Manuel Prado Ugarteche

De Hispanopedia
Manuel Prado Ugarteche

Prado Ugarteche en 1939
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Presidente constitucional de la República Peruana
28 de julio de 1956-18 de julio de 1962
VicepresidenteLuis Gallo Porras
Carlos Moreyra y Paz Soldán
Predecesor Manuel Odría Amoretti
Sucesor Ricardo Pérez Godoy

8 de diciembre de 1939-28 de julio de 1945
VicepresidenteRafael Larco Herrera
Carlos D. Gibson Möeller
Predecesor Óscar R. Benavides
Sucesor José Luis Bustamante y Rivero


5.° Presidente del Banco Central del Perú
17 de agosto de 1934-7 de diciembre de 1939
Presidente Óscar Benavides
Predecesor Manuel Augusto Olaechea
Sucesor Fernando Gazzani


Diputado de la República Peruana
por Huamachuco (La Libertad)
29 de diciembre de 1919-11 de octubre de 1924


Diputado constituyente de la República Peruana
por Huamachuco (La Libertad)
24 de septiembre de 1919-27 de diciembre de 1919

Información personal
Apodo El Teniente Seductor[1]
Stalin peruano [2]
Nacimiento 21 de abril de 1889
Bandera de Perú Lima, Perú
Fallecimiento 15 de agosto de 1967 (78 años)
Bandera de Francia París, Francia
Nacionalidad Peruana
Lengua materna Español
Familia
Padres Mariano Ignacio Prado Ochoa
María Magdalena Ugarteche Gutiérrez de Cossío
Cónyuge Enriqueta Garland Higginson
Clorinda Málaga de Prado
Hijos Rosa Prado Garland
Manuel Prado Garland
Educación
Educado en Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Universidad Nacional de Ingeniería (Perú)
Información profesional
Ocupación Ingeniero civil y político
Partido político Partido Civil
Coalición Conservadora
Movimiento Democrático Peruano
Afiliaciones Club Nacional
Club de la Unión
Club de Regatas Lima
Firma

Manuel Carlos Prado y Ugarteche (Lima, 21 de abril de 1889-París, 15 de agosto de 1967) fue un político e ingeniero civil peruano que ocupó la presidencia del Perú en dos ocasiones: entre 1939 y 1945 y entre 1956 y 1962. Estuvo en el poder 11 años, 7 meses y 11 días, de manera no consecutiva.

Hijo del expresidente del Perú Mariano Ignacio Prado y de Magdalena Ugarteche, perteneciente a una de las familias más acaudaladas del Perú, estudió ciencias en la Universidad de San Marcos, y se graduó como Ingeniero Civil en la Escuela Nacional de Ingenieros (actual Universidad Nacional de Ingeniería). Militante del Partido Civil, apoyó al Coronel Óscar Benavides en el golpe militar de 1914 contra el Presidente Guillermo Billinghurst. Fue opositor de la dictadura de Augusto Leguía de 1919-1930. Al finalizar el segundo gobierno de Óscar Benavides (1933-1939) fue candidato oficialista y ganó las elecciones presidenciales de 1939.

Su primer gobierno coincidió con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en la cual se alineó decididamente con los aliados. Tuvo que enfrentar las consecuencias económicas y sociales de dicha guerra. Asimismo, derrotó a Ecuador en la denominada guerra del 41, firmándose luego, el 29 de enero de 1942, el Protocolo de Río de Janeiro, que buscaba zanjar así la centenaria disputa de límites con dicha nación. En política interna, mantuvo la proscripción al partido aprista (hasta unos meses antes de finalizar su mandato) y tuvo por aliados a los comunistas, de acuerdo a la coyuntura internacional en la que la Unión Soviética era aliada de las democracias occidentales en su lucha contra el fascismo. Terminado su gobierno, cedió la posta al vencedor de las elecciones de 1945, José Luis Bustamante y Rivero y se trasladó a Francia.

Retornó al Perú en 1955 para postular nuevamente a la presidencia, encabezando un partido propio. Ganó la elecciones de 1956 gracias al apoyo de los apristas, a quienes ofreció levantarles la proscripción de su partido, lo que cumplió e inició el período conocido como la “Convivencia”. Durante este segundo gobierno tuvo que enfrentar una grave crisis social y económica. Su política económica osciló entre la experimentación liberal al eliminar subsidios al combustible y a los alimentos (lo que fue seguido de huelgas y tumultos), la restricción de la salida de capitales y el inicio de la nacionalización de la producción petrolífera.

