Batalla naval del Bósforo (1352)

De Hispanopedia
Batalla naval del Bósforo
Parte de la Guerra de los Estrechos (Tercera guerra veneciano-genovesa)

Localización del Bósforo, donde está el Cuerno de Oro.
Fecha 13 de febrero de 1352
Lugar Estrecho del Bósforo, cerca de Constantinopla (actual Estambul)
Resultado

Empate táctico

Victoria estratégica de Génova
Beligerantes
República de Venecia

Corona de Aragón

Imperio bizantino
República de Génova
Comandantes
Niccolò Pisani (Venecia)

Ponç de Santa Pau   (Aragón) Pancrazio Giustinian   (Venecia/Aragón)

Constantino Tarcaniota (Imperio bizantino)
Paganino Doria
Unidades militares
~89-90 galeras
- 45 venecianas
- 30 aragonesas (incluidas cocas)
- 14 bizantinas
~60-64 galeras
Bajas
23 galeras perdidas Elevadas pérdidas humanas (incluidos los almirantes aragoneses) 16 galeras perdidas Elevadas pérdidas humanas
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La Batalla naval del Bósforo, también conocida como la Batalla del Estrecho o Batalla de Pera, fue un enfrentamiento naval que tuvo lugar el 13 de febrero de 1352 en el estrecho del Bósforo, frente a Constantinopla.

En ella se enfrentaron la flota de la República de Génova, al mando de Paganino Doria, contra una coalición aliada compuesta por naves de la República de Venecia, la Corona de Aragón y el Imperio bizantino.

Fue una de las batallas navales más grandes y sangrientas del siglo XIV en el Mediterráneo, con alrededor de 150 galeras involucradas, y constituyó un episodio clave en la Guerra de los Estrechos (1350-1355), el tercer gran conflicto entre Venecia y Génova por el control del comercio en el Mediterráneo oriental y el mar Negro.

Antecedentes

La rivalidad comercial entre Venecia y Génova por el dominio de las rutas hacia el mar Negro y el Lejano Oriente era el telón de fondo del conflicto. Tras el Tratado de Ninfeo de 1261, Génova había obtenido del Imperio bizantino privilegios exclusivos que le permitieron establecer una próspera colonia fortificada en Gálata (también llamada Pera), al otro lado del Cuerno de Oro desde Constantinopla. Desde allí, los genoveses controlaban el peaje del Bósforo, la principal vía de acceso al mar Negro, lo que les daba una ventaja decisiva sobre los venecianos.

Los intentos del emperador bizantino Juan VI Cantacuceno por reducir esta dependencia y reconstruir su flota fracasaron en la guerra de 1348-1349, cuando los genoveses capturaron la nueva armada bizantina y bloquearon Constantinopla, consolidando su hegemonía en el estrecho.

Ante esta amenaza, Venecia buscó aliados. En 1351 firmó una alianza con el rey Pedro IV de Aragón, quien tenía sus propias disputas con Génova por el control de Cerdeña y la competencia de los mercaderes catalanes en el Mediterráneo. Poco después, Juan VI Cantacuceno se unió a la coalición, viendo la oportunidad de recuperar su soberanía. La estrategia aliada consistía en reunir una gran flota para atacar Gálata y romper el monopolio genovés.

La flota aragonesa, compuesta por unas 30 galeras y cocas bajo el mando de Ponce de Santa Pau (con Pancrazio Giustinian, noble veneciano al servicio de Aragón, como segundo), zarpó de Mahón en octubre de 1351. Se unió a los venecianos de Niccolò Pisani y a una pequeña escuadra bizantina de 14 galeras liderada por Constantino Tarcaniota. Mientras tanto, Paganino Doria llegó a Gálata con 60-64 galeras genovesas en julio de 1351.

La batalla

A principios de febrero de 1352, la flota aliada (aproximadamente 89-90 galeras: 45 venecianas, 30 aragonesas y 14 bizantinas) se reunió cerca de Constantinopla tras sortear tormentas y bloqueos. Doria, informado de su llegada, se preparó para interceptarlos.

