra o mercante: el USS Hist (ex-Thespia, 472 t, un cañón de 47 mm, cuatro de 37 mm y una ametralladora Colt), el USS Hornet (ex-Alicia, 425 t, dos cañones de 57 mm, uno de 47 mm y dos de 37 mm) y el remolcador armado USS Wompatuck (ex-Atlas, 462 t, tres cañones de 47 mm y una ametralladora Gatling), mandados respectivamente por los tenientes de navío Young, Helms y Jungen, siendo Young el jefe de la escuadrilla por antigüedad.[1]
Antes de llegar a Manzanillo, la escuadrilla se topó en la bahía de Niquero con la lancha cañonera Centinela. Dado que el Wompatuck tenía demasiado calado para aquellas aguas, fueron el Hist y el Hornet quienes se aproximaron para atacarla. Pese a recibir más de veinticinco impactos directos, quedar con la máquina averiada, una vía de agua y sufrir un fogonero muerto y varios heridos, el teniente Alderaguía maniobró hábilmente tras un cayo, embarrancó el buque para salvar a su tripulación y llegó a Manzanillo el 2 de julio. Su resistencia, junto con la alerta previa por heliógrafo, privó a los atacantes del factor sorpresa.[1]
Desarrollo
El 30 de junio, a las 15:30, bajo lluvia y densa niebla, el vigía del puerto divisó la entrada de los tres buques estadounidenses en la bahía. A las 15:45 se abrió fuego por ambas partes, con las fuerzas separadas por aproximadamente una milla náutica.
El comandante Barreda izó su insignia en el Delgado Parejo y salió a combate al frente de los tres buques navegables. Estos variaban constantemente el rumbo con gran agilidad, lo que impidió a la artillería estadounidense lograr un solo impacto directo sobre ellos. Mientras tanto, el Guardián, el Cuba Española y el María disparaban desde sus fondeaderos.[1]
Tras una hora de combate, el Hist se retiró con once impactos directos y varios de rebote. El Hornet recibió seis impactos de granada —uno hizo estallar una caja de municiones y otro seccionó la tubería principal de vapor, causando graves quemaduras a tres fogoneros—; quedó sin gobierno, embarrancó en una barra de arena y tuvo que ser remolcado por el Wompatuck, que a su vez había recibido tres impactos directos. La escuadrilla norteamericana se retiró derrotada.[1]
Informe estadounidense
El informe del teniente Helm describió el combate como una victoria ante una supuesta «poderosa fuerza naval» española dotada de torpederos y grandes cañoneros, con «poderosas baterías costeras» igualmente inexistentes. El informe concluía que las armas estadounidenses habían vencido y que la escuadrilla española había quedado casi destruida. Todas estas afirmaciones eran falsas. Las bajas propias fueron omitidas, salvo las quemaduras de los tres fogoneros del Hornet.[3]
Bajas
Las bajas españolas sumaron: dos muertos, dos heridos leves y un contuso en el Delgado Parejo (incluido su Comandante Ramos Izquierdo, relevado por el Teniente de navío Joaquín Montagut); dos heridos y dos contusos en el María; un contuso en el Guardián; dos heridos en la guarnición y dos en el vecindario. Total: dos muertos, diez heridos leves y cuatro contusos.[1]
Segundo combate (1 de julio de 1898)
Creyendo destruida la escuadrilla española según el informe de Helm, Sampson envió esa misma mañana al teniente de navío de 1.ª clase Adolph Marix con dos buques más poderosos: el USS Scorpion (ex-Sovereign, ~850 t, cuatro cañones de 127 mm y seis de 57 mm, 14 nudos de velocidad) y el USS Osceola (ex-Winthrop, 571 t, dos cañones de 57 mm, uno de 47 mm, una ametralladora Gatling y una Colt, 14 nudos de velocidad).[1]
Al entrar en el puerto y comprobar que todos los barcos españoles seguían operativos, ambos buques abrieron fuego desde unos 2.500 metros, intentando aprovechar el mayor alcance de sus cañones. La escuadrilla de Barreda respondió con fuego que fue ganando progresivamente en precisión. El combate duró apenas veinticinco minutos: el Scorpion se retiró tras recibir doce impactos directos, la mayoría de los cuales dañaron la cubierta con metralla, aunque uno perforó un costado; el Osceola no recibió impactos directos, pero uno de sus tres cañones quedó inutilizado. Ambos buques se retiraron sin haber hundido ningún barco español.[1]