Al acercarse el fin de su segundo mandato, Prado convocó a las elecciones generales de 1962, en la que ninguno de los tres principales candidatos, Víctor Raúl Haya de la Torre, Fernando Belaunde Terry y Manuel Odría, obtuvieron más del tercio del total de los votos requeridos por la Constitución para ser proclamados Presidente de la República. La elección debía entonces trasladarse al congreso, donde se preveía que el elegido sería Haya de la Torre, el candidato del aprismo. Fue entonces que los militares, que por tradición rechazaban al aprismo, exigieron a Prado que anulara las elecciones, y ante la negativa de este, dieron un golpe de Estado, cuando faltaban apenas once días para la entrega de mando. Prado se trasladó una vez más a Francia, donde falleció algunos años después.

Nacimiento y primeros años

Nació en Lima, siendo hijo del ex Presidente del Perú Mariano Ignacio Prado, y de la dama arequipeña María Magdalena Ugarteche Gutiérrez de Cossío.[3][4][5] Su padre abandonó el Perú en plena guerra con Chile, para poder agilizar la compra de armas en Europa, pero fue depuesto por el golpe de Estado de Nicolás de Piérola, en diciembre de 1879, viéndose forzado a quedarse en el extranjero. Su hermano paterno, Leoncio Prado, fue héroe de dicho conflicto, que peleó en la batalla de Huamachuco y fue fusilado por los chilenos en 1883. Otros hermanos suyos fueron: Mariano, abogado y empresario, cabeza del llamado Imperio Prado, con importantes inversiones en los sectores industrial, servicios públicos y financieros; Javier, intelectual y político, catedrático sanmarquino; y Jorge, también político, todos los cuales tuvieron gran influjo en el desarrollo político, económico y cultural del país.[6][7]

Formación

Manuel Prado estudió en el Colegio de la Inmaculada y siguió estudios superiores en las facultades de Ciencias y Ciencias Políticas de la Universidad de San Marcos, donde se recibió de bachiller en 1907 con su tesis sobre «Los centros de presión hidrostática», y de doctor en 1910 con la tesis «Ensayo sobre el régimen pluviométrico de Lima». Asimismo hizo estudios en la Escuela Nacional de Ingenieros, (actual Universidad Nacional de Ingeniería), graduándose de Ingeniero Civil en 1911.[3][4][5]

Elegido por los estudiantes de la Escuela Nacional de Ingenieros y de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, formó parte de la delegación de estudiantes peruanos que concurrió al Primer Congreso de Estudiantes Americanos realizado en Montevideo del 26 de enero al 2 de febrero de 1908. Fue elegido presidente de la comisión de Ciencias e Ingeniería de dicho congreso.[5][8]

Como alumno universitario siguió la instrucción militar exigida por el reglamento logrando el grado de sargento y luego el de alférez de caballería en un curso organizado por la Misión Militar Francesa en la Escuela Militar de Chorrillos. Con este grado se incorporó al ejército y fue movilizado a Lambayeque, al producirse la amenaza de guerra con Ecuador en 1910.[3][4][5]

Incorporado a la docencia universitaria, tuvo a su cargo, en la Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos, el curso de Análisis Infinitesimal, primero como catedrático adjunto (1912) y luego como catedrático titular (1918). Asimismo, formó parte del cuerpo directivo de dicha facultad y fue director de la sección de Matemáticas y de la Revista de Ciencias.[3][4][5]

Inicios en la política

Desde muy joven se hizo miembro del Partido Civil. Durante las elecciones de 1912 presidió una mesa electoral en la Plazuela de Santo Domingo y enfrentó con firmeza un ataque de la turba que pretendía obstaculizar el proceso.[5][9]

Posteriormente secundó, junto con sus hermanos Javier y Jorge, el golpe de Estado del entonces coronel Óscar R. Benavides contra el presidente Guillermo Billinghurst, ocurrido el 4 de febrero de 1914.[10][11] Estuvo presente en el asalto a Palacio de Gobierno, demostrando un gran valor, lo que le valió su ascenso a teniente de caballería por el Congreso.[3][4][5]

En 1915 fue elegido miembro del Concejo Municipal de Lima durante la administración del alcalde Pedro de Osma y Pardo. En el concejo tuvo el cargo de inspector de Obras y como tal diseño algunos de los planos del reordenamiento urbano de la ciudad, que años después serían puestos en práctica. En 1919 fue nombrado gerente de las Empresas Eléctricas Asociadas; fue también gestor y organizador de empresas agrícolas, mineras e industriales.[3][4][5]

Con respecto al golpe de Estado contra el presidente José Pardo y Barreda, perpetrado por Augusto B. Leguía el 4 de julio de 1919, se ha afirmado que los hermanos Prado Ugarteche formaron parte de la conspiración golpista, pero no hay pruebas que respalden esta hipótesis.[12]

Cuando Leguía dio inicio a su gobierno que después se llamó el Oncenio, Manuel Prado fue elegido diputado por la provincia de Huamachuco ante la Asamblea Nacional de ese año, cuyo objetivo era emitir la Constitución de 1920.[13] Sus hermanos Javier y Jorge también integraban dicha asamblea; el primero como senador por Lima y el segundo como diputado por la provincia de Dos de Mayo. Finalizada la labor de la constituyente, todos ellos pasaron a ser congresistas ordinarios.[14][15]

Desde el Congreso inició una tenaz oposición a la política reeleccionista del Presidente Augusto B. Leguía, por lo que fue apresado en 1921, junto con otros civilistas, y deportado a Chile. La cámara a la que pertenecía, entonces en sesiones, no hizo nada en defensa de la inmunidad parlamentaria de él y de otros congresistas.[16][14]

De Chile se exilió a Francia, donde permaneció hasta 1932, cuando retornó al Perú. En ese mismo año asumió como Presidente del directorio de la Compañía Peruana de Vapores. También fue director del Banco Central de Reserva del Perú, luego gerente general y finalmente Presidente del directorio, funciones que ejerció de 1934 a 1939. En 1938 formó parte de la delegación peruana a la 8.º Conferencia Internacional Americana, que se realizó en Lima.[3][4][5]

Elecciones de 1939

Para las elecciones generales de 1939, convocadas por el presidente Óscar R. Benavides, se quiso lanzar nuevamente la candidatura de Jorge Prado (como en 1936), con respaldo oficialista, pero se dice que Mariano Prado Ugarteche (que oficiaba como el patriarca de la familia por ser el mayor de los hermanos Prado), convenció a Benavides de que Manuel Prado (el menor del clan) fuera esta vez el candidato.[17][18]

Contra la candidatura oficial de Manuel Prado, se alzó la de José Quesada Larrea, joven abogado, natural de Trujillo, quien para su campaña adquirió el diario La Prensa, desde donde se peleó por la libertad electoral, ante el propósito evidente del gobierno de manipular los resultados.[19]

El partido aprista, que era el más importante del país, se hallaba proscrito por ley. Otra importante fuerza política, la Unión Revolucionaria sanchecerrista, quedó también anulada al estar desterrado su líder, Luis A. Flores. Ante la coyuntura electoral, tanto Prado como Quesada solicitaron el apoyo de los apristas pero estos decidieron no tomar partido.[20] Prado se presentó como candidato de una concentración de pequeños partidos, llamada Coalición Conservadora. Dichos partidoe eran: el Nacional Agrario, el Constitucional, el Demócrata, el Democrático Reformista, el Descentralista, el Liberal, el Nacionalista, el Social Nacionalista, el Sindicalista Rural Urbano Progresista y el Nacional Laborista.[21]

Antes de la elección, el gobierno clausuró La Prensa. Hechos los escrutinios, Manuel Prado apareció como vencedor, con enorme ventaja. Se habló de fraude masivo.[17]

Estos fueron los resultados de las elecciones, en cifras:[22][21]

Candidato Agrupación política Votos Válidos Porcentaje
Manuel Prado Ugarteche Coalición Conservadora 262 971 77.52 %
José Quesada Larrea Frente Patriótico 76 222 22.47 %

Primer gobierno (1939-1945)

Manuel Prado asumió la presidencia el 8 de diciembre de 1939. Político hasta entonces casi desconocido, se vaticinaba que no duraría mucho en el cargo, pero desplegó una combinación de astucia táctica, flexibilidad estratégica y encanto personal que le hizo uno de los políticos más eficaces del Perú del siglo XX. Al general Óscar Benavides, elevado al rango de Gran Mariscal por el Congreso, lo envió como embajador a España, y posteriormente, a Argentina. Supo ganarse la adhesión de las cámaras del Congreso e hizo lo mismo con las Fuerzas Armadas.[23][1] Prado aparecía en público con su uniforme de teniente de reserva, para resaltar su estrecho lazo con los militares.[24]

Su gobierno continuó en gran parte la obra realizada por el general Benavides y fue de una relativa democracia.