El combate se produjo el 13 de febrero, cerca de las Islas de los Príncipes, al sureste de la entrada sur del Bósforo. Comenzó al atardecer, con solo dos horas de luz, y se agravó por una fuerte tormenta que desató vientos contrarios, lluvia intensa y olas altas, creando un caos total.

Doria intentó atacar antes de que los aliados se unieran completamente, pero los vientos le obligaron a retirarse hacia el norte, al interior del Bósforo. Los aliados le persiguieron hasta la zona más estrecha, cerca de Diplokionion (actual Beşiktaş), frente a Gálata. Según las crónicas, los bizantinos se mantuvieron al margen o huyeron al inicio del combate, reduciendo la superioridad numérica aliada.

La batalla se convirtió en una serie de combates aislados y abordajes nocturnos, con visibilidad casi nula. Los aragoneses, bajo Santa Pau y Giustinian, avanzaron con audacia en vanguardia, ganando el barlovento y rompiendo la formación genovesa con tácticas agresivas, como fingidas fugas para atraer al enemigo. Las galeras catalanas y valencianas (algunas bajo Bernat de Ripoll, que murió en combate) destacaron por sus maniobras y abordajes, pero sufrieron gravemente por las condiciones desconocidas del mar y la tormenta.

La lucha duró toda la noche en una "carnicería desorganizada". Al amanecer, ambos bandos estaban exhaustos. Los genoveses perdieron 16 galeras, mientras que los aliados perdieron 23 (principalmente aragonesas). Entre los muertos destacaban los almirantes Ponç de Santa Pau (herido mortalmente) y Pancrazio Giustinian. Las fuentes varían ligeramente en las cifras (algunas crónicas aragonesas hablan de 12 pérdidas aliadas y 23 capturas genovesas), pero el consenso histórico indica un equilibrio sangriento.

Aunque ambos bandos reclamaron la victoria, fue un empate táctico. La flota aliada, muy dañada, se retiró al sur de Constantinopla y luego al Helesponto. Doria permaneció en la zona, ofreciendo batalla de nuevo el 3 de marzo, pero los aliados la rehusaron y abandonaron el teatro en abril, dejando a los genoveses dueños del Bósforo.

Consecuencias

Estratégicamente, la batalla fue una victoria genovesa. La retirada aliada dejó al emperador Juan VI Cantacuceno aislado y expuesto. Presionado por la colonia genovesa de Gálata —aliada con los otomanos de Orhan— firmó un tratado de paz el 6 de mayo de 1352. En él, Bizancio reconocía la soberanía genovesa sobre Gálata, ratificaba los privilegios del Tratado de Ninfeo, cerraba sus puertos a venecianos y aragoneses, y prohibía a sus súbditos comerciar sin permiso genovés. Fue un golpe devastador para la coalición y sacó a Bizancio de la guerra.

El conflicto veneciano-aragonés contra Génova continuó hasta 1355 con altibajos (como la victoria aliada en Alghero en 1353), pero sin cambios decisivos. La paz de 1355 no favoreció claramente a ninguno. Génova mantuvo su dominio en el Bósforo durante décadas, aunque a costa de graves pérdidas. Para Aragón, la muerte de Ponç de Santa Pau y las pérdidas materiales debilitaron su proyección naval en Oriente.

Notas y referencias

Bibliografía

  • Cabezuelo Pliego, José Vicente (2006). «Diplomacia y guerra en el Mediterráneo medieval. La liga véneto-aragonesa contra Génova de 1351». Anuario de Estudios Medievales.
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  • Musarra, Antonio (2020). Il Grifo e il Leone: Genova e Venezia in lotta per il Mediterraneo. Bari: Laterza.
  • Nicol, Donald M. (1993). Byzantium and Venice: A Study in Diplomatic and Cultural Relations. Cambridge University Press.
  • Ravegnani, Giorgio (2001). «Giustinian, Pancrazio». Dizionario Biografico degli Italiani. Vol. 57.

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