El informe de Marix reprodujo el patrón del anterior: sobredimensionó la fuerza española hasta cifrar uno de sus cañoneros en «mil toneladas largas» y otros dos entre 300 y 400 toneladas, y volvió a mencionar inexistentes baterías costeras. Las bajas propias fueron igualmente omitidas. Por parte española, Barreda consignó dos heridos y un contuso en el pontón María, dos muertos y un herido en el vecindario, y diecinueve granadas de 127 mm sin estallar halladas en la ciudad.[4]
Tercer combate (18 de julio de 1898)
Destruida la escuadra de Cervera (3 de julio) y capitulada Santiago (16 de julio), Sampson pudo centrar su atención en Manzanillo, convencido de que allí había una fuerza naval de cierta consideración, dado lo inesperado de las dos derrotas anteriores. Encomendó el tercer ataque al capitán de navío Chapman C. Todd, quien el 11 de mayo anterior ya había sido derrotado en el combate de Cárdenas (Matanzas). Sampson organizó para esta operación una fuerza de siete buques: los cruceros auxiliares Hist, Hornet y Scorpion; los remolcadores armados Wompatuck y Osceola; y los cruceros de poco calado USS Wilmington y USS Helena (más de 1.400 t cada uno, ocho cañones de 57 mm y ocho de 37 mm). Antes del combate, se añadieron siete piezas ligeras a los tres buques que habían participado en el primer ataque, sumando en total veinte piezas de artillería ligera entre los cinco primeros.[1]
A las 07:45 del 18 de julio, Todd dividió su escuadrilla en tres grupos con misiones simultáneas: el Hist, el Hornet y el Wompatuck atacarían la escuadrilla de Barreda; el Scorpion y el Osceola silenciarían la batería costera; y el Wilmington y el Helena destruirían los tres vapores mercantes de la compañía Antinógenes Menéndez fondeados: el Purísima Concepción, el José García y el Gloria. Todos los buques se mantuvieron a más de 3.000 metros, fuera del alcance de la artillería ligera española, aprovechando sus cañones de mayor calibre.[1]
El cañonero Delgado Parejo y las lanchas Guantánamo, Estrella y Centinela salieron a combate, pero la escuadrilla española fue rechazada y perseguida hasta que logró atracar en el puerto. Barreda ordenó entonces el abandono de los buques, desembarcó la artillería operativa (dos o tres piezas), la munición y cuanto fuera de utilidad, y se atrincheró con sus hombres en el puerto. Poco después, el Hist, el Hornet, el Wompatuck, el Scorpion y el Helena hundieron a cañonazos la escuadrilla española. El Helena y el Wilmington destruyeron los tres vapores mercantes; el Wilmington abrió fuego además contra los pontones, hundiendo al María. El pontón Cuba Española no fue hundido en este combate.[1]
Tras el hundimiento del Guantánamo, su comandante, el teniente de navío Bartolomé de Morales y Mendigutía, y su tripulación ganaron la costa a nado. Dado que Manzanillo se encontraba igualmente sitiado por tierra, se incorporaron al combate terrestre, y fue en las trincheras donde Morales obtuvo la Cruz del Mérito Militar, condecoración raramente otorgada a oficiales de marina. Así como la Cruz del Mérito Naval de 1ª clase, distintivo rojo. [5]
Las bajas españolas fueron: un contramaestre de la escuadrilla herido, dos soldados muertos y cinco heridos en la guarnición, y un civil herido. Todd, en su informe, proclamó la destrucción de diez barcos enemigos sin sufrir daño alguno, apelando de nuevo a las imaginarias «poderosas baterías de costa». Sin embargo, incumplió la promesa hecha a sus superiores de rendir la plaza, que siguió bajo control español.[6]
Cuarto combate (12–13 de agosto de 1898)
El bloqueo combinado por mar y tierra —este último ejercido por las fuerzas mambisas del mayor General Jesús Rabí— sumió a Manzanillo en una situación crítica de hambre y enfermedades tropicales, sobre todo fiebre amarilla. Barreda y sus hombres, atrincherados en el puerto, siguieron resistiendo junto a la guarnición. El Teniente de navío Lucien Young, Comandante del Hist, informó al capitán de navío Caspar F. Goodrich —que se dirigía a la isla de Pinos— de que el Comandante español de la plaza, Coronel Sánchez Pieron, estaba dispuesto a entregar la ciudad si la flota estadounidense realizaba una demostración suficientemente impresionante, para no exponerse a un consejo de guerra por rendición. Goodrich detuvo su expedición y solicitó permiso a Sampson para dirigirse a Manzanillo, relevando a Todd al frente de la operación.[1]
Goodrich puso su insignia en el crucero protegido USS Newark (4.140 t, 94,95 m de eslora, doce cañones Mark 3 de 152 mm, cuatro de 57 mm, seis giratorios Hotchkiss, cuatro de 47 mm, dos de 37 mm y cuatro ametralladoras Gatling, velocidad máxima de 18 nudos). La escuadrilla la completaban el Hist (reforzado con dos piezas de 37 mm), el Osceola, el Swanee (dos cañones de 101,6 mm y cuatro de 57 mm), el ex-cañonero español Alvarado (100 t, un cañón de 57 mm y una ametralladora Maxim), capturado en Santiago de Cuba, y el transporte Resolute (cuatro cañones de 57 mm) con el batallón de marines del coronel Huntington.[1]
La ofensiva comenzó el 12 de agosto a las 15:40 con bombardeo naval simultáneo al ataque terrestre de las fuerzas de Rabí. A las 16:15, Goodrich creyó ver bandera blanca y envió al Alvarado con parlamentario; los defensores, tomándolo por una trampa, abrieron fuego con fusiles, los cañones salvados de la escuadrilla, el Parrott del Cuba Española y las piezas de la batería costera. El Osceola fue alcanzado por una granada que hizo estallar una caja de municiones; el Swanee recibió tres disparos de fusil en la bandera. La escuadrilla se retiró a 5.000 metros y reanudó el bombardeo de largo alcance. El Newark disparó en solitario a partir de las 17:30 de forma intermitente durante el resto de la noche, aunque una cuarta parte de sus granadas no estalló por defectos en las espoletas.[1]
El ataque terrestre de las fuerzas de Rabí fue rechazado, con trece bajas cubanas (dos muertos y once heridos). Los marinos de Barreda resistieron sin sufrir bajas, aunque la guarnición contó seis muertos y nueve heridos, y el vecindario padeció dos muertos y veintidós heridos por el bombardeo naval.[1]
En la madrugada del 13 de agosto, el comandante de Marina recibió por cable una orden del Comandante General del Apostadero de La Habana ordenándole hacer llegar al jefe de la flota estadounidense un despacho cifrado de su propio gobierno. Para cumplir la misión se contó con el teniente de navío Bartolomé de Morales Mendigutía, que dominaba el inglés. Ambos se aproximaron en un bote al buque insignia haciendo señales con un farol, pero fueron recibidos con fuego al ser confundidos con una amenaza. Al amanecer repitieron la maniobra utilizando un mantel blanco como señal, siendo reconocidos en esta ocasión. Un cañonero estadounidense les dio remolque hasta el Newark, donde fueron recibidos por el almirante al mando, quien, tras retirarse a su cámara para descifrar el telegrama, reapareció comunicando el cese de las hostilidades. Acto seguido ordenó llamada general y, formada la tripulación, anunció que el armisticio había sido firmado entre España y Estados Unidos.[5]
Al amanecer del 13 de agosto, numerosas banderas blancas ondeaban en los fortines y edificios de Manzanillo. Goodrich suspendió las hostilidades al ser informado del armisticio. Dado que Manzanillo y su puerto permanecieron en poder español durante algún tiempo, tanto estadounidenses como españoles se atribuyeron la victoria.[1]
El mantel blanco utilizado en aquella maniobra fue conservado por los descendientes de Morales y donado al Museo Naval de Canarias el 12 de noviembre de 2009 por Nicolás Díaz-Saavedra de Morales, junto con el sable y el bicornio del contralmirante.[7]
Valoración histórica
El Comandante Joaquín Gómez de Barreda fue condecorado con la Cruz de María Cristina —la segunda distinción militar más preciada de España tras la Laureada de San Fernando— por su actuación en los combates, y con la Cruz del Mérito Militar por la defensa del puerto y de la costa.[1]
Desde el punto de vista táctico, la superioridad cualitativa de las dotaciones españolas —veteranas y experimentadas— sobre los marineros movilizados y reservistas estadounidenses resultó determinante en los dos primeros combates. La táctica de Barreda de variar constantemente el rumbo con sus pequeños buques neutralizó la ventaja en armamento del enemigo. La escasa munición española, agravada por la negativa a autorizar la salida de la escuadrilla para reaprovisionarse, comprometió la defensa a largo plazo.[1]
Los informes estadounidenses de los tres primeros combates siguieron un patrón sistemático de exageración: magnificaron las fuerzas españolas, inventaron «poderosas baterías costeras» inexistentes —llegando a atribuirles diez piezas de artillería de costa— y omitieron o minimizaron las bajas propias. Según Calleja Leal, ello obedecía a que resultaba incómodo reconocer que un pequeño cañonero de madera con 85 toneladas, dos lanchas cañoneras de 42 toneladas cada una y un par de viejos pontones con cañones de avancarga hubieran derrotado en dos ocasiones a fuerzas navales muy superiores.[1]
La historiografía estadounidense recoge los cuatro combates como fases de una única victoria naval de la US Navy, iniciada el 30 de junio y concluida el 18 de agosto, y los considera la tercera operación naval en importancia de la guerra del 98, solo por detrás de Santiago de Cuba y Cavite. La historiografía española, en cambio, los ha tenido en menor consideración, ensombrecidos por las derrotas de aquellas dos grandes batallas.[1]
Referencias
- ↑ 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 1,18 1,19 1,20 1,21 1,22 1,23 1,24 Calleja Leal, Guillermo (2023). «1898: Los combates navales de Manzanillo». Revista de Historia Naval, n.º 159, pp. 67–84. ISSN 0212-467X. DOI: 10.55553/603sjp15903. Disponible en: [https://bibliotecavirtual.defensa.gob.es/BVMDefensa/es/consulta/registro.do?id=1007327 Biblioteca Virtual de Defensa].
- ↑ Palacio Atard, Vicente (1978). La España del siglo XIX, 1808–1898. Espasa Calpe, Madrid, p. 567.
- ↑ Tte. James M. Helm al contralmirante Sampson, USS Hornet, frente a Cabo Cruz, Cuba, 01/07/1898. Naval History and Heritage Command (NHHC)[https://www.history.navy.mil/research/publications/documentary-histories/united-states-navys/naval-operations-man/lieutenant-james-m-h-1.html history.navy.mil].
- ↑ Cdte. Adolph Marix al cdte. Charles C. Todd, USS Scorpion, frente de Manzanillo, Cuba, 01/07/1898. NHHC. / «Marix at Manzanillo», The New York Times, 25 de julio de 1898.
- ↑ 5,0 5,1 Moreno, Martín (31 de mayo de 1987). «Contralmirante D. Bartolomé de Morales y Mendigutía – y 2 –». La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria): XI/36-XI/37.
- ↑ «How Todd sunk Seven Ships», The New York Times, 22 de julio de 1898. [https://timesmachine.nytimes.com/timesmachine/1898/07/22/102493236.pdf timesmachine.nytimes.com].
- ↑ Revista de Historia Naval, n.º 108, primer trimestre de 2010. Instituto de Historia y Cultura Naval, Armada Española, Madrid. ISSN 0212-467X. [https://armada.defensa.gob.es/archivo/mardigitalrevistas/rhn/2010/2010108.pdf Enlace]. Consultado el 21 de febrero de 2026.
Bibliografía
- Calleja Leal, Guillermo (2023). «1898: Los combates navales de Manzanillo».
- Revista de Historia Naval, n.º 159, pp. 67–84. ISSN 0212-467X.
- Moreno, Martín. «Contralmirante D. Bartolomé de Morales y Mendigutía».
- Moreno, Martín (31 de mayo de 1987). «Contralmirante D. Bartolomé de Morales y Mendigutía – y 2 –». La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria): XI/36-XI/37.
- Palacio Atard, Vicente (1978). La España del siglo XIX, 1808–1898. Espasa Calpe, Madrid.
- Rodríguez González, Agustín Ramón (1985). «Operaciones menores en Cuba, 1898». Revista de Historia Naval, n.º 9, pp. 125–145.
- Rodríguez González, Agustín Ramón (1998). Operaciones de la Guerra de 1898: una revisión crítica. Editorial Actas, Madrid.