Política interna

En el orden interno, pese a considerarse un gobierno democrático, Prado mantuvo proscrito al Partido Aprista; solo en el último año de su gobierno, con motivo de las elecciones generales, legalizó la participación del APRA, que en esa ocasión formó parte del Frente Democrático Nacional con el nombre de “Partido del pueblo”. En contraparte, muchos comunistas apoyaron a Prado, siguiendo el contexto internacional, pues la Unión Soviética pertenecía al bloque aliado. Llegaron incluso a apodar al presidente Prado como el Stalin peruano.[25]

Política económica

Su periodo sufrió las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, la cual repercutió fuertemente en el comercio. Las importaciones bajaron notablemente pero los productos de exportación, como azúcar, algodón, metales y caucho aumentaron. La escasez de productos de importación para el consumo nacional hizo surgir nuevas industrias que reemplazaron a los productos extranjeros con buen éxito. La guerra hizo aparecer a numerosos "nuevos ricos".[26][17]

No obstante, no pudo controlar la inflación, y de 8,2% de 1941, subió a 14,35% en 1944. Ello motivó que se estableciera el control de precios de los alimentos en 1943 y que posteriormente se los subsidiara.[27]

Política internacional

En el orden internacional, Prado tuvo dos éxitos notables:

  • El primero fue la victoriosa guerra contra el Ecuador en 1941 y la suscripción del Protocolo de Río de Janeiro, el 29 de enero de 1942, garantizado por los Estados Unidos, Brasil, Chile y Argentina, que buscaba zanjar el viejo pleito de límites que durante más de un siglo había mantenido la atención de la cancillería peruana. El problema volvería a revivirse tiempo después, a raíz del desconocimiento del Protocolo por parte de Ecuador.[28][29][30]
  • El segundo fue la política de solidaridad continental y de apoyo a Estados Unidos y a las democracias enfrentadas a las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), durante la Segunda Guerra Mundial.[26] El Perú fue el primer país de Latinoamérica en romper relaciones con las potencias del Eje,[5][31] y durante una reunión extraordinaria de cancilleres realizada en Río de Janeiro, a principios de 1942, fue la actitud peruana la que inclinó a los representantes de los demás países americanos a apoyar a Estados Unidos.[32] Este pronorteamericanismo trajo consigo algunos excesos, como el permitir a los Estados Unidos la instalación de una base aérea en Talara y la deportación masiva de unos dos mil residentes japoneses hacia campos de confinamiento en Estados Unidos.[33][27]

Fue precisamente ese sometimiento a los Estados Unidos el que marcó las relaciones internacionales del Perú. El Presidente estadounidense Franklin Roosevelt invitó a Prado a una visita oficial a su país, que se realizó en los primeros días de mayo de 1942. Roosevelt en persona recibió a Prado en el aeropuerto de Bolling Field y esa misma noche le ofreció un banquete en su honor en la Casa Blanca. Prado también se presentó ante la Cámara de Representantes y el Senado estadounidense en conjunto, ante los cuales dio un discurso, siendo uno de los primeros jefes de Estado del mundo en tener ese privilegio. Terminada esta visita, hizo una gira oficial por Cuba, Venezuela, Colombia y Panamá, donde también fue cálidamente recibido.[5][27][34]

Obras y hechos importantes

Placa con el rostro de Prado Ugarteche en el obelisco de la Libertad de Iquitos, con la mención a la victoria peruana en la guerra contra Ecuador.

Además de la victoriosa guerra contra el Ecuador y el apoyo a las democracias occidentales en la Segunda Guerra Mundial, en el primer gobierno de Prado se realizaron las siguientes obras:

  • Se planificó una política de “sustitución de importaciones” ante la escasez de productos de importación por motivo de la guerra mundial. En ese sentido se dieron avances importantes en el proceso de industrialización del país.
  • Se creó la Corporación Peruana del Santa (1943), cuyo objetivo era diseñar el polo industrial de Chimbote mediante tres obras conectadas: la central hidroeléctrica Cañón del Pato, las obras ferroviarias y el diseño de una gran planta siderúrgica para la fabricación de acero. Se equipó el puerto y el muelle industrial de Chimbote para buques de gran tonelaje, a fin de facilitar el transporte y desembarco de carbón de Huallanca y posteriormente de hierro de Marcona.[35][34]Todas estas obras fueron empezadas y serían culminadas años después.[36]
  • Se fundó la Corporación Peruana del Amazonas para impulsar la industria del caucho, ante su demanda por motivo de la guerra mundial.[35]
  • Se creó la Corporación Peruana de Aviación Comercial (CORPAC), encargada del buen funcionamiento de los aeropuertos.[37] Al efecto, se inauguró el aeropuerto de Limatambo.
  • Se firmó el convenio con los Estados Unidos para el desarrollo agrario mediante la intervención del Servicio Cooperativo Interamericano de Producción de Alimentos (SCIPA).[38]
  • Se culminó el asfaltado del tramo peruano de la Carretera Panamericana.
  • Se culminó la Carretera Central hasta Aguaytia y Pucallpa, en plena selva. Esto permitió, por primera vez, viajar en automóvil desde Lima hasta la selva baja, así como el transporte de insumos como madera, jebe y alimentos.
  • Se proyectó la colonización del Bajo Marañón y del río Napo, mientras que en la zona del Ucayali se tenía a la ciudad de Tingo María como centro oficial y piloto de la colonización selvática.
  • Se creó el departamento de Tumbes (Ley N.º 9667 de 25 de noviembre de 1942) y el departamento de Pasco (Ley N.º 10.030 de 27 de noviembre de 1944).[26]
  • Se realizó el Censo General de 1940, que arrojó una población de 6 207 966 habitantes. En Lima se concentraban unos 577 000 habitantes.[27][39]
  • Se dio la Ley Orgánica de Educación Pública (1943) acompañada por un agresivo plan de alfabetización a nivel nacional, ante el nutrido número de analfabetos que el censo dio a conocer (un 57%).[40]
  • Se dio impulso a la educación técnica, con la mejor implementación y equipamiento de las escuelas de arte y oficios.[41]
  • Se inauguró el Hospital Obrero (actual Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen).[40]
  • Se inauguró el Hospital Obrero de Huacho (actual Hospital Gustavo Lanatta Luján).[cita requerida]
  • Se inauguró el Hospital de la Maternidad de Lima, hoy Instituto Nacional Materno Perinatal.[42]
  • Se iniciaron las campañas de vacunación masiva.
  • Se construyeron barrios obreros en el Rímac (Lima).[40]
  • Se continuó el impulso al turismo y se mejoró los hoteles de Turistas de Arequipa, Tingo María, Chala y Camaná.[40]
  • Se crearon comedores populares, que subsistieron eficientemente por varias décadas.
  • Se amplió la instalación del servicio de agua potable en alguna ciudades del interior, como Huánuco y Chimbote.[40]

En este período ocurrieron dos desgracias de magnitud: el terremoto de Lima y Callao del 24 de mayo de 1940,[27] y el incendio de la Biblioteca Nacional del Perú que ocurrió el 11 de mayo de 1943. La reconstrucción de esta última se encargó al historiador Jorge Basadre.[43][44] Esta serie de desastres hizo que el ingenio popular apodara a Prado como “el hombre de la mala suerte”.[45]

Elecciones de 1945

Convocadas las elecciones generales de 1945, Prado auspició la candidatura del general Eloy Ureta, el vencedor en la guerra contra el Ecuador de 1941. Pero la candidatura que logró mayor popularidad fue la del jurista José Luis Bustamante y Rivero, representando a un frente o alianza de partidos entre los que se contaba el APRA: el Frente Democrático Nacional, el cual resultó triunfador.[46][45][47][48]

Terminado su mandato, Prado viajó a Francia y se instaló en París donde poseía una residencia en la elegante Avenida Foch. Desde allí se mantuvo al tanto del desarrollo político de su país.[49]

Elecciones de 1956

Al acercarse las elecciones generales convocadas por el presidente Constitucional del Perú Manuel Odría para 1956, Prado fue convencido por sus seguidores de postular nuevamente a la presidencia, por lo que regresó al país en 1955. Sus partidarios fundaron el Movimiento Democrático Pradista (MDP), que pronto cambió su denominación por Democrático Peruano, para evitar una connotación personalista, y, además, porque todavía existía la «leyenda negra» con respecto al general Mariano Ignacio Prado, padre de Manuel, de controvertida actuación durante la guerra con Chile. Los pradistas pidieron los votos de los electores utilizando un eslogan de campaña muy efectista: «Tú lo conoces, vota por él».[50][51][52]

Prado enfrentó a los candidatos Fernando Belaúnde Terry y Hernando de Lavalle. El partido político más importante, el APRA, se hallaba impedido de participar en las elecciones y por ello los votos de sus militantes serían decisivos en la contienda. Los dirigentes apristas decidieron negociar sus votos, a cambio de la mejor oferta que le hicieran los candidatos. Lavalle ofreció un estatuto de partidos que otorgaría la legalidad al APRA sin fijar la fecha. Fue Prado quien prometió levantarles la proscripción el primer día que asumiera el poder, derogando la famosa Ley de Seguridad Interior, ante el aprismo insurgente.[53][51][54]

Las elecciones se realizaron el 17 de junio de 1956. Los resultados oficiales fueron los siguientes: Manuel Prado Ugarteche, 568 134 votos (45,5 %); Fernando Belaúnde Terry, 457 638 votos (36,7 %) y Hernando de Lavalle y García, 222 323 votos (17,8 %).[55][51][56]

Segundo gobierno (1956-1962)

El presidente junto a la reina Juliana en una visita de estado a Países Bajos, 1960.

Manuel Prado asumió el gobierno por segunda vez el 28 de julio de 1956. Su primer gabinete ministerial fue presidido por Manuel Cisneros Sánchez.[57] [58]

Política interna

Cumpliendo la promesa hecha a los apristas, Prado derogó de inmediato la Ley de Seguridad Interior, comprendiendo en la amnistía subsiguiente a todos los presos políticos y a los que se hallaban exiliados. Por ello esta nueva gestión fue llamada el «período de la convivencia», ya que se produjo un entendimiento entre el pradismo y el aprismo, pese a que en su primer gobierno Prado había mantenido fuera de la ley al APRA.[59][58]

Este gobierno se desarrolló en un clima de agitación motivada por la crisis económica que se presentaba con caracteres cada vez más alarmantes; por la agitación que surgió en el campo a favor de la realización de la reforma agraria y por una enérgica campaña de alcance nacional por la recuperación de los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas que ilegalmente seguía explotando la compañía norteamericana International Petroleum Company.[60]

El liderazgo de la oposición lo asumió el arquitecto Belaúnde, que organizó un nuevo partido de masas: Acción Popular, que fue preparándose para las siguientes elecciones generales, donde tendría protagonismo. Los diarios El Comercio y La Prensa (este último dirigido por Pedro G. Beltrán) hacían también oposición, que no podía contrarrestar La Crónica, diario de propiedad de la familia Prado, por estar más orientado a temas deportivos y policiales.[61]

Política económica

En el orden económico, el mayor problema era de índole presupuestario, que tenía como origen la recesión producida en Estados Unidos en 1957. Se depreciaron notablemente los productos de exportación y los dólares escasearon, por lo que se devaluó la moneda peruana. El costo de vida tuvo una tendencia alcista.[62][63]

Para enfrentar la situación, Prado nombró como ministro de Hacienda y presidente del Consejo de Ministros a Pedro G. Beltrán, el director del diario La Prensa, que pasó entonces a apoyar al gobierno, lo que ha sido calificada como una “gran jugada política” de Prado (1959). La misión era poner en orden las finanzas, equilibrar el presupuesto y estabilizar la moneda, lo que se logró, no sin antes adoptar medidas antipopulares como el alza de la gasolina, el recorte de los subsidios a los alimentos y el aumento de la carga tributaria. Era una política de corte liberal.[64][65]

Aspecto social

En esos años se desarrollaron mucho las migraciones de la sierra y se incrementaron las barriadas en torno a Lima, al punto de hablarse del “cinturón de miseria” que empezaba a rodear la capital. Una de ellas fue Ciudad de Dios, donde se construyeron conjuntos habitacionales para desterrar las chozas de esteras que habían levantado los invasores.[4] En general, Prado no hizo mucho por mejorar la situación y condición de las mayorías nacionales que continuaron viviendo en pésimas condiciones.[60]

Ante la demanda campesina de una reforma agraria, Prado se limitó a la creación de un Instituto de Reforma Agraria y Colonización (IRAC),[66] con el «fin inmediato de estudiar, proponer y en lo posible, poner en práctica las medidas necesarios para aumentar la superficie cultivada colonizando la selva, difundiendo la pequeña y mediana propiedad y procurando preferencialmente el establecimiento de granjas familiares», cuyos estudios fueron retomados por los gobiernos siguientes.

Al aproximarse el final del gobierno, el descontento popular era innegable. Menudearon las huelgas y se hicieron protestas bulliciosas y hasta violentas en las calles. Además de la política económica, se criticaba la propia personalidad del presidente, de tendencia pomposa y frívola en momentos difíciles.[4]

Política internacional

El presidente Prado junto con el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, en Washington D. C., 1961.
  • Se hizo una enérgica defensa de los derechos del Perú ante la campaña desatada por Ecuador en América para desconocer el Protocolo de Río de Janeiro de 1942, al que calificaba de “írrito” (nulo y sin obligación) por haber sido, según su punto de vista unilateral, impuesto a la fuerza.[60][67]
  • Se rompieron las relaciones diplomáticas con Cuba tras el triunfo de la revolución castrista y su orientación hacia el bloque soviético. No obstante, el canciller peruano Raúl Porras Barrenechea, en agosto de 1960, durante la VII Reunión de Consulta de Cancilleres de la OEA en San José de Costa Rica, se opuso firmemente a la condena y aislamiento de Cuba promovidos por Estados Unidos. El gobierno peruano lo desautorizó y Porras renunció a su cargo; al poco tiempo falleció víctima de un ataque cardíaco.[68]
  • El Perú se integró a la Alianza para el progreso que el entonces Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy propició como medio para el desarrollo de América Latina.[69] En este contexto, Prado hizo un viaje oficial a Washington D. C. en septiembre de 1961, y fue recibido por Kennedy. Al igual que en su primer gobierno, dio un discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, en el que reafirmó el compromiso del Perú en la lucha continental contra la expansión del comunismo en el hemisferio.[70]
  • Se firmó un convenio con Bolivia para el aprovechamiento de las aguas del Lago Titicaca para obras de irrigación en áreas aledañas y comunes a ambos países.
  • En mayo de 1961 Prado fue el primer jefe de Estado del mundo en visitar Japón tras la Segunda Guerra Mundial. Con ello buscó enmendar los lazos bilaterales, afectados por la deportación de japoneses ocurrida en su primer gobierno, y abrir así una nueva era de cooperación económica y diplomática.[71]

Obras y hechos importantes

El Presidente Prado en la inauguración del Puente Santa Rosa.

Además de las ya mencionadas, como obras principales de este gobierno se pueden mencionar los siguientes:

  • Se dio la Ley de Promoción Industrial, que impulsó el aún incipiente desarrollo industrial del país.[60]
  • Se creó el Fondo Nacional de Desarrollo Económico en cada departamento para la ejecución de obras públicas como una manifestación de descentralismo administrativo.[60]
  • Se inauguró la planta siderúrgica en el puerto de Chimbote, iniciada en su primer gobierno. El 21 de abril de 1958, Prado prendió oficialmente el primer horno eléctrico de dicha planta, dando inicio formal a la producción de acero en el Perú. Con ella, el país pretendía emular los esfuerzos de industrialización de otras naciones latinoamericanas. Chimbote además era ya el puerto pesquero más importante y su crecimiento explosivo fue uno de los fenómenos sociales más saltantes de esa época.[72]
  • Empezó el despegue de la industria de la harina de pescado, hasta convertir al Perú en la primera potencia pesquera del planeta, mérito que se debió al talentoso empresario peruano Luis Banchero Rossi.[73]
  • Se adquirieron los nuevos cruceros BAP Almirante Grau y BAP Coronel Bolognesi que vinieron a reemplazar a los primeros cruceros de nombres similares que habían sido adquiridos hacía 50 años atrás, en el primer gobierno de José Pardo y Barreda.[60] Prestarían servicios hasta principios de los años 1980.
  • La creación del Comando Conjunto de la Fuerza Armada, institución que agrupa los comandos de las tres armas defensivas de la República: Ejército, Marina y Aviación.[60]
  • La reforma de la educación secundaria dividiéndose en Letras y Ciencias a partir del cuarto año. Se mejoró la educación secundaria técnica pero se descuidó la educación primaria.[60]
  • Se implantó la televisión en el Perú, amparada por la Ley de Promoción Industrial (1958). Poco después surgieron las primeras estaciones televisivas.[74]

Un suceso catastrófico ocurrió en el verano de 1958-59: la desastrosa sequía de la región de Puno, que hizo estragos en la población. Al efecto se elaboró el «Plan Sur» para revitalizar dicha zona. Otro desastre de la naturaleza fue el ocasionado por el aluvión de Ranrahirca (Áncash), el 10 de enero de 1962, que causó la muerte a más de cuatro mil personas.

Elecciones de 1962

Al finalizar su gobierno Prado llamó a elecciones, siendo los principales candidatos los siguientes:[75][76]

Las elecciones se realizaron el 10 de junio de 1962. Al finalizar el escrutinio ningún candidato había superado el tercio de votos que exigía la Constitución Política para ser proclamado Presidente. Estos fueron los resultados de las votaciones de los tres principales candidatos:[77][78]

Víctor Raúl Haya de la Torre: 558 237.

Fernando Belaunde Terry: 543 828.

Manuel A. Odría: 481 404.

En esa época no estaba establecido el balotaje o segunda vuelta. Al Congreso le correspondía elegir entre los que más votación habían obtenido, que eran los tres arriba mencionados. La situación obligaba a un pacto entre por lo menos dos de estos tres principales contrincantes. Pero hubo varias denuncias de fraude en algunos departamentos, siendo el candidato Belaunde quien alzó esa bandera de protesta para cuestionar el resultado. Bajo esa excusa, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, presidido por el general Ricardo Pérez Godoy, exigió al gobierno la anulación de las elecciones. La posición de los militares era categórica: ellos no iban a permitir que Haya asumiera la presidencia. Desde los años 1930 existía un encono exacerbado de los militares hacía los apristas debido a la masacre de oficiales durante la revolución de Trujillo de 1932. Prado convocó a palacio a Haya para anunciarle que las Fuerzas Armadas habían vetado su candidatura. Haya comunicó esto a sus seguidores en un célebre mitin en la Casa del Pueblo (5 de julio de 1962), conocido como el “Discurso del Veto” y anunció que estaba dispuesto a sacrificarse por el bien del país. Buscando una salida a la crisis, se llegó a lo que algunos calificaron como algo insólito, el pacto entre los dos enemigos acérrimos, Haya y Odría, acordándose que este último asumiría la presidencia de la república. Pero los militares no quedaron satisfechos con esta solución.[79][80]

El Comando Conjunto de la Fuerza Armada, al mediodía del 17 de julio, cursó una especie de ultimátum al Jurado Nacional de Elecciones para que declarase la nulidad de las elecciones. El Jurado se resistió.[81][82]

Derrocamiento

El 18 de julio de 1962, la guardia del Palacio de Gobierno se ausentó y a las 03:20 a. m., una división blindada comandada por el Coronel Gonzalo Briceño Zevallos asaltó el Palacio y detuvo al Presidente y a sus acompañantes, quienes ya habían previsto un posible golpe de Estado. El último discurso del depuesto presidente antes de abandonar el palacio fue el siguiente:

... la fuerza de los tanques utilizada por un sector de las Fuerzas Armadas que acaba de ingresar al Palacio de Gobierno, en esta triste madrugada, me obliga a dejar el despacho presidencial, donde me encuentro no por la voluntad de las bayonetas, sino por el mandato del voto popular. Este es el hecho más doloroso de toda mi vida de ciudadano, pues siempre he sido ardoroso defensor y propulsor del ejército de mi patria... Queda como saldo histórico de mi actual gobierno que debió haber terminado normalmente en diez días, haber devuelto al Perú su honroso sitial democrático en nuestro continente... lo digo en este histórico momento en presencia de mis leales colaboradores y amigos, que atestiguan ahora estando a mi lado, que la ciudadanía del Perú es y seguirá siendo profundamente democrática. Viva el Perú.

Ese mismo día Prado fue transportado al arsenal naval del Callao y embarcado en el BAP Callao (fondeado en la isla San Lorenzo) en el que estuvo secuestrado hasta el fin de su mandato, el 28 de julio. El 1 de agosto abandonó voluntariamente el país y se dirigió a Europa.

Se conformó una Junta Militar de Gobierno que anuló las elecciones y convocó a otras nuevas.[83][84] Se ha dicho que el móvil verdadero de este golpe institucional de las Fuerzas Armadas fue el antiaprismo muy arraigado todavía entre los militares, que no deseaban de ningún modo que gobernara el APRA, ni siquiera en cogobierno.

Vida conyugal

El Presidente Manuel Prado y el Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, con sus respectivas esposas: Clorinda Málaga de Prado y Jacqueline Kennedy. Washington, 1961.

El 19 de enero de 1914, Prado se casó con Enriqueta Garland Higginson, seis años mayor que él, con la que tuvo dos hijos: Rosa y Manuel Prado Garland.[85]

En 1958, siendo por segunda vez Presidente de la República, Prado logró que la Iglesia católica anulara su matrimonio con Enriqueta Garland para casarse con la dama limeña Clorinda Málaga, lo que causó no poco escándalo entre el sector conservador de la sociedad limeña. Un grupo de damas de familias encumbradas de la capital se vistieron de luto y recorrieron en silencio la Plaza de Armas, como señal de protesta.[86]

Fallecimiento

Tras ser derrocado en 1962, Prado abandonó el Perú y volvió a radicarse en París. Hizo una breve visita a su patria al conmemorarse el centenario del combate del Callao (2 de mayo de 1966), ocasión en que se le rindió un homenaje a él y a su hermano Jorge por ser hijos del Presidente Mariano Ignacio Prado, quien condujera al Perú durante el conflicto con España de 1865-66. Murió en la capital francesa el año siguiente. Fue enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro, junto a su padre.

Genealogía

Distinciones Honoríficas

Véase también

Referencias

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Bibliografía