Batalla naval del Bósforo (1352)

De Hispanopedia
Batalla naval del Bósforo
Guerra veneciano-genovesa
Fecha 13 de febrero de 1352
Lugar Bósforo
Resultado Victoria táctica veneciano-aragonesa
Beligerantes
República de Venecia, Corona de Aragón República de Génova
Unidades militares
49 naves 60 naves
Bajas
12 naves 23 naves
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La Batalla naval del Bósforo que tuvo lugar el 13 de febrero de 1352, fue una de las batallas de la guerra veneciano-genovesa .

Antecedentes

Desde 1348 la República de Génova estaba en guerra con el emperador romano de Oriente Juan VI Cantacuceno, y el 1350 se encontró en guerra con la República de Venecia, que tratan de eliminar la actividad mercantil de Génova en el Mediterráneo oriental. Como Génova había ayudado a los adversarios de la Corona de Aragón en Cerdeña, Pedro IV de Aragón entró en la guerra del lado de Venecia y del Imperio Romano de Oriente. Génova se vio empujada a formar una alianza con el Imperio Otomano e incluso llegaron a asaltar Constantinopla.

La flota aragonesa salió de Mahón en el mes de octubre, haciendo escala en Cagliari, en Messina, donde se unieron veinte galeras venecianas, y ya de camino a Constantinopla se unieron otras catorce galeras venecianas y cuatro valencianas.

Batalla

La escuadra aragonesa constaba de 29 naves entre galeras y cocas, mientras que la veneciana se componía de unas 20 unidades. Ambas escuadras navegaron unidas rumbo a Constantinopla. El tiempo empeoraba en el horizonte cuando los vigías de la flota combinada avistaron la numerosa armada genovesa. Mas de 60 velas navegaban en formación bajo nubes negras. Comenzaba a llover, y las tripulaciones se mantenían en silencio mientras se transmitía a la voz el orden de batalla a los capitanes. La escuadra aragonesa adelantó sus cocas en vanguardia y avanzó.

La flota veneciana estaba mandada por Pancracio Justiniani y la aragonesa por Poncio Santa Pau. Aunque ambas flotas avanzaban, Poncio había sabido ganar el barlovento vespertino, y sus galeras bogaban a mayor velocidad que las genovesas.

Durante la aproximación, el escuadrón de galeras de Valencia, bajo el mando de Bernardo Ripoll avista en la formación enemiga los colores del duque de Campoferrato en el ala izquierda, con quien mantiene feudos recientes. Ripoll, conociendo el temperamento visceral del genovés le provoca enviando una galera rápida fuera de la formación en guisa de fuga, en la que hace ondear los colores de Ripoll. Campoferrato cae en el engaño, desgajando de la formación principal su escuadrón de 8 naves a la captura de la galera. Esta acción rompe la formación del ala izquierda genovesa, que cuenta con la desventaja de permanecer a sotavento en un mar cada vez mas agitado.

En esta situación, con sus cocas apenas gobernables, avanzando tan solo las galeras centrales, se produce la percusión del centro de ambas flotas entre una lluvia de dardos y saetas. Embisten en primer lugar las galeras catalanas, mientras el mar embate duramente y algunos hombres caen al agua enfurecida. Los ballesteros genoveses disparan sin concierto sus pivotes, pues el movimiento del mar es tan fuerte que no resulta fácil apuntar. Aun así, la primera oleada de abordaje es diezmada.

No así la segunda, que llega con sed de venganza y no hace prisioneros. La lucha es dura y sangrienta. Se suceden los abordajes y contra-abordajes en aquellas naves que logran hacer contacto, pero la tormenta arrecia y la batalla se convierte en luchas aisladas de barco contra barco, en las que las galeras veneciano-aragonesas cuentan con la ventaja de poder maniobrar agrupadas en constantes bogas y ciabogas, pudiendo contar con superioridad local en esa fase del combate.

La dispersión afecta mas a los genoveses, cuyo almirante duda. En tanto, las galeras de Ripoll, moviéndose en circulo lentamente sin perder cohesión van haciendo presas en las naves agotadas por la lucha. El propio Ripoll es herido mortalmente en uno de esos abordajes, cayendo sobre la madera de la cubierta en un charco de sangre, con un pivote de ballesta atravesándole el pecho.

Al caer la noche las unidades de ambas flotas solo piensan en llegar a la costa al abrigo del Cuerno de Oro, quedando la batalla inconclusa.

Consecuencias

Al amanecer se hizo recuento de las pérdidas:

La coalición veneciano-aragonesa apresó 23 galeras genovesas, perdiendo 12 (3 venecianas, 9 aragonesas), y en la batalla resultó herido Poncio Santa Pau, muriendo poco después de las heridas, hecho que se consideró la pérdida más grave en la batalla, pues el conflicto se preveía largo y sobre todo a desarrollar en las aguas del Egeo, de las que Poncio era un gran conocedor.

Contra la opinión del emperador, que quería emprender un ataque final contra Gálata, Niccolò Pisani optó por permanecer en Bósforo a esperar las órdenes de Venecia y en abril se marchó.[1]

El ataque provocó un cambio de alianzas del emperador Juan VI Cantacuceno, presionado por los genoveses con el apoyo de los otomanos, dando el monopolio de los puertos orientales con un tratado firmado el 6 de mayo de 1352,[2] y esto a la vez provocó el fallido asedio de Pera en 1352.

Referencias

  1. Nicol, 1992, p. 276.
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Bibliografía

Enlaces